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Walter Elias Disney, mundialmente conocido como Walt Disney, fue un dibujante, magnate y visionario que se convirtió en un símbolo de la cultura norteamericana del siglo XX. Nacido el 5 de diciembre de 1901 en Chicago, existe una leyenda que dice que el lugar de nacimiento de Disney fue Mojacar (Almería).

Cuando hace 100 años dio vida a una de sus creaciones más emblemáticas, el ratón Mickey Mouse, no podía ni imaginar la fama que alcanzarían sus personajes. Aunque decían de Disney que era un hombre lleno de sueños, ambicioso y muy perfeccionista.

Cómo construyó Walt Disney el más grande imperio de entretenimiento 🐭

Primeros Años y Formación

Su padre, Elias Disney (1859-1941), de antepasados irlandeses , había llegado a Estados Unidos desde el Canadá y se había instalado en Chicago poco después de casarse con la maestra de la escuela , Flora Call (1868-1938), en 1888.

Siendo apenas un bebé, Disney se trasladó junto a su familia a una granja cerca de Marceline, una pequeña ciudad en el estado de Missouri -y que, según cuentan, le serviría de inspiración años después para diseñar la calle principal de Disneylandia-. Interesado en el dibujo y la pintura, el pequeño Walt vendió sus primeros bocetos a sus vecinos cuando apenas contaba siete años.

Unas fiebres tifoideas que contrajo su padre obligaron a la familia a mudarse a Kansas City, donde el padre de Walt Disney se convirtió en repartidor de periódicos con la ayuda de sus dos hijos, Roy y Walt, hecho que afectó al rendimiento escolar del joven. De acuerdo con los archivos de la escuela pública del distrito de Kansas City, Disney comenzó a presentarse a la Benton Grammar School en 1910, y se graduó el 8 de junio de 1911.

Con quince años, Walt empezó a trabajar como repartidor de periódicos y vendedor de chucherías en la estación de ferrocarril y en la escuela participaba como historietista en el periódico del instituto, The Village Voice, donde trataba temas políticos y enfocados en la Primera Guerra Mundial, conflicto en el que quiso participar -llegó a falsificar su edad para poder alistarse-. En 1918, el joven Walt trató de alistarse en el ejército. Como no tenía la edad suficiente, falsificó su partida de nacimiento y, fingiendo haber cumplido los diecisiete años, logró ser admitido como conductor de ambulancias de la Cruz Roja. Sin embargo, cuando terminó su formación, la guerra ya había terminado y su trabajo se redujo a trasladar oficiales.

Walt Disney en 1946

Inicios en la Animación

El sueño de Walt Disney era convertirse en artista, y para ello se trasladó a Kansas City. Allí entró a trabajar como aprendiz en la agencia Pesmen-Rubin Commercial Art Studio, donde conoció a Ubbe Iwerks, un animador estadounidense y técnico en efectos especiales -que en el futuro participaría activamente en la creación de Mickey Mouse-. Su amistad les llevó a fundar una empresa, la Iwerks-Disney Commercial Artists, pero el sueño apenas duró un mes ya que Disney prefería un empleo seguro, por lo que entró a trabajar en la Kansas City Film Ad, aunque convenció a sus nuevos jefes para que contrataran también a Iwerks.

Disney y Iwwerks (quien acortó su nombre a Ub Iwerks) fundaron una compañía llamada Iwerks-Disney Commercial Artists en enero de 1920. Hubieron de trabajar otra vez por cuenta ajena en la Kansas City Film Ad, empresa en la que tendría lugar su primer contacto con las rudimentarias técnicas de animación de la época, cuyas posibilidades fascinaron de inmediato a Disney.

Dos años después, Disney creyó que ya había adquirido todos los conocimientos necesarios para emprender un nuevo proyecto. En 1922 fundó la empresa Laugh-O-Gram Films y se dedicó a hacer cortos infantiles como Cenicienta o El gato con botas. Para ello contó con la inestimable ayuda de Iwerks, Huhg Harman Rudolph Issing, Carmen Maxwell y Fritz Freleng.

