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La franquicia es un término que se ha incorporado a nuestro lenguaje para designar una nueva fórmula de negocio basado en la cesión de un modelo ajeno de empresa, transmitiendo el franquiciador al franquiciado derechos de uso sobre la marca, signos distintivos, modelo de negocio, secretos industriales y demás elementos que caracterizan dicho modelo de empresa.

De esta forma, como resultado de la conclusión de contratos de franquicia, se instrumentan redes de distribución en las que los consumidores identifican los bienes fabricados o distribuidos, o los servicios prestados por el franquiciado con aquellos fabricados, distribuidos o prestados por el franquiciador, como si de un único empresario se tratara.

Ello es fruto de la homogeneización de la empresa, aunque cada empresario es jurídicamente independiente entre sí y jurídicamente independientes con respecto al franquiciador.

La actividad comercial en régimen de franquicia está definida en el artículo 62.1 de la ley 7/1996, de 15 de enero de Ordenación del Comercio Minorista como la que se lleva a efecto en virtud de un acuerdo o contrato por el que una empresa, denominada franquiciadora, cede a otra, denominada franquiciada, el derecho a explotación de un sistema propio de comercialización de productos o servicios.

El sector de la franquicia representa una cifra cada vez más significativa del comercio, reclamando su importante ascenso una respuesta jurídica eficiente a la problemática que puede suscitarse en este mercado contractual. Los datos del 2011 reflejan el crecimiento de esta fórmula de negocio en un 6,5% respecto del 2010.

Las estadísticas sobre la presencia de enseñas nacionales en el mundo indican que actualmente ya hay 271 marcas españolas implantadas en 118 mercados, con un total de 17.081 establecimientos operativos, según datos relativos al primer trimestre de 2012 de la Asociación Española de Franquiciadores.

En este crecimiento han influido sus ventajas como el constituirse en una alternativa al desempleo o la reducción del riesgo que acompaña a cualquier negocio en sus inicios mediante el comercio asociado.

La regulación del contrato de franquicia en nuestro ordenamiento no es exhaustiva, si bien si que se regulan diferentes cuestiones que afectan al mismo. En primer lugar, se ha reconocido jurídicamente dicha figura y se ha introducido una protección al franquiciado, la parte débil en el negocio de franquicia.

En este sentido se han establecido una serie de deberes precontractuales que debe cumplir el franquiciador para proteger al franquiciado de posibles abusos. Con la misma finalidad de proteger al franquiciado se ha creado un Registro de Franquiciadores que incluye información de gran utilidad para el franquiciado.

Por otra parte, ha de tenerse en cuenta la normativa sobre competencia, tanto a nivel español, como comunitario.

Estas son las únicas limitaciones que se han de tener en cuenta a la hora de redactar un contracto de franquicia, estando el resto de cuestiones, sujetas al principio de libertad contractual establecido por el artículo 1255 del Código Civil, con la sola limitación, de carácter general, de que los acuerdos celebrados no infrinjan las leyes, ni la moral, ni el orden público. Esto implica que el contrato de franquicia sea un contrato atípico, es decir, que su contenido no está regulado legalmente.

Al tratarse el contrato de franquicia de un contrato atípico, su contenido es fundamental, siendo el contrato el instrumento básico y principal para configurar los derechos y obligaciones del franquiciador y del franquiciado y establecer formalmente el contenido de la relación a todos los efectos.

El contrato deberá contener con claridad los elementos esenciales de todo contrato y, además, una regulación detallada del contenido básico de este tipo de acuerdos.

El acuerdo se constituye en un documento privado suscrito por dos partes, el franquiciador y el franquiciado. El contrato de franquicia es un acuerdo mediante el cual el franquiciador cede el uso de su marca, denominación, rótulo, distintivo, logotipo y todos los demás símbolos característicos.

Además, transmite su know-how para que el franquiciado gestione la nueva franquicia de la mejor manera. La actividad comercial en régimen de franquicia tiene ventajas tanto para el franquiciador como para el franquiciado.

En el contrato de franquicia el franquiciador cede el uso de su marca, denominación, rótulo, distintivo, logotipo y todos los demás símbolos característicos y transmite su know-how para que el franquiciado gestione la nueva franquicia de la mejor manera.

Ejemplo Ilustrativo

Consideremos el siguiente ejemplo:

D. Ramón Pérez tiene una empresa que se llama JAMON Y TAPAS S.L. Se trata de una tienda de jamones serranos, pero también tiene zona de bar donde las personas pueden pedir una consumición y a cambio tendrán una tapa con un tipo de jamón serrano.

En los últimos años, la empresa ha crecido mucho y D. Ramón ha decidido dar la posibilidad de abrir franquicias a cambio de un cánon de entrada de 50.000 euros.

Doña Rosa Carmen Aracela le gusta la idea de negocio de JAMON Y TAPAS S.L y decide abrir una franquicia. D. Ramón Pérez le tendrá que ayudar encontrando un local que tenga el espacio necesario para desarrollar el negocio, así como ayudarle en la decoración (los locales tiene que ser lo más parecidos posibles).

Tipos de Franquicia

Al concluir un contrato de franquicia, es importante determinar de qué tipo de franquicia se tratará. El contrato de franquicia de distribución implica que el franquiciador fabrica y vende su producto al franquiciado para que éste los venda a un precio común.

Obligatoriedad y Contraprestación

La firma de un contrato de franquicia no es obligatoria, pero es esencial para formalizar la relación entre el franquiciador y el franquiciado. La contraprestación de la franquicia será la convenida entre las partes en el contrato. Normalmente, se establece un canon de entrada y un canon periódico.

