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En el mundo del emprendimiento, la elección de un socio es una decisión crucial que puede determinar el éxito o el fracaso de un proyecto empresarial. No todo el mundo está preparado para ser empresario, y la soledad del emprendedor puede llevar a buscar un compañero que comparta la carga y aporte valor al negocio.

En una ocasión, el médico y científico español Santiago Ramón y Cajal, ganador del Premio Nobel de Medicina en 1906, afirmó: «Las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo con ellas». Y es que constantemente se quedan atrás proyectos innovadores por no lograr el ‘empujón’ que necesitan para echar a rodar. No basta, por tanto, con tener esas grandes ideas. También es necesario tener dinero para poder hacer algo con ellas.

Si estás pensando en poner en marcha tu idea de negocio, tienes que asegurarte de que podrás hacerla realidad. La forma jurídica es la modalidad legal que define cómo llevarás a cabo tu actividad económica frente a la Administración.

Si quieres descubrir cómo conseguir los mejores socios, comprender qué significa y qué ventajas aporta para un proyecto como el tuyo, sigue leyendo. Ser socio de un negocio no tiene por qué significar ser responsable de su actividad ni poseer un cargo directivo. Hay diferentes clases de asociados según su participación e implicación. Como es lógico, el papel del socio en la empresa viene motivado por la intención de lograr una rentabilidad en el futuro.

El primer paso para retirar el cartel de «busco socio» cuanto antes pasa directamente por mantenernos activos y atentos al entorno que nos rodea. Cualquiera podría estar interesado en convertirse en un nuevo socio para tu negocio. Sabiendo que necesitas estar activo para dar a conocer tu proyecto, lo siguiente que debes hacer es imitar esta actitud en la web. Depender únicamente de tu ciudad de residencia, como pudiera ser Barcelona, impide que puedas conocer cualquier otro socio de diferente zona.

En el mercado hay multitud de opciones para conseguir acceder al socio que tu empresa necesita, sin embargo, la mejor manera de hacerlo será evitando tomar decisiones precipitadas que pudieran llevarte a error. Cualquiera puede ser el mejor socio, sin embargo, recuerda que se trata de terceros, personas que se implicarán en tu proyecto a cambio de una serie de condiciones y motivaciones. Saber qué clase de socio precisa tu negocio es un tema que requiere de un análisis y estudio previos, revisando datos de los posibles interesados en pasar a ser socios inversores.

Si solo buscas un socio que aporte liquidez, procura que no forme parte de la dirección y tenga una responsabilidad limitada y bien detallada. Aunque son dos conceptos que comparten muchos aspectos en común, como el interés por el proyecto que tienes, socio e inversionista no son exactamente lo mismo. El inversionista adquiere participaciones de la empresa, aporta un capital esperando obtener un rendimiento mayor del que invirtió. El inversor capitalista, conocido también como socio capitalista, es un perfil que solo busca obtener un rendimiento económico en función de su aportación inicial. No suele tomar ninguna decisión en el día a día de la empresa ni suele influir en las estrategias empresariales.

No hay un socio perfecto, así como tampoco verás que te existe un manual genérico sobre inversores para negocios. Quizá solo necesites financiación externa, puede que también desees aprovechar las habilidades y experiencia del socio, o incluso que contribuya activamente en la toma de cualquier decisión. Hay inversores en cualquier zona o ciudad del mundo, siempre habrá emprendedores dispuestos a querer invertir en un proyecto como el tuyo. Correrá por tu cuenta la elección final, sin embargo, evita buscar un socio en Barcelona si tu negocio y su plan de expansión están en Madrid, por ejemplo.

Necesitas una persona comprometida con tu proyecto, que su vínculo con la empresa vaya mucho más allá del acuerdo firmado sobre el papel. Tu futuro socio ha de ser responsable, una persona que además de tener un nombre sepa que también ha de cumplir con obligaciones si quiere disfrutar de sus derechos y beneficios de la empresa a la vez. En ciudades como Madrid o Barcelona, el prototipo de socio inversor es un sistema de financiación de los más empleados si la estrategia contempla también la apertura de un local físico. Emprender con el proyecto en solitario es una aventura en toda regla. Optar por la opción grupal, tanto a nivel organizativo como societario, permitirá que el tratamiento de la información y las necesidades del proyecto se puedan atender de forma mucho más coordinada e instantánea.

¿Qué Buscar en un Socio Emprendedor?