Sin embargo, los gastos de producción superaban los beneficios, y al año siguiente tuvo que cerrar. Tras crear el último cortometraje que era una mezcla de acción real y animación titulada Alice ‘s Wonderland , el estudio se declaró en quiebra en junio de 1923. Desalentado, Disney se trasladó a Hollywood sin otra idea que llegar a ser director de cine "normal". Por suerte, una distribuidora se interesó por Alice'sWonderland, una de las películas que había producido Laugh-O-Gram Films, y le encargó nuevas películas que combinasen animación e imagen real. Para satisfacer el encargo nació el Disney Brothers' Studio (dirigido por Walt y su hermano Roy), que produciría nueve Alice Comedies (Comedias de Alicia), a las que seguiría en 1927 la serie Oswald, el conejo afortunado, un encargo para la Universal Pictures creado por UbbeIwerks, que se había unido a la nueva andadura de los hermanos Disney. En 1924 se unió a su amigo Ubbe Iwerks, lo que permitió a Walt a dedicarse a su pasión: la creación de personajes, guiones y a la dirección.

El Nacimiento de Mickey Mouse y el Éxito Inicial

El 13 de julio de 1925, Disney se casó con Lillian Bounds, una empleada del estudio, con la que tendría dos hijas. Tras haber tenido que cambiar de local, debido a que el anterior se había quedado pequeño, la empresa pasó a llamarse Walt Disney Studio, pero sufrió un revés cuando su principal cliente se quedó con los derechos de un personaje creado por ellos llamado "el conejo Oswald".

Aquel fatal episodio obligó a Disney a prescindir de intermediarios entre él y sus creaciones. Durante un viaje a Nueva York, Disney concibió a su personaje estrella, al que en un principio llamó Mortimer, aunque por sugerencia de su esposa se acabaría llamando Mickey.

La paternidad del ratón Mickey siempre ha sido un tema de debate, y a pesar de que Disney lo contara de esa manera, hay algunos investigadores que sugieren que el creador del ratón fue Ubbe Iwerks.

En 1927, justo antes de la transición al sonido en las películas, Disney e Iwerks experimentaron con un nuevo personaje: un ratón alegre, enérgico y travieso llamado Mickey. Reconociendo las posibilidades de sonido en las películas de dibujos animados, Disney rápidamente produjo una tercera caricatura de Mickey Mouse con voces y música, titulada Steamboat Willie, y dejó a un lado las otras dos películas de dibujos animados sin sonido.

Steamboat Willie

La creciente popularidad de Mickey Mouse y su novia, Minnie, atestiguó el gusto del público por la fantasía de las pequeñas criaturas que hablaban, y tenían habilidades y rasgos de personalidad de seres humanos. El mismo Walter fungió como la voz de Mickey Mouse hasta 1947.

La primera aparición de Mickey Mouse tuvo lugar el 15 de mayo de 1928 en la historia Plane Crazy, un cortometraje mudo, como todas las películas de Disney hasta la fecha. Pero la película no logró despertar el interés de los distribuidores, ni siquiera su continuación, The Gallopin' Gaucho. Gracias a la ayuda del empresario Pat Powers, Disney hizo una película sonora a la que tituló Steamboat Willie. La película se convirtió en un éxito total y Disney incorporó sonido a todas su películas anteriores. A partir de entonces, todos los filmes de Disney serían sonoros, y él mismo se encargó de los efectos vocales de sus primeros cortometrajes, así como también fue la voz de Mickey Mouse hasta 1947.

Expansión y Diversificación

Además de los cortometrajes de Mickey Mouse , el 1929 Disney comenzó una serie de películas musicales titulada Silly Symphonies . La primera se tituló The Skeleton Dance ( «La danza de los esqueletos»), y fue completamente dibujada y animada por Iwerks, que fue también el responsable principal de gran parte de las películas producidas por Disney en los años 1928 y 1929. Disney contrató a varias personas para hacer el trabajo que Iwerks era capaz de hacer en solitario.

En 1932, Disney creó Las Sinfonías Tontas, una serie de cortometrajes donde aparecen por primera vez el pato Donald, Pluto y Goofy. Un año más tarde, en la misma serie de cortos, hicieron su aparición "los Tres Cerditos", los cuales iban a tener un éxito inesperado con la canción Quién teme al lobo feroz. Ésta se conviritió en una especie de himno para todas aquellas personas víctimas de la Gran Depresión que afectaba a Estados Unidos. En 1932, Disney estrenó su primera película en color, Flowers and Trees , de la serie Silly Symphonies , que consiguió el Oscar al mejor cortometraje de animación en 1932. Ese mismo año, Disney recibió también un Oscar honorífico por la creación de Mickey Mouse, cuyos cortometrajes pasaron a realizarse en color a partir de 1935.

