Seleccionar página

Con el mercado de trabajo afectado por la crisis y la precariedad laboral, muchas personas han optado por crear su propio empleo. Sin embargo, ser emprendedor conlleva dificultades, y no todos superan el primer año. Existen oportunidades para todos, aunque no siempre se acierta a la primera. Ser emprendedor no está necesariamente ligado a la crisis económica.

Las personas que no desean depender del mercado laboral o que han identificado una necesidad no cubierta, consideran esta opción. La crisis ha incrementado el número de personas que dan el paso, ya sea por la pérdida de empleo o la precariedad laboral. Ante la dificultad de encontrar trabajo o incluso una entrevista, aprovechar ahorros o habilidades se convierte en una alternativa.

El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define emprendedor como «que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras». Esta definición se aplica tanto a proyectos económicos como personales, destacando la resolución y la innovación como cualidades esenciales.

En general los contras son la presión fiscal (tener que pagar IVA, IRPF, Seguridad Social y gastos de empresa), la incapacidad del Gobierno de hacer una ley que ayude a los emprendedores y la incertidumbre. Hace tiempo ya apuntaba tres cosas que necesitas para ser emprendedor: un campo de dominio (algo que sepas hacer), un segmento de mercado (el grupo de personas a las que venderás sus productos o servicios) y una oportunidad (la posibilidad de crear , mantener y hacer crecer tu negocio).

Lo que no necesitas, aunque parezca lo contrario, es mucho dinero. Autodisciplina. Porque si no tienes un jefe que te marque las condiciones de trabajo (horarios, lugares, actividades, etc.) lo tienes que hacer tú. Y si no lo haces, no cobras. Capacidad de asumir riesgos. Invertir 1.000 euros cuando tienes 30.000 no es un riesgo. Invertirlos cuando tienes 1.500, sí. Asumir riesgos significa moverse en la incertidumbre de no saber si funcionará.

Disposición a aprender. Esto no significa sólo poder aprender, sino estar dispuesto a hacerlo. Porque de golpe puedes descubrir algo que te echa por el suelo todo un sistema de creencias, y es más cómodo ignorarlo para no tener que hacer el esfuerzo de re-aprender. Capacidad de adaptarse al entorno cambiante. La incertidumbre se ha instalado en nuestras vidas. Persistencia. Porque los primeros meses no obtendrás rendimiento, pero hay que construir.

Primero verás que no ganas nada; después empiezas a ganar algo. Posteriormente llegas a cubrir gastos. Después tienes los primeros ingresos y, finalmente, te ganas la vida. Los aspectos técnicos del emprendimiento prefiero dejarlos para los expertos en este tema. Yo sólo domino la parte de la psicología. Y ante la realidad que dice que el 30% de negocios cierran antes de llegar al primer año, lo que te puedo decir es que aceptes que esto puede pasar.

Pero no tiene porque ser un fracaso. Una vez tengas claro qué quieres hacer, piensa que si ya existe, mejor. Seguro que puedes encontrar la manera de hacerlo diferente, o de promoverlo diferente o de entregarlo diferente. Preocúpate sobre todo de lo que necesita -o que quiere- la persona a quien se lo vas a vender. Si lo que quieres hacer todavía no existe, es una oportunidad para crearlo. De hecho la mayoría de cosas todavía no se han creado, ni nadie ha tenido la idea.

No te dejes traicionar por tu propia mente. Ella te quiere en la zona de confort. Allí donde todo es seguro y no hay peligro de fracasar. Ser emprendedor significa que las dudas y miedos iniciales se aparcan mientras se diseña una idea. Aunque parezca absurda. Ya tendrás tiempo de depurarla. No hagas caso, tampoco, de las voces que te dicen «Tú no sabrás hacer esto» o «te harás daño» o «no te compliques y vé a lo fácil«.

En resumen, la posibilidad de ser emprendedor no es útil para todos. Pero si has tenido una idea, crees que puede funcionar y tienes unas horas al día, tal vez vale la pena intentarlo. Puedes perder unas cosas y ganar otras. ¿Has pensado en ser emprendedor o emprendedora?

Emprender es emocionante. Ser tu propio jefe, el dueño de tu tiempo, crear algo de cero. Pero la realidad es otra: incertidumbre, miedo al fracaso, competencia feroz o peor aún ¡la ruina!. Y si te preguntas que si vale la pena, entonces, no puedo más que decirte que sí, sin lugar a dudas. Pero no te voy a engañar es durísimo y muy pocos logran sobrevivir.

