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La cadena de clínicas dentales Vitaldent ha sido objeto de controversia en los últimos años, generando diversas opiniones entre clientes y franquiciados. La historia de Vitaldent está marcada por el éxito, pero también por escándalos y problemas legales que han afectado su reputación.

El Caso Judicial Contra Vitaldent

Recientemente, Manuel García Castellón, juez de la Audiencia Nacional, inició un procedimiento judicial contra cincuenta personas pertenecientes a la cadena de clínicas dentales Vitaldent, incluyendo al expropietario de la compañía, Ernesto Colman, por la comisión de fraudes en masa y de estafa a sus franquiciados.

La policía descubrió un cofre que contenía cientos de miles de euros en efectivo y una colección de relojes de alta calidad cuando registraron su propiedad en Pozuelo de Alarcón en 2016. Eso era insignificante en comparación con la fortuna que había llegado a cosechar: más de cien parcelas y viviendas exclusivas, un pueblo en el valle de Aran, un avión, una granja de caballos, y más de treinta coches de lujo, todos ellos comprados para limpiar el dinero en “B” que había acumulado de los pagos metálicos de sus franquicias y que atesoraba en Suiza.

El fundador de Vitaldent fue puesto en libertad tras quince meses de detención preventiva y un pago de cien mil euros.

El juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, acaba de dictar auto de procesamiento contra medio centenar de personas -incluido el exdueño de la compañía, el uruguayo Ernesto Colman- por la comisión de fraudes masivos y de estafa a los franquiciados en la quiebra de Vitaldent.

Este caso refleja a la perfección cómo un empresario sin escrúpulos puede manipular a su antojo a un grupo de franquiciados que se ven tan obnubilados por el carisma del líder que les lleva incluso a vulnerar la ley.

Ese líder es Ernesto Colman, un hombre hecho a sí mismo, con una gran capacidad de persuasión, un innato don de gentes y una arrolladora inteligencia emocional, que fueron las claves de su éxito.

Se ganaba a los franquiciados y cuando lograba su confianza les proponía pagos en dinero negro, y muchos de ellos lo aceptaban, aún siendo conscientes de que se estaban saltando la ley al eludir el pago del 21% de IVA. Ahora tendrán que responder ante la justicia algunos de estos franquiciados.

Si bien Ernesto Colman fue pionero en popularizar las clínicas dentales y en instalar establecimientos a pie de calle, su enriquecimiento no se basó en el éxito comercial, sino en la manipulación de su red de franquiciados, a los que primero sedujo, luego engañó, más tarde estafó y finalmente convirtió en sus secuaces. Al tener Colman y y su sociedad Vitaldent la exclusiva de los suministros a las clínicas franquiciadas, los sobrecostes que cobraba eran escandalosos.

El juez ha constatado, por ejemplo, que el laboratorio de Vitaldent cobraba 55.500 euros por el suministro de 500 coronas sobre implantes, cuando el precio de cualquier otro laboratorio era de 27.500 euros, de lo que se extrae un notable beneficio de la central en perjuicio del franquiciado.

Estos sobrecostes también se reflejaban en las obras de acondicionamiento de las clínicas franquiciadas, en la compra de material y en el arrendamiento de los locales.

Vitaldent obligaba a los franquiciados a comprar a determinados proveedores, pero no se beneficiaban de los descuentos. También el canon de publicidad abonado por los franquiciados -un 5% de los ingresos- se desviaba hacia otros fines.

Además, existía una contabilidad B, que generaba grandes cantidades de dinero opaco fiscalmente y que contaba con la connivencia de un importante número de franquiciados.

La forma de operar consistía en que cada clínica podía generar en negro la cantidad mensual elegida, debiendo entregar el 10% a la organización.

Se había establecido un sistema de recogidas de dinero en efectivo, que se entregaba en metálico en las reuniones anuales de los franquiciados, que eran una especie de convenciones a la americana en las que Ernesto Colman exhibía su gran capacidad de persuasión.

La caída de Vitaldent se produjo en 2016 cuando la policía puso en marcha la denominada Operación Topolino que comenzó a raíz de las denuncias de algunos responsables de franquicias que no estaban dispuestos a cobrar en metálico a sus pacientes y a pagar mensualmente cerca de un 10% de sus facturación en negro a Colman.

Sin embargo, hubo otros franquiciados que colaboraron en la estafa y aceptaron las mordidas que el empresario uruguayo les entregaba.

El auge de Vitaldent y de otras cadenas odontológicas similares se basó en un sistema de precios bajos, un crecimiento alocado impulsado por una publicidad muy agresiva y una financiación barata.

Pocos años después de su boom empezaron a caer como un castillo de naipes dejando colgados a miles de clientes que habían abonado por adelantado el 100% de sus tratamientos dentales. Además de Vitaldent, también se desplomaron Funnydent, iDental y Dentix.

Ahora el mercado se ha normalizado y Vitaldent ha conseguido revitalizar su nombre hasta volver a convertirse en una marca líder, aunque en manos muy distintas.

