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La mejor manera de tomarle el pulso a un lugar es descubriendo sus mercados, mercadillos y rastros. Y la isla de Gran Canaria no es una excepción. Los precios populares y la calidad de los productos son los principales alicientes para los canarios que acuden a estos mercados, mientras que, para los viajeros, suponen toda una inmersión en la cultura del archipiélago.

En Gran Canaria hay decenas de mercados semanales a los que se suman los mercados de abastos. En ellos, tanto locales como visitantes van a descubrir productos que vienen directamente de la huerta, pan recién hecho, delicias locales (mojo, quesos y mermeladas elaboradas a mano y un sinfín de otras exquisiteces canarias), así como pescado fresco. La artesanía también está presente en muchos de ellos y constituye el recuerdo más auténtico que un viajero puede llevarse como souvenir.

Principales Mercadillos de Gran Canaria

Mercadillo de Teror

A unos 20 kilómetros de Las Palmas de Gran Canaria, llegamos a Teror. Esta bella localidad de montaña, con sus calles empedradas y balcones que le imprimen un carácter único, cuenta con uno de los mercadillos más antiguos de la isla con dos siglos de historia. En las inmediaciones de la basílica de la Virgen del Pino, en la plaza de Sintes, cada domingo por la mañana encontrará 115 puestos que forman parte del patrimonio histórico-comercial del municipio. Terorenses y viajeros se dan cita en este mercado que ha ido ganando en popularidad con el paso de los años.

Allí se pueden comprar productos típicos de la zona, como quesos artesanales de cabra y oveja, miel de abeja negra canaria, frutas y verduras locales, mermeladas y dulces tradicionales. Y, precisamente los pasteles, provienen del obrador que las monjas de clausura tienen en el monasterio cisterciense de la localidad. Imprescindibles sus bollos de anís, mazapanes, roscos, bizcochos y mantecados. Y, para que la experiencia sea completa, el visitante no puede irse sin probar el bocadillo de chorizo de Teror, que se sirve con pan casero.

También en el mercadillo de Teror hay una buena oferta de artesanía local, con productos de cestería, latonería, talla de madera, macramé, bordados o trabajos en barro y caña, así como ganchillo.

Mercado del Agricultor de San Lorenzo

Aunque pertenece a la ciudad de Las Palmas, el barrio de San Lorenzo parece otro mundo: rural, tranquilo y auténtico. Cada domingo, junto al centro de salud, se celebra un pequeño mercadillo donde productores locales venden fruta de temporada, mojos caseros, pan recién horneado (tan exquisito como el elaborado en la panadería del Sandy Beach) y quesos artesanales premiados, como los de Quesos Quintana. No hay souvenirs ni aglomeraciones, solo agricultores vendiendo lo que cultivan. Rodeado de senderos y campos, es el plan perfecto para combinar con un paseo matinal y un desayuno con sabor canario.

Mercado Agrícola y Artesano de Vega de San Mateo

Vega de San Mateo se encuentra a unos 22 kilómetros de la capital de la isla. El camino que conduce hasta allí está considerado como uno de los más pintorescos de toda Gran Canaria, ofreciendo vistas panorámicas del paisaje que lo rodea. A medida que uno se adentra en el interior, el aire se vuelve más fresco: una brisa limpia y el aroma de la montaña anuncian la llegada a la zona de medianías. Este encantador municipio, fundado en 1980, acoge cada fin de semana un animado mercadillo que abre de viernes a domingo, con más de 100 puestos dedicados a lo mejor de la gastronomía canaria, todo ello en un ambiente acogedor y lleno de vida. La música en directo y las actuaciones de folclore tradicional durante el fin de semana convierten cada visita en una auténtica experiencia cultural.

Actualmente, debido a obras de renovación, solo uno de los dos pabellones del mercado permanece abierto. En su interior, los visitantes encontrarán una impresionante selección de productos frescos, como frutas, verduras y variedad de quesos. La oferta se completa con dulces tradicionales como el bizcocho esponjoso o las truchas rellenas, así como productos locales muy apreciados, como vinos de la isla, sal marina, mermeladas caseras, aceitunas aliñadas y miel de la región.