¿Aún te interesa saber cómo emprender ? No existe un momento «ideal» para emprender. Pero si alguna vez hubo uno, es este. Nunca antes hubo tantas herramientas y acceso al conocimiento. Antes necesitabas capital, contactos o suerte. Muchas personas están viviendo de negocios digitales sin invertir casi nada. Cursos online, marketing de afiliados, contenido monetizado.

La excusa número uno para no emprender es el dinero. Pero la realidad es que no necesitas miles de dólares para empezar. Si nada de esto te convence, pregúntate: ¿qué habilidad tienes que alguien pagaría? Si no se te ocurre ninguna, aprende una. La inteligencia artificial está cambiando el emprendimiento. Antes necesitabas diseñadores, redactores y editores de video. Si nadie lo quiere, no insistas.

Emprender es una misión para la que, pese a lo que mucha gente dice, todos estamos preparados. Dudarás de ti mismo. es normal. el síndrome del impostor atacará. No necesitas saberlo todo. aprenderás sobre la marcha. Fracasar no es el fin del mundo. si algo no funciona, pivota. El éxito toma tiempo. olvídate de hacerte millonario en un mes. Entonces, sí de verdad quieres emprender, el mejor momento es ahora.

Es fundamental comenzar con una buena investigación de mercado para entender a tus clientes potenciales y la competencia. Desarrollar un plan de negocios sólido es crucial para definir el propósito de tu emprendimiento y establecer metas claras. Identificar una buena oportunidad de negocio implica observar las tendencias del mercado, detectar problemas comunes que enfrentan las personas y pensar en soluciones innovadoras. Es útil estar atento a los cambios tecnológicos y socioeconómicos que podrían abrir nuevas posibilidades.

Un emprendedor exitoso debe tener habilidades de liderazgo, comunicación y resolución de problemas. La capacidad de adaptarse a los cambios y mantener la resiliencia ante los desafíos es esencial. Para manejar el riesgo al emprender, es vital realizar un análisis de riesgos donde se identifiquen posibles amenazas y se planifiquen estrategias de mitigación. Diversificar las inversiones y mantener un fondo de emergencia puede ayudar a enfrentar imprevistos.

IEBS Business School ofrece una variedad de recursos para emprendedores, incluyendo cursos especializados en innovación y marketing digital. Se proporcionan talleres y seminarios en línea que cubren temas desde el desarrollo de ideas de negocio hasta la gestión financiera.

10 Consejos Prácticos Para Emprender

Más abajo verás un vídeo en el que expongo de manera muy resumida algunos consejos prácticos para emprender pero por su brevedad he considerado que algunas ideas debían ser ampliadas o matizadas.

  1. Emprender defendiendo tu idea pero después de refutarla
  2. Haz tu propuesta de valor
  3. Elabora un plan de negocios, y plásmalo por escrito
  4. Pon atención a los detalles
  5. Mejora tus habilidades personales y sociales
  6. Invierte en nuevas tecnologías
  7. Pide ayuda
  8. Mantén una visión comercial desde el nacimiento de la idea
  9. Apóyate en otros profesionales
  10. Lo peor que le puede pasar a una persona que quiera emprender es padecer de un optimismo ingenuo que le lleve a ignorar los riesgos de su actividad.

6 tips para un negocio exitoso

El punto de partida de toda persona dispuesta a emprender es una idea. Algunos se aferran a ella pensando que han descubierto la pólvora y la defienden con tal hermetismo que les lleva a no compartirla con nadie hasta que ya es demasiado tarde. Son los emprendedores Gollum. Si es tu caso ten cuidado porque tienes muchas probabilidades de fracasar a las primeras de cambio. Cuanto más compartas tu idea y la sometas a la opinión de los demás mejor para ti. A buen seguro este necesario feedback te permitirá cuestionarte aspectos ignorados por ti hasta ese momento. Mi experiencia me dice que las personas estamos más orientadas a la colaboración que al robo de las ideas ajenas así que pierde el miedo y aprovecha la inteligencia colectiva. Pero ten presente otro pequeño detalle.

A la hora de emprender, una de las primeras cosas que debes hacer es identificar qué puedes hacer tú que no hacen otros o bien si eres capaz de hacer mejor algo que ya existe. Plantéate preguntas como ¿qué beneficios y ventajas la distinguen de las demás? ¿por qué los clientes comprarán mi “idea” y no otra?

