Arturo Fernández Álvarez es un empresario español con una larga trayectoria en el mundo de la hostelería y la restauración. A lo largo de su carrera, ha ocupado importantes cargos en diversas organizaciones, pero también se ha visto envuelto en controversias judiciales que han marcado su trayectoria.
En pleno barrio de Salamanca, donde la tradición y la modernidad se dan la mano, vuelve a brillar un nombre propio en el mundo de la gastronomía: Arturo Fernández Álvarez. A sus 81 años, el empresario madrileño regresa al primer plano con la reapertura de La Nicolasa, el restaurante que marcó una época en la capital.
ARTURO FERNANDEZ - Arturo Cantoblanco- Historias de Emprendimiento Guerrilla
El nombre evoca imágenes de opulencia, de restaurantes de alta cocina, de un imperio gastronómico construido ladrillo a ladrillo, plato a plato. Pero ¿quién es realmente el hombre detrás de la marca? Esta exploración profundiza en la vida y carrera de Fernández, desentrañando los detalles de su ascenso, los desafíos superados, y el legado que está forjando en el panorama culinario.
Inicios y Expansión Empresarial
La historia empresarial de Arturo Fernández comienza con su abuelo, quien fundó una armería en Madrid y posteriormente abrió un campo de tiro. Para atender a los clientes, instaló un pequeño restaurante, sentando las bases de lo que sería una destacada trayectoria en la restauración.
Tras la Guerra Civil, su padre continuó con el negocio familiar, pero fue Arturo quien le dio una nueva dimensión. Estudió un máster en EE.UU. y, con apenas 18 años, tomó las riendas del restaurante del club de tiro Cantoblanco. En los años 80 y 90, expandió su actividad hasta alcanzar más de 180 establecimientos.
Su empresa, Grupo Arturo Cantoblanco, llegó a servir más de 50.000 comidas al día, incluyendo servicios en la Asamblea de Madrid, Televisión Española, Telemadrid y hasta la Jornada Mundial de la Juventud con el Papa, donde sirvieron a dos millones de personas en apenas 48 horas. Preguntado por el secreto para alcanzar tales dimensiones empresariales es sencillo: calidad y servicio antes que beneficio.
Esa cultura familiar del esfuerzo, sumada a una capacidad de trabajo incansable, le valió la confianza de empresas como Telefónica, instituciones como el Congreso de los Diputados o entidades como la UGT. Y es que por mucho que los tiempos hayan cambiado desde entonces y las redes sociales sean el altavoz de referencia, «el boca a boca es lo que funciona en este negocio», señala.
Cargos Institucionales
Arturo también tuvo una vertiente institucional de gran peso: fue presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, de CEIM, de IFEMA, de Eurodefens y hasta representante de empresarios europeos en París. Durante su presidencia, impulsó medidas clave como los horarios comerciales libres junto a Esperanza Aguirre, hoy defendidos por Isabel Díaz Ayuso.
Durante su tiempo en la Cámara de Comercio de Madrid y la CEIM, Fernández fue un defensor de los intereses empresariales en la región, promoviendo políticas que favorecieran el crecimiento económico y la creación de empleo.
Controversias Judiciales
Sin embargo, no todo fue un camino de rosas. Su nombre saltó a los titulares al ser imputado por el caso Bankia, tras su participación en el consejo de administración y la salida a Bolsa. Aunque fue finalmente absuelto y exonerado de toda culpa, el daño reputacional fue profundo.
Además, Fernández fue condenado a seis meses de prisión por el caso de las tarjetas 'black' de Caja Madrid. En el caso Púnica también está siendo investigado por la donación que su grupo empresarial hizo al PP en el año 2007.
Otro frente judicial surgió cuando se investigó si CEIM y la Cámara de Comercio utilizaron los fondos públicos de los cursos de formación para financiarse ilegalmente. Fernández ha declarado que todo se hizo "correctamente", según fuentes jurídicas, pero ha pasado la pelota al tejado de cinco directivos de la CEIM y de la Cámara responsables de los cursos de formación, ya que él no firmó ni contrató nada.
Relación con la Casa Real
Las excelentes relaciones que el Rey mantiene con Arturo Fernández, dueño del grupo empresarial Arturo Cantoblanco, y los favores prestados por éste a Don Juan Carlos, han acabado abriendo las puertas de La Zarzuela al también presidente de la patronal madrileña (CEIM) y vicepresidente de la CEOE.
El monarca pidió incluso a Fernández que colocara en su empresa al antiguo jefe de su Cuarto Militar, el almirante Antonio González-Aller, y que diese trabajo en la CEIM a su ex subdirector de Comunicación, el periodista Jordi Gutiérrez. Ambos trabajan ahora a las órdenes de Fernández.
