Una de las principales decisiones que tiene que tomar un emprendedor a la hora de crear su startup es a qué financiación recurrir. La duda es bastante habitual, sobre todo porque, a diferencia de lo que ocurría hace unos años, existen numerosas fuentes de financiación con diferentes repercusiones económicas para el negocio, además de las tradicionales.
Normalmente, se asume que una startup es simplemente una empresa de reciente creación. Las startups, gracias a su apuesta por la tecnología, van un paso más allá de las empresas tradicionales. Su principal canal de comunicación es internet.
Según el Mapa del Emprendimiento 2024, elaborado por South Summit en colaboración con IE University, la startup española crece a buen ritmo, ya que un 56% están ya generando ingresos y un 18% de ellas ya tienen un EBITDA positivo (un 2% más que en 2023).
En realidad, la creación de una startup tiene los mismos requisitos formales y legales que la constitución de cualquier otra sociedad. El primer paso para crear tu startup es identificar si tu idea tiene demanda real.
Si quieres que tu startup crezca, debe conocerse. Y para eso, un buen plan de marketing puede ser la herramienta perfecta para llegar a más público y de forma más eficiente, transmitiendo tus valores y creando conversación directa con tu audiencia. En cuanto a la estrategia de ventas es otro plan de acción que no puede faltar: revisa los pasos a dar para alcanzar los objetivos comerciales de tu startup y posicionar tu producto o servicio, de tal manera que llegues a tus clientes objetivos de una forma diferenciada.
Dado que estos trámites suelen ser bastante complejos, especialmente para un emprendedor sin conocimientos, lo ideal es que, en este momento, delegues todas las tareas en un asesor experto. Una vez tengas constituida tu empresa, debes buscar recursos para tu negocio. Al ser una empresa emergente, no es una tarea fácil, pero no es en absoluto imposible. Sin embargo, en las etapas iniciales, necesitarás financiación para tu empresa, aunque creas que no tienes que asumir costes o que estos van a ser muy bajos.
Tienes muchas opciones para conseguir financiación acudiendo a eventos startup en los que contactar con gente interesada en proyectos emprendedores. Ten en cuenta que, para hacer tu propuesta atractiva, debes contar con un plan financiero bien estructurado, que sea el mapa de tu situación actual y futura.
Tal vez, cuando inicies tu proyecto emprendedor solo estás tú, pero tanto si eres un solopreneur como si sois un pequeño grupo, hay que pensar el equipo que va a formar la startup. ¿Qué tipo de perfiles vas a necesitar? ¿Necesitas que trabajen de forma presencial o puede ser en remoto? ¿Vas a tener una estructura con una jerarquía muy marcada o no? Del mismo modo, una vez tengas a los profesionales que quieres en plantilla, has de marcar los roles de cada uno, de forma que todo el mundo conozca sus responsabilidades, a quién reporta y si tiene equipo a cargo.
Una vez hayas cumplido con todos los requisitos necesarios para iniciar la actividad, es el momento de comprar el equipamiento necesario para que la idea se convierta en realidad. Por supuesto, deberás también dar a conocer tu empresa, llevando a cabo las acciones de marketing necesarias.
Nada nuevo por aquí: si no escuchas a tus clientes y no monitorizas todo lo que haces (ventas, campañas de marketing, procesos de creación, etc.), no sabrás si realmente funciona. Por eso es clave que recopiles todo el feedback posible tanto de inversores como de clientes, proveedores, trabajadores o, simplemente, alguien cercano y de confianza. Así, estarás optimizando tu estrategia para ajustarla a los resultados que vas obteniendo y asegurarte de que sigues en el buen camino de cara a conseguir tus objetivos.
Opciones de financiación para startups
Internet ha facilitado la vida de las empresas, especialmente de las startups, que pueden acceder a nuevas vías de financiación, además de las tradicionales. En resumidas cuentas, para financiar una startup te damos las 3 formas principales de inversión son Bootstrapping, Deuda y Equity. Existen otras formas pero son extremadamente inusuales. Vamos a tratar en profundidad en qué se basan cada una de ellas.
1. Bootstrapping
El bootstrapping es un término anglosajón que hace referencia a comenzar algo con los recursos disponibles: un ordenador personal, un garaje, un teléfono móvil, etc. Es una opción aplicable a muchas startups que pueden comenzar disponiendo únicamente de un ordenador y una conexión a Internet. Hablamos de un método de financiación en el que un emprendedor inicia un negocio con poco o ningún capital externo. En lugar de buscar financiación externa, los emprendedores que hacen bootstrapping se centran en generar ingresos desde el principio y reinvertir esos ingresos en el negocio.
