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El robo de teléfonos móviles se ha convertido en un negocio lucrativo alimentado por una red compleja que abarca desde el hurto en las calles hasta la venta en mercados internacionales. Los teléfonos se roban porque hay un gran mercado negro dispuesto a comprarlos, sin preguntar procedencia.

Los responsables policiales de Ciutat Vella reconocen que las calles del distrito son, además, el lugar en el que se reúnen todos los teléfonos robados en el resto de la ciudad. En Cataluña se roban de media 155 teléfonos al día, la mayoría en Barcelona.

¿Cómo Encontrar y Bloquear un iPhone Robado? (Y Cómo Evitar Que te lo Roben)

Estructura Criminal y Operaciones

Los Mossos d’Esquadra han desmantelado una estructura criminal en Barcelona que se dedicaba a dar salida a teléfonos sustraídos no solo en la ciudad, sino también en otros puntos geográficos como Sevilla, Portugal o Milán. La operación culminó con la detención de 20 personas, incluyendo receptadores e informáticos, quienes han ingresado en prisión provisional.

“La gracia era intentar subir el nivel y atrapar a quienes dan salida a los móviles robados”, explica el inspector de los Mossos Lisard Hidalgo. Lograrlo les ha costado un año de trabajo, que empezó con el análisis de las ubicaciones de los teléfonos, una vez volaban de los bolsos, bolsillos o manos de sus propietarios.

En estos momentos el perfil mayoritario del ladrón de móviles es un menor marroquí o adolescente que acaba de adquirir la mayoría de edad y ha decidido sobrevivir delinquiendo fuera del sistema de protección. En solitario o en grupo, elige a las víctimas y roba a destajo. “Realizan tirones con una gran facilidad porque la gente camina despreocupada con el teléfono en la mano.

Receptación y Distribución

Dos receptadores preeminentes lideraban un entramado de pisos donde los ladrones multirreincidentes vendían los móviles robados. El distrito tiene diferentes pisos francos regentados también por marroquíes, argelinos o pakistaníes que compran al contado cualquier aparato, encendido, apagado, bloqueado, dañado durante el robo... Todo vale. La mayoría de los aparatos se guardan en pisos francos antes de viajar a Marruecos

Los receptadores compraban los móviles robados por entre 150 y 500 euros, en función del tipo y estado del teléfono. La unidad de investigación de la Guardia Urbana de Barcelona logró desarticular una organización criminal integrada por miembros de una misma familia rumana que, además de desvalijar coches de turistas estacionados en parkings de la ciudad, vendían en un piso de la calle Agricultura todo el material robado.

Estafa a las Víctimas

Un segundo grupo, conformado por tres hombres afincados en Sabadell, había creado un sistema informático para estafar a las víctimas a través de mensajes falsos. “Las personas que caían daban sin querer acceso al teléfono y las tarjetas a veces asociadas y vimos que se hacían pagos en comercios cerca de los domicilios de los principales investigados”, detalla. Así lograron deshacer una madeja que les llevó a dos entramados vinculados entre sí: los receptadores, que compraban por entre 150 y 500 euros (en función del tipo y estado del teléfono) los móviles robados, y quienes les ofrecían el servicio extra de seguir esquilmando a las víctimas “hasta que se daban cuenta o hasta agotar el límite de las tarjetas”.

Según las autoridades, el grupo criminal que ofrecía este software ilegal y estafaba a las víctimas logró a obtener 25.000 euros hasta este método.

Destinos Finales de los Teléfonos Robados

La policía catalana calcula que, como mucho, un teléfono robado que acababa en este entramado tardaba dos meses en tener una nueva vida. Con una capacidad para dar salida a centenares de móviles al mes, el dispositivo contaba con dos destinos posibles.

  • Marruecos: Si el teléfono había sido desbloqueado, se enviaba por carretera, a menudo en vehículos que subían a ferris, hasta Marruecos. La gran mayoría de esos móviles se guardan en los pisos durante unos días y después viajan, o por carretera y ferry, por avión en la maleta o en paquetes vía postal, hasta Marruecos. El país del norte de África es el principal destino de un porcentaje altísimo de los aparatos robados en Barcelona.
  • China: Si no se había conseguido liberar, los móviles acababan en China. “Allí van a fábricas, y pensamos que se reutilizan para recambio de piezas, o bien que modifican el sistema operativo y vuelven al mercado mundial reacondicionados como teléfonos nuevos”, detalla el inspector Hidalgo, jefe de investigación de la División de Investigación Crimina (DIC) en Barcelona.

También a Argelia, pero haciendo una primera parada en Marsella. Otros terminales acaban por piezas o enteros en locutorios y tiendas de telefonía móvil regentadas por pakistaníes en el Raval. Estos son los más cuidadosos trabajando con material robado y los más difíciles de detectar comercializando piezas de origen ilícito, explican fuentes policiales.

Identificación y Recuperación de Teléfonos

Los Mossos han logrado ya identificar a los dueños de 171 de los 1.022 teléfonos recuperados, valorados en 400.000 euros en el mercado negro. “Uno lo hemos enviado a Islandia”, cuenta el inspector, sobre un turista al que le sustrajeron el móvil en Barcelona. También han encontrado teléfonos robados en el extranjero, como Milán o Portugal, además de numerosos lugares de España, como Torrejón de Ardoz, Gandía, Sevilla o Barakaldo.

“Trabajamos en la confección de un acceso web para que la ciudadanía pueda consultar con su IMEI si su teléfono está entre los que hemos encontrado”, indica el subinspector, sin que todavía haya una fecha concreta para ello.

El IMEI como Identificador Clave

El término IMEI significa international mobile equipment identity y es un identificador único que tiene cada móvil. La combinación de los 15 números de un IMEI no la tiene ningún otro teléfono del mundo, y cuando el dispositivo se conecta a una red envía automáticamente ese identificador. Se trata de una especie de carnet de identidad único, con el que se puede identificar sin error en todo el mundo.

Pero ocurre que sólo un porcentaje mínimo de víctimas de un robo de móvil guardan anotado en un lugar seguro el número de IMEI.

Semanalmente reciben unas 1.500 referencias de objetos que han sido denunciados. La inmensa mayoría son teléfonos. Pero es difícil que en los listados que los comercios facilitan a los Mossos se detecten piezas robadas. Esta unidad realiza inspecciones por sorpresa en estos establecimientos y no hay semana que no encuentren terminales que han sido denunciados por robo. Otro de los agujeros negros del sistema son las tiendas de reparación de teléfonos, en la que los ciudadanos chinos se están haciendo fuertes abriendo nuevos locales. Aquí si que no hay ningún tipo de control.

Medidas y Estrategias Policiales

La operación nace del esfuerzo por la lucha contra la multirreincidencia que ha desplegado el Departamento de Interior, a través del plan bautizado como Kanpai. “No solo vamos a por el ladrón, sino también a por la estructura que le da apoyo”, incide el mando de Mossos. La policía catalana es consciente que no ha acabado con el robo de teléfonos móviles, pero sí considera que ha asestado un golpe importante a los mayores puntos de receptación.

Diariamente se denuncia en la ciudad de Barcelona una media de unos 450 hurtos, robos al descuido. Más de la mitad tienen las calles de Ciutat Vella como escenario.

Rentabilidad del Robo de Móviles

Hace tiempo que los delincuentes entendieron que era muchísimo más rentable birlar un móvil que una cartera. E incluso mucho más fácil. Los turistas utilizan sus teléfonos cada vez más como máquina de fotografiar, y la dependencia que padece un alto porcentaje de la población hace que esas piezas, valoradas en muchos casos en cerca de mil euros, se lleven con demasiada alegría y poca prevención en la mano.

El Mercado Alternativo de iPhones y la Exclusividad Comercial

En los últimos meses ha aparecido un mercado alternativo de iPhones que se venden precintados, con garantía europea y libres de origen, lo que significa que el usuario puede utilizarlo con el operador que quiera sin cambiar el software del teléfono.

Es un mercado todavía pequeño, pero que amenaza con aguar la campaña de Navidad de Movistar. Según la asociación de consumidores FACUA, el usuario no comete ningún delito al adquirir uno de estos iPhones y los clientes de otros operadores prefieren regalar teléfonos libres para que el obsequio no obligue después a firmar un contrato con Movistar de 24 meses, pagando una tarifa mínima de 15 euros en datos, más 9 euros en voz.

La respuesta a estas trabas ha sido el nacimiento de este mercado negro que trae los teléfonos a España desde otros países de Europa. La mayoría viene de Bélgica (país que prohíbe vender teléfonos ligados a un operador) e Italia (donde el iPhone libre es relativamente barato con un precio que ronda los 500 euros que dejan al distribuidor un buen margen).