Contabilizar las amortizaciones constituye un pilar fundamental en la contabilidad y la administración financiera de cualquier empresa, con independencia de su tamaño o sector. Este proceso no solo cumple con un requisito normativo, sino que también ofrece una visión más clara y realista del valor de los activos de la empresa y su impacto en la salud financiera general.
En el ámbito contable, el inmovilizado es un elemento esencial dentro del patrimonio empresarial. Representa los bienes, derechos e inversiones que permanecen en la empresa de forma duradera y que son fundamentales para el desarrollo de su actividad económica. Comprender su naturaleza, clasificación y tratamiento contable resulta clave para analizar la situación financiera de cualquier entidad.
Una habilidad clave que se desarrolla en programas de especialización en contabilidad y finanzas online es comprender qué es el inmovilizado y su correcto tratamiento contable.
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¿Qué es el Inmovilizado?
El inmovilizado (también denominado activo fijo o activo no corriente) está formado por aquellos elementos patrimoniales que la empresa utiliza de manera continuada durante más de un ejercicio económico. Estos activos se reflejan en el balance de situación dentro del activo no corriente, diferenciándose del activo corriente, que agrupa los elementos destinados al corto plazo (existencias, clientes, tesorería, etc.).
Características principales del inmovilizado:
- Tener una vida útil superior a un ejercicio.
- Su utilización o explotación se extiende más allá del ciclo económico normal de la empresa.
Estructura del Balance General mostrando el Activo No Corriente (Inmovilizado)
Clasificación del Inmovilizado
El activo inmovilizado se clasifica según la naturaleza de los bienes y su finalidad económica. Las principales categorías son las siguientes:
1. Inmovilizado Intangible
El inmovilizado intangible comprende los activos no monetarios que carecen de sustancia física, pero que tienen valor económico y capacidad para generar beneficios futuros. Aplicaciones informáticas Estos activos pueden tener vida útil definida, lo que implica que deben amortizarse a lo largo del tiempo, o vida útil indefinida, en cuyo caso no se amortizan, pero están sujetos a pruebas de deterioro periódicas. Su valoración inicial se realiza por su coste de adquisición o producción, y posteriormente se ajusta mediante amortizaciones y posibles correcciones de valor.
El PGC define al inmovilizado inmaterial como el activo no monetario de la empresa sin apariencia física, pero que tiene una valuación económica y monetaria. Así, podemos encontrar las concesiones administrativas, el fondo de comercio, el derecho de traspaso, aplicaciones informáticas, etc. Otro aspecto contable que podemos encontrar englobado dentro de este elemento patrimonial de la empresa es el contrato de franquicia.
2. Inmovilizado Material
El inmovilizado material está compuesto por bienes tangibles, es decir, con existencia física, que la empresa utiliza de manera duradera en su actividad. Anticipos a proveedores: pagos realizados antes de la recepción del bien. El reconocimiento contable del inmovilizado material se realiza por su precio de adquisición o coste de producción, incluyendo todos los gastos necesarios para ponerlo en condiciones de funcionamiento (transporte, instalación, impuestos no recuperables, etc.).
3. Inversiones Inmobiliarias
Las inversiones inmobiliarias son bienes inmuebles (terrenos, edificios, locales, naves) que la empresa posee para obtener rentabilidad económica, ya sea mediante su arrendamiento a terceros o por la expectativa de revalorización futura. A diferencia del inmovilizado material, estos activos no se utilizan directamente en el proceso productivo ni en la gestión administrativa. Su finalidad es estrictamente inversora. La valoración inicial se efectúa por el coste de adquisición, y posteriormente se amortizan siguiendo criterios similares a los del inmovilizado material.
4. Depósitos y Fianzas Constituidos
Su contabilización depende de la intención de la empresa y de la normativa aplicable (por ejemplo, el Plan General de Contabilidad español o las NIIF).
Amortización del Inmovilizado
La amortización es el proceso contable mediante el cual se distribuye el coste de un activo inmovilizado a lo largo de su vida útil. Su finalidad es reflejar la pérdida de valor que sufren los activos por el uso, el paso del tiempo o el deterioro tecnológico. El valor residual es el importe estimado que se espera recuperar al finalizar la vida útil del bien. La vida útil se define en función del tiempo de utilización, el desgaste, la obsolescencia técnica o las limitaciones legales.
Métodos de Amortización Más Comunes
- Amortización lineal o constante: Reparte el coste de forma uniforme en cada ejercicio.
- Amortización decreciente o regresiva: Aplica un porcentaje fijo sobre el valor pendiente de amortizar.
- Amortización técnica o funcional: Se calcula en función del uso real del activo (por horas de funcionamiento o unidades producidas).
La elección del método debe reflejar la pérdida real de valor del activo y ser coherente con su patrón de consumo económico.
A la hora de calcular la amortización de un elemento de inmovilizado hay que tener en cuenta varios elementos:
- Valor de compra o valor de adquisición por el que se adquirió el bien.
- Vida útil: Es el tiempo en el que se estima que el bien va a ser útil para la empresa.