Mercado Ecológico de Valleseco, Ecovalle

En Valleseco encontrará antiguas casas canarias, la iglesia de San Vicente Ferrer, el Museo Etnográfico (de acceso gratuito) o el mercado ecológico de Valleseco EcoValle, el primer mercadillo de la isla especializado en verduras, frutas y hortalizas con certificado ecológico. Podrá asistir los viernes por la tarde, sábados y domingos, solo por la mañana. Le recomendamos probar las sidras que se elaboran con manzanas reinetas de Valleseco, así como los quesos artesanales cuya leche procede de las cabras, vacas y ovejas que pastan en el municipio. También cuenta con una pastelería y puestos de otros productos de producción ecológica.

Mercadillo de Agricultores en Gáldar

La que en su día fuera una de las capitales de los indígenas, Gáldar, es hoy comarca de agricultura y flores. Cada jueves, en la plaza de Santiago se celebra su mercadillo semanal donde encontrará frutas y verduras de kilómetro 0, ropa y accesorios. Otra opción muy interesante es descubrir su mercado municipal. La puerta de entrada conserva las mismas rejas que tenía el recinto cuando se inauguró en 1945. Además, se pueden contemplar diversas muestras del legado artístico del municipio, gracias a los murales de Diego Higueras o las obras del escultor galdense Juan Borges Linares.

Mercado Agrícola y Artesanal de Santa Brígida

En un barranco con bellos palmerales se alza la villa de Santa Brígida. Su suelo volcánico y las frecuentes lluvias hacen de este lugar un oasis verde que vive de la agricultura y forma parte de la ruta del vino de Gran Canaria. Pero, además, también es conocido por la artesanía y la producción de instrumentos musicales, como el timple canario. Muy cerca de la casa museo del vino de Gran Canaria, en el parque municipal, se organiza de viernes a domingo el mercadillo de agricultores y artesanías.

Destacan las frutas y verduras, vinos, pan y bollería, mermeladas y alfarería, pero también cuentan con diversos puestos de plantas y flores.

Mercados de Abastos en Las Palmas: los imprescindibles

Más allá de los diferentes mercados agrícolas y mercadillos, también merece la pena acercarse hasta cualquiera de los mercados de abastos de la capital canaria.

Mercado de Vegueta, Las Palmas

El primer mercado de abastos de la ciudad abrió sus puertas en 1787, en el barrio de Vegueta. Considerado uno de los diez mercados más bellos de toda Europa, ofrece un lienzo en movimiento del sentir palmense. Carnes de Valleseco, frutas tropicales cultivadas en el sur de Gran Canaria, plantas medicinales, pan hecho al horno de leña o aceitunas de Temisas se disponen en un mercado en el que también es posible hacer una copia de una llave, arreglar un zapato o, incluso, echar la quiniela como antaño.

Mercado de Abastos del Puerto

A un paso de la playa de las Canteras y en un edificio declarado como Bien de Interés Cultural, descubrimos el mercado del Puerto. El mercado acoge 14 puestos de alimentación y 17 rincones gastronómicos que lo han convertido en el pionero de este formato en las islas. Desde café de especialidad, a gastronomía canaria (como el sancocho), el visitante también podrá degustar in situ platos de la gastronomía turca, venezolana, cubana e incluso gallega.

Mercado Central, Las Palmas

Ubicado en la zona comercial de Mesa y López, el mercado Central es el mayor de los cuatro mercados de la ciudad. Como cualquier mercado de abastos, ofrece buen género. Charcuterías, carnicerías, pescaderías, tiendas de quesos y huevos, puestos de frutas y verduras, así como varios puestos de flores hacen de este mercado uno de los imprescindibles para la población local. Además, desde 2023 cuenta con un Mercadona que se ha convertido en el primer supermercado que abre en un mercado municipal de Canarias.