Si lo piensas detenidamente, levantar capital debería ser la última de tus prioridades ya que no es un fin en si mismo. Sin embargo, existe un prestigio especial asociado a aquellos fundadores que levantan miles o millones de euros en rondas de financiación y eso, visto desde fuera, puede parecer el éxito rotundo. Por lo tanto, no pierdas el foco. El bootstrapping siempre debe ser tu plan A. No diluye las participaciones de los fundadores (diluir = disminuir el % de la empresa que está a su nombre). Al no haber compra de acciones por parte de terceros en la empresa, el 100% de las mismas sigue residiendo en los fundadores. Reduce la dependencia de los inversores y mantiene la capacidad de decisión. En una empresa la capacidad de decisión suele ser directamente proporcional al % de la empresa que se posee. Al no haber inversores con porcentaje de la compañía, las decisiones estratégicas siguen siendo tomadas por los fundadores. Hace que tu empresa sea más atractiva para los propios inversores.
Esta estrategia puede ser desafiante ya que requiere una gestión financiera muy cuidadosa y precisa. Sin embargo, también puede ser muy gratificante porque permite a los emprendedores mantener un control total sobre su negocio, permitiéndoles tomar decisiones y dirigir la empresa según su visión.
2. FFF (Family, Fools and Friends)
FFF (Family, Fools and Friends) es el primer recurso al que recurren muchas startups. Consiste en utilizar los recursos de la familia y los amigos del emprendedor, es decir, el círculo más cercano a la persona. Si no tienes el suficiente dinero para alcanzar tu sueño, seguro que tu familia y amigos te ayudan.
3. Equity Funding (Financiación mediante acciones)
Cómo hacer un Elevator Pitch que enamore al Inversor ❤️
El Equity Funding o la financiación mediante acciones es el método de obtener capital mediante la venta de acciones de la empresa a los inversores. En vez de contártelo nosotros, hemos traído a una auténtica profesional de la inversión y del ecosistema de las startups para contártelo. Una vez que tenemos dicho valor, entonces decidimos vender un % de la empresa a un inversor que paga el precio de mercado estipulado.
Los fundadores de EJEMPLO acuerdan recaudar 250,000€ de un inversor con una valoración previa al dinero de 1,000,000€ (el valor antes de agregar el cheque de 250k€). La ventaja principal es poder acceder a capitales mucho más elevados para financiar tu emprendimiento y como recomendación general buscar inversores que tengan elevada experiencia en el sector en el que opera tu startup o empresa.
La mayor «desventaja» de esta forma de inversión es que pierdes propiedad de la compañía y en consecuencia el control sobre la misma. Esto se convertirá en un problema si haces sucesivas ventas de acciones o «rondas de financiación» que te harán perder el control de tu empresa poco a poco. Esto no significa que sea una mala opción para financiarte, sino que has de saber exactamente cuál es el momento óptimo para hacer esta venta de acciones.
Business Angels: Los business angels son inversores particulares que tienen un gran conocimiento de determinados sectores y buscan un destino para su dinero. A menudo, estos inversores son empresarios exitosos que desean «devolver» y ayudar a otros empresarios en su camino hacia el éxito. El beneficio de trabajar con angel investors debe situarse en que pueden proporcionar una financiación significativa, a menudo sin las ataduras y expectativas que acompañan a otros tipos de inversión. A través de rondas de financiación, la startup puede explicarles su idea de negocio y su misión para que estos inviertan en la empresa, controlando parte de su capital.
Venture Capital: El capital riesgo es una forma de financiación en la que uno o más inversores, a menudo a través de una firma de capital riesgo, aportan fondos a una startup a cambio de una participación en la empresa. Las firmas de capital riesgo suelen buscar empresas con un alto potencial de crecimiento y una visión clara para el futuro. Aunque conseguir financiación de capital riesgo puede ser un proceso intensivo y competitivo, también puede proporcionar una cantidad significativa de financiación y acceso a una red de profesionales experimentados y conocedores.
4. Deuda
Este es el método «tradicional» de financiación que ha sido tradicionalmente empleado durante cientos de años. La idea es simple; una empresa recibe capital y se compromete a devolver el importe. Un inversor (puede ser un banco, inversores privados, empresas de crédito…) presta capital a la empresa con la expectativa de que el monto del capital y los intereses acumulados se reembolsarán en una fecha posterior predeterminada.
