Adentrarse en el mundo del emprendimiento es un viaje lleno de retos y oportunidades. Pero, ¿qué significa exactamente ser emprendedor? ¿Qué habilidades y cualidades son esenciales para triunfar? Ser emprendedor supone mucho más que simplemente comenzar un negocio. Es un viaje que implica tomar riesgos, innovar y tener la capacidad para adaptarse a un mercado en constante cambio. Un emprendedor es alguien que identifica oportunidades, asume riesgos y pone en marcha iniciativas para transformar ideas en realidad.
Un emprendedor no nace, se hace. Por lo tanto, ciertas competencias y habilidades pueden ser aprendidas y desarrolladas para ser más exitoso en el emprendimiento. A lo largo de la historia, han surgido ejemplos de emprendedores exitosos que han logrado transformar sus ideas en empresas exitosas y disruptivas. Como fundador de Amazon, Bezos ha revolucionado la industria del comercio electrónico. Co-fundador de Apple, Jobs fue un visionario que cambió el mundo de la tecnología para siempre. Fundador de Tesla y SpaceX, Musk es un modelo de emprendedor innovador.
Desarrollar una mentalidad emprendedora no es tarea fácil, pero las herramientas y el apoyo adecuado pueden hacer una gran diferencia. En CESTE, el objetivo es formar a los emprendedores del futuro, equipándolos con las herramientas y habilidades necesarias para triunfar en el mundo empresarial global. A lo largo del curso, los estudiantes tienen la oportunidad de desarrollar una comprensión profunda de cómo funcionan los negocios, así como las habilidades y competencias clave que necesitan para lanzar y administrar sus propios emprendimientos.
Cuando la comunidad científica analiza los perfiles de emprendedores y emprendedoras, algunas habilidades se repiten una y otra vez de forma consistente. Las habilidades emprendedoras son aquellas características personales que facilitan a las personas la creación y dirección de negocios con cierto grado de éxito. Así, por ejemplo, algunos descubrimientos científicos, como este en que se analiza el perfil de las emprendedoras exitosas de Argentina, arrojan claves sobre cómo en determinadas culturas la presión del compromiso previo actúa como detonante, o cómo la mentorización sirve de red de seguridad a la que acudir.
Habilidades Esenciales para un Emprendedor Exitoso
Dicho esto, sí existen ciertas características básicas -más o menos entrenables o mejorables con esfuerzo- que comparten los emprendedores que han tenido éxito. No es posible emprender sin tener capacidad de iniciativa, ni de sacar trabajo adelante sin asumir responsabilidades. Es por ello que un buen emprendedor es capaz de echar a andar pese a las circunstancias, y de hacerse responsable (a veces de forma personal) de las tareas pendientes. Con frecuencia, la responsabilidad inicial de un proyecto está altamente concentrada en la persona o personas que emprenden, reduciéndose esta presión a medida que se contrata personal.
Compromiso: Si quien emprende no alcanza un altísimo compromiso con el proyecto, resulta difícil que este vea la luz, menos aún que constituya un éxito. Los emprendedores y las emprendedoras han de demostrar un compromiso personal más allá de la mera responsabilidad de ejecutar los planes del proyecto, y con frecuencia queman los barcos con los que han llegado a esta nueva orilla, o usan sus recursos personales para dar impulso al proyecto.
Creatividad: La creatividad es un tipo de soft skill que durante mucho tiempo fue relegada a ámbitos artísticos, pero que ha ido abriéndose espacio en un entorno laboral cada vez más especializado y, al tiempo, dinámico. Los emprendedores y las emprendedoras necesitan ser capaces de dar con soluciones innovadoras, flexibles y rápidas para ser capaces no ya de crecer, sino de mantener el ritmo de la competencia. A menudo se habla de la creatividad desde un marco de soluciones innovadoras y tecnológicas, o disruptivas.
