Seleccionar página

L. Xavier Verdaguer, un barcelonés de 45 años, ingeniero informático y arquitecto técnico, es reconocido como uno de los emprendedores más creativos e internacionales surgidos de Barcelona. A lo largo de su carrera, ha creado varias empresas e impulsa desde Silicon Valley tres proyectos: Innovalley, Seven4Seven e Imagine.

Comenzó su carrera como emprendedor hace dos décadas. En ese tiempo ha creado varias empresas de innovación tecnológica. Se autodefine como un emprendedor en serie.

Silicon Valley ha sido un ecosistema clave para Verdaguer. Además, realizó estudios de alta dirección en la Stanford University.

Inicios como Inventor

Ya de muy joven, Verdaguer era inventor. Él mismo recuerda: "Sí, un pluviógrafo, un aparato para medir la intensidad de la lluvia. Aún debe de estar en el colegio de Sant Miquel dels Sants, donde entonces yo cursaba sexto o séptimo de básica."

Se convocó un concurso de inventos en TV3 destinado, teóricamente, a niños mayores. Un compañero y él participaron -mintiendo sobre su edad- con un artefacto construido con elementos que había robado a su abuela, como un despertador o un bote de barquillos.

El aparato desplegaba una gráfica de la intensidad de la lluvia y funcionaba. El premio era un Commodore 64: fue su primer ordenador, que lo decantó hacia la informática.

Trayectoria Empresarial

Son numerosas las empresas que ha montado a lo largo de su vida. En 1997 se presentó a un concurso del Museu Marítim de Barcelona con un proyecto para explicar la historia del puerto de modo interactivo, haciendo un poco de trampa porque no tenía ninguna empresa constituida.

La propuesta consistía en explicar mediante pantallas táctiles cómo había evolucionado el puerto en diferentes épocas. Le dieron tres meses para preparar una exposición. Tuvo que crear un equipo y se encerró en su piso de Gràcia hasta que la tuvieron ultimada. La exposición recibió el premio a la mejor producción multimedia de España y Portugal.

Luego siguieron trabajando en proyectos multimedia hasta que internet fue arrinconando a los CD y se pusieron a hacer webs. Trabajaba para un único cliente, y cuando estalló la burbuja el cliente desapareció de la noche a la mañana y les dejó a deber mucho dinero.

El primer encargo fue un proyecto para el Museu Marítim de Barcelona. Entonces era informático en una consultoría de ingeniería civil y empezaba a hacer cosas por su cuenta en 3D y producción multimedia.

Lecciones Aprendidas del Fracaso

Viene de una familia muy humilde y no ha tenido nunca un colchón financiero, de modo que la crisis arrastró a todos. Tuvo que despedir a la veintena de trabajadores que tenía y recomenzar desde cero.

Él mismo relata: "Yo tuve un error muy grande exactamente el 21 de julio de 2001. Me arruiné completamente con una empresa en la que tenía ya bastantes empleados y un único cliente que desapareció." En su momento lo vivió como lo peor que le podía pasar en la vida pero ahora, visto con perspectiva, digo que fue lo mejor que me pasó a nivel profesional.

Aquel bache en el camino nos obligó a cambiar tantas cosas que, de hecho, la misma compañía la reflotamos y la acabamos vendiendo por varios millones de euros al cabo de los años. ¿Y qué lección aprendió? Que lo más importante de una empresa son las personas, mucho más que las ideas.

Lo que hizo después fue implicar mucho más a sus compañeros, incluso a nivel de accionariado, para que la compañía funcionara mejor y entre todos salir adelante.

Intento dedicarme muy en serio a todo lo que hago. Lleva veinte años creando empresas. Algunas han ido bien, otras no tanto. Pero incluso en las que no han ido bien no he tenido la sensación de haber perdido el tiempo.

¿También de los fracasos? Por supuesto. Nos fuimos a la ruina más absoluta.

Cualidades de un Emprendedor Según Verdaguer

¿Cuáles son las características básicas de un buen emprendedor? Primero tiene que ser una persona inquieta, curiosa, que quiera aprender de otras disciplinas. Segundo, tiene que ser inconformista, que vea cosas que pueden mejorarse. Y por último, incansable, que trabaje mucho y no se dé por vencido a las primeras de cambio.

En primer lugar hay que trabajar la capacidad de comunicación de los alumnos, porque, si no, después no sabrán explicar o vender los proyectos, y por supuesto se tiene que enseñar mejor el inglés. En segundo lugar, hay que fomentar el liderazgo; el éxito también está mal visto, y a los emprendedores les falta ambición y ganas de cambiar el mundo.

