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En España, el espíritu emprendedor está en auge, impulsado tanto por la necesidad como por la identificación de oportunidades. La idea de ser tu propio jefe es sin duda atractiva. Pero, ¿qué significa realmente ser emprendedor? Se trata de una persona que no solo tiene una idea de negocio, sino que también invierte todos los recursos necesarios para desarrollarla, asumiendo riesgos e innovando. Para emprender un negocio es esencial llevar a cabo una correcta planificación, análisis y estudio de todas las cuestiones que serán relevantes para el proyecto.

Emprender un negocio es un reto apasionante, pero también exige preparación, organización y un conocimiento claro de los pasos que hay que seguir. Seguir estos pasos para emprender un negocio puede ayudar a los emprendedores a dar forma a sus ideas y a alcanzar el éxito con su proyecto.

Según el último Informe GEM correspondiente al periodo 2024-2025, la actividad emprendedora en España encadena cuatro años de crecimiento, además, es el sexto país europeo por inversión en startups tecnológicas -1.900 millones en 2024-, según datos de Enisa.

6 tips para un negocio exitoso

Paso 1: Identificar una Buena Idea y Detectar Oportunidades

El punto de partida es detectar un problema o una carencia en los consumidores. Contar con una gran idea de negocio no siempre es sinónimo de originalidad, sino que basta con satisfacer una necesidad concreta. Lo que hace que realmente una idea sea exitosa, es que contemos con unos clientes dispuestos a pagar por nuestro servicio/producto.

La primera pregunta que cualquier emprendedor debe hacerse es si su idea de negocio responde a una necesidad real. Una idea puede ser innovadora, pero si no resuelve una necesidad, tendrá difícil encaje en el mercado. Es el momento de crear, de imaginar y de detectar aquellas oportunidades de negocio que pueden marcar la diferencia. La figura del emprendedor visionario suele destacar en estas fases tempranas ya que es capaz de reconocer el potencial de una oportunidad y adelantarse a su competencia para desarrollarla.

En este paso, estás simplemente buscando algo por lo que las personas estén dispuestas a pagar. Haz una lista de ideas que creas que puedan ser rentables. Revisa los vendedores más importantes en Amazon. Piensa en todas las cosas que haces en tu día a día. Sé consciente de los productos que usas y las quejas frecuentes que tienes sobre ellos. Comprueba las listas completadas en eBay. Esto te permite ver cómo de bien, se están vendiendo esos productos. Busca solicitudes frecuentes en Craigslist gigs.

Ahora que ya tienes la idea, es hora de evaluar si hay suficientes clientes potenciales. Son herramientas que te ayudan a evaluar el potencial crecimiento de tu público objetivo. Sin duda, saber el tamaño del mercado es una de las razones para ver si tu negocio tiene potencial o no.

No estancarse buscando la idea perfecta para siempre. Pasar de etapa con una idea imperfecta en muy recomendable.

Para la idea, ten en cuenta lo siguiente:

  • Competencia: Si hay demasiada, quizás te cueste diferenciarte en el mercado; si hay muy poca, puede que tu idea no sea tan viable como piensas.
  • Urgencia: ¿Tu idea satisface una necesidad imperiosa? ¿Puedes hacerla realidad a tiempo? Está bien que tengas muchas ideas de negocio, pero prioriza las más urgentes.

Paso 2: Realizar una Investigación de Mercado y Validar la Propuesta

A la hora de emprender es importante no tener prisas. Una vez tengamos una idea de negocio, es conveniente conocer muy bien el mercado en el que queremos competir. Es crucial tomarse con calma esta etapa, puede ser decisiva para el éxito o fracaso de tu negocio. Necesitamos hacer todo lo posible para que nuestra idea fracase a tiempo, lo antes posible antes de invertir tiempo y plata.

Es muy simple: tenemos que comprobar de la manera más barata, sencilla y fácil que nuestra propuesta funciona (o no), que la gente lo necesita y que está dispuesta a pagar por ello. Además, ponemos a prueba nuestras habilidades y pasiones. A veces lo que pensábamos que nos salía no nos sale y lo que pensamos que nos gusta es realidad no. Esta etapa nos sirve para saber si pisamos el acelerador, si hacemos algunos cambios o si cambiamos la idea.

