Las cuentas de valores son un instrumento financiero imprescindible para cualquiera que quiera invertir en bolsa. Si te vas a adentrar en este mundo y te estás preguntando qué es una cuenta de valores, estás en el lugar correcto. Aquí te damos ejemplos, casos de uso y las claves para entender cómo funciona una cuenta de valores, qué tipos hay y cómo contratarla.
¿Para Qué Sirve una Cuenta de Valores?
Para empezar, el objetivo principal de una cuenta de valores es facilitar la compraventa y custodia de activos financieros. A diferencia de una cuenta corriente tradicional, no guarda dinero, sino títulos. Es decir, es el vehículo para comprar, custodiar y gestionar acciones, bonos, fondos cotizados (ETF) y otros instrumentos custodiables. En pocas palabras, es donde construyes tu estrategia de inversión.
Siempre está vinculada a una cuenta corriente, que es la cuenta bancaria tradicional donde se deposita el dinero: allí se cargan los importes cuando compras valores y se abonan los fondos cuando los vendes. De este modo, mientras la cuenta corriente funciona como la “caja” de efectivo, la cuenta de valores actúa como un depósito de activos financieros, intermediando entre el inversor y el mercado.
Una cuenta online (o cuenta corriente) está pensada para gestionar tu dinero en el día a día: recibir ingresos, hacer transferencias, pagar recibos o utilizar tarjetas. Por su parte, una cuenta de valores está enfocada en la inversión, permitiendo comprar y vender productos financieros como acciones, bonos o fondos.
Funciones de una Cuenta de Valores
- Compra y venta de valores, ya sea en mercados nacionales o internacionales.
- Registro y custodia de títulos de forma segura.
- Cobro de dividendos, cupones o amortizaciones, que se abonan en la cuenta asociada.
- Ejercicio de derechos políticos y económicos, como asistir a juntas de accionistas o aceptar ampliaciones de capital.
Veamos sus funciones con un ejemplo. Imagina que quieres invertir en acciones de Iberdrola. Para eso necesitas:
- Una cuenta de valores en la que se depositarán los títulos.
- Una cuenta corriente asociada desde la que se cargará el importe de la compra.
- Una plataforma de intermediación como la que ofrece Openbank para invertir en bolsa y desde donde ejecutarás la operación.
¿Cómo Funciona una Cuenta de Valores?
El funcionamiento de una cuenta de valores es relativamente sencillo, pero es importante que comprendas bien cómo es su operativa:
- Abres la cuenta. Se formaliza con una entidad financiera o bróker.
- La vinculas con una cuenta corriente. Este paso es necesario para los pagos y los cobros de cada compraventa.
- Ordenas una compra o venta. El inversor da una orden a través de la plataforma.
- Liquidas la operación. Se carga o abona el dinero en la cuenta corriente y se actualiza la posición en la cuenta de valores.
- Custodia de títulos. Los valores se mantienen registrados hasta su venta.
Cada vez que compras acciones, estas se depositan en tu cuenta de valores. De igual modo, cuando las vendes, desaparecen de la cuenta y el dinero va a tu cuenta corriente asociada. Si estos activos generan dividendos, se abonan automáticamente.
Tipos de Cuentas de Valores
Es fundamental que conozcas los distintos tipos de cuentas de valores que existen, ya que cada uno se adapta a los diferentes perfiles de inversor.
Cómo elegir una cuenta bancaria adecuada
Existen dos grandes tipos de cuentas de valores, según las necesidades y el perfil del inversor: la cuenta de corretaje y la cuenta de valores sin comisiones. La cuenta de corretaje -aunque a veces se use el término de forma genérica para cualquier cuenta de valores-presenta características propias. Este tipo de cuenta permite realizar transacciones de valores en mercados regulados y no regulados a través de una entidad intermediaria. Su rasgo diferencial frente a la cuenta de valores sin comisiones es el mayor alcance operativo: brinda acceso a una gama más amplia de mercados nacionales e internacionales y a una mayor variedad de instrumentos financieros.
En la práctica, toda cuenta de valores conlleva servicios de corretaje, ya que para operar en bolsa se necesita un intermediario. Por otra parte, las cuentas de valores sin comisiones permiten operar a los usuarios en los mercados sin la carga de tarifas adicionales de mantenimiento o de custodia, lo que representa un ahorro importante para muchos inversores, especialmente aquellos que realizan operaciones frecuentes, convirtiéndolas en una opción ideal para aquellos que buscan su rentabilidad y optimizar sus inversiones.
A continuación, se presenta una tabla con los tipos de cuentas de valores:
| Tipo de cuenta de valores | Características |
|---|---|
| Individual | A nombre de una sola persona. Es el tipo más común. |
| Conjunta | A nombre de dos o más titulares. Todos tienen los mismos derechos sobre los activos. Todos tienen los mismos derechos sobre los activos siempre cuando la cuenta sea solidaria. |
| Ómnibus | Los valores de varios clientes se agrupan en una sola cuenta a nombre del intermediario. |
| Cuenta de valores líquidos | Registra valores ya vendidos pero cuyo importe aún no se ha liquidado. El dinero aún no está disponible, pero ya no está invertido. Es una fase transitoria entre la venta y la liquidación. |
| Cuenta de valores de terceros | Utilizada por entidades para gestionar activos de sus clientes. La cuenta ómnibus es un ejemplo de este tipo, ya que agrupa los valores de varios clientes en una sola cuenta a nombre del intermediario. |
¿Cómo Abrir una Cuenta de Valores en Openbank?
Abrir una cuenta de valores en Openbank es un proceso completamente digital, ágil y sin papeleos. Con Openbank puedes operar en la bolsa nacional e internacional, acceder a miles de valores y, todo ello, a través de una plataforma de lo más intuitiva. Solo necesitas seguir este paso a paso:
- Ser cliente de Openbank. Si aún no lo eres, date de alta online desde la web o la app.
- Accede al área de inversiones. Una vez dentro del área de cliente, ve a “Inversiones” > “Acciones”.
- Solicita la apertura de tu cuenta de valores. Completa el formulario con tus datos fiscales y financieros.
- Haz el test de conveniencia. En función del instrumento financiero que vayas a contratar, según la normativa MiFID II, es obligatorio realizar un test de conveniencia con el que se evalúa tu perfil inversor.
- Firma electrónicamente. Revisa y firma el contrato digitalmente.
A partir de aquí, en cuestión de horas podrás comenzar a operar desde la plataforma de Openbank. Además, no necesitas ir a ninguna oficina, ya que el proceso se hace 100 % online.
Ejemplo Práctico de Cómo Usar tu Cuenta
Para ilustrar mejor cómo se utiliza una cuenta de valores, veamos un caso de uso práctico:
Carla, de 36 años, quiere empezar a invertir a largo plazo.
- Abre una cuenta corriente y una cuenta de valores en Openbank desde su móvil.
- Realiza una transferencia de 2.000 € a su cuenta corriente Openbank.
- A través de la plataforma de bolsa, compra 20 acciones de una empresa del IBEX 35.
- Cada vez que recibe dividendos, se ingresan automáticamente en su cuenta.
- Tras dos años, decide vender. Las acciones se eliminan de la cuenta de valores y el importe correspondiente a la cotización menos las comisiones correspondientes se abonan en su cuenta corriente.
Este ejemplo muestra la utilidad práctica de la cuenta de valores como herramienta para crear y gestionar una cartera de inversión.
¿Qué Comisiones Tienen las Cuentas de Valores?
Uno de los aspectos que debes controlar a la hora de contratar este tipo de cuenta son los costes asociados. Aunque hay entidades que ofrecen cuentas de valores sin comisiones, debes saber que hay otros gastos a tener en cuenta.
Estas son las comisiones más habituales:
- Comisión de apertura. Se trata del coste por abrir la propia cuenta de valores. No todas las entidades la aplican.
- Comisión de mantenimiento o custodia. Es un cobro por la tenencia de valores. Puede ser fija o en función del número de títulos que tengas.
- Comisión por compraventa. Se aplica cada vez que compras o vendes un activo. Varía según el mercado (nacional o internacional).
- Comisión por cobro de dividendos. Ciertas entidades te cobran por ingresar dividendos.
- Comisión por traspaso de valores. Coste o penalización por cambiar tus títulos a otra entidad.
- Gastos de canon de bolsa. Es una tarifa que cobra la bolsa por ejecutar operaciones (aplicable en mercados nacionales y obligatorio por ley en España).
Alternativas para Abrir una Cuenta de Valores
Además de Openbank, existen otras entidades financieras donde puedes abrir una cuenta de valores:
Self Bank
Self Bank ofrece una plataforma para operar en bolsa con acceso a mercados nacionales, europeos y americanos. Destaca por no cobrar comisión de custodia si se realizan más de dos operaciones al mes por mercado o si se alquilan las acciones. Ofrecen diferentes tipos de órdenes para operar y asesores telefónicos certificados.
CaixaBank
CaixaBank ofrece soluciones adaptadas a las necesidades de cada inversor. Puedes consultar los folletos informativos de sus fondos de inversión y el documento con los datos fundamentales para el inversor en cualquier oficina de CaixaBank, en www.caixabank.es o en la CNMV.
Caja Rural del Sur
En Caja Rural del Sur puedes recibir orientación personalizada sobre opciones de inversión seguras y rentables. Ofrecen una guía práctica para aprender cómo invertir en bolsa.
Preguntas Frecuentes sobre las Cuentas de Valores
¿Cuál es la diferencia entre una cuenta corriente y una cuenta de valores?
La cuenta corriente se usa para movimientos de dinero (ingresos, pagos, transferencias), mientras que la cuenta de valores se utiliza exclusivamente para operar con productos de inversión. Ambas suelen estar vinculadas: la corriente gestiona el dinero y la de valores los títulos.
¿Puedo tener varios valores diferentes en una misma cuenta?
Sí. En una cuenta de valores puedes mantener distintos tipos de activos financieros, como acciones, bonos, ETFs o fondos cotizados.
En definitiva, saber qué es una cuenta de valores es básico para comenzar a invertir con criterio. Se trata de un vehículo con el que desarrollar una estrategia sólida, controlada y adaptada a tus objetivos.