En 1933, Walter produjo un corto, “Los tres cerditos”, que salió a la luz en medio de la Gran Depresión. Su tratamiento del cuento de hadas del pequeño cerdo que trabaja duro y construye su casa de ladrillos para protegerse del soplido del lobo satisfizo la necesidad de fortaleza ante el desastre económico que vivía el mundo entonces, y su canción: “¿Quién tiene miedo del malvado lobo?”, era una burla feliz ante la adversidad. Había reunido entonces a un equipo de jóvenes creativos, encabezados por Iwerks.

El color fue introducido en la serie “Silly Symphonies”, en el año 1932, mientras que otros personajes animales iban y venían en películas como “El saltamontes y las hormigas” (1934) y “La tortuga y la liebre” (1935).

La Era de los Largometrajes Animados

En 1934, Disney emprendió un proyecto visionario: la producción de un largometraje que iba a ser el primero de la historia de la animación. Nadie se había atrevido a ello por los enormes costos que suponía; de hecho, la industria de la época consideró la idea una locura. Y, efectivamente, a mediados de 1937, el estudio se había quedado sin un céntimo. Disney tuvo que pedir un crédito para completar el millón y medio de dólares que costó. Pero ocurrió que, en taquilla, Blancanieves y los siete enanitos (1937) generó unos ingresos de ocho millones de dólares.

Con esta película, demostró que los dibujos animados podían ser un genero en sí mismo, pero a pesar de que la película fue un éxito de recaudación, la empresa se endeudó debido a los préstamos que tuvo que solicitar para llevar a cabo el proyecto. No solamente había acertado como empresario, sino también como artista, porque Blancanieves y los siete enanitos resultó ser además una obra maestra, de altísimo nivel técnico, graciosa sensibilidad y gran soltura narrativa.

Walt Disney nunca fue de las personas que descansaban o se quedaban quietas. Había pensado durante mucho tiempo en producir largometrajes de animación además de los cortometrajes que ya hacía. Mientras participaba activamente en todas las fases de la creación en sus películas, funcionaba principalmente como coordinador y decisor final en vez de como diseñador y artista.

Mientras Disney continuaba haciendo cortometrajes presentando los personajes antropomorfos de sus pequeños animales, en adelante desarrollaría una amplia variedad de películas de entretenimiento de larga duración, como “Pinocchio” (1940), “Dumbo” (1941) y “Bambi” (1942). Disney también produjo una película totalmente inusual y emocionante, su fantasía multisegmentada y estilizada, “Fantasía” (1940), en la que se animaron figuras de dibujos animados y patrones de color al compás de la música de Igor Stravinsky, Paul Dukas, Pyotr Ilyich Tchaikovsky y otros.

Desafíos y Adaptaciones

Los beneficios permitieron a Disney construir, dos años después, un inmenso estudio en Burbank, y producir, junto a los cortos de siempre, extraordinarios largometrajes (Pinocho, Fantasía, Dumbo, Bambi) que, sin embargo, no siempre produjeron beneficios. En 1940, Disney estrenó Pinocho, la cual fue un éxito de crítica, pero otro desastre comercial.

Disney quería ser innovador y le gustaba el riesgo, pero tenía que satisfacer a un público poco amante de novedades y experimentos. Lo mismo sucedió con Fantasía, en la que los dibujantes combinaron los movimientos de los personajes con la música. Mientras que para unos fue un éxito rotundo, para otros fue considerada un insulto a la música clásica. Disney tuvo que encarar además otros problemas, como la huelga de 1941, que paralizó los estudios y perjudicó la imagen de la empresa; de algunos de sus líderes se vengaría en 1947, denunciándolos ante el Comité de Actividades Antiamericanas.

Una huelga de los animadores de Disney en 1941 fue un gran revés para la compañía. Muchos animadores de renombre renunciaron, y sería muchos años antes de que la compañía produjera características animaciones que estuvieran a la altura de calidad de sus clásicos.