Planificación: A pesar de que las películas de Hollywood hayan romantizado un tipo de éxito imaginario en el que el empresario acierta con una clave mediante serendipia, la realidad es que se necesita planificación (y capacidad de planificación) incluso cuando el entorno y las circunstancias derriban presupuestos o convierten perspectivas y estrategias en papel mojado. Saber a dónde se dirige la empresa (aunque no llegue a ese lugar) es clave para definir estrategias a largo plazo, establecer una planificación a medio y distribuir tareas operativas a corto plazo.
Responsabilidad: Una lección empresarial relativamente actual consiste en aceptar la responsabilidad que se tiene como empresario. Montar una empresa no consiste solo en disponer del capital y lanzarse a emprender, sino de convencer a los empleados y sus familias de que te acompañen en el proyecto.
Trabajo en Equipo: La capacidad de trabajo en equipo es un básico en cualquier proyecto, pero especialmente en uno que se inicia con una persona o un conjunto de dos o tres, y va agregando personal lentamente al principio. Sin esa capacidad, las empresas no pueden ganar una masa crítica mínima de trabajadores con la que empezar a funcionar.
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Otras Competencias Clave
El emprendedor tiene que ser capaz de convencer a muchas personas clave de que su idea de negocio puede alcanzar el éxito. En sus manos está convencer a inversores, socios, colaboradores, clientes o entidades financieras. Es importante que sepa comunicar de forma clara y concisa sus ideas. Un emprendedor debe tener buenas habilidades para la negociación para que su negocio prospere. Si vas a poner en marcha un negocio debes trabajar con una visión estratégica bien planificada.
La curiosidad mató al gato, pero lleva al éxito al emprendedor. Una persona que crea y lidera una empresa debe tener conocimientos técnicos en áreas como finanzas, marketing, ventas, fiscalidad, derecho o logística. Y también debe tener curiosidad por aprender constantemente y descubrir nuevas ideas innovadoras. Cualquier empresa que quiera generar un punto de inflexión en el mercado o en la sociedad debe basarse en la innovación. Garrett Camp y Travis Kalanick, los fundadores de Uber, tuvieron la idea innovadora de prestar servicios de transporte a través de una aplicación móvil. La idea era tener un servicio al alcance de un clic. La clave consiste en plantear soluciones innovadoras o crear productos diferentes.
Como emprendedor deberás controlar los aspectos de tu negocio y conocer el estado en el que se encuentran todos los proyectos de tu empresa. Para lograrlo deberás aplicar una organización y una planificación impecables. Decía Steve Jobs que las grandes cosas en los negocios nunca las hace una sola persona. Están hechas por un equipo de personas. Como emprendedor debes saber trabajar en equipo. Las grandes cosas en los negocios nunca las hace una sola persona. Están hechas por un equipo de personas. La empatía supone ponerse en el lugar de otras personas y entenderlas. En un emprendedor exitoso esta habilidad es fundamental. Ser empático te ayudará a conocer cómo se sienten y cómo puedes ayudar a tus empleados y colaboradores. La única forma de emprender con éxito es hacerlo con pasión. Como emprendedor te vas a tener que enfrentar a infinidad de situaciones que requerirán una búsqueda rápida de soluciones para diversos problemas.
Sí, en el sentido de que debe tener capacidad y disposición para enfrentarse a retos, luchar por sus sueños y superarse a sí mismo. La ambición, desde un punto de vista positivo, se convierte en autoestima y en la capacidad de explotar al máximo nuestras habilidades. Una persona que desea lanzar un nuevo negocio debe de tener una personalidad abierta a la adopción de nuevas tecnologías que le permitan agilizar procesos y optimizar recursos. Estamos viviendo la irrupción de la IA y vendrán otros avances tecnológicos que cambiarán la forma en la que trabajamos y vivimos.
Sin duda, hay otras cualidades que podrían ayudar a que tu proyecto tenga éxito. Las cualidades que hemos visto son las más destacadas de un emprendedor exitoso.
Habilidades 'Hard' y 'Soft'
Ser emprendedor supone un desafío que requiere esfuerzo, pasión y perseverancia. Pero el tesón no es suficiente para gestionar una empresa: es necesario que este perfil trabaje una serie de habilidades. Es conveniente, por ello, que el emprendedor dedique tiempo, formación y esfuerzo a desarrollar habilidades necesarias para el negocio, tanto 'hard skills' (habilidades duras) como 'soft skills' (habilidades blandas).
