La frase "Antes de empezar un viaje de venganza, cava dos tumbas" es un proverbio atribuido a Confucio, aunque su origen es controvertido. Este dicho nos invita a reflexionar sobre las consecuencias de la venganza, tanto para la víctima como para el vengador.
Confucio, el gran filósofo chino
Confucio: El Sabio Detrás del Proverbio
Conocido en Occidente por el título de respeto con el que se referían a él, que se deriva de Kong Fu Zi (Kong, el Sabio), su verdadero nombre era Kong Zi. A Confucio, nada humano le era ajeno. Con 20 años trabajaba en los graneros estatales y cuidaba cabras mientras estudiaba, algo que hizo durante toda su vida. Luego trabajó para la administración del Estado de Lu, como educador y político, llegando a ser Ministro de Justicia a los 52 años. Durante este periodo, Confucio impulsó varias reformas que condujeron a una administración de justicia imparcial. De hecho, sus discípulos crearon lo que hoy conocemos como confucianismo o confucionismo.
Para este método es fundamental que estemos en sintonía con el universo, para lo cual necesitamos estudiar y mirar dentro de nosotros. Es decir, solo podemos estar en equilibrio si realizamos un ejercicio de introspección que nos lleve a un conocimiento pleno de uno mismo. Sus frases y máximas pueden convertirse en guías que iluminen nuestro comportamiento, sobre todo cuando atravesamos etapas difíciles.
El Significado Profundo del Proverbio
Para Confucio, la ira, el rencor y el deseo de venganza son sentimientos que nos consumen. Es como tomar veneno esperando que quien muera sea el otro. Estos pensamientos de Confucio nos recuerdan que paso a paso se llega lejos. Para Confucio, los errores forman parte del aprendizaje, por lo que no hay nada de malo en ellos, siempre que aprendamos la lección e intentemos subsanarlos.
Confucio promulgaba la introspección, lo cual significa que debemos buscar las respuestas en nuestro interior. Estas frases de Confucio, que recuerdan los principios básicos del taoísmo y el budismo, nos recuerda que el maestro llega cuando el aprendiz está preparado. Puede parecer un contrasentido o incluso una locura, pero en el plano psicológico ocurre con frecuencia, respondemos con ira a la ira y con violencia a la violencia.
Estos pensamientos de Confucio se pueden resumir en una máxima: no hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan a ti. Si quieres respeto, tienes que comenzar por respetarte a ti mismo y respetar a los demás. No puedes ser extremadamente indulgente contigo mismo y poner la vara muy alta para los demás.
Con el paso del tiempo, la reacción suele apaciguarse y, aunque no todo el mundo consigue perdonar a sus agresores, son la distancia, la resignación o la inteligencia las que ponen de su parte tierra para enterrar el daño infligido. Hay que decir sin más dilaciones que la venganza ha formado parte del comportamiento humano desde sus orígenes. La literatura la ha usado a lo largo de su historia, de las tragedias griegas al Hamlet de Shakespeare.
Está dicho que la venganza es una justicia salvaje, pero no solo por las tragedias que provoca, sino por los efectos destructivos que causa en sus agentes, porque persigue un objetivo injurioso antes que reparador. Es claro que ese ejercicio simultanea las condiciones de víctimas, de juez y verdugo, porque pierde el rumbo.
"Dos Tumbas": Una Serie de Netflix que Ilustra el Proverbio
La frase "Antes de empezar un viaje de venganza, cava dos tumbas" da nombre y sentido a "Dos Tumbas", la nueva miniserie de Netflix a cargo de Carmen Mola, el trío de escritores varones tras La novia gitana (2018) y sucedáneos. Los tres únicos episodios se estrenan este viernes 29 de agosto. Ninguno supera la hora de duración.
La serie versa sobre el personaje de Kiti Mánver, una abuela 'coraje', dispuesta a pactar con el diablo, para hacer justicia y dar con los culpables. No sale bien parado el policía al que interpreta Joan Solé, cuya personalidad apagada se basa exclusivamente en un bigote. No es el único en recibir, pues los guionistas abordan el sensacionalismo por parte de los medios de comunicación y dibujan a los periodistas como seres sin escrúpulos.
Sin embargo, todo ese castillo de naipes (el eco de casos mediáticos reales, como Alcàsser o Wanninkhof-Carabantes) se cae en cuanto un personaje clave desembucha, y entonces un largo flashback muestra lo que sucedió realmente. Hay una evidente obsesión por imaginar qué hacen nuestras hijas, aparentemente inmaculadas, cuando salen de fiesta y nadie las ve.
Incongruencias e inverosimilitudes aparte, Carmen Mola recurre una y otra vez a elementos externos escondidos al público para resolver una historia macabra que, al ser únicamente tres episodios, va a velocidad de crucero. Evitan así presentar a falsos culpables, clásico de la tele-novela negra. Otro contar son las miguitas que van dejando los guionistas y el director, Kike Maíllo, empecinados en que el espectador se fije en todas y cada una de las pistas (el presentador de televisión al que interpreta Salva Reina).
