Un empresario es la persona que lidera, gestiona y asume los riesgos de una empresa o negocio con el objetivo de obtener beneficios. Dicho de otra manera, un empresario es la persona que asume la responsabilidad de hacer que un negocio funcione. Su trabajo no se limita solo a dirigir la empresa, sino que también se encarga de buscar nuevas oportunidades para crecer y mejorar. Además, los empresarios suelen asumir riesgos, ya que su objetivo es lograr que el negocio sea rentable. Un empresario actúa como representación de la sociedad y detenta su representación legal.
Evolución del Concepto de Empresario
La palabra “empresario” nace en la época medieval francesa. Las formas del empresariado han variado a lo largo de la historia. Posteriormente, se abrió la posibilidad de que varios empresarios asuman conjuntamente el control de una sociedad. Por último, la globalización económica ha generado la aparición de empresas internacionales.
Características Esenciales de un Empresario
Más allá del conocimiento técnico o la experiencia, hay cualidades personales que marcan la diferencia. Estas son algunas de las características clave que definen a un empresario exitoso:
- CAPACIDAD INNOVADORA: Se trata de una persona que tiene unos conocimientos específicos en una materia capaces de marcar una innovación en la forma de producir bienes o servicios.
- INICIATIVA EMPRENDEDORA: Esto es, la decisión de crear y mantener la empresa, y el coraje, la fuerza y el compromiso personal de llevarla adelante. Para ser empresario no es suficiente con tener “motivos”, sino que hay que tener “motivación”. La motivación o Propósito es el motor de todo plan.
- Papel de líder: El empresario debe concebir la “misión” de la empresa y diseñar las dinámicas adecuadas para alcanzarla.
- Responsabilidad: La mayoría de los empresarios son personas con capacidad para aceptar responsabilidades y con tendencia a asumir riesgos.
- Pasión: Es lo que te hace levantarte cada mañana con ganas de seguir, incluso cuando el camino se complica. Es ese motor interno que impulsa tus decisiones, tu esfuerzo y tu constancia. Un empresario apasionado transmite entusiasmo, contagia energía y no se rinde fácilmente.
- Ambición: No se trata solo de ganar dinero, sino de querer dejar huella, de pensar en grande y no conformarse. La ambición sana empuja a los emprendedores a superarse, a buscar nuevas metas y a mejorar continuamente.
- Iniciativa: Los buenos empresarios no esperan a que las oportunidades lleguen: las crean. Tener iniciativa significa actuar con decisión, detectar necesidades, proponer soluciones y asumir riesgos.
- Liderazgo: El liderazgo no se impone, se gana. Un buen empresario sabe inspirar a su equipo, comunicar su visión con claridad y crear un entorno donde todos puedan dar lo mejor de sí mismos. Un líder escucha, toma decisiones y, sobre todo, da ejemplo.
- Creatividad: En un entorno competitivo y cambiante, la creatividad es una de las herramientas más valiosas. Permite encontrar soluciones innovadoras, diferenciarse de la competencia y adaptarse a lo inesperado.
Las aptitudes principales que debe poseer el empresario no se reducen a sus cualidades como gestor, sino que deben basarse en su capacidad estratégica para “visionar” el futuro de la organización.
Tipos de Empresarios
Los diferentes tipos de empresarios se deben clasificar en función de sus características y sus obligaciones dentro de la organización. Y es que cada perfil tiene unos rasgos y una forma de ver los negocios distinta. Pese a sus diferencias, todos los tipos de empresarios tienen objetivos comunes: liderar el mercado y convertirse en empresarios de éxito.
- El centrado en el cliente: Este perfil considera que el cliente es la figura más importante para la empresa, por tanto, todas sus decisiones de negocio giran en torno a él. Escucha sus necesidades y mejora sus productos en función a estas para que, de alguna manera, se sienta parte de la empresa.
- El mandón: El mandón es aquel empresario que, aunque comparte negocio con más socios, actúa de forma autónoma a la hora de tomar las decisiones, ya que no tiene en cuenta la opinión del resto de integrantes de la empresa.
- El tecnológico: Esta tipología de empresario se caracteriza por estar a la última en tecnología, sobre todo le apasiona aquella relacionada con la informática y la electrónica. Destaca por su destreza en el manejo de la tecnología más que por su labor ejecutiva.
- El comprometido: El comprometido vive por y para su empresa. Está totalmente volcado en su negocio, dispuesto a hacer todo lo que esté en su mano para su buen funcionamiento.