Logró capear el temporal abriéndose a otros géneros, como los documentales, y en la década de los 50, con una situación más boyante, volvió a la carga con nuevos largometrajes de éxito: La Cenicienta, Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan o La dama y el vagabundo. Al mismo tiempo, las actividades de la corporación siguieron extendiéndose a otros ámbitos, como la películas con actores reales (La isla del tesoro, 1950; Veinte mil leguas de viaje submarino, 1954), la producción de programas para la televisión (iniciada en 1950) y una última idea megalómana, la de traer a la tierra su mundo de fantasía con la construcción de Disneylandia, que, inaugurado en 1955, fue lo que hoy llamaríamos el primer parque temático de la historia.

El FBI y Hollywood

El director del FBI, J. Edgar Hoover, hizo varios intentos de "reclutar" al famoso cineasta para que se convirtiera en agente y se aviniera a informar sobre el más mínimo detalle acerca de elementos subversivos dentro del mundo del celuloide. Al final, en 1940, parece que Disney accedió a "colaborar". El dibujante también había estado afiliado a la Society of Independent Motion Picture Producers, una asociación de productores y cineastas independientes opuestos al dominio absoluto de los grandes estudios de Hollywood, en la que también militaban Orson Welles y Charles Chaplin.

Disneylandia y los Últimos Años

Desde los años cuarenta, Disney tenía en mente la construcción de un parque de atracciones para que sus empleados y sus familias pudieran divertirse en su tiempo libre. Con el tiempo, este proyecto, más bien modesto, iría creciendo hasta convertirse en lo que hoy conocemos como Disneylandia, un gran complejo de diversión situado en Anaheim (California). Para llevar a cabo este ambicioso plan, Disney al parecer se basó en el parque Children's Fairyland, en Oakland, y en los Jardines de Tívoli, en Copenhague, aunque también pudo haberse inspirado en el parque República de los Niños, situado en La Plata, Argentina.

A principios de la década de 1950, Walt Disney había iniciado planes para construir un enorme parque de atracciones cerca de Los Ángeles. Cuando Disneyland abrió en 1955, gran parte de la disposición de Disney hacia el sentimiento nostálgico y la fantasía se hicieron evidentes en su diseño y construcción. Pronto se convirtió en una meca para los turistas de todo el mundo, un lugar que todos querían visitar.

Castillo de la Bella Durmiente en Disneylandia

Más grandioso fue aún el proyecto de un nuevo parque en Orlando, Disneyworld, que no llegaría a ver concluido. Apartado en sus últimos años ya del trabajo directo en la animación y más centrado en los proyectos empresariales, en 1966 se le diagnosticó un cáncer de pulmón y falleció a los pocos meses. El Mago de Burbank, como se le llamaba a menudo, dejaba un solvente emporio empresarial que aún perdura.

Muerte y Legado

Tras haber sido toda su vida un fumador empedernido, en 1966, a Disney le diagnosticaron un cáncer en su pulmón izquierdo. Tras haber pasado un reconocimiento médico en el hospital St. Joseph, junto al edificio de los estudios, Walt Disney sufrió un paro cardiorrespiratorio y falleció el 15 de diciembre de 1966. Su cuerpo fue incinerado el 17 de diciembre y trasladado al panteón familiar en el Forest Lawn Memorial Park de Glendale, en California.

Con la muerte de Walt Disney, surgió una curiosa leyenda urbana que afirmaba que el dibujante había sido criogenizado a la espera de que la ciencia del futuro pudiese curar su enfermedad. Durante años se ha difundido la leyenda urbana de que Walt Disney fue criogenizado pocos minutos antes de morir y que su cuerpo habría sido introducido, cuando aún estaba vivo, en una cámara y congelado a baja temperatura para que, cuando la ciencia hubiera avanzado lo suficiente, pudiera ser resucitado y curar su enfermedad.

Disney forma parte del imaginario de muchísimas personas en el mundo. Walt Disney es una leyenda; un héroe popular del siglo XX. Su popularidad mundial se basó en los ideales que su nombre representa: la imaginación, el optimismo, la creación y el éxito hecho por uno mismo, que son la virtud más preciada de la tradición americana. Es el creador la compañía que lleva su nombre y que tiene un increíble poder en la industria audiovisual.

Aunque algunos criticaron su tema frecuentemente almibarado y lo acusaron de crear un virtual monopolio estilístico en la animación estadounidense que desalentó la experimentación, no se puede negar que fue un pionero.