La empresa EJEMPLO S.L. necesita 50.000€ para empezar su actividad. Los cofundadores piden un préstamo al banco y usan sus casas como garantías contra el préstamo de 50,000€ con el banco. Pasado un tiempo (unos cuantos meses para que le empresa ya de beneficios) los fundadores devuelven los 50.000€ + Intereses al banco.
Al igual que con el capital social, existen algunos escenarios en los que la deuda es la opción más útil para financiar su empresa. Recuerda que generalmente la respuesta no suele ser una única vía de inversión. Es muy probable que la fórmula final que acabe financiando tu emprendimiento esté compuesto de un mix de múltiples fuentes de inversión.
5. Crowdfunding y Crowdlending
El crowdfunding, también conocido como micromecenazgo, es un mecanismo colaborativo de financiación de proyectos desarrollado sobre la base de las nuevas tecnologías. Gracias al crowdfunding, se han conseguido materializar ideas empresariales que, de otra forma, posiblemente no hubiesen visto la luz. El crowdlending es un modelo de financiación similar al crowdfunding.
6. Subvenciones
Las startups tienen también la posibilidad de acceder a la financiación tradicional, sobre todo a través de la banca. Esta es una excelente vía para completar momentos puntuales de financiación. Para poder acceder a ellas es necesario estar atento al anuncio de los diferentes programas de ayudas locales, autonómicas, estatales y europeas que se publican a lo largo del año. Actualmente, las startups tienen una gran ocasión de encontrar vías de financiación para sus proyectos a través de los fondos europeos NextGenerationEU.
Dependiendo del caso concreto de tu startup también hay ayudas autonómicas que proporcionan financiación a proyectos emprendedores: consulta en tu comunidad autónoma si tienen algún programa disponible porque es una forma de financiación muy interesante. Una subvención es una suma de dinero otorgada para un propósito particular que no es necesario devolver. Las subvenciones son otorgadas por individuos u organizaciones, incluidos los gobiernos. Pueden otorgarse a personas, empresas, instituciones educativas o entidades sin fines de lucro y están destinadas a financiar iniciativas específicas.
Existen 26 entidades reguladoras del gobierno que conceden subvenciones en Estados Unidos. Por ejemplo, la Financiación Semilla de EE. UU., un programa de la Fundación Nacional de Ciencias, concede cada año más de 200 millones de dólares en fondos para I+D a aproximadamente 400 startups de todo Estados Unidos. Obtener una subvención para una startup es una forma inteligente de asegurar financiación sin renunciar al capital.
Tipos de subvenciones para pequeñas empresas:
- Subvenciones federales
- Subvenciones estatales y locales
- Subvenciones sectoriales
- Subvenciones para empresas propiedad de minorías
- Subvenciones para empresas dirigidas por mujeres
- Subvenciones para empresas propiedad de veteranos
- Subvenciones ecológicas y medioambientales
- Subvenciones para entidades sin ánimo de lucro
- Subvenciones a concursos y desafíos
- Subvenciones de contrapartida
- Subvenciones en especie
Subvenciones y recursos gubernamentales para startups:
En muchos países, el gobierno proporciona una serie de subvenciones y recursos para ayudar a las startups y a las pequeñas empresas a tener éxito. Junto con la financiación directa, muchos gobiernos disponen de servicios de asesoramiento gratuitos o subvencionados para startups que ofrecen orientación sobre la planificación empresarial, el marketing y el cumplimiento de la normativa. Muchos países también disponen de formación empresarial financiada con fondos públicos para los fundadores de startups y sus equipos. Los programas de incubadoras y aceleradoras patrocinados por el gobierno pueden ofrecer oportunidades de tutoría y financiación. Estos programas públicos suelen tener objetivos específicos relacionados con la innovación, el desarrollo económico local o las exportaciones.
Ejemplos de programas gubernamentales:
- Estados Unidos: Programa de Investigación de Innovación en Pequeñas Empresas (SBIR), Programa de Transferencia de Tecnología para Pequeñas Empresas (STTR), Administración de Desarrollo Económico (EDA), Programa Estatal de Expansión del Comercio (STEP), Subvenciones para el Desarrollo de Empresas Rurales (RBDG), Agencia de Desarrollo de Negocios Minoritarios (MBDA), Institutos Nacionales de la Salud (NIH).
