"Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura”. Juan de Mairena (Antonio Machado).
La brecha de género, entendida como la disparidad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, económico y de oportunidades, es una problemática que persiste a nivel global. A pesar de los avances logrados en los últimos años, la desigualdad entre géneros sigue siendo una realidad en diversos sectores, incluyendo el emprendimiento.
De una manera simple podemos definir, la brecha de género como la desigualdad existente entre hombres y mujeres en los diferentes campos donde se desempeñen. Esta disparidad puede apreciarse claramente en el acceso que tienen las mujeres a sus derechos, oportunidades laborales y recursos. En comparación con la mujer, los hombres tienen mayores oportunidades de crecer en su entorno diario, lo que genera una situación de injusticia.
Es muy común que dentro de muchas organizaciones exista una marcada diferencia en el reconocimiento obtenido por hombres y mujeres que realizan una misma labor y comparten las mismas responsabilidades.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible nº 5 de las Naciones Unidas es alcanzar la igualdad de género y una de sus consecuencias ha sido el interés cada vez mayor en el emprendimiento llevado a cabo por mujeres. En el Día Internacional de la Mujer Emprendedora, analizamos en qué situación se encuentra el emprendimiento femenino.
Numerosos estudios a nivel global, europeo y nacional demuestran que las mujeres emprendedoras son claves para el crecimiento económico, a pesar de que siguen enfrentándose a obstáculos para acceder a los recursos necesarios para hacer crecer sus negocios. Entre otros, se destaca la dificultad de acceder a inversión debido a los estereotipos y sesgo de género que siguen existiendo, la brecha tecnológica o la disparidad que sigue existiendo en los trabajos de cuidados.
Todos ellos dificultan a las mujeres la actividad emprendedora. En cuanto al ecosistema de las empresas emergentes o start-ups, a nivel global las mujeres están muy poco representadas, ya que solamente un 20% de estas empresas tienen al menos una fundadora mujer. Y a nivel europeo, solamente un 15,5% de los emprendedores son mujeres.
Pero desde hace años prestigiosos estudios y publicaciones están demostrando por qué debe invertirse en proyectos encabezados por mujeres. Estos son algunos ejemplos que demuestran que las empresas que pertenecen a mujeres son buenas inversiones, incluso mejores:
Emprendimiento Femenino y Transformación Empresarial: Rompiendo Barreras
- Los datos de rendimiento obtenidos durante 10 años por First Round Capital mostraron que la inversión en una start-up con al menos una mujer fundadora superó en un 63% a los equipos fundadores compuestos exclusivamente por hombres.
- Según la investigación realizada por Boston Consulting Group, los negocios fundados por mujeres generan muchos más beneficios que aquellos fundados por hombres, más del doble por dólar invertido. Ese estudio destacaba sin embargo la brecha de inversiones, puesto que, al presentar sus proyectos delante de potenciales inversores, las mujeres reciben mucho menos que los hombres, una disparidad que de media superaba el millón de dólares.
- Las mujeres emprendedoras son más eficientes en cuanto al capital, ya que generan un 20% más de ingresos que sus homólogos masculinos con la mitad del dinero, según la Fundación Kauffman.
Esto demuestra que el motivo por el que resulta necesario potenciar, apoyar e invertir en el talento femenino en el emprendimiento no es tan solo un imperativo social derivado de los objetivos de igualdad y diversidad marcados en las agendas institucionales, sino que se trata también de una decisión inteligente y que da resultados significativos, suponiendo una contribución potencial al tejido productivo y al avance socioeconómico.
Situación en España
En España los emprendedores son predominantemente hombres. Según datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social sobre personas físicas dadas de alta en la Seguridad Social como autónomos, durante el primer trimestre de 2021 había de alta un 64,4% de hombres, frente al 35,6% de mujeres, por lo que la brecha de género en el trabajo autónomo es muy superior al del empleo por cuenta ajena.
Sin embargo, España se encuentra por encima de la media europea en lo que respecta a emprendimiento femenino y parece ser que las dificultades en el panorama laboral resultado de la pandemia han servido para animar a muchas mujeres a iniciar sus propios proyectos.
