Tras la pandemia del COVID-19, el mundo laboral ha adoptado el teletrabajo como una modalidad de empleo común. En este contexto, tanto el coworking como el teletrabajo han surgido como alternativas cada vez más populares para los profesionales del derecho.
Este artículo explora las ventajas y desventajas de estas modalidades, así como la organización empresarial desde el punto de vista jurídico-mercantil.
El Estatuto del Empresario: Individual vs. Social
Es fundamental comprender el "estatuto de empresario", diferenciando entre el empresario individual y el empresario social. Cada uno tiene sus características, ventajas e