A Kiti Mánver le acompañan Álvaro Morte y Hovik Keuchkerian. Son Isabel, Rafael Salazar y Antonio, los protagonistas de Dos tumbas. A pesar del acento impostado de Morte, el profesor de La casa de papel da el pego como un mafioso todopoderoso y padre de una de las adolescentes desaparecidas. Los guionistas explicitan rápidamente que él, una suerte de cacique, es el responsable involuntario de tal crimen. Pero Keuchkerian, como hijo de la abuela coraje y padre humilde y trabajador de la otra niña, es un ejemplo más de sus límites como actor.
"Dos tumbas" es una de las mejores series españolas de Netflix con una buena dosis de suspense, crimen, drama y misterio con los protagonistas de 'La Casa de papel' y 'Reina Roja'. Sin embargo, en lo que respecta a la trama principal, se centra más en la venganza. Así de sencillo.
Durante la mayor parte de su duración, de solo tres capítulos, 'Dos tumbas' se centra principalmente en Isabel (Kiti Mánver). Ella es una abuela, y su querida nieta es una de las dos niñas que desaparecen repentinamente. Sin embargo, esta serie no trata sobre el crimen que lleva a su desaparición. Es decir, descubrirás exactamente lo que sucedió en esa fatídica noche antes del final del episodio 3.
Álvaro Morte, protagonista de "Dos Tumbas"
Mientras tanto, se centra mucho más en cómo la abuela Isabel quiere vengar a su nieta. No tener respuestas la está destrozando poco a poco. El hecho de que el padre de la otra niña desaparecida sea un conocido gánster ni siquiera disuade a Isabel de ir también tras él. No tiene límites. El título de esta serie de Netflix hace referencia a un proverbio que suele atribuirse a Confucio (incluso en esta serie), pero cuyo origen es muy controvertido.
Y sí, Isabel también aprenderá que su búsqueda de venganza le hará tanto daño a ella como a cualquiera de sus víctimas. Si hay algo para lo que suelen servir las historias de venganza, es para ofrecer tramas conmovedoras, lo que a su vez se traduce en interpretaciones que pueden ser tanto desgarradoras como reconfortantes. Aunque a primera vista no lo parezca, 'Dos tumbas' consigue ofrecer ambas cosas. En gran parte gracias a su magnífico reparto, encabezado por Kiti Mánver en el papel de Isabel.
En otros papeles clave, verás algunas caras conocidas de producciones españolas del género. Entre ellas se encuentran Álvaro Morte y Hovik Keuchkerian, que junto a Kiti Mánver participaron en 'La Casa de papel', Salva Reina y Carlos Scholz.
'Dos tumbas' ha sido creada por Agustín Martínez, quien también está detrás de 'La Caza', la serie de TVE con Megan Montaner que ahora estrena nueva temporada en Movistar Plus. Aunque es el creador, los guiones de los tres episodios de esta serie de Netflix son obra de los escritores Jorge Díaz y Antonio Mercero, miembros del colectivo de guionistas Carmen Mola.
La Venganza vs. el Desdén
Nos lo advirtió Confucio: Antes de empezar un viaje de venganza, cava dos tumbas. Por eso, no se debe dudar, la forma más sutil de la venganza es el desdén, o sea, la indiferencia, el desprecio. Cuando alguien nos causa un daño lo mejor es huir de proceder a la revancha. Y nada de pensar en esa cita de la que tanto se abusa: La venganza es un plato que se sirve frío, que proviene de una novela del siglo XVIII titulada Las amistades peligrosas, escrita por el oficial francés y general del ejército Pierre Choderlos de Laclos.
Algunos proverbios chinos nos recuerdan que la vida nos planteará continuamente nuevos desafíos. Tarde o temprano la adversidad llamará a nuestra puerta. No podemos evitarlo, pero podemos decidir cómo reaccionar ante lo que nos sucede. La venganza es uno de esos sentimientos que se alimenta con la esperanza de hacer sufrir a quien nos hizo daño pero en realidad solo nos daña a nosotros.
Muchas veces, ya sea por la frustración, la falta de perspectiva o nuestras creencias limitantes, nos detenemos en detalles sin importancia y los convertimos en obstáculos. Un paso no te llevará muy lejos, pero al menos te sacará de donde estás. Este proverbio chino nos recuerda la filosofía del yin y yang: cada cosa contiene lo “negativo” y “positivo”, y en muchas ocasiones todo depende de cómo lo miremos.
El concepto del Yin y Yang
Incluso los momentos más oscuros encierran una oportunidad. Cuando estamos atravesando por una mala racha y el malestar nos impide apreciar la parte positiva, necesitamos detenernos en el camino y pensar en este proverbio chino.