Según datos del Informe GEM España 2021-2022 sobre el ecosistema empresarial, por primera vez desde que se publica este prestigioso informe, a nivel nacional el porcentaje de mujeres involucradas en iniciativas emprendedoras de menos de 3 años y medio de vida (5,6%) es superior al de los hombres (5,4%), y aumenta en todas las fases del proceso de emprendimiento.
Sin embargo, hay un 50% menos de iniciativas de medio y alto valor tecnológico lideradas por mujeres que por hombres, suponiendo una importante brecha en el emprendimiento de alto valor añadido, lo que demuestra la necesidad de políticas específicas en este sector.
En el estudio GEM especial dedicado al emprendimiento de mujeres en España y que analiza los datos recogidos en 2020, se destaca que el emprendimiento femenino es diverso y se manifiesta con matices en función del contexto y de los territorios.
También se hace hincapié en la brecha tecnológica existente y al hecho de que las mujeres necesitan un 11% menos de financiación que los hombres para iniciar sus proyectos (el menor acceso a la financiación bancaria, se compensan con una mayor financiación de familiares, amigos, subvenciones, ayudas y crowdfunding).
El emprendimiento y la inversión que le acompaña es una de las prioridades del Gobierno español, decidido en continuar su apuesta por la promoción y la atracción del talento a través de políticas y legislaciones muy diversas, como la tan esperada Ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes (la ya conocida como Ley de Start-ups, que está a punto de entrar en vigor) que tiene como objetivo atraer talento e inversión mediante la creación de ecosistemas favorables al establecimiento de emprendedores o trabajadores a distancia.
Y el emprendimiento liderado por mujeres ocupa un lugar destacado en la agenda política del ejecutivo español, ya que el Gobierno está apostando por políticas dirigidas específicamente a mujeres como el programa Enisa Emprendedoras Digitales mediante el cual el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación digital apoyará e impulsará, a través de la financiación, proyectos de emprendimiento digital femenino y reducir la brecha de género existente en este ámbito.
Para ellas, a las dificultades que afectan a las mujeres a nivel global y nacional, hay que añadirle el aspecto migratorio. Según los datos publicados por la Secretaría de Estado de Migraciones hasta 2020, las mujeres extranjeras seguían optando mayoritariamente por las autorizaciones de residencia y trabajo por cuenta ajena, con un 55,6% de dichas autorizaciones, frente a tan solo el 38,4% de las autorizaciones de residencia y trabajo por cuenta propia concedidas durante el 2020.
Brecha salarial de género en la UE en 2017
Sin embargo, el Gobierno español en su afán de atracción del talento ha decidido flexibilizar los requisitos que los ciudadanos extracomunitarios tienen que cumplir para poder emprender en España a través de la autorización de residencia y trabajo por cuenta propia. Con la nueva modificación del Reglamento de Extranjería que entró en vigor este verano se han introducido las siguientes modificaciones que pueden tener un gran impacto en las posibilidades de emprendimiento y sus probabilidades de éxito:
- Las renovaciones de las autorizaciones de residencia y trabajo por cuenta ajena ya llevarán incorporada también la autorización para trabajar por cuenta propia lo que permitirá a dichas personas emprender nuevos negocios a la vez que mantienen sus trabajos por cuenta ajena. Esto, sin duda, favorecerá a las mujeres que quieran emprender sin tener que renunciar a una fuente de ingresos estables durante las primeras fases de su proyecto, si así lo deciden.
- Flexibilización de los requisitos económicos para las autorizaciones de residencia y trabajo por cuenta propia. Ya no será necesario acreditar la disposición de medios económicos para el propio mantenimiento, puesto que se entiende que con la inversión necesaria para empezar el proyecto ya se cubrirán las necesidades del solicitante, reduciendo así considerablemente el importe necesario a justificar.
Esta es la opción que ofrece el régimen general para aquellas ciudadanas extracomunitarias que quieran iniciar sus proyectos empresariales en España, pero no podemos olvidar la opción prevista en la Ley 14/2013 de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, el visado o la autorización de residencia para emprendedores. Esta ley ofrece la posibilidad de solicitar un visado o una autorización de residencia como emprendedor a aquellas personas que quieran venir a España para iniciar, desarrollar o dirigir una actividad emprendedora.