- El organizador: El organizador se caracteriza principalmente por tener una mente analítica. Comienza poco a poco, primero por su cuenta y posteriormente se va expandiendo a empresas mayores. Tiene un gran sentido de la organización, cada paso que se da en la empresa debe estar previamente planificado y no deja espacio a la improvisación.
Una vez has conocido los diferentes tipos de empresarios que existen, es posible que te hayas sentido identificado con varios perfiles. Y es que, la figura del empresario es muy amplia ya que abarca múltiples variedades, ninguna mejor que otra.
Empresario Individual o Autónomo
Por empresario individual o autónomo debemos entender aquella persona física que realiza en nombre propio una actividad comercial, industrial o profesional de carácter lucrativo. El empresario es el propietario único de la actividad; lo que implica que ejerce el control total sobre la misma, dirige personalmente su gestión, organiza todo el trabajo y aporta todo el capital necesario para llevar a cabo su actividad, sin que exista, por tanto, puesta de bienes en común.
Asimismo, el empresario individual es quien percibe todos los beneficios que genere la empresa y, en su caso, responde de forma personal e ilimitada las deudas contraidas frente a terceros con todos sus bienes, tanto los afectos a la actividad empresarial como los que conformen su patrimonio personal; porque no existe límite o separación alguna entre el patrimonio empresarial y el personal.
Características Principales del Régimen Jurídico del Empresario Individual
- Para ser empresario individual es requisito imprescindible ser mayor de edad y gozar de la libre disposición de los bienes propios.
- El empresario individual debe ejercer, por cuenta propia, sin sujección a contrato de trabajo alguno, fuera del ámbito de dirección y organización de un tercero, y de forma habitual, una actividad comercial, industrial o profesional de carácter lucrativo.
- Para constituirse como empresario individual no se exige que se destine a la actividad un mínimo de capital, a diferencia de la mayor parte de las formas societarias.
- La responsabilidad por deudas es personal e ilimitada. El empresario individual responde de las deudas contraidas frente a terceros con todos sus bienes, presentes y futuros, porque no existe separación alguna entre el patrimonio empresarial y el personal.
Por ello, debe tenerse en cuenta que la mayor simplicidad en cuanto a constitución y obligaciones formales contrasta con el elevado riesgo patrimonial que genera el ejercicio de una actividad económica de esta forma de empresa.
Por último, indicar que como autónomo no es obligatoria la inscripción en el Registro mercantil, es potestativa, y no es necesario tampoco otorgar escritura de constitución para ejercer la actividad económica.
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Empresario vs. Emprendedor
Según el diccionario de la Real Academia Española, el empresario es el “titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa” y el emprendedor el que “emprende, con resolución, acciones o empresas innovadoras”. Aquí comienzan las primeras diferencias. En teoría, el empresario posee un negocio y lo dirige, mientras que el emprendedor actúa con decisión e innovación.
El empresario suele moverse en las capas altas de la gerencia; puede ser el propietario pero también pertenecer al consejo de administración o a la junta de accionistas de la compañía. El emprendedor también sabe adaptarse a las circunstancias y ser flexible, pero se centra más en la idea. Sacar adelante un producto, servicio, proceso o modelo de distribución innovador, que no existía anteriormente y que soluciona un problema que él mismo ha detectado. El empresario está al mando y esa es la función que desempeña, ayudado por su perfil de gestor. El resto de las tareas, las delega en sus empleados que deben cumplir con las metas de productividad de la compañía. En cuestiones de riesgo, el empresario lo calcula al milímetro, analizando hasta dónde puede llegar para no perjudicar al negocio. El emprendedor, sobre todo al principio, suele estar solo o contar con un equipo muy reducido, por lo que debe hacer de todo. La incertidumbre forma parte de su día a día.
Tabla Comparativa: Empresario vs. Emprendedor
| Característica | Empresario | Emprendedor |
|---|---|---|
| Enfoque Principal | Gestión y dirección de un negocio existente | Creación de un nuevo producto o servicio innovador |
| Riesgo | Calculado y minimizado | Mayor, especialmente al inicio |
| Estructura | Jerárquica, con delegación de tareas | Más flexible, a menudo con un equipo pequeño |
| Objetivo Principal | Diversificar y sacar adelante el negocio | Sacar adelante un producto o servicio innovador |
Según un estudio de Harvard Business School: “los emprendedores son menos neuróticos porque necesitan una confianza excepcional en sí mismos para asumir los riesgos de empezar un negocio”. Suelen poner en juego dinero, esfuerzo y tiempo para sacar adelante su negocio. Suele destacarse la creatividad, la resiliencia, la tolerancia al riesgo, el locus de control interno y el entusiasmo.
Sí. Comparten visión, liderazgo, adaptación al cambio y orientación a resultados.