Ferias gastronómicas: oda al producto local

Por si el viajero no tuviera suficiente con la gran cantidad de mercadillos, Gran Canaria cuenta con diversas ferias en determinados momentos del año. Algunas de las más representativas son:

  • Ferias de KM0: Son itinerantes y se celebran en distintas localizaciones. Nacieron con el objetivo de promocionar a los productores locales y ya han participado más de 350 productores de Gran Canaria en sus 29 ediciones.
  • Feria de la Fresa: En Valsequillo, se celebra cada año (entre finales de abril y comienzos de mayo) la feria de la fresa, que acoge en torno a 10.000 personas. Además, en 2025, también se unirá a la feria de la papa y el millo con el objetivo de poner en valor su riqueza agrícola.
  • Fiesta del Queso en Guía: Declarada Fiesta de Interés Turístico de Canarias, rinde tributo al quindenio que cumple la Denominación de Origen Protegida Queso de Flor de Guía, Queso de Media Flor de Guía y Queso de Guía. Actividades infantiles, talleres de cata y valoración de quesos, así como el baile del queso (una de las mayores concentraciones de baile tradicional canario) hacen de este evento un imprescindible.
  • Feria del Mango y Aguacate de Mogán: Se celebra dos veces al año (en verano e invierno) y en ella, los agricultores del municipio ponen a la venta más de 4.500 kilos del conocido como ‘oro verde’ de Mogán. Al aguacate se suman otras variedades de frutas cultivadas como mangos o naranjas, pero también se venden productos elaborados y cuenta con una zona gastronómica con música en directo.

Los mercados y ferias gastronómicas de Gran Canaria son una invitación a conocer la isla con los cinco sentidos. Y qué mejor forma de prolongar esa experiencia que llevando a casa un recuerdo con historia: un mojo casero, una sal marina local, o una mermelada artesanal.

El Bazar de las Especias de Estambul: Un Viaje a Través de los Sentidos

El origen del Bazar de las Especias de Estambul hay que buscarlo a mediados del siglo XVII. Y la explicación se encuentra en la construcción de la Nueva Mezquita (Yeni Camii) de Eminönü, bajo el aliento y patrocinio de Hatice Turhan, madre del sultán Mehmet IV.

El Bazar de las Especias, también llamado Misir Çarşısı, es uno de los mercados cubiertos más famosos de Estambul. Está ubicado en el barrio de Eminönü, junto a la Mezquita Nueva (Yeni Cami) y muy cerca del puente de Gálata. El Bazar de las Especias se construyó simultáneamente con la Nueva Mezquita, con el fin de generar ingresos para su mantenimiento.

Pese al paso de los siglos, el Bazar de las Especias de Estambul sigue manteniendo su singularidad. Mayoritariamente se venden los mismos artículos que en su origen, aunque muchos de ellos bastante más evolucionados. Así pues, la mayor parte de los puestos de este mercado están dedicados a productos gastronómicos y, en especial, a las especias, entre ellas las más habituales en la comida típica turca. De forma adicional, aquí se venden los mejores tés y cafés de la ciudad.

Finalmente, en los últimos años algunos de los comerciantes del Bazar de las Especias han sucumbido a las mieles del turismo y han transformado sus negocios en tiendas de recuerdos. Por ejemplo, algún que otro negocio de pashminas, confeccionadas con seda natural auténtica, y con bonitos diseños y combinaciones de colores.

El mejor consejo para moverse por el Bazar de las Especias de Estambul, como en el resto de los mercados de la ciudad, es hacerlo con naturalidad, sin miedos ni precauciones adicionales. Los bazares de Estambul son lugares bastante seguros en los que los comerciantes son los primeros interesados en que sus potenciales clientes se sientan a gusto.