Nuestro mundo actual nos exige cada vez más en la cuestión de superarnos en lo que hacemos. En el tema de las mujeres, ya no somos una minoría, refiriéndose tanto a la equidad de género, como en datos duros, pues representamos más de la mitad de la población mexicana, con un 52% (INEGI, 2022). Tristemente, la brecha de género sigue siendo latente en el mundo de los negocios, provocando que las mujeres enfrenten retos más grandes para crear una empresa, principalmente por los prejuicios y estigmas que se presentan todavía.
Causas de la Brecha de Género en el Emprendimiento
Son muchas y muy variadas las razones que originan la brecha de género. La primera de ellas es cultural, pues hay campos donde se desprecia a la mujer desde el punto de vista profesional. Se les ve como individuos capaces de hacer solo labores domésticas. Por otro lado, tenemos el empleo a tiempo parcial, donde las mujeres tienen mayor participación que los hombres. En consecuencia, los salarios de las mujeres son menores, ya que se dedican más a empleos de tiempo parcial y sin posibilidades de crecimiento.
Además, la maternidad juega un rol fundamental, puesto que la mujer ocupa el rol de madre y deja a un lado el papel profesional. Todo esto podría originarse en una serie de estereotipos que se han establecido en la sociedad y que aún existen en las organizaciones.
Sin embargo, en ocasiones, las mujeres no se autoperciben como potenciales empresarias debido a la falta de referentes, a los roles de género asignados por la sociedad y a la falta de apoyo de su entorno.
Además, según la aceleradora de 'startups' Lanzadera, las mujeres se han dedicado tradicionalmente a sectores de menor intensidad tecnológica o que requieren una menor inversión inicial, como el de los servicios o el de la moda.
Un estudio de la escuela de negocios del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) demostró que, si bien la mayoría de los hombres empresarios dijeron que cerraron su negocio debido a la baja rentabilidad, las mujeres empresarias alegaron que la causa del fracaso de su negocio fue la dificultad de obtener financiación.
Ejemplos de cómo se manifiesta la brecha de género:
- Discriminación salarial: Diferencia de salarios entre hombres y mujeres por el mismo trabajo.
- Menor acceso a financiamiento: Dificultad para las mujeres de obtener capital para sus emprendimientos.
- Subrepresentación en puestos de liderazgo: Pocas mujeres en roles de toma de decisiones en empresas y organizaciones.
Consecuencias de la Brecha de Género
Las consecuencias derivadas de la brecha de género también son muchas y muy variadas. Por ejemplo, al existir pocas posibilidades de triunfar en el campo laboral formal, el sexo femenino decide dedicarse a actividades informales para poder destacar. Esto puede traer como consecuencia una tasa superior de desempleo a futuro al no poder insertar a las mujeres en el campo laboral.
La mujer tiene muchas habilidades para aportar al mercado laboral, pero lamentablemente eso no ha sido del todo posible. Como consecuencia, el mercado se queda sin esas destrezas que solo el sexo femenino puede aportar a las empresas. Por ende, vemos a mujeres con mucho potencial que tienen que dedicarse a actividades menores al no poder demostrar su talento.
Una de las principales consecuencias de la brecha de género es que afecta la producción mundial. Muchos estudios del Foro Económico Mundial argumentan que, de introducir a la mujer en los procesos productivos, el Producto Interno Bruto de los países aumentaría en un gran porcentaje. Además, muchos modelos de negocio ampliarían sus operaciones, como las guarderías, cuidados maternales y seguros para bebés. Esto generaría un boom económico que ayudaría especialmente a los países con menores recursos.
Al no aprovechar la fuerza laboral de la mujer, muchos programas de capacitación dejan de venderse, lo que afecta tanto a las empresas como a los instructores.
Soluciones para Reducir la Brecha de Género en el Emprendimiento
La brecha de género afecta todos los ámbitos de la economía, así que es urgente buscar soluciones macro que terminen con ello.
Algo prioritario es garantizar a las mujeres el acceso a herramientas que favorezcan la creación de negocios y empresas y su mantenimiento, como el refuerzo de la red de contactos, el aprovechamiento de las redes de 'mentoring' y, especialmente, las fuentes de financiación.
El sistema educativo tiene por su parte una asignatura pendiente: fomentar la cultura empresarial en las mujeres para redefinir el perfil emprendedor. La consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sobre todo de aquellos relacionados con la igualdad, requieren de soluciones innovadoras que ayuden a romper con tendencias y estereotipos, para que ninguna mujer se quede atrás.