La otra opción es el cálculo mediante amortización decreciente. Con este método se aplica cada año un porcentaje al valor pendiente de amortizar, que va disminuyendo cada ejercicio. Existen unas tablas oficiales que indican los porcentajes a aplicar:
- 1,5% si el bien tiene un período de amortización inferior a 5 años.
- 2% si el bien tiene un período de amortización igual o superior a 5 años e inferior a 8 años.
- 2,5% si el bien tiene un período de amortización igual o superior a 8 años.
Deterioro y Baja del Inmovilizado
Además de la amortización, el inmovilizado puede sufrir pérdidas por deterioro cuando su valor recuperable (es decir, el mayor entre su valor razonable menos costes de venta y su valor en uso) es inferior a su valor contable. En ese caso, se reconoce una corrección valorativa en la cuenta de resultados.
Por otro lado, el inmovilizado debe darse de baja en contabilidad cuando se vende, se dona o deja de generar beneficios económicos. La diferencia entre el valor contable y el importe recibido (si lo hay) genera un beneficio o pérdida en el resultado del ejercicio.
Contabilización de Contratos de Franquicia
Este derecho de uso y disfrute puede incluir, en función del contrato y acuerdo pactado, la marca, el producto y/o servicio propio, publicidad, apoyo técnico y comercial, formación de los empleados, promociones, ofertas, etc. consiguiendo de esta manera que el franquiciado comience un negocio ya forjado a través del propio know-how y avance empresarial del propio franquiciador.
La Resolución de 28 de mayo de 2013, del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, regula los contratos de franquicia estableciendo que el importe satisfecho en contraprestación del canon de asociación a una franquicia se contabilizará como un inmovilizado intangible cuando se cumplan los requisitos establecidos a tal efecto.
El pago inicial a la firma del contrato de franquicia debe considerarse como un Inmovilizado Intangible, habilitándose cuenta dentro del grupo 20x. Dicho activo, calificado con VIDA UTIL DEFINIDA, deberá amortizarse de forma sistemática durante el periodo en que contribuya a la obtención de los ingresos, no pudiendo exceder el periodo de duración del contrato de franquicia, teniendo en cuenta en su caso, las posibles prórrogas que se pudiesen otorgar. (Véase consulta Nº 5 del BOICAC 48/diciembre 2001).
Este derecho deberá amortizarse de forma sistemática durante el periodo en que contribuya a la obtención de ingresos, no pudiendo exceder el plazo de duración del contrato de franquicia, teniendo en cuenta, en su caso, las posibles prórrogas que se pudiesen acordar. Si a lo largo de la vida del contrato existiesen dudas sobre la recuperación del activo, circunstancia que deberá quedar claramente especificada en la memoria de las cuentas anuales, se deberá registrar la oportuna corrección valorativa por deterioro.
A efectos del criterio de reconocimiento, es preciso que se cumpla el criterio de identificabilidad, lo cual implica que el activo reúna alguno de los siguientes requisitos:
- Ser separable, es decir, susceptible de ser separado o escindido de la entidad y vendido, cedido, dado en explotación, arrendado o intercambiado, ya sea individualmente o junto con el contrato, activo o pasivo con los que guarde relación.
- Surgir de derechos legales o contractuales, con independencia de que tales derechos sean transferibles o separables de la empresa o de otros derechos u obligaciones.
De acuerdo con lo indicado, la calificación contable del importe satisfecho por la empresa franquiciada en concepto de canon de entrada vendrá condicionada por su proyección económica futura. Es decir, por su contribución a la obtención de ingresos futuros y su recuperación, desde una perspectiva económica racional, a lo largo de un determinado periodo de tiempo.
Desde el punto de vista del franquiciador: el ingreso obtenido por los pagos realizados en función de los beneficios obtenidos por el franquiciado podrá registrarse contablemente en la cuenta 75, «Otros ingresos de gestión».
Cuentas Contables Relacionadas con la Contabilización de las Amortizaciones
Existen varias cuentas relacionadas con las amortizaciones, de acuerdo al Plan General Contable:
- 681 - Amortización del inmovilizado material: esta cuenta se utiliza para reflejar el gasto por amortización de los bienes del inmovilizado material de una empresa. Las cuentas 680 y 682 se utilizan para reflejar la amortización del inmovilizado intangible y la amortización de inversiones inmobiliarias, respectivamente.
- 281 - Amortización acumulada del inmovilizado material: esta cuenta se utiliza dentro del método indirecto del que hemos hablado. Se trata una cuenta de acumulación que refleja el total acumulado de la amortización que se ha reconocido en relación con los activos del inmovilizado material hasta la fecha. A diferencia de la cuenta 681, que muestra la amortización del período actual, la cuenta 281 muestra el total de amortización acumulada desde que el activo fue adquirido y puesto en servicio hasta el presente. Existen también las cuentas 280 y 282 para la amortización del inmovilizado intangible e inmobiliarias, respectivamente.