El canon periódico se deberá pagar con la periodicidad convenida por las partes (por lo general, mensual, trimestral o anual) y está destinado a retribuir la asistencia y formación continua que presta el franquiciador.

Ejemplos de pagos que el franquiciado debe realizar:

  • “El Franquiciado pagará ………..... de Canon de Entrada a la red de franquicias de …………."
  • “El Franquiciado pagará ………..... Franquiciador un canon de publicidad equivalente al …..

Requisitos y Capacidad

En todo caso, las partes deben disponer de la capacidad suficiente para la firma del contrato. Si una de las partes es una persona jurídica, la firma de este contrato se debe por su representante o persona autorizada por la persona jurídica.

Las empresas de terceros países no establecidas en España, solo deberán comunicar el inicio de su actividad al registro autonómico correspondiente o al Registro de franquiciadores del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. No deben cumplir con requisitos especiales para la firma de un contrato de franquicia.

¿Cómo Elegir la Franquicia Perfecta? Secretos de un Experto

Consideraciones Finales

Las franquicias suponen, por lo general, una inversión importante para el franquiciado. El abogado puede contestar a tus preguntas o ayudarte en tus trámites.

Elementos esenciales del contrato de franquicia

  1. Identificación de las partes
  2. Descripción del sistema de franquicia
  3. Derechos y obligaciones de ambas partes
  4. Canon de entrada y otros pagos
  5. Duración del contrato y renovaciones
  6. Exclusividad territorial
  7. Transmisión del know-how
  8. Control de calidad y supervisión
  9. Terminación del contrato
  10. Confidencialidad y protección del know-how

El contrato de franquicia representa la piedra angular de la colaboración entre franquiciador y franquiciado: no solo regula los aspectos legales y económicos, sino que define con claridad el modelo operativo, la imagen de marca y las expectativas de crecimiento mutuo. Al alinear los intereses de ambas partes, este documento se convierte en una hoja de ruta estratégica que garantiza transparencia, define responsabilidades y ofrece seguridad a quienes deciden emprender bajo una enseña consolidada.

1. Identificación de las partes: Este apartado actúa como base legal del acuerdo y evita ambigüedades sobre quién es responsable de cada obligación.

2. Descripción del sistema de franquicia: Es clave que el documento refleje con claridad qué aporta el franquiciador para asegurar una explotación homogénea y coherente con la identidad de la red.

3. Derechos y obligaciones de ambas partes: El contrato debe dejar claro qué compromisos adquiere cada parte. Acompañamiento operativo.

4. Canon de entrada y otros pagos: Es esencial que esta información sea clara y detallada para que el franquiciado pueda prever su inversión, sus costes operativos y la rentabilidad esperada.

5. Duración del contrato y renovaciones: El acuerdo debe especificar el tiempo de vigencia de la relación de franquicia, los procedimientos de renovación y las condiciones necesarias para extender el contrato más allá de su primera etapa. Generalmente, los contratos incluyen periodos iniciales que permiten al franquiciado recuperar su inversión y consolidar el crecimiento del negocio.

6. Exclusividad territorial: Este punto define el área geográfica donde el franquiciado podrá operar en exclusividad. La delimitación territorial evita competencia entre miembros de la misma red y protege la viabilidad del negocio en cada zona. Es importante que el contrato especifique límites claros, condiciones para su ampliación y posibles revisiones según la evolución del mercado o la demanda local.

7. Transmisión del know-how: El know-how es el conjunto de conocimientos, técnicas, procesos y experiencia acumulada por el franquiciador. Es uno de los valores más importantes que se ceden en un contrato de franquicia. El documento debe indicar cómo se transmite, en qué formato se entrega (manuales, formaciones presenciales u online, asesoría continua) y qué normas regulan su uso.

8. Control de calidad y supervisión: El contrato especifica cómo se realizan estas supervisiones y qué medidas se aplican en caso de desviaciones.

9. Terminación del contrato: Pérdida de calidad en la prestación del servicio. También suele incluirse un procedimiento de salida ordenado para garantizar la continuidad del negocio y proteger los intereses de ambas partes.

10. Confidencialidad y protección del know-how: El contrato establece que el franquiciado debe mantener total confidencialidad sobre la información interna del negocio, incluso después de finalizar el acuerdo.

11. Consecuencias tras la finalización: Una vez finalizada la relación, el contrato puede incluir compromisos como la devolución de materiales, la eliminación del uso de la marca, la adaptación del local y la prohibición temporal de actividades que puedan competir directamente con la red.

Comprender a fondo cada apartado del contrato de franquicia es clave para emprender con seguridad y avanzar con paso firme dentro de una red consolidada. Analizar con detalle las obligaciones, la transmisión del know-how, los pagos y la exclusividad territorial permite al futuro franquiciado tomar decisiones informadas y valorar hasta qué punto la marca encaja con sus objetivos.

Un contrato de franquicia es un documento legal esencial que establece las condiciones y términos bajo los cuales un franquiciador otorga a un franquiciado el derecho de usar su marca, modelo de negocio y soporte.

Tabla Resumen de Elementos Clave

Elemento Descripción
Cesión de Marca El franquiciador permite el uso de su marca y símbolos distintivos.
Know-how Transferencia de conocimientos y experiencia para la gestión del negocio.
Canon de Entrada Pago inicial para adquirir la franquicia.
Canon Periódico Pagos regulares para cubrir asistencia y formación continua.
Tipo de Franquicia Definición del modelo de franquicia (ej. distribución).