EL GRAN BAZAR de ESTAMBUL | Qué COMPRAR | Cómo LLEGAR | Qué VISITAR GRATIS y DIFERENTE

Una vez se ha “caído en sus redes”, no queda otra que relajarse y disfrutar de la negociación, si es que realmente interesa comprar alguno de los productos que ofrecen estos comerciantes. Para ello, suele funcionar lo de la “cara de póquer”. Hay que entender que para los musulmanes el comercio es una de las principales formas de relación social. Respecto a las compras, la realidad es que los precios de partida suelen ser bastante ventajosos. Lo ideal es no dejarse llevar por la emoción a las primeras de cambio. Es decir, no comprar el producto que interese en los puestos más cercanos a la puerta por la que se entre, sino dar una vuelta por todo el Bazar de las Especias de Estambul.

El Bazar de las Especias de Estambul está inmerso en el corazón comercial de la ciudad, que se extiende por un laberinto de callejuelas y plazas desde el propio Cuerno de Oro hasta el Gran Bazar.

Otros Mercados en Estambul

Aunque el único motivo para visitar Estambul no sea ir a los mercados -es una ciudad con un enorme atractivo monumental- sí que es una actividad a la que merece la pena dedicarle tiempo.

  • Puestos callejeros junto al Puente de Gálata: la versión turca del street food son estos puestos donde se puede comer, en bocadillo o sin pan, los pescados capturados en el Bósforo, el Mar de Mármara y el Mar Negro.
  • Mercado de Pescado de Karakoy: con un concepto muy similar a los puestos anteriores, pero situados en una estructura fija y al otro lado del Puente de Gálata.
  • Findizkade: cada viernes las calles de este barrio se llenan con los cientos de puestos de un mercadillo en el que es posible comprar absolutamente de todo, desde ropa hasta antigüedades.
  • Mercado de Pescado de Besiktas: algo más alejado que los anteriores, junto al Bósforo, es uno de los más espectaculares de Estambul.
  • Gran Bazar (o Kapalıçarşı): es el de mayor tamaño de Estambul, y uno de los más grandes del mundo. Se encuentra situado en la ciudad vieja, se extiende por más de 58 calles y tiene unas 4.000 tiendas. Allí se puede encontrar casi de todo, de hecho dicen que puede vender hasta 12.700 artículos distintos. Como el mercado está dividido por gremios, no te resultará difícil encontrar aquello que desees (joyas, piel, espejos, tejidos, etc.).
  • Mercado abierto (Sali Pazari): se sitúa en el lado asiático de Estambul y representa una excusa estupenda para visitar el barrio residencial de Kadiköy, siempre lleno de vida, cafés, restaurantes y tentadoras tiendas. En él encontrarás mucho producto fresco, verduras, frutas, pescado, etc. y, como en los demás, buenas especias, frutos secos, tés y ricos pasteles.
  • Mercado de los Libros Antiguos (Sahaflar Çarsisi): es uno de los lugares imprescindibles para los amantes de la lectura, localizado entre el Gran Bazar y la mezquita Beyazid. Su ubicación no es fruto del azar sino que aquí se encontraba mucho antes otro mercado de papel y libros en tiempos bizantinos.

Información Práctica del Bazar de las Especias

Aquí te dejamos algunos datos que te pueden ser útiles para planificar tu visita al Bazar de las Especias:

  • Horario: El bazar abre de lunes a viernes de 08:00 a 19:00, los sábados de 08:00 a 19:30 y los domingos de 09:30 a 19:00.
  • Cómo llegar: La forma más fácil es tomar el tranvía de la línea T1 y bajarse en la estación Eminönü.
  • Regateo: Sí, el regateo es una práctica común en el bazar.
  • Restaurante Pandeli: En el piso superior del bazar se encuentra el famoso restaurante Pandeli, conocido por su comida tradicional turca y su hermosa vista al Bósforo.
  • Duración de la visita: Para una visita relajada y con compras, se recomienda dedicar entre 1 y 2 horas.

El Bazar de las Especias es un destino imperdible en Estambul. Sus colores, olores y sabores transportan a los visitantes a la esencia de la cultura otomana.