Las 'hard skills' o habilidades duras más demandadas en la actualidad están directamente relacionadas con la digitalización y la innovación: programación, 'blockchain', ciberseguridad o 'machine learning' son algunos ejemplos. Dentro de las 'hard skills', también son fundamentales los conocimientos financieros. Algunas 'soft skills', como la empatía, son innatas, pero existen otras, como la comunicación avanzada, que se pueden perfeccionar y aprender, como señala un informe de la consultora global McKinsey. En esta categoría de habilidades blandas se incluyen las relacionadas con capacidades como la comunicación y persuasión, el pensamiento crítico, el compromiso, la flexibilidad para saber adaptarse a las circunstancias, el trabajo en equipo o la resiliencia.
Las 'soft skills' son cada vez más demandadas, una tendencia que, se prevé, seguirá creciendo durante esta década en todos los sectores empresariales. En concreto, se pronostica un crecimiento estimado en la demanda de las habilidades sociales y emocionales de un 26% en Estados Unidos y un 22% en Europa para el 2030, según el mencionado informe. Se trata de una 'soft skill' fundamental para todo emprendedor: una comunicación clara, asertiva y empática le ayudará a conseguir financiación, estrechar lazos con su equipo y conseguir socios para su proyecto. Esta habilidad es determinante para aquellas etapas en las que la empresa se encuentra con retos o desafíos que puedan impactar en el correcto funcionamiento de su actividad. El emprendedor es uno de los perfiles más comprometidos con el negocio y así debe demostrarlo. En ocasiones, esto implica contar con la fuerza de voluntad para sacar adelante un proyecto cuando todo va viento en popa, pero también cuando hay dificultades. Adoptar una cultura de colaboración en la compañía y contagiar al equipo permite enriquecer cada proyecto que emprenda la compañía: todos los profesionales, juntos, trabajarán para un mismo fin. Esta última, tiene que ver con la capacidad para adaptarse a los cambios y recuperarse de las situaciones adversas en entornos VUCA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, por sus siglas en inglés). Esta destreza tiene que ver con la gestión y administración no solo de una empresa, sino también de las personas que forman parte de ella.
La Competencia Emprendedora como Enfoque Vital
Arquitecto. Puente. Catalizador. La competencia emprendedora implica desarrollar un enfoque vital dirigido a actuar sobre oportunidades e ideas, utilizando los conocimientos específicos necesarios para generar resultados de valor para otras personas. Aporta estrategias que permiten adaptar la mirada para detectar necesidades y oportunidades; entrenar el pensamiento para analizar y evaluar el entorno, y crear y replantear ideas utilizando la imaginación, la creatividad, el pensamiento estratégico y la reflexión ética, crítica y constructiva dentro de los procesos creativos y de innovación; y despertar la disposición a aprender, a arriesgar y a afrontar la incertidumbre.
El Riesgo del Fracaso
La realidad es que el 90% de las startups están destinadas a fracasar, según el informe Why Startups Fail: 2022. ¿Cuáles son las causas de este fracaso? Los negocios fracasan por muchas razones: desconocimiento del mercado, problemas de acceso a financiación o falta de habilidades del emprendedor. En muchas ocasiones no somos conscientes de la necesidad de adquirir y desarrollar conocimientos técnicos y habilidades blandas para poder gestionar un negocio.
Conclusión
Recuerda, para tener éxito hay que fracasar, y uno solo fracasa si después de un contratiempo se da por vencido. En el mundo empresarial hay que prepararse para recibir negativas hasta que un día suena la flauta. La persistencia es una de las mejores compañeras del emprendedor. Para ser tomado en serio, cumple lo que prometes, ofrece siempre la mejor versión de ti mismo, y no te quedes en la zona de confort. La información es poder: estudia el mercado, a tus colaboradores y a tus clientes. Conoce tus carencias y capacidades, y lánzate. ¡Emprende!