Falta gente que empuje y eso se les tiene que inculcar a los niños de pequeños. En la universidad hay que fomentar el espíritu emprendedor. En Estados Unidos los profesores estimulan a los alumnos a crear empresas.

Tener una experiencia emprendedora es toda una escuela, porque has de saber un poco de todo: contabilidad, relaciones públicas, planificación… No se trata tanto de formar directivos como de formar emprendedores, en todas las facultades, desde magisterio hasta farmacia.

Aquí los investigadores universitarios trabajan para obtener prestigio científico; en Estados Unidos siempre tienen el horizonte de emprender. La investigación universitaria catalana se tendría que hacer en clave de mercado, para atraer inversiones, con objetivos más pragmáticos.

En Estados Unidos las universidades tienen menos trabas administrativas si quieren, por ejemplo, montar una spin-off para crear una empresa. El rector de Stanford, sin ir más lejos, forma parte del consejo de administración de Google. Aquí sería impensable que el rector de una universidad estuviese en el consejo de administración de una gran empresa.

El Proyecto Imagine

Hace unos años puso en marcha el proyecto Imagine, que pretende motivar a jóvenes emprendedores de aquí en proyectos y llevarlos a pasar una temporada a Silicon Valley. Estamos trabajando en tecnología para potabilizar agua, un encargo de Unilever, multinacional con una fundación muy potente detrás.

Ven que dentro de unos años no habrá suficiente agua para todos y nos piden que hagamos una propuesta de ahorro. Hemos creado un equipo de tres jóvenes con perfiles muy distintos: una matemática, un publicista y un creativo. Ninguno de ellos tenía conocimientos de gestión medioambiental.

La matemática desarrolló un índice para medir el consumo responsable de agua, que contempla la masa demográfica, la industria y las necesidades del entorno. El publicista propuso organizar un concurso mundial de ciudades -180, entre ellas Viladecans, donde la empresa tiene una sede-, que competirán para mejorar su índice de consumo.

Para motivar a la colectividad se instala un elemento urbano en la plaza mayor de cada ciudad, de modo que sus habitantes puedan seguir la evolución del índice. A partir de aquí se pide que la gente proponga medidas concretas de ahorro. La idea de nuestro creativo, por ejemplo, consiste en ducharse con una canción de cinco minutos como máximo.

Está comprobado que si limitas la ducha a la duración de una canción, puedes reducir el consumo habitual de agua de 160 litros a 80. Esta motivación colectiva es indispensable si queremos dar el paso hacia las smart cities, un nuevo paradigma de interacción con el entorno que solo será posible si hay una hiperconectividad entre la gente.

“Ideas disruptivas y emprendimiento” con Xavier Verdaguer

Tecnología y Cohesión Social

Conectividad no significa cohesión social. Claro, la tecnología no puede ser nunca un fin en sí mismo, sino un medio. Nos ofrece una serie de nuevas posibilidades que se concretarán en lo que ahora llamamos la internet de las cosas, pero serán elementos más decisivos el uso que la gente haga de ellas y de qué modo aprovechamos las oportunidades que se abren para cooperar y sumar información.

Una persona tiene media idea y otra puede tener la otra mitad. No es un negocio, sino más bien un proyecto abierto. Hasta ahora ha sido el de más éxito, en el sentido de que la transformación de las personas que han participado en las tres ediciones ha tenido un retorno emocional. Imagine ha sido un punto de inflexión en su vida.

Supertramps y un Año Sabático

También ha creado una comunidad muy internacional con el proyecto Supertramps. Hace unos años me llevé un susto con la salud, pero superé el problema. Entonces, mientras me reponía, opté por tomarme un año semisabático y trabajar más pausadamente.

Iba haciendo couchsurfing. Yendo de un sofá a otro, llegué a la India y Nepal. Durante aquellos meses compartí con la gente con la que me encontraba fotos de personas con los brazos abiertos. Su viaje acabó cuando se instaló en California para estudiar en Stanford, donde realizó un máster.

Innovelley y la Fusión de Moda y Tecnología

Sí. Innovalley fusiona creatividad y moda catalana con tecnología americana. Por ejemplo, confeccionan ropa para motoristas con GPS incorporados que, a través de unos sensores, te informan de si has de girar a la derecha o a la izquierda.

Empezaron fabricando accesorios con una marca propia, pero desde hace un tiempo han decidido trabajar para grandes marcas de moda y de accesorios.

Innovelley: creada en 2010 en San Francisco. Ha llegado a un acuerdo para desarrollar 'wearables' en exclusividad para Puma.

