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En el mundo empresarial, el modelo de franquicia ha demostrado ser una forma exitosa de expandir negocios y aprovechar la experiencia de otras empresas. La relación entre el franquiciador y el franquiciado se formaliza a través de un contrato de franquicia, un documento fundamental que establece los términos y condiciones de la relación entre franquiciado y franquiciador.

¿Qué es el Contrato de Franquicia?

El sistema de franquicia funciona gracias a la existencia del contrato de franquicia: “un documento privado suscrito por dos partes, el franquiciador y el franquiciado. En dicho acuerdo, una empresa (el franquiciador) cede a otra (el franquiciado) el derecho a la explotación para comercializar ciertos productos y/o servicios, todo ello a cambio de una contraprestación económica”. El franquiciador, es quien coloca las normas y pautas que garantizarán el crecimiento del negocio.

Es una forma de expansión comercial de mucho éxito, pues permite la rápida introducción del franquiciador al mercado, mediante inversiones limitadas y ofrece al franquiciado el beneficio de montar un negocio más rápidamente. Tanto el franquiciado como el franquiciador, tienen una relación regulada mediante un documento escrito donde se encuentran una serie de derechos y deberes implícitos en su relación. Este documento es de obligado cumplimiento durante su vigencia.

Importancia del Contrato de Franquicia

Diariamente aumenta el número de empresas que optan por el sistema de franquicia como modelo de crecimiento empresarial para su negocio. Este método tiene como beneficio principal, el desarrollo y expansión de la compañía de una manera rápida y eficaz.

El contrato de franquicia es la pieza fundamental que va a regular la relación jurídica entre el franquiciador y el franquiciado. En algunos casos, antes de la firma final del contrato, se firma entre las partes un precontrato de franquicia o de reserva de zona.

Tipos de Contratos de Franquicia

  • Franquicia de producto o distribución: el franquiciado vende productos del franquiciador bajo su marca, pero con mayor autonomía en la gestión del negocio.
  • Franquicia de servicios: el franquiciado ofrece servicios bajo la metodología y estándares del franquiciador.
  • Franquicia industrial: el franquiciado obtiene derechos para fabricar productos bajo la marca del franquiciador y distribuirlos en un mercado específico.
  • Franquicia maestra: se concede a un franquiciado el derecho de sub-franquiciar el negocio en un área geográfica determinada.

Elementos Esenciales del Contrato de Franquicia

¿Se puede Negociar un Contrato de Franquicia?

A continuación, se explican los ítems fundamentales que debe tener todo contrato de franquicia y donde se plasman los elementos esenciales de la relación jurídica:

  1. Identificación de las partes: Es vital que ambas partes, el franquiciador y el franquiciado, estén claramente identificadas en el contrato. Se identifican a los agentes del contrato. El franquiciador debe ser titular del derecho a licenciar la marca, el franquiciado debe aparecer a título personal además de aparecer en su sociedad. Esto es importante, porque hay que recordar que las franquicias no se dan a una sociedad si no a un empresario.
  2. Información precontractual: En este apartado el franquiciador debe incluir y mencionar toda la información necesaria que ha desarrollado de la franquicia. En otras palabras, debe exponer los datos de identificación: titularidad de la marca, sector de actividad al que pertenece y su descripción, la experiencia de la empresa franquiciadora, delimitar el territorio, precisar las características de la franquicia y su explotación y establecer estructuras de diálogo, entre otros.
  3. Marca: En el contrato debe especificarse también todo sobre la marca que se licencia: Qué marca es, en qué clase se licencia, por cuánto tiempo es concedida y quién es el propietario. Se produce una cesión de la marca al franquiciado.
  4. Obligaciones del franquiciado: Esta es una parte relevante del contrato de franquicia, pues el franquiciador debe asegurarse que el franquiciado va a aplicar el modelo de negocio que se ha propuesto. La franquicia no debe inventar ni cambiar. Por tal razón, el franquiciador necesita exigir que el franquiciado y su equipo trabajan igual que los demás.
  5. Obligaciones del franquiciador: En este apartado se identifican los aspectos a los que se obliga al franquiciador. En relación con la marca, las obligaciones del franquiciador no se agotan en el momento de perfección del contrato, sino que se extienden durante la vigencia del mismo. Es importante aclarar que, dentro de sus obligaciones en este ámbito, debe estar la de realizar todos los actos jurídicos que se requieran para que los derechos que la marca cedió, conservan la funcionalidad y el valor. El franquiciador tiene el deber de prestar asistencia y asesoramiento al franquiciado durante toda la vida del contrato de franquicia para realizar la actividad en las condiciones acordadas.
  6. Pactos de exclusivas: En este punto, se pactan distintas exclusivas de distribución que pueden afectar a ventas, a compras, a territorios, etc. Hay tres tipos de exclusivas:
    • Exclusivas territoriales o de zona
    • Exclusivas de suministro
    • Exclusivas de oferta
  7. Cláusulas de suministros: En esta sección, se regula cómo el franquiciado va a comprar las mercaderías. Los temas para tener en cuenta son: sistema de pago, frecuencia de pedidos, compra en firme, compra en depósito, sistema de entrega, tratamiento de las devoluciones, actualización de precios e introducción de nuevos productos. El contrato podría detallar la obligación de comprar ciertos productos, para garantizar la uniformidad en la oferta.
  8. Duración del contrato: El contrato de franquicia tiene una duración aproximada entre cinco y diez años, con o sin posibilidad de prórroga o renovación. Lo normal es que se establezca una prórroga automática en los contratos que son inferiores a 10 años de duración. La posibilidad de pactarse una franquicia por tiempo indefinido es otra opción, en cuyo caso se puede proveer el derecho de denuncia unilateral para las partes. Respecto a las causas de resolución, el franquiciador tiene la obligación de informarle al franquiciado con mínimo 6 meses de anticipación, su intención de no renovar el contrato.
  9. Territorio: El contrato debe aclarar si el franquiciado tiene derechos exclusivos o no exclusivos en su territorio. El contrato de franquicia también debe delimitar el territorio en el que el franquiciado opera y establecer si se otorgará exclusividad en ese territorio.
  10. Canon de entrada y royalties: Los detalles financieros son cruciales. El contrato debe establecer el sistema de pagos, incluidas los royalties que el franquiciado debe pagar al franquiciador.
  11. Formación y asistencia: El contrato debe especificar la duración, el formato y el contenido de la formación. El franquiciador debe proporcionar al franquiciado el conocimiento y la formación necesarios para poder operar en la empresa, al comienzo y durante todo el periodo de relación. La formación y el soporte al franquiciado es uno de los pilares fundamentales que hacen que el negocio sea exitoso. En el contrato se detallan los métodos de formación que recibirá el franquiciado y su equipo para garantizar que el negocio funcione de acuerdo con los estándares de la marca. Uno de los principales beneficios de abrir una franquicia es contar con el respaldo del franquiciador.
  12. Estándares operativos: Estas directrices garantizan que todos los franquiciados ofrezcan la misma calidad y experiencia.
  13. Publicidad y promoción: Es importante detallar si existe una cuota de publicidad que el franquiciado debe pagar y cómo se distribuye esa publicidad.
  14. Indemnizaciones: En esencia, protege a una parte (generalmente al franquiciador) de las acciones de la otra.
  15. Propiedad Intelectual y confidencialidad: El contrato debe abordar cómo se manejarán los derechos de propiedad intelectual, incluido el uso de la marca registrada y cualquier otro material patentado. Una cláusula de confidencialidad es crucial en contratos de franquicia. Esta sección del contrato se asegura de que el franquiciado no divulgue ni utilice para su beneficio (fuera de la operación de la franquicia) la información confidencial que el franquiciador le proporciona. Esta información puede incluir secretos comerciales, procedimientos operativos, detalles sobre proveedores, técnicas de marketing, y cualquier otro dato o proceso que le de al franquiciador una ventaja competitiva en el mercado.
  16. Penalizaciones y rescisión del contrato: es importante conocer las consecuencias de no cumplir con el contrato o de querer salir de la franquicia antes de tiempo. Las condiciones bajo las cuales se puede dar por terminado el contrato son un aspecto crucial. Esto podría incluir incumplimientos graves, falta de pago de regalías o daño a la reputación de la marca.

Precontrato de Franquicia

Suele ser habitual en muchas enseñas la disposición de un documento contractual. A modo de opción de compra de la franquicia para el potencial franquiciado, permite a las partes avanzar en la realización de ciertas operaciones y análisis, con anterioridad al otorgamiento del contrato con el que se pretenda regular el definitivo acuerdo. Este documento puede recibir varios nombres; precontrato, contrato de reserva o acuerdo de intención.

No significa para el franquiciado más que una posibilidad preferente de adhesión a la red, mediante la explotación de un centro operativo en un mercado que habrá de establecerse con anterioridad. En el acto de otorgamiento del precontrato, el adquirente abonará al franquiciador una cantidad a cuenta del derecho de entrada. Todo ello siempre y cuando el franquiciador cumpla con lo dispuesto en Real Decreto 201/2010, de 26 febrero. En su artículo 3, de Información precontractual al potencial franquiciado.

El Contrato de Franquicia en España

La actividad comercial en régimen de franquicia está definida en el artículo 62.1 de la ley 7/1996, de 15 de enero de Ordenación del Comercio Minorista como la que se lleva a efecto en virtud de un acuerdo o contrato por el que una empresa, denominada franquiciadora, cede a otra, denominada franquiciada, el derecho a explotación de un sistema propio de comercialización de productos o servicios.

El sector de la franquicia en nuestro país representa una cifra cada vez más significativa del comercio, reclamando su importante ascenso una respuesta jurídica eficiente a la problemática que puede suscitarse en este mercado contractual. Los datos del 2011 reflejan el crecimiento de esta fórmula de negocio en un 6,5% respecto del 2010.

Las estadísticas sobre la presencia de enseñas nacionales en el mundo indican que actualmente ya hay 271 marcas españolas implantadas en 118 mercados, con un total de 17.081 establecimientos operativos, según datos relativos al primer trimestre de 2012 de la Asociación Española de Franquiciadores. En este crecimiento han influido sus ventajas como el constituirse en una alternativa al desempleo o la reducción del riesgo que acompaña a cualquier negocio en sus inicios mediante el comercio asociado.

La regulación del contrato de franquicia en nuestro ordenamiento no es exhaustiva, si bien si que se regulan diferentes cuestiones que afectan al mismo. En primer lugar, se ha reconocido jurídicamente dicha figura y se ha introducido una protección al franquiciado, la parte débil en el negocio de franquicia.

En este sentido se han establecido una serie de deberes precontractuales que debe cumplir el franquiciador para proteger al franquiciado de posibles abusos. Con la misma finalidad de proteger al franquiciado se ha creado un Registro de Franquiciadores que incluye información de gran utilidad para el franquiciado.

Por otra parte, ha de tenerse en cuenta la normativa sobre competencia, tanto a nivel español, como comunitario.

Estas son las únicas limitaciones que se han de tener en cuenta a la hora de redactar un contracto de franquicia, estando el resto de cuestiones, sujetas al principio de libertad contractual establecido por el artículo 1255 del Código Civil, con la sola limitación, de carácter general, de que los acuerdos celebrados no infrinjan las leyes, ni la moral, ni el orden público.

Esto implica que el contrato de franquicia sea un contrato atípico, es decir, que su contenido no está regulado legalmente. Al tratarse el contrato de franquicia de un contrato atípico, su contenido es fundamental, siendo el contrato el instrumento básico y principal para configurar los derechos y obligaciones del franquiciador y del franquiciado y establecer formalmente el contenido de la relación a todos los efectos.

El contrato deberá contener con claridad los elementos esenciales de todo contrato y, además, una regulación detallada del contenido básico de este tipo de acuerdos.

Recomendaciones Finales

Dada la complejidad de estos contratos, es fundamental que ambas partes tengan asesoramiento legal especializado para garantizar que sus intereses estén adecuadamente protegidos y para entender plenamente sus obligaciones y derechos. Antes de firmar un contrato de franquicia, es fundamental analizar sus implicaciones legales para evitar riesgos y garantizar una relación justa entre franquiciador y franquiciado.

El contrato reflejará los intereses de los miembros de la red de Franquicia. Protegerá los derechos de propiedad industrial e intelectual del Franquiciador y mantendrá la identidad común y la reputación de la red de Franquicia.

El Franquiciador establecerá en el contrato escrito, de forma completa y precisa, los derechos, obligaciones y responsabilidades de las partes. El contrato deberá reflejar la estrategia de la red de franquicia. El contrato no impondrá a las partes interesadas restricciones que no sean necesarias para alcanzar los objetivos. El equilibrio del contrato se apreciará de forma global en función del interés de la red de franquicia.