Después de varios meses de intervención judicial, la Audiencia Nacional permitió la venta de la cadena Vitaldent a JB Capital, la gestora de Javier Botín, hermano de Ana Botín (presidenta de Santander), que un par de años después se la traspasó a Advent.

Opiniones de Clientes Sobre Vitaldent

Las opiniones de los clientes de Vitaldent son variadas. Algunos expresan satisfacción con los tratamientos recibidos, mientras que otros relatan experiencias negativas. A continuación, se presentan algunos ejemplos de opiniones encontradas:

Opiniones Positivas

  • "El Doctor Marcelo de la C/ Donato Argüelles es tan bueno, que me quedé dormido durante una reconstrucción."
  • "Quiero destacar la excelente atención de Veronica, una profesional que realmente marca la diferencia. Es atenta, cuidadosa con cada detalle y siempre está pendiente de lo que cada paciente necesita."
  • "Lograron una financiación acorde…un staff de dentistas y cirujanos maxilofaciales recomendadisimos. Me sentí atendida, contenida y arropada en todo momento. El grupo humano de recepción y dirección, encantadores. Sin duda los recomiendo, siempre. Sonrío sana, gracias a ellos. Vitaldent de Palma de Mallorca, en Avenida Gabriel Alomar i Villalongas 11."

Opiniones Negativas

  • "Estoy muy decepcionado con Vitaldent. ¡Me han engañado! Pagué 7300 euros por 3 implantes y estaba seguro de que obtendría calidad. Tuve 2 implantes, el último no tuvo éxito. Terminé con una prótesis acrílica que hay que pegar todos los días para poder comer con ella."
  • "Soy paciente de Vitaldent de Bac de Roda en Barcelona y esta es mi triste historia: Comencé acudiendo a la clínica, donde P. M. me ha hecho la financiación a través de CETELEM... Me falta un diente, y ese espacio estaba cerrado con el colmillo izquierdo inferior, de hace varios años... Es mi deseo dejar de ir a esa clínica, y dejar de pagar."
  • "Me pusieron dos coronas y el puente metalico sobre implante mas grande por error en las mdedidas que hizo el doctor Gonzalo. Después de 2 años limando las coronas , se movía todo el puente y con los tornillos pasados tuvo que romper las coronas para poder quitarlas. Después de su error ahora Vitaldent me dice que tengo que pagar las coronas de nuevo."
  • "La clínica de arrasate, no le pongo un 0 ,porque no hay. La dentista Marta Riaño, no tiene paciencia con los niños, pretende que no lloren que nose quejen, les habla mal...me he ido sin quitar un diente al niño porque según ella.... tiene que estar sin chillar.....tranquilo.Muy mala experiencia."

Estas son solo algunas de las muchas opiniones que se pueden encontrar sobre Vitaldent. La experiencia de cada cliente puede variar significativamente dependiendo de la clínica, el personal y el tratamiento recibido.

¿Qué Hacer si Tienes Problemas con Vitaldent?

Si tienes problemas con Vitaldent, es importante que sigas estos consejos:

  1. Asegúrate de que conservas el contrato donde se establecen las características y el precio de tu tratamiento así como los justificantes de las cantidades que hayas abonado. Si no es así, solicita una copia en la clínica.
  2. Si verificas que el precio que pretenden aplicarte es superior al del presupuesto o la publicidad con los que te convencieron de iniciar el tratamiento, debes reclamar a la franquicia para que modifiquen el contrato y asuman su compromiso. Si no rectifican, dirígete también a la empresa matriz y presenta una denuncia ante la autoridad de consumo de tu comunidad autónoma o a través de Facua si eres socio pleno.
  3. Si como consecuencia de la crisis reputacional de la marca o por problemas anteriores cierra el centro Vitaldent donde tenías contratado un tratamiento, tienes derecho a exigir responsabilidades legales tanto a su propietario, si se trata de una franquicia, como a la empresa matriz.
  4. Si firmaste un contrato de financiación de tu tratamiento dental a través de Vitaldent, se trata de un préstamo que vincula a la financiera con la prestación del servicio. Así que si éste se paraliza, tienes derecho a dejar de pagar el préstamo y a exigir a la entidad financiera la devolución total o parcial, según los casos, de las cantidades que ya hubieras abonado.
  5. En caso de que la franquicia de Vitaldent donde recibes un tratamiento modifique su denominación comercial, tu relación contractual con la empresa no varía. Deben respetar las condiciones en cuanto al precio y las características del servicio. Y si se incumplen, puedes reclamar tanto a la franquicia como a la matriz de Vitaldent.

13 DETENIDOS POR ESTAFA EN VITALDENT

Desde Facua se ha lanzado una plataforma que agrupa quejas e informa de los derechos que amparan a cada persona.