Barcelona: Una Marca de Creatividad

Barcelona es hoy una marca de creatividad asociada a muchas cosas: el fútbol, la cocina, la arquitectura, el diseño…, y parece que no nos damos cuenta. Los sectores tienen que reinventarse.

Cultura del Fracaso y del Éxito

Cultura del fracaso. Y cultura del éxito… Si aquí alguien tiene éxito, enseguida pasa a estar bajo sospecha. Y cultura del riesgo: tenemos que apasionarnos con lo que hacemos, tenemos que trabajar con una actitud mental más positiva.

También nos falta la cultura del mentoring. Nos falta sumar esfuerzos y cooperar mucho más. Miramos demasiado hacia España; Cataluña debe mirar al mundo, y aportar. Nuestro mundo es el mundo.

Emprendimiento Social

Si volviera a vivir en Barcelona, ¿en qué tipo de negocio se centraría? Seguramente me dedicaría a la telefonía, o a temas sociales, o quizás a ambas cosas ligadas. Hay un emprendimiento emergente, el social, que no tiene por qué ser nonprofit por definición.

En Barcelona existe un gran potencial de innovación social que tenemos que descubrir e impulsar. Se ha creado el Hub Candidate Barcelona, una plataforma que pretende conectar, promover y potenciar las grandes ideas de los emprendedores sociales.

Empresas Fundadas por Xavier Verdaguer

Además de los proyectos que tiene ahora mismo en curso, Xavier Verdaguer ha fundado a lo largo de su carrera otras empresas como TMTFactory, BCNMedia, IntegraTV, Smart Point y Bconsulting.

  • TMT Factory: Se dedica a la distribución de contenidos multimedia. La fundó en 1997 y la dirigió hasta 2008, año en el que accedió a una ronda de inversión de 7,4 millones de euros.
  • Integra Interactive: Desarrolla un sistema de televisión interactiva. Fundada en el año 2000, permaneció en ella como director hasta 2008. Accedió a una ronda de 1,5 millones de euros y fue adquirida por AyG.
  • Imagine Creativity Center: Centro de innovación disruptivo creado en 2011 en San Francisco. Financiada por Verdaguer a través de Imagine Foundation. Su facturación en 2016 fue de 1,5 millones de euros.

Imagine Express

Un tren, 36 pasajeros y cuatro días de viaje por delante para compartir experiencias y desarrollar nuevos modelos de negocio. El punto de partida era Barcelona y las paradas han sido París y Londres.

Se trata de Imagine Express, una iniciativa propuesta por Xavier Verdaguer en el marco de su empresa Imagine Creativity Center, y que acaba de celebrar su cuarta edición. El objetivo era proporcionar un entorno novedoso en el que se generaran soluciones ubicadas en cuatro categorías: fintech, salud, smart cities y otra de temática libre.

El escenario para que los participantes presentaran sus ideas delante de inversores internacionales ha sido la mítica noria London Eye de la City y el acto de clausura de este programa ha tenido lugar en el Mobile World Congress de Barcelona.

Espíritu Emprendedor

Verdaguer considera que sus pinitos como creador se remontan a su etapa escolar, cuando tenía 12 años y tuvo que desarrollar un producto junto con un compañero de clase y que presentaron en un concurso de televisión.

Sus primeros pasos en el mercado laboral fueron en la compañía Consulting Taller de Ingenierías, pero pronto se dio cuenta de que prefería ser su propio jefe. "Quería decidir por mí mismo en qué quería dedicar mi tiempo y mi energía. Me motivaba la idea de crear algo", recuerda.

En 1997, con 25 años, lanzó su primera empresa, TMT Factory, que ofrece servicios de software y comunicación. Después, en el año 000 creó Integra Interactiva. Dirigió ambas compañías hasta 2008 y con ellas superó sus primeros baches como emprendedor.

Nacimiento de Nuevos Ecosistemas

¿Existe el destino ideal para emprender? ¿Qué ecosistemas brindan más oportunidades? Lo cierto es que no existe un paraíso para poner en marcha una 'start up', todo depende del proyecto que cada uno quiera crear. Hay que analizar los sectores más desarrollados en cada lugar, las posibilidades de financiación y los incentivos para emprender.

Xavier Verdaguer, emprendedor en serie e inversor, es un hombre de mundo y reconoce que cada lugar tiene sus particularidades. Le gusta recorrer diferentes países junto con otros emprendedores y ver cómo poner en marcha ideas disruptivas.