La elección de un socio no debe tomarse a la ligera. Es fundamental que la relación esté equilibrada y que ambas partes estén dispuestas a dar y recibir en la misma proporción. Analicemos los requisitos esenciales:

  • Presencia y Expresión: Debe saber expresarse correctamente.
  • Inteligencia y Lealtad: Debe ser inteligente, leal y discreto.
  • Habilidades Complementarias: Debe poseer alguna habilidad y conocimiento que tú no tengas.
  • Valores Compartidos: Debe compartir tus principios y valores fundamentales.
  • Resiliencia: Debe saber disfrutar del triunfo y no amilanarse ante el fracaso.
  • Confianza: Debe ser digno de confianza.

Si encuentras a una persona con la que puedes ser sincero, compartir el triunfo y el fracaso, complementarte y sumar, entonces tienes todo lo que necesitas. ¡Asóciate y firma ese papel!

Ser emprendedor y conseguir realizar nuestro sueño, que es el de llegar a crear nuestra propia startup o empresa, es un momento indescriptible. Desde que se tiene la idea, hasta que el proyecto se consolida, nuestro cuerpo pasa por un sinfín de sentimientos; alegría, tristeza, emoción, rabia, decepción… es un proceso duro, por qué negarlo, pero es una etapa que siempre se termina superando. Es por esto que es muy importante escoger bien a nuestro socio, porque este será nuestro compañero de viaje y nos ayudará a sacar adelante nuestra empresa.

El proceso antes de decidir quién será nuestro socio, es preguntarnos si realmente necesitamos a uno. Muchas veces se ha dicho que las diferencias en una relación, ya sean de negocios o no, no son buenas, porque pueden perjudicar a la empresa, a consecuencia de las distintas visiones de ambos. Hoy vamos a desmentirlo. Imaginemos que somos dos personas tímidas, ¿qué pasaría entonces? ¿quién hablaría con los trabajadores si hacen algo mal? ¿quién hablaría con los clientes si surgiera un problema? En el caso de que nosotros seamos tímidos, es mejor buscar una persona totalmente opuesta para que sea capaz de solucionarnos aquellos problemas de los que nosotros no podremos encargarnos. Por ello, es importante encontrar una persona que tenga las cualidades que carecen en nosotros.

Es evidente que no podemos exigir a nuestro socio que dedique las mismas horas que nosotros al negocio, pero es importante que se implique en la empresa y que esté al corriente de todo lo que sucede en ella. Es fundamental que cuando surjan problemas o se tengan que tomar decisiones importantes él esté presente igual que nosotros. Es importante que desde el primer momento que empezamos a trabajar juntos, los dos tengamos el mismo entusiasmo e interés con el negocio, para así poder conseguir los objetivos que nos hemos propuesto. Además, que ambos no mostremos el mismo interés desde el principio puede suponer un problema en el futuro.

Cuando buscamos socio, es importante saber cómo actuaría frente a un problema para resolverlo. Si ya tenemos claro quién sería nuestro mejor socio, antes de notificárselo sería interesante que le planteáramos un problema para asegurarnos de que su respuesta o la manera de resolverlo sería la adecuada. Si supera esta pequeña prueba significa que realmente es el socio que necesitamos. El último paso antes de decidir si esa persona es la adecuada para ser nuestro socio es valorar su reputación y la imagen que tienen los demás de él.

En el caso de que nuestro posible socio haya superado positivamente estos requisitos y decidamos que es la persona idónea para trabajar junto a nosotros, es importante que hagamos un pacto entre socios. Es decir, un acuerdo privado entre todas las personas que van a participar en el desarrollo del proyecto o negocio. La finalidad de este tipo de acuerdos, es regular las relaciones internas de la empresa, para así garantizar la resolución de los posibles conflictos que puedan surgir y puedan poner en peligro la continuidad de la empresa o del proyecto.

Pero los pactos de socios, aparte de garantizar que los conflictos se resuelvan con la mayor rapidez posible, también ayudan a evitar bloqueos a la hora de tomar decisiones importantes, y de esta manera, poder avanzar. Esto puede suponer una ventaja competitiva si tenemos pensado buscar nuevos inversores para la empresa o proyecto, como por ejemplo Business Angels o un nuevo fondo de inversión. Antes de realizar el pacto entre socios, es fundamental tener claro y dejar claro desde un principio el porcentaje de participación que va a tener nuestro socio de la empresa. En este artículo encontraréis todo lo que necesitáis saber para poder calcular el porcentaje de participación de un nuevo socio.

Es importante ser conscientes de que, una vez las dos partes han firmado el pacto, estos han aceptado unas condiciones que deberán cumplir. En caso de que una de las partes incumple el contrato de pacto entre socios se puede recurrir a vías legales. Además, si nuestro socio incumple alguna de las condiciones pactadas en el contrato tenemos derecho a echarlo de la empresa, obligándolo a vender su porcentaje o parte a los demás socios. En caso de que no haya más socios, este porcentaje pasará a la propia empresa. También tenemos derecho a exigir una indemnización por daños y prejuicios.

A la hora de redactar un pacto entre socios, debemos hacerlo teniendo en cuenta las estrategias en las cuales se basa la empresa. Para ver crecer nuestra empresa o proyecto es importante estar seguros de que necesitamos un nuevo socio y de que es el adecuado para garantizar el desarrollo y funcionamiento de la organización.

¿Cómo elegir correctamente a tu socio?

¿Dónde Encontrar al Mejor Socio?

Encontrar al mejor socio no se trata solo de estar en un lugar específico, sino de toparse con las personas adecuadas. Aquí hay algunos lugares donde puedes buscar:

  • Antiguos compañeros de trabajo: Ya conoces su metodología y nivel de compromiso.
  • Amistades: Siempre y cuando se establezcan los puntos sobre las íes desde el inicio.
  • Familiares: Definiendo las bases de una relación netamente profesional.
  • Redes de networking: Eventos corporativos donde puedes contactar con personas valiosas.

Quizás el problema de encontrar el mejor socio no se deba tanto a “estar en un lugar”, sino más bien en toparnos con las personas adecuadas para ello. Hay distintos tipos de amistades. Muchas empresas nacen de la ilusión entre amigos que un día tuvieron una idea buena. En este caso, también debemos tomar las mismas recomendaciones que cuando buscamos encontrar el mejor socio con amistades. A veces cuando esto no sucede, suelen notarse los roces a partir de la segunda generación.

Podemos encontrar el mejor socio en eventos corporativos de distintas índoles. Saber cómo funcionan los socios en un negocio es de vital importancia porque, según las investigaciones que se han venido realizando, un 52% de los participantes en redes de networking se ven beneficiados de ello. Lo importante es entender que una sociedad requiere de personalidades diversas pero que sean compatibles, en pocas palabras; que uno le dé balance al otro.

Una vez que te has empeñado en encontrar un buen socio, y lo has logrado, entonces debes poner en práctica una serie de puntos para cuidar esa relación que vale tanto. La perseverancia es importante en ello. Como ya sabéis, buscar un socio para el negocio requiere equilibrar la balanza. Si eres bueno en algo, busca unirte a alguien cuya fortaleza sea tu punto débil, para que entre ambas partes pueda existir una buena mancuerna. Por eso, siempre es mejor encontrar socios emprendedores que no tengan nada que ver previamente con nosotros, al menos no a nivel de relaciones afectivas, aunque esto no quiere decir que no debas asociarte con amigos o familiares.

Para encontrar el mejor socio para tu empresa es necesario que establezcas previamente el tipo de arreglo al que quieres llegar. Es importante que ambas partes entiendan cómo funcionan los socios en un negocio para que no existan inconvenientes y se respeten los límites que cada relación comercial conlleva. Y hablando de legalidades, nunca olvides que luego de encontrar el mejor socio, todo debe ir siempre por escrito y con el debido registro. Todo socio capitalista y socio trabajador debe establecer la revisión de contratos y estipulaciones cada cierto tiempo. Además, con la firma de pactos también se pueden eludir posibles bloqueos ante el alcance de decisiones importantes en las juntas directivas, lo que brinda ventajas competitivas en el caso de que sigamos intentando añadir a más inversionistas.

Una de las ventajas de encontrar el mejor socio es obtener la rentabilidad financiera que nuestro proyecto requiere para funcionar. En el caso de buscar un socio para el negocio que sea de tipo emprendedor, estarás sumando a tu equipo a un estratega creativo, con ingenio y visión para plantear proyectos y soluciones efectivas.

Tipos de Inversores para Startups

Antes de buscar inversores, es importante conocer los diferentes perfiles existentes:

  • Business Angels: Inversores privados con un elevado patrimonio neto.
  • Incubadoras y Aceleradoras: Entidades que ofrecen asesoramiento, formación y recursos.
  • Fondos de Capital Riesgo: Invierten en startups con alto potencial de crecimiento.
  • Organismos Públicos: Ofrecen subvenciones, préstamos y ayudas públicas.
  • Entidades Financieras: Algunos bancos pueden estar interesados en invertir en startups.
  • Crowdfunding: Plataformas para la inversión colectiva.

Rondas de Financiación para Startups

Las startups pueden poner en marcha una serie de rondas de financiación para obtener el capital necesario:

  • Ronda Presemilla: Financiación inicial de fundadores, familiares y amigos.
  • Ronda Semilla: Para empresas que han iniciado las primeras etapas de desarrollo.
  • Ronda de Serie ‘A’: Para empresas con clientes y resultados iniciales.
  • Ronda de Serie ‘B’: Para afianzar el crecimiento.
  • Ronda de Serie ‘C+’: Para nuevas adquisiciones, desarrollo de productos o expansión internacional.

Errores Comunes al Buscar Inversores

Evita estos errores al buscar inversores:

  • Presentación Deficiente: Propuesta poco clara o demasiado extensa.
  • Falta de Relación: No establecer una relación de confianza con los inversores.

Como emprendedores, nuestro objetivo es convencer a inversores en startups de que la idea que hemos tenido es lo suficientemente buena para merecer su dinero a corto plazo. Lógicamente, el momento en el que una empresa empieza a ser rentable depende de factores muy diversos, como su modelo de negocio, lo innovadora que resulte su idea, la calidad de su producto o servicio o su habilidad para gestionar las finanzas. Es decir, la paciencia y la confianza son ingredientes básicos en todo este proceso, ya que una parte muy importante del éxito del proyecto va a depender de que los inversores de la startup estén plenamente comprometidos con el proyecto.

En su camino para lograr el apoyo económico que necesitan para hacer realidad sus ideas, las startups pueden poner en marcha una serie de rondas de financiación. Cada una es un proceso independiente destinado a la obtención de una cantidad de dinero para lograr un objetivo concreto dentro del desarrollo del negocio.

Antes de buscar inversores para una startup, es recomendable conocer los diferentes perfiles existentes y el grado de compromiso que están dispuestos a adquirir con el proyecto. Son inversores de startups privados que disponen de un elevado patrimonio neto y que comprometen su dinero a cambio de obtener una participación accionarial en la empresa. Por lo general, están dispuestos a arriesgar estas cantidades porque consideran atractivo el proyecto y con un gran potencial de crecimiento, por lo que creen que están ante una buena oportunidad de obtener una importante rentabilidad a medio o largo plazo.

Son entidades o instituciones que cuentan con programas específicos para favorecer el crecimiento de estas empresas que están arrancando y que quieren emprender. Así, las incubadoras se centran más en el desarrollo inicial de la idea y proporcionan asesoramiento, formación y recursos para hacer posible el negocio; mientras que las aceleradoras se destinan a startups algo más maduras. Son fondos o grupos de empresas que están dispuestos a invertir en startups que tienen un alto potencial de crecimiento y de desarrollo. Suelen estar dispuestos a afrontar grandes riesgos y a poner elevadas cantidades de dinero a cambio de obtener una importante participación en la compañía emprendedora.

Las startups también pueden encontrar apoyo en organismos públicos que ofrecen subvenciones, préstamos o ayudas públicas para fomentar su crecimiento, así como herramientas y programas específicos para asesorarlas. Algunas entidades financieras pueden estar interesadas en convertirse en inversoras de startups. Son plataformas para la inversión colectiva a las que puede acceder la startup. Es un nuevo modelo para inversores de startups en el que el préstamo se devuelve más adelante en función de los beneficios que obtiene la nueva empresa.

En condiciones normales, el inversor solicitará pruebas o tangibles de que el producto o servicio que se va a comercializar no solo es viable, también va a resultar atractivo en el mercado. Para convencer no basta con proponer buenas ideas, también hay que mostrarlas adecuadamente. Junto a ello, es fundamental que la presentación o pitch esté adaptada al tipo de inversor y sus requerimientos; y que también defina metas realistas y alcanzables.

Una buena forma de convencer a nuevos inversores para nuestra startup es presentarles recomendaciones o referencias de otros socios fundadores. Cada inversor tiene sus propias características y enfoques, de forma que puedes realizar una investigación inicial para identificar aquellos que puedan serte prioritarios o que entiendas que vayan a ser más receptivos a escucharte según el momento en el de tu negocio.

Es decir, los conceptos claves para poder arrancar con tu startup y ofrecer un plan de empresa fiable y atractivo a posibles inversores, como business angels o entidades financieras. No lo dudes, consulta ya los requisitos para participar e inscríbete adjuntando toda la documentación necesaria.

Financiación para Startups y Pymes: ENISA

ENISA (Empresa Nacional de Innovación, S.A.) ofrece recursos financieros a startups y pymes de reciente constitución para abordar las inversiones necesarias en la fase inicial de un proyecto empresarial. Su misión es promover la financiación de proyectos empresariales viables e innovadores, propiciando la diversificación de sus fuentes de financiación.

Empresas Beneficiarias

Pymes lideradas por emprendedores/as, sin límite de edad, cuyo proyecto empresarial ofrezca una clara ventaja competitiva. También pymes lideradas por jóvenes emprendedores/as menores de 40 años con proyectos de emprendimiento innovador.

Requisitos

  • Ser una pyme, conforme a la definición de la Unión Europea.
  • Tener personalidad jurídica propia, como sociedad mercantil, independiente de la de los socios o partícipes de la empresa.
  • La sociedad deberá haber sido constituida, como máximo, durante los 24 meses anteriores a la solicitud.
  • Desarrollar la actividad principal y tener el domicilio social en el territorio nacional.
  • El modelo de negocio será innovador, novedoso o con claras ventajas competitivas.
  • Cofinanciar las necesidades financieras asociadas al proyecto empresarial. Los fondos propios han de ser, como mínimo, equivalentes a la cuantía del préstamo.
  • El proyecto empresarial deberá mostrar una estructura financiera equilibrada y profesionalidad en la gestión, mostrando viabilidad técnica y económica.
  • Las cuentas del último ejercicio cerrado habrán de estar depositadas en el Registro Mercantil o en otro registro público que proceda.
  • Quedan excluidos los sectores inmobiliario y financiero.

Condiciones de los Préstamos ENISA

Los préstamos ENISA ofrecen importes que van desde 25.000 € hasta 300.000 €, dependiendo de la línea de financiación y las características del proyecto. A continuación, se detallan las condiciones generales:

  • Importe mínimo del préstamo: 25.000 €.
  • Importe máximo del préstamo: 300.000 €. (75.000 € para jóvenes emprendedores).
  • Tipo de interés: Euríbor + 2 % o euríbor + 4,25 % (primer tramo), más un interés variable en función de la rentabilidad financiera de la empresa (segundo tramo).
  • Comisión de apertura: 0,5 %.
  • Vencimiento: Máximo, 7 años.
  • Carencia de principal: Máximo, 5 años.
  • Garantías: No se exigen garantías.

Obligaciones de Comunicación

La empresa beneficiaria debe mencionar expresamente en su información corporativa que cuenta con financiación de ENISA, incorporando el sello #clienteEnisa.

8 Requisitos para Conseguir Financiación (Según Patricio Hunt, Intelectium)

  1. Un problema real que ya existe: Debe ser real, actual y acuciante, y para el que no existen herramientas adecuadas para darle solución.
  2. Un mercado muy grande: El problema debe ser generalizado para convertir el negocio en algo escalable.
  3. Al menos dos emprendedores dedicados full-time: Se busca una convicción máxima en los desafíos que están por venir por parte de los emprendedores.
  4. Un prototipo en el mercado: Se exige haber trabajado en un prototipo, en un producto o servicio tangible.
  5. Gran Tracción: Tener métricas de evolución, que es lo que llamamos "traction".
  6. Alto nivel de retención de clientes (churn rate): Que los clientes que consiga la startup vuelvan, sean fidelizados y puedan llegar a prescribir el mismo.
  7. Alto interés de los clientes en el producto o servicio: Relacionado con el "engagement", que alude al tiempo de utilización del producto, la conversión que genera si es un ecommerce, etc.
  8. Indicios de un modelo de negocio exitoso: Que los clientes están dispuestos a pagar por el servicio o producto.

En la práctica las startups deben mostrar una serie de condiciones ideales para convencer a los inversores profesionales (Business Angel Profesional o Empresa de Venture Capital), y que mezclan conceptos tan importantes como el mercado, el producto, el modelo de negocio, su equipo y las posibilidades de éxito en un tiempo razonable.

No es que sea una lista inflexible o deban cumplirse todos los factores mencionados en todos los casos, pero sí son una buena referencia para la mayoría de los casos.