Franquicias de Vitaldent

La gran mayoría de clínicas Vitaldent son franquicias, propiedad de empresarios ajenos a la cúpula de la empresa, así que no tienen por qué cerrar. El desprestigio de la marca puede llevarles a cambiar los nombres de sus establecimientos, pero no necesariamente a cerrarlos. Eso sí, no hay que descartar que se den casos de clínicas que no sean capaces de reconducir la situación y la pérdida de clientes les aboque al cierre.

Un exdirector de clínica de Vitaldent comentó: "En Vitaldent había dos mitades diferenciadas: una eran las clínicas propias, que dependían de mandos únicos, y otras las clínicas dentales que bajo el nombre comercial de Vitaldent teníamos una gestión individual y franquiciada del negocio. Yo fui director durante años de una de estas segundas y solamente puedo hablar bien de mi experiencia en Vitaldent, que abandoné hace dos años. Nunca tuve presión por alcanzar a toda costa unos resultados mensuales aunque, por desgracia, esto no ocurría en las clínicas propias, 231, donde se buscaban más los objetivos a toda costa. Ni un solo directivo que tenía Vitaldent era odontólogo".

Este director de clínica fue, sin embargo, contratado "precisamente porque tenía un perfil clínico", algo que el dueño de la franquicia precisaba. "Había dos tipos de franquicia y creo que nosotros teníamos la más beneficiosa, la de canon fijo. Con ella, no importaba el negocio que hubiera cada mes porque Vitaldent siempre ganaba lo mismo y la evolución de tu negocio, en cierto modo, les daba igual. Esta era la que nosotros teníamos y nos permitió hacer y deshacer a nuestro antojo, sacrificando márgenes si lo considerábamos.

Este exdirector cuenta que lo más probable es que de estas franquicias con canon variable proviniera el fraude con pagos en B denunciado. "A nosotros nunca nos pidieron dinero negro, que yo sepa. Sabíamos a principios de año lo que había que pagar a la central por ser franquiciado. Queríamos ofrecer buenos tratamientos, profesionales, incluir buenos materiales para poder mantener la clínica. Yo no he puesto un implante de segunda línea jamás ni he trabajado sin criterios clínicos jamás. Mi franquiciado quería resultado para el paciente, los resultados a costa del buen trabajo y no facturar por facturar.

Tras conocerse el caso, las quejas de personas que aseguran haber sido estafadas por la compañía se han disparado, así como de franquiciados. Los primeros reclaman que Vitaldent "obligaba al paciente a aceptar el presupuesto al detalle de todos los trabajos expuestos en el mismo, y en ocasiones tratamientos presupuestados podían no ser necesarios".

Los franquiciados, por su parte, han denunciado pagos en 'B' de "cantidades muy elevadas que en ocasiones rondaban los 280.000 euros, el importe para abrir e iniciar el negocio", según asegura la abogada Belén Gara, representante de varios afectados.

La organización de consumidores, Facua, aún no tiene datos de a cuántas personas puede perjudicar la caída de un negocio como el de Vitaldent. La estafa, fraude organizado y blanqueo de capitales de las que se acusa a su propietario, el uruguayo Ernesto Colman Mena , puede poner contra las cuerdas a alguno de los pacientes, pero sobre todo hay un sector dañado: sus franquiciados.

Fueron ellos mismos los que lo denunciaron, tal y como reconoce el portavoz de Facua a este periódico. Rubén Sánchez admite que el año pasado la organización denunció a Vitaldent por las quejas recabadas de uno de los dueños de las franquicias.

También indica que en el caso de Vitaldent, hubo protestas de pacientes que tuvieron problemas con una franquicia, y cuando ésta falló o no atendió como procedía, la empresa matriz se «desentendió» del problema. «Muchos pacientes creen que, cuando iban a una clínica de Vitaldent, les respaldaba una marca, tenían una solvencia» y ,sin embargo, después la empresa de Colman no les amparaba ante el «error» o «irregularidad» de una de sus franquicias, comenta Sánchez.

En todo caso, lo que sí apunta el portavoz de la organización de consumidores, es que el volumen de demandas que se presentan por parte de los clientes hacia el sector de la salud y estos servicios sanitarios -entroncados en modelo de franquicias u otro tipo de negocio- es inferior al de sectores como el de la banca y las telecomunicaciones.

No obstante, «sí hemos detectado desde Facua que ha medida que ha aumentado el negocio de la salud con la popularización por ejemplo de servicios como "te blanqueamos los dientes", fruto del marketing y de las redes sociales, ha aumentado proporcionalmente el volumen de quejas», indica Rubén Sánchez.

El caso de Vitaldent es diferente al reciente de Funnydent, clínicas que han cerrado y cuyo dueño está en prisión sin fianza. María José fue a Vitaldent hace 5 años por un problema de hipersensibilidad bucal. Asegura que le pidieron pagar todo el tratamiento en efectivo "para cuadrar las cuentas del año". En su experiencia, se le presupuestaron 19.000 euros pero finalmente fueron 24.000, y además cerraron sin terminar el tratamiento.