Una buena práctica para testear el servicio o producto es la realización de focus group, donde se recoge la opinión sobre aspectos clave (utilidad, características, precio, etc.). Una buena propuesta de valor, nos ayudará a determinar la probabilidad de que nuestros early adopters o primeros clientes, compren nuestros productos y nos ayudará también a definir el precio.

Un buen estudio de mercado te ayudará a validar tu idea, identificar oportunidades y minimizar riesgos. Una vez identificada la posible oportunidad, conviene realizar un análisis más profundo. ¿Quiénes serán los clientes? ¿Qué hacen los competidores? ¿Existen tendencias que puedan reforzar o debilitar el proyecto? Es importante conocer cuál es el prototipo de cliente al que va dirigido el emprendimiento.

Un error habitual es pensar que los potenciales clientes son todas las personas. Estudiar a la competencia es un máster avanzado en el mercado al que se quiere entrar. Observar qué cosas les funcionan y cuáles no ayuda a evitar errores y a conseguir mayores éxitos.

Antes de invertir grandes cantidades de tiempo y dinero, conviene validar la propuesta con clientes reales. Los canales a utilizar dependerán del público objetivo: redes sociales, campañas digitales, medios tradicionales o acciones en el punto de venta. El lenguaje que se va a utilizar es clave. Si se ha hecho una buena segmentación del mercado al que se va a dirigir la campaña (sexo, edad, estilo de vida, lugar de residencia…), se podrá adaptar el mensaje para hablar en el “mismo idioma”.

Herramientas para validar una propuesta:

  • Entrevistas cara a cara
  • Encuestas
  • Crear productos o servicios mínimos viables y ponerlos en manos de los posibles clientes

Paso 3: Elaborar un Plan de Negocio Sólido

El Plan de Negocio es el examen que todo emprendedor debe aprobar antes de lanzarse al mercado, ya que nos permite decidir si un proyecto es lo suficientemente sólido para crear una empresa. Recién ahora, ya con la idea validada, tenemos que comenzar a realizar un plan de negocio básico. Nada complejo ni sofisticado, pero suficiente para saber cómo va a influir cada variable.

Es la hoja de ruta que define los principales aspectos del proyecto y que le acompañará en todas las etapas de su ciclo de vida. Este documento debe ser honesto en cuanto a la propia empresa y a los recursos que se posee. El plan de negocio es el documento que guía el proyecto. Es importante que este documento no sea un relato de lo que es el emprendimiento, sino que especifique los beneficios que obtendrán los inversores si depositan su confianza y recursos, y también con la solidez suficiente para poder defenderlo a la hora de solicitar financiación.

Un plan de negocio bien estructurado es clave para guiar el crecimiento de tu empresa y atraer posibles inversores o socios. Debe incluir una descripción clara de tu negocio, análisis de mercado, modelo de ingresos, estrategias de marketing y proyecciones financieras.

Al igual que en el caso anterior, es recomendable contar con la ayuda de expertos que guíen en la correcta creación del plan de negocio. Este plan va a estar “vivo” y cambiante todo el tiempo, no es algo del comienzo nada más. Es algo que te puede acompañar durante toda la vida del emprendimiento, adaptándose a los cambios. Tener estos índices va a ser clave para que puedas tomar decisiones basadas en datos duros.

Elementos clave del Plan de Negocio:

  • Tipología del negocio
  • Análisis económico y estructura de costes
  • Plan de contingencia DAFO
  • Plan de marketing y comunicación
  • Estrategia con la que se quiere dar a conocer la empresa
  • Formación de equipos
  • Elección del talento humano que formará los equipos de trabajo
  • Diseño de producto o servicio

Paso 4: Conseguir Financiamiento y Salir a Vender

Disponer del financiamiento para las inversiones iniciales. Antes de iniciar a desarrollar nuestro producto o servicio, tenemos que realizar una lista de la cosas en la que se tengan en cuenta las inversiones iniciales que vamos a realizar para comprar o alquilar un local, adquirir el material necesario para producirlo, etc. Para financiar las inversiones iniciales podemos hacerlo con dinero propio o pidiendo un préstamo.

Cuando ya sabemos que nuestra propuesta funciona, puede generar ganancias y además está alineada con nuestras fortalezas, es cuando tenemos que comenzar a vender. Si lo hacemos antes, corremos riesgos innecesarios. Este es el momento de implementar la comunicación y el marketing de la propuesta.