Asientos Contables a la Hora de Contabilizar las Amortizaciones
A la hora de contabilizar las amortizaciones, existen diferentes asientos a contabilizar. Son, básicamente, los siguientes:
Por la Adquisición del Inmovilizado:
| Cuenta Contable | Debe | Haber |
|---|---|---|
| 2XX. Elemento de inmovilizado | XXX | |
| 472. Hacienda Pública. IVA Soportado | YYY | |
| 400. Proveedores | ZZZ |
Por la Amortización al Final del Ejercicio:
| Cuenta Contable | Debe | Haber |
|---|---|---|
| 68X. Amortización | ZZZ | |
| 28X. Amortización acumulada | ZZZ |
Ejemplo de Contabilización de Amortizaciones
Imaginemos que una empresa adquiere una nueva maquinaria el 15 de mayo de 2X24, por un valor de 100.000 € y sin valor residual, y pagando la mitad al contado y la otra mitad en un periodo de 18 meses. La vida útil estimada de esta maquinaria es de 10 años, y la empresa utiliza el método de amortización lineal para calcular la amortización anual.
Esto significa que la maquinaria se depreciará en cantidades iguales cada año durante su vida útil, de la siguiente forma:
Amortización anual = 100.000 / 10 = 10.000 €.
Asiento Contable Inicial:
| Cuenta Contable | Debe | Haber |
|---|---|---|
| 213. Elemento de inmovilizado | 82.644,62 € | |
| 472. Hacienda Pública. IVA Soportado | 17.355,38 € | |
| 572. Bancos | 50.000 € | |
| 400. Proveedores | 50.000 € |
Al finalizar el primer año, realiza el cálculo de la amortización, teniendo en cuenta la parte proporcional que tiene que contabilizar. En este caso, hay que calcular el número de días que ha estado contribuyendo a la actividad, desde el 15 de mayo al 31 de diciembre de 2X24 (es decir, 230 días):
Amortización diaria = 10.000 / 365 = 27,40 €.
Amortización del ejercicio 2X24 = 27,40 x 230 = 6.301,37 €.
Asiento al Final del Primer Ejercicio (2X24):
| Cuenta Contable | Debe | Haber |
|---|---|---|
| 681. Amortización del inmovilizado material | 6.301,37 € | |
| 281. Amortización acumulada del inmovilizado material | 6.301,37 € |
Asiento al Final del Segundo Año:
| Cuenta Contable | Debe | Haber |
|---|---|---|
| 681. Amortización del inmovilizado material | 10.000 € | |
| 281. Amortización acumulada del inmovilizado material | 10.000 € |
El último año, en 2X34, teniendo en cuenta que el activo se deprecia hasta el 15 de mayo, se contabiliza únicamente por esos 135 días. El cálculo es el siguiente:
Amortización del ejercicio 2X34= 27,40 x 135 = 3.698,63 €.
Asiento al Final del Último Ejercicio (2X34):
| Cuenta Contable | Debe | Haber |
|---|---|---|
| 681. Amortización del inmovilizado material | 3.698,63 € | |
| 281. Amortización acumulada del inmovilizado material | 3.698,63 € |
Importancia del Inmovilizado en la Empresa
El inmovilizado constituye la base estructural de la empresa y una parte esencial de su patrimonio. Tomar decisiones estratégicas, como la renovación de equipos, la adquisición de nuevas inversiones o la reestructuración de activos improductivos. El inmovilizado abarca todos los activos que la empresa mantiene de forma duradera para sostener su actividad o generar ingresos futuros.
Su correcta clasificación -entre inmovilizado intangible, material, inmobiliario y financiero- y su adecuada valoración y amortización son fundamentales para reflejar con precisión la realidad económica de la organización. En especial, el inmovilizado material representa los recursos físicos que hacen posible la operativa diaria y la continuidad del negocio.
Si acabas de adquirir algún bien, tangible o intangible, que influye directamente en la actividad económica de tu negocio, puedes amortizarlo a lo largo del tiempo. Es decir, recuperar o compensar en algún modo la inversión realizada.
Las amortizaciones en Contabilidad son importantes porque te ayudan a que reflejes con precisión el valor del inmovilizado material de la empresa. Si no amortizas los bienes de tu negocio es posible que los registros contables muestren un valor de activos inflado. Además, las amortizaciones también son importantes en materia fiscal.
Todos los bienes son amortizables siempre y cuando tengan un efecto o relación directa con la actividad económica de la empresa. Todos los bienes muebles e inmuebles pertenecientes al inmovilizado material, el intangible y las edificaciones.
Los coeficientes lineales de amortización son las deducciones aplicadas sobre cada uno de los bienes a amortizar sobre su valor total de adquisición. Cada grupo de amortización cuenta con unos porcentajes máximos de deducciones.
Para calcular la amortización total de un bien, tangible o intangible, depende del periodo y de la cantidad amortizable, debes reflejarlo en el Libro Diario con el asiento de amortización. Puedes generar un asiento por cada mes o registrar uno el último día del año con la amortización acumulada. Este es el método de amortización lineal donde se aplica el porcentaje correspondiente de la tabla de amortizaciones oficial de la AEAT y se multiplica por el valor total de la compra o adquisición del bien en origen.