Se trata de una hoja de ruta en la que debes plasmar tus objetivos, las estrategias que vas a seguir para alcanzarlos, cómo te vas a financiar, etc. Las ideas y los negocios deben evolucionar con el paso del tiempo, a menudo dando un giro radical. La capacidad de adaptación es una exigencia de nuestro tiempo y pasarás por momentos de gran incertidumbre en los que tendrás que decidir entre pivotar o persistir en tu idea. En este sentido ten en cuenta que creer que has entendido el pasado y plasmarlo en el plan de negocios podría alimentar tu ilusión de que puedes predecir y controlar lo que sucederá en el futuro.

Preocúpate por conocer el marco regulatorio de tu sector y del territorio en el que quieres moverte. Presta atención a los impuestos que debes cumplir y a los trámites que debes seguir para constituir tu empresa. La cuestión fiscal es muy importante y si no lo tienes todo bien atado puedes llevarte un buen susto.

Conocerse a si mismo es un buen punto de partida. En la vida tenemos ante nosotros un reto continuo, mejorar como personas y como profesionales. Aceptemos la responsabilidad de aprovechar al máximo nuestro potencial, sobre todo en esta sociedad occidental en la que estamos perdiendo la capacidad de valorar todo lo que tenemos a nuestro alcance. En cuanto al plano profesional, es importante cultivar y desarrollar tus competencias (capacidad de comunicación, empatía, visión de futuro, etc.) así como tus valores.

Hoy día es posible crear una empresa con un ordenador y un smartphone. Además, Internet es una ventana al mundo de modo que utilízalo junto con las redes sociales para encontrar clientes y entrar en contacto con proveedores. Existen un sinfín de herramientas en la Red que son gratuitas o tienen licencias que te permitirán usar algunas de sus funcionalidades. ¿Cómo aprendí a usarlas? Buscando tutoriales por la Red y probando.

Tendrás que llamar a muchas puertas y solo se abrirán algunas de ellas pero a poco que consigas tu aventura empresarial se hará más llevadera. Existen diferentes organismos que te pueden ayudar a desarrollar tu proyecto, solo tienes que buscar, preguntar y en algunos casos armarte de paciencia. Por ejemplo, recientemente se ha creado una nueva web que pretende conectar a emprendedores con otros profesionales dispuestos a asesorar e incluso invertir en estos proyectos.

Todos los proyectos empresariales tienen un común denominador, necesitan vender un producto o un servicio. Lo contrario sería una ONG. Por otro lado, los clientes raramente irán a buscarte así que tendrás que ser tú quien salga a la calle o a la Red a batirte el cobre. La visión comercial debes aplicarla en todo momento porque las personas no solo compramos productos o servicios sino también ideas. Cuanto antes lo asumas y te lo creas, antes empezarás a vender.

Tejer una sólida red de alianzas te hará más fuerte y te permitirá acometer proyectos de mayor envergadura. Para tejer tu propia red de contactos el networking resulta imprescindible. Acudir a eventos, congresos, cursos de formación, etc. te permitirán ampliar tu red y descubrir nuevos talentos.

Dicho todo esto ¿emprendes o «qué ase»? Create like a god. Command like a king. Si tras pasar por el post o el vídeo sientes que te has venido arriba y que tu futuro próximo pasa por ser emprendedor, te recomiendo que no dejes de leer «Pornoemprendimiento, nunca es como en la tele«.

Según el Diario el Portafolio “Colombia se sitúa en el séptimo puesto en el mundo y el tercero de Latinoamérica, donde más personas inician un negocio propio”. A pesar de que nuestro país se reconozca por ser emprendedor, no todos triunfan y en muchos casos las personas se rinden muy pronto. Por está razón te compartimos 5 tips para ser un emprendedor y no morir en el intento. Uno de los mayores retos que vive una persona al emprender es la posibilidad del fracaso, las diferentes adversidades se deben tomar como una oportunidad para mejorar.

“Resulta que el fracaso es una extraordinaria escuela y un poderoso indicador de éxito futuro”. Nos explica el Diario Forbes de México. El Diario La República nos comparte los consejos de David Vélez, CEO cofundador de Nubank "Emprender requiere mucho de trabajo duro, compromiso y perseverancia. Las cosas nunca se van a dar como uno se lo espera, así que con cada obstáculo debe salir esa sensación de perseverancia. Es importante para salir adelante y tener convicción sobre lo que uno quiere hacer".

Sin duda emprender no es algo que se hace de la noche a la mañana, en el camino nos encontramos con infinidad de dificultades, pero si persistes en tus metas lograrás que tu empresa y tus ideas de emprendimiento triunfen. Una de las partes más complejas de emprender es desarrollar y organizar el plan de negocio, porque aquí se estarán construyendo las bases de tu emprendimiento, por está razón es importante tomarte el tiempo necesario y definir todas tus ideas, pero siempre pensando en tu público objetivo.