Antes de buscar financiación, es fundamental determinar cuánto dinero necesita el proyecto. Todo proyecto requiere una inversión inicial. Conviene detallar tanto los costes fijos (alquiler, suministros, personal) como los variables (materias primas, comisiones, transporte). En el caso de una tienda física, habrá que incluir gastos de adecuación del local, mobiliario o stock inicial.

Un emprendedor puede elaborar tres escenarios: optimista, realista y pesimista, lo que le permitirá evaluar mejor los riesgos y necesidades de liquidez. El objetivo inicial es alcanzar el punto de equilibrio, es decir, el nivel de ingresos que cubre los costes del negocio.

Si has ido por libre hasta ahora, asociarte con alguien puede ser una muy buena decisión. Los cofundadores pueden avalarte con sus recursos financieros. A menudo, los inversores prefieren las propuestas que tienen a varias personas detrás. Hagas lo que hagas, necesitarás dinero. Los emprendedores suelen conseguir fondos sobre todo de tres fuentes de capital inversión:

No hay que olvidarnos de que, en mayor o menor medida, tenemos que VENDER. Es muy común escuchar a emprendedores que no les gusta hacerlo. Pero no es una materia electiva, hay que aprender a mostrar el valor de tu propuesta a tus clientes. Si no logramos entender cómo funcionan estos procesos, es casi imposible que logremos tener un emprendimiento de éxito.

Fuentes de financiación:

  • 'Business angels'
  • Fondos de 'venture capital' o capital riesgo
  • 'Hedge funds'
  • BBVA Spark, el aliado de BBVA para empresas de alto crecimiento

Paso 5: Escalar y Multiplicar

Si hiciste todo el proceso anterior bien, estás en condiciones de multiplicar tu negocio sobre bases sólidas. Para poder hacerlo, es necesario que como emprendedor pases de nivel y entiendas tu negocio como un todo. Este paso se podría entender como la transición entre emprendedor a empresario.

Esta es la etapa para contratar gente que pueda liberar tu tiempo para ponerlo en tareas que aportan más valor. Es el momento de invertir capital para mejorar el volumen y los resultados. También puede ser momento de invertir en tecnología para llegar a más personas. En esta etapa podemos usar los multiplicadores que escalan el negocio que construiste sobre bases sólidas.

Para crecer hay que continuar triunfando, y eso puede venir de donde no te lo esperas. Por ejemplo, es cierto que el servicio de entrega de DVD de Netflix fue lo primero que hizo la empresa, pero solo hay que ver en qué se ha convertido. Céntrate en seguir aprendiendo de tus datos y equipo. Invierte los fondos en contratar a personas con experiencia y habilidades variadas. Ten paciencia: no la pierdas, siempre dentro de unos límites razonables. Puedes tardar en empezar a crecer, por lo que te animamos a no rendirte (y quizás a tener un trabajo secundario).

Uno de los errores más caros (en plata, tiempo y energía) que se pueden cometer es pasar de la IDEA (paso 1) a ESCALAR (paso 5), sin pasar por todo el proceso anterior. Muchas personas se lanzan a multiplicar un negocio que no existe, a vender un producto que da pérdidas y a producir algo que nadie quiere.

Consideraciones Adicionales

El emprendimiento implica tener en cuenta algunas consideraciones que serán de vital importancia para la evolución de la empresa. Los pasos para emprender requieren tiempo, esfuerzo y capital y necesitan de un análisis profundo antes de llegar al proceso de toma de decisiones. Es importante tener experiencia. Y si no la tienes tú, no está de más que la busques.

Además, si no has emprendido nunca y entras en un sector complicado, en el inicio deberías tener a alguien que haya pasado antes por este proceso (como socio, como consejero, dentro o fuera…). Y tiene que haber alguien en el negocio que conozca muy bien el mercado al que tú vas a dar soluciones (no tanto en cifras, como en problemática real, en la dinámica real del mercado).

Mientras el emprendedor está preparando su proyecto, aparte de obtener una formación, tiene que crear, si no lo ha hecho ya, una red de contactos. Es muy complicado encontrar proveedores buenos a la primera. Y por este motivo, entre otros, es importante tener contacto con otros emprendedores.

Paso Descripción
1 Identificar una buena idea y detectar oportunidades
2 Realizar una investigación de mercado y validar la propuesta
3 Elaborar un Plan de Negocio Sólido
4 Conseguir Financiamiento y Salir a Vender
5 Escalar y Multiplicar