Reapertura de La Nicolasa
A sus 80 años, Arturo Fernández, histórico empresario madrileño, abre una nueva etapa con la reapertura del mítico restaurante La Nicolasa. Arturo Fernández prepara su regreso por todo lo alto con la apertura de La Nicolasa, un restaurante que promete convertirse en uno de los nuevos templos del pescado en la capital.
El local elegido para esta ambiciosa reapertura es el que hasta ahora albergaba el restaurante oficial del programa MasterChef, situado en la calle Velázquez, 150. Será entonces, a partir del mes de agosto, cuando comiencen las obras de reforma para dar paso al nuevo proyecto de Fernández, que planea inaugurar el renovado espacio en septiembre de 2025.
La Nicolasa, que ya existió en Madrid como uno de los buques insignia del desaparecido Grupo Arturo Cantoblanco, renacerá con una carta centrada en el producto fresco y de temporada, especialmente pescados y mariscos, con elaboraciones que combinan tradición y técnica contemporánea. La elección del nombre no es casual: La Nicolasa es un guiño a la mítica cocinera vasca Nicolasa Pradera, que a mediados del siglo XX ya daba nombre a un restaurante en esa misma dirección de Velázquez, así como a su célebre recetario La cocina de Nicolasa, referencia obligada de la gastronomía española tradicional.
Trayectoria Empresarial y Legado
La historia empresarial de Arturo Fernández comienza mucho antes de su nacimiento. Su abuelo fundó una armería en Madrid y, más tarde, abrió un campo de tiro en la zona norte. Allí, para atender a los clientes que probaban escopetas o practicaban el tiro al pichón, instaló un pequeño restaurante.
En los años 80 y 90, expandió su actividad hasta alcanzar más de 180 establecimientos. Su grupo de restauración, con 3.500 empleados en más de 180 establecimientos como restaurantes, hoteles y servicios de catering, alcanzó una facturación anual que llegó a los 250 millones de euros, hasta que entró en concurso de acreedores tras la crisis reputacional y económica de Fernández derivada del caso de las tarjetas 'black'.
Arturo Fernández fue muy mediático por tener una gran influencia política y cargos de poder, como ser presidente CEIM, la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE, de 2007 a 2014. Arturo también tuvo una vertiente institucional de gran peso: fue presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, de CEIM, de IFEMA, de Eurodefens y hasta representante de empresarios europeos en París.
Su nombre saltó a los titulares al ser imputado por el caso Bankia, tras su participación en el consejo de administración y la salida a Bolsa. Para él, ser empresario es una vocación, no una profesión: «Esto no va de trabajar 37 horas. Se debe trabajar lo que haga falta. Hay que ser honrado, tenaz, tener ilusión y rodearse de buena gente. Yo me rodeo de muchos amigos, y eso es lo que más vale en esta vida, no me cabe la menor duda». Arturo Fernandez, fundador del grupo Arturo Cantoblanco.
Afirma que todavía palpitan las ganas del joven que un día decidió que su lugar no estaba en los despachos, sino al frente, donde se lidera con el ejemplo.
El Caso de las Tarjetas Black
Fernández también se ha visto involucrado en el caso de las tarjetas black de Caja Madrid. La investigación que está realizando la Audiencia Nacional sobre la gestión de la entidad ha concluido que durante su etapa como consejero gastó un total de 37.300 euros recurriendo a ese medio de pago opaco. Gran parte del dinero acabó curiosamente en sus propios restaurantes. Fernández usó la Visa de Caja Madrid para pagar comidas y cenas en sus propios establecimientos.
Arturo Fernández en la Actualidad
En pleno barrio de Salamanca, donde la tradición y la modernidad se dan la mano, vuelve a brillar un nombre propio en el mundo de la gastronomía: Arturo Fernández Álvarez. A sus 81 años, el empresario madrileño regresa al primer plano con la reapertura de La Nicolasa, el restaurante que marcó una época en la capital. Todo bajo una premisa clara: devolver a La Nicolasa su estatus de referencia culinaria, con una carta renovada y un ticket medio que rondará los 80-90 euros por persona.
Algunos datos clave sobre Arturo Fernández:
- Nació en Madrid en 1945.
- Alcanzó su mayor esplendor empresarial entre 2000 y 2012.
- Fue presidente tanto del Grupo Arturo Cantoblanco como de CEIM.
- Llegó a gestionar hasta 180 restaurantes simultáneamente.
- Participó activamente en cámaras empresariales e instituciones financieras.
- Su emporio cayó tras las polémicas financieras vinculadas a Bankia.
- Mantiene fuerte influencia política y social en Madrid.