“Una vez se tiene la idea, es importante crear un plan de negocio basado en el sector donde se va a desarrollar, las necesidades y oportunidades que existen, y a quién va dirigido. Un estudio de mercado es importante para conocer si hay competidores o negocios similares”. Nos comenta el Diario El Portafolio.

“Nunca subestimes el poder de un corazón que cree firmemente en una causa, en especial, si ese corazón es el tuyo. Confiar en ti mismo(a) y en el poder de tus acciones es fundamental para alcanzar tus sueños”. Confiar en ti mismo es creer que eres capaz de lograr todo lo que te propones y que tendrás éxito en tu emprendimiento.

La Universidad Alexander von Humboldt apoya las iniciativas para emprender, por eso te invitamos a conocer los programas académicos y poder estar más cerca de cumplir tus metas.

Lecciones Aprendidas del Fracaso

Quisiera llamar la atención sobre el término “no éxito” en lugar de fracaso, pues la actitud del emprendedor debe ser siempre positiva y saber -como en muchos países anglosajones se valora- que él no éxito enseña mucho y que, las personas que lo han sufrido, han adquirido un importante valor para el futuro.

Una gran parte de los fracasos en los emprendimientos consiste en que una persona pone en marcha una empresa que esté de moda, una franquicia cualquiera o cualquier otro formato solo porque a un conocido o a un amigo le ha ido bien. En 50pro estimulamos para que cada cual piense en varias alternativas que le gustaría poner en marcha. Después seleccionamos una o dos de ellas, utilizando una metodología específica para que la elección final se adecúe especialmente a esa persona, en función de sus experiencias, conocimientos y contactos.

Además hay que prestar mucha atención al hecho de que el mejor emprendimiento no es necesariamente el que continua con la misma actividad que ha realizado la persona hasta la fecha trabajando por cuenta ajena. A continuación hay que redactar un exhaustivo plan de negocio, que consiste en una serie de documentos muy detallados sobre el producto o servicio, estudios de mercado sobre la competencia, estrategias comerciales a seguir y otros análisis con el propósito final de llevar todo ello a unos documentos financieros que son la Cuenta de Resultados, el Balance y la Tesorería.

Luego esta la fase de búsqueda de ayuda financiera para poner en marcha el nuevo negocio. Es verdad que todo inversor quiere asegurarse el compromiso serio del emprendedor en su proyecto, pero eso no quiere decir que todo el dinero lo deba poner el emprendedor con riesgo de quedar totalmente arruinado e invirtiendo todos sus ahorros o indemnizaciones conseguidas.

Lo mismo que no es necesario emprender solo, aunque hay que tener mucho cuidado en esta decisión. A veces pueden conseguirse socios que complementen los conocimientos y facultades del propio emprendedor. Finalmente, y no menos importante, es la posibilidad de contar con expertos para cualquier necesidad de asesoramiento y consultoría, cuando las “cosas” se tuercen.

Pasado un tiempo, con cierto agotamiento y después de haber luchado lo indecible, tienes que abandonar el proyecto. levantas por la mañana y ves claro que debes cerrar esta etapa. A todo esto hay que sumarle un problema cultural que tenemos sobre todo es España. le cuelga la etiqueta de fracasado muy rápido poniendo en duda sus aptitudes para proyectos futuros.

No dejes que la situación “mine” tu confianza. Consigue levantar el ánimo y no les des tanta importancia a una experiencia torcida. muchas formas de hacerlo: tirar de refranero popular o leer historias de grandes empresarios que fracasaron en una primera etapa. hacer una esquema de un modelo de negocio que crees que puede funcionar. decisiones.

tipo de cosas. Aunque estés con volúmenes de negocio pequeños tómatelo con el mismo interés. En este nuevo proyecto, no olvides lo que aprendiste del anterior. Cuando vuelvas a caer en un momento de dificultad (desgraciadamente siempre pasa) no cometas el error de acordarte de miedos pasados. A todo esto siempre dicen que una victoria sufrida se disfruta muchísimo más.

heridas cicatrizan y estarás listo para triunfar donde fracasaste y convertirás tus debilidades en tus ventajas competitivas.

Claves para el Éxito Emprendedor
ClaveDescripción
Investigación de MercadoEntender a tus clientes potenciales y la competencia.
Plan de Negocios SólidoDefinir el propósito y establecer metas claras.
Identificación de OportunidadesObservar tendencias, detectar problemas y pensar en soluciones.
Habilidades ClaveLiderazgo, comunicación y resolución de problemas.
Manejo de RiesgosAnálisis de riesgos y estrategias de mitigación.