"En los últimos años estamos viendo cómo se están creando nuevos ecosistemas en ciudades concretas más que en un país en general. Por ejemplo, en España destacan Madrid y Barcelona".

Ecosistema Características
Medellín Culturalmente emprendedora, congresos de 'start up' referentes.
Santiago de Chile Apostando por el emprendimiento, avances en regulación e incentivos.
Tokio Destacan las firmas legales.

Podemos decir que Xavier Verdaguer se ha convertido en un emprendedor en serie. En sus charlas habla de “la actitud emprendedora”. ¿Cómo la define? Todo el que tiene que ver con emprender es una actitud que se puede adquirir. Es método y se puede formar a la gente para potenciar este carácter. Yo defino la actitud emprendedora como la determinación para conseguir un sueño.

¿Por qué cree que es usted tan productivo creando empresas? Antes de nada habría que plantearse qué quiere decir éxito. ¿Hacer dinero? ¿O quizás trabajar de lo que te gusta? Lo que a mí me gusta es participar del proceso más inicial de creación de una empresa, es decir, generar una idea, un plan de negocio y configurar un equipo para llevarla a cabo. Una vez el negocio vuela solo yo me desvinculo un poco y voy a por un nuevo reto.

Aun así, también está interesado en potenciar la creación de empresas de otros emprendedores. Desde el 2011 organiza las competiciones Imagine Silicon Valley para emprendedores. Cubrimos la parte más inicial de un proceso emprendedor: detección de talento, configuración de equipos pluridisciplinarios y generación de ideas disruptivas. Son participantes porque son soñadores con sus ideas. Pero no sólo sueñan sino que están dispuestos a luchar para conseguir sus objetivos.

Desde el centro de creatividad Imagine habéis diseñado un método para desarrollar ideas. Básicamente se trata de un método creativo que va de la idea al negocio mediante cuatro fases: replanteamiento del problema desafiando las hipótesis, generación de ideas a través de pensamiento lateral, prototipatge y comunicación.

Cada vez me atraen más los proyectos de emprendeduría social. Emprendedor e inversor, Xavier Verdaguer encontró en Silicon Valley el escenario perfecto para hacer sus ideas realidad.

Ésta ha sido la última aventura vivida por este inversor y emprendedor en serie. Es un buen momento para emprender, ya que el ecosistema se ha consolidado".

Con esta iniciativa Verdaguer ha unido dos de sus pasiones: la innovación y el contacto con el ámbito internacional. Dos factores que han marcado su carrera y que le han llevado al éxito.

Acumula 20 años de experiencia como emprendedor especializado en innovación tecnológica, ha creado 10 compañías, es cofundador de la aceleradora Conector, inversor a través de Lanta Digital Ventures y vive a caballo entre Silicon Valley y Barcelona.

Más tarde estudió Ingeniería informática y Arquitectura técnica en la Universidad Politécnica de Cataluña.

"Me enamoré de Silicon Valley por sus oportundiades para convertir proyectos en empresas"

"En 2001, Integra accedió a una ronda de 1,5 millones de euros, pero nos costó mucho cerrar esa operación. En 2008, con TMT Factory levantamos una de 7,4 millones de euros liderada por el fondo Sequoia PWM. Ahora es un buen momento para emprender, el ecosistema está consolidado, hay aceleradoras e inversores interesados", asegura.

"Después de esa operación en 2008, decidí salir de la empresa. La empecé solo, nos arruinamos y crecimos. Fue un periodo de mucho desgaste. Me tomé un año sabático y me dediqué a viajar. Llegué a California y decidí quedarme allí a vivir", comenta Verdaguer, que realizó estudios de alta dirección en la Standford University.

"Con el visado de inversor conseguí el permiso de residencia. Lo que me enamoró de Silicon Valley eran las oportunidades de aprendizaje y la capacidad para convertir ideas en empresas. Es un ecosistema único, pero no hay que copiarlo. Cada uno tiene sus particularidades", añade.

En 2010 creó Innovalley en Palo Alto, que desarrolla ropa inteligente y cuenta en su accionariado con empresas como Bconsulting, Haiku, Cooking Labs y el centro de investigación Cetemmsa. Asimismo, realiza investigaciones con la Standford University.

Un año después lanzó el centro de creatividad Imagine, el proyecto con el que ha diseñado Lombard, su propio método de innovación. "Ser novedoso es una parte esencial a la hora de emprender. Hacen falta ideas disruptivas que aporten algo diferente a la sociedad", opina.

En sus seis años de vida, Imagine ha realizado 158 proyectos, algunos de ellos han recibido más de 10 millones de euros de inversión.