Seleccionar página

El sistema judicial de Vietnam ha estado en el centro de la atención internacional debido al caso de Truong My Lan, una magnate del sector inmobiliario condenada a muerte por su participación en el mayor escándalo de corrupción en la historia del país. Este caso ha puesto de manifiesto los esfuerzos del gobierno vietnamita por contener la corrupción, así como las complejidades y desafíos asociados con la aplicación de la pena de muerte en delitos económicos.

Ratificación de la Condena a Muerte

Un tribunal de Vietnam decidió mantener la condena a muerte contra la magnate inmobiliaria Truong My Lan por el mayor escándalo de corrupción de la historia del país, al considerar que "no hay motivos" para aceptar la apelación. Los jueces del Tribunal Superior de Ho Chi Minh dictaminaron que "no hay motivos para conmutar la sentencia de muerte por malversación".

Durante el proceso de apelación, Lan, de 68 años, se mostró dispuesta a pagar completamente su deuda, después de ser condenada a la pena capital en abril por la malversación de 304 billones de dong (unos 12.000 millones de dólares al cambio actual) del Banco Comercial de Saigón (SCB). Además de la malversación, también fue condenada por sobornar a funcionarios, violar regulaciones bancarias y apropiación indebida, en un fraude cometido a través de una red criminal a lo largo de 10 años.

La Fiscalía urgió a Lan a pagar 11.000 millones de dólares para evitar ser ejecutada a través de una inyección letal. La empresaria también podría pedir clemencia al presidente vietnamita, Luong Cuong.

El Fraude Bancario y la Red Criminal

De acuerdo con la investigación, Lan, que no ostentaba ningún cargo en el Banco Comercial de Saigón, el mayor banco de activos del país, se valió de testaferros y empleados para hacerse con el 91 por ciento de la entidad y luego desvió grandes sumas de dinero con unos 2.500 préstamos a empresas pantalla entre 2012 y 2022. Aunque solo poseía el 4 por ciento de las acciones del banco, controlaba hasta el 91 por ciento de estas a través de personas de su confianza que seguían sus instrucciones.

El fraude por el que fue condenada a la inyección letal en abril, 12.500 millones de dólares, supera el récord de otros como el del ex rey de las criptomonedas, Sam Bankman-Fried, de 8.000 millones de dólares, o los 1.800 millones que dos ejecutivos petroleros malversaron del fondo de inversión estatal de Malasia 1MDB. Truong My Lan, de 68 años, es el ejemplo más extremo de ascenso y caída propiciado por el Doi Moi, la apertura económica iniciada por el gobierno comunista en 1986. En aquel entonces, la joven sino-vietnamita vendía cosméticos con su madre en los mercadillos. Del negocio de la restauración pasó al inmobiliario, acumulando una fortuna y reinvirtiéndola.

El arresto de Lan provocó que decenas de clientes en pánico se acercaran a las oficinas del Saigon Commercial Bank para retirar su dinero en efectivo. El Estado tomó el control de la entidad para evitar la quiebra. Aunque todos los depósitos estaban garantizados, los cerca de 36.000 tenedores de bonos de cuatro empresas vinculadas a Lan perdieron sus inversiones por valor de 1.200 millones de dólares.

La policía expuso cómo Lan había creado un ecosistema de más de 1.000 empresas fantasma a través de las que accedía a préstamos del banco, cuyo dinero transfería después a distintas cuentas bancarias, algunas de ellas en el extranjero.

La Campaña Anticorrupción en Vietnam

El juicio de Truong My Lan se enmarca dentro de los esfuerzos del gobernante Partido Comunista por contener la corrupción en el país asiático. Este proceso forma parte de la campaña contra la corrupción, denominada 'horno caliente', que el Gobierno vietnamita comenzó en 2016. Ocho años después, se han visto obligados a dimitir dos presidentes y dos jefes de Estado, con cientos de funcionarios del Partido Comunista implicados.

El Partido Comunista castigó antes de comenzar el proceso contra ella al secretario de Ho Chi Minh, Le Thanh Hai, por irregularidades en el desarrollo de proyectos urbanísticos con su empresa.

En los últimos años, Vietnam -regido por una férrea doctrina comunista- ha llevado a cabo una intensa campaña anticorrupción, conocida popularmente como “la quema del horno”, para depurar a funcionarios y empresarios corruptos. Esta cruzada, encabezada por el secretario general del Partido Comunista, Nguyen Phu Trong, ha derivado en numerosos arrestos y condenas, incluidos altos mandos de ministerios y grandes nombres del sector privado.

Posibilidades de Evitar la Pena de Muerte

La única posibilidad de salvar su vida pasa por pagar el 75 por ciento de lo que robó --unos 9.000 millones de dólares-- para poder salvar su vida, tal y como establece la legislación vietnamita. Los magistrados precisaron que la magnate podría evitar la pena capital si devolvía al menos el 75% de lo que defraudó.

En su apelación oficial manuscrita de más de cinco páginas, Lan afirma que la pena de muerte es «demasiado severa y dura» y pide al tribunal que considere un «enfoque más indulgente y humano». Según la legislación vietnamita, Lan podría eludir la pena de muerte si devuelve de forma proactiva tres cuartas partes de los bienes malversados y se considera que ha cooperado suficientemente con las autoridades.

Abolición de la Pena de Muerte para Delitos Económicos

La Asamblea Nacional de Vietnam aprobó un conjunto de leyes para derogar desde el 1 de julio la pena de muerte para ocho delitos, incluidos la malversación de fondos, el transporte de drogas y actividades destinadas a derrocar al Gobierno. Las personas condenadas a la pena capital por uno de estos ocho delitos ya no serán ejecutadas.

Este hecho se debe a que la conmutación de la pena se dará a los delitos previos a la entrada en vigor de la ley. "Según la reciente reforma de ley, en el caso de Truong My Lan su pena de muerte será conmutada automáticamente por cadena perpetua", apuntó su abogado, Giang Hong Thanh, en un mensaje de texto.

La reforma ha sido interpretada por analistas como un paso hacia la modernización del sistema jurídico vietnamita, que busca alinearse parcialmente con las demandas globales de derechos humanos, aunque sin renunciar a su carácter autoritario. Por ahora, se mantendrá la pena capital para crímenes considerados particularmente graves, como asesinato, terrorismo, traición y abuso sexual de menores.

Implicaciones Económicas y Sociales

El caso de Truong My Lan ha tenido un impacto significativo en la economía vietnamita y en la confianza de los inversores. El fraude masivo ha afectado la estabilidad del sistema bancario y ha generado preocupación sobre la supervisión y regulación financiera en el país.

El Banco Comercial de Saigón (SCB) tuvo que ser reflotado con una inyección de miles de millones de euros.

A pesar de la importancia del cambio, el debate sobre la pena de muerte en Vietnam está lejos de concluir. Mientras tanto, figuras como Truong My Lan y otros implicados en escándalos financieros, lograrán salvar el pellejo. El cambio de ley probablemente afectará otros juicios en curso, como el que comenzó a principios de esta semana y que involucra a la empresa de desarrollo inmobiliario y de infraestructura Phuc Son Group.

Aspecto Detalle
Delito Principal Malversación de 12.000 millones de dólares del Banco Comercial de Saigón (SCB)
Otros Delitos Soborno, violación de regulaciones bancarias, apropiación indebida
Condena Inicial Pena de muerte
Posibilidad de Evitar la Pena Devolver el 75% de lo robado (9.000 millones de dólares)
Reforma Legal Abolición de la pena de muerte para delitos económicos
Nueva Sentencia Cadena perpetua (con posibilidad de reducción si coopera)

¿Por qué fue condenada a muerte la empresaria que cometió fraude en Vietnam?