- Reino Unido: Innovate UK, Plan de Inversión en Empresas Semilla (SEIS), Plan de Inversión en Empresas (EIS).
- Canadá: Programa de Asistencia a la Investigación Industrial (IRAP), Fondo de Innovación Estratégica (SIF), Programa de Financiación de Pequeñas Empresas de Canadá.
7. Rondas de financiación
A lo largo de su vida, la startup pasa por diferentes etapas en las que el negocio evoluciona y las necesidades de financiación varían. Las rondas de financiación para startups debes prepararlas con antelación, teniendo en cuenta la situación de la joven empresa y sus necesidades.
Pero ¿sabes en qué consisten realmente las rondas de financiación para startups? ¿Para qué te sirven? ¿Quién y cómo se puede invertir? El dinero que uno o varios inversores te confíe se destina a desarrollar tu producto, servicio o actividad. También lo puedes dirigir a impulsar el crecimiento y expansión nacional e internacional. Los inversores que participan en tus rondas de financiación para startups esperan un retorno de la aportación económica invertida.
Los objetivos de las rondas de financiación para startups varían en función de la etapa de desarrollo en la que se encuentre la joven empresa:
- Liquidez: permite a tu startup disponer de recursos económicos para crecer sin necesidad de recurrir a la financiación bancaria ni endeudamiento en las diferentes etapas del negocio. Este dinero lo puedes destinar a arrancar la actividad, continuar con el plan de acción, disponer de recursos económicos hasta que llega la rentabilidad y escalar.
- Innovación: tu startup se puede centrar con estos recursos económicos en innovar y desarrollar el producto mínimo viable.
- Ronda de Serie A: este tipo de ronda está pensada para tu expansión.
- Ronda de Serie B: se consiguen más recursos económicos para tu expansión nacional e internacional. El objetivo es siempre abrir nuevos mercados.
- Ronda de financiamiento de deuda: esta fórmula conlleva la formalización de préstamos con bancos u otras entidades financieras para que obtengas la financiación necesaria.
Las startups siguen un ciclo de financiación que arranca, normalmente, con la fase de presemilla, sin embargo, el itinerario no es igual para todas.
Tabla resumen de las rondas de financiación
| Ronda | Objetivo | Características |
|---|---|---|
| Semilla | Tu startup ya tiene su modelo de negocio. | Primeras etapas de financiación. |
| Fase de edad temprana | Ya estás en el mercado. | Expansión y crecimiento inicial. |
| Desinversión | Tu empresa ya está consolidada en el mercado. | Venta o fusión. Oferta Pública de Venta. |
No existe ni mejor ni peor financiación. Todo depende de las necesidades de la empresa y de las condiciones establecidas en las rondas de financiación para startups. Además de las rondas de financiación para startups mencionadas, se deben tener también presentes otras opciones de financiación como los préstamos de entidades públicas. También están las ayudas estatales y de las comunidades autónomas.
Herramientas y recursos adicionales
Hoy en día, con todas las opciones que nos da internet, no estás solo en tu camino como emprendedor. Cuando inicies tu proyecto emprendedor, seguramente tendrás mucha experiencia y conocimiento sobre tu sector, pero es totalmente normal que haya otras áreas que no controles.
Santander X es una plataforma de formación gratuita que te ayudará si estás emprendiendo o si ya tienes una startup o una scaleup. El curso Cómo crear y lanzar una empresa te enseña cómo perfeccionar tu pitch para cautivar a inversores, además de las estrategias clave para un estudio de mercado efectivo y cómo explorar modelos de negocio innovadores. Desde la creación de un plan empresarial sólido hasta la gestión del ciclo de vida del producto, este programa está diseñado para llevar tu emprendimiento al siguiente nivel.
Además de la formación, en el universo startup es importante contar una comunidad en la que participar, de forma que puedas intercambiar conocimientos y experiencias. Una forma sencilla de crear esa red es acudir a eventos específicos de startuperos en los que llegarás a conocer a otros muchos emprendedores con los que intercambiar ideas.
Como puedes ver, conseguir financiación para tu startup es un proceso que requiere preparación, dedicación y estrategia. Pero no tienes que hacerlo solo. Analizamos tu proyecto de manera personalizada y te ayudamos a encontrar las mejores opciones de financiación en función de tu modelo de negocio y de la fase en la que se encuentre.
En definitiva, aunque las startups suelen tener unas necesidades diferentes a las empresas tradicionales, también necesitan recursos para financiar su actividad.