La colaboración entre el sector público y el privado es esencial para resolver los retos presentes, ya que estos van aparejados a la necesidad de una gran inversión que no se podrá alcanzar de otra forma.
La innovación y la tecnología se antojan como dos aliados indiscutibles para avanzar hacia el cambio requerido dentro del ámbito sanitario, algo que se refleja en el crecimiento exponencial del sector FemTech, centrado en desarrollar soluciones innovadoras para mejorar la salud y el bienestar de la mujer, en los últimos años.
Para poder diseñar productos acordes a cada necesidad debes permitir y enseñar a tu organización a escuchar a los de abajo, para que las ideas permeen.
Iniciativas para Impulsar el Emprendimiento Femenino:
- WHINN (Women’s Health Innovation): Iniciativa del EIT Health Spain para impulsar soluciones innovadoras en salud femenina.
- Programas de mentoring: Redes de apoyo y guía para mujeres emprendedoras.
- Fondos de inversión con enfoque de género: Inversión en startups lideradas por mujeres.
Cerrando la brecha salarial de género
El Ecosistema Startup y la Brecha de Género
Términos como startups, scaleups, aceleradoras e incubadoras son conceptos que, poco a poco, se están integrando en nuestro vocabulario. Nuevos campos de desarrollo y crecimiento del sector empresarial que, a través del ecosistema startup, están encontrando líneas de negocios a explorar a través de la aplicación e implementación tecnológica. Un sector con una marcada presencia masculina y en la que siempre ha estado presente la brecha de género.
Emprendimiento femenino hace referencia al conjunto de mujeres que deciden impulsar la creación y el desarrollo de proyectos empresariales. En el presente artículo la atención se dirige en exclusiva a aquellas que, en concreto, apuestan por el lanzamiento de startups, un ecosistema en el que su presencia va poco a poco ganando presencia, aunque sigan siendo minoritarias.
Según refleja el informe “El rol de la mujer en el ecosistema startup español. Año 2023” publicado por El Referente, del total de emprendedores españoles (7206) solo un 15,69% son mujeres (1130). El estudio refleja un descenso de medio punto porcentual (0,6%) del número de fundadoras de startups con respecto al mismo análisis que se realizó en el año 2022 cuando esa cifra alcanzaba el 16,3%.
Como ha ocurrido en tantos otros sectores de la sociedad, poner fin a esa brecha de género y lograr la equiparación de hombres y mujeres en el ecosistema startup, es una tarea que llevará tiempo, muy vinculada a la educación y a la ruptura de roles y tabúes tóxicos. Un proceso de derribar barreras en el que las emprendedoras femeninas que ya han logrado hacerse su propio espacio en el sector juegan un papel fundamental.
Si dirigimos nuestra atención a los sectores de desarrollo de las startups, se comprueba que ehealth y fintech son las que más interés generan, seguidas por edtech y foodtech.
Patricia Pastor, General Partner NextTier Ventures, al recordar que “todavía nos queda mucho por hacer. En España solo somos un 2% de mujeres inversoras y eso afecta directamente al emprendimiento femenino. Las mujeres tenemos muchísima más empatía con las mujeres emprendedoras.
El Informe Emprendimiento de Mujeres en España 2020-2021 pone de relieve algunas cuestiones significativas en relación al emprendimiento femenino. Como que la participación de las mujeres en la actividad emprendedora y empresarial es, a nivel mundial y salvo contadas excepciones, menor que la de los hombres.
O como que en España la brecha de género en el emprendimiento se iba reduciendo progresivamente, pero se ha vuelto a incrementar tras la pandemia. Exceptuando la intención de emprender y de abandonar un proceso emprendedor, donde la brecha de género se ha reducido. En relación al perfil de las emprendedoras, se reafirma el hecho de que presentan niveles de renta inferiores a los emprendedores.
En relación a sus empresas, se mantiene mayoritariamente su pertenencia al sector servicios, principalmente al comercio de bienes de consumo. También su tamaño más reducido, con un 11% menos de inversión que los proyectos puestos en marcha por hombres. Su financiación procede en un 66% de ahorros propios, seguido del apoyo de familiares y personas allegadas. La financiación ajena tiene un menor peso que en los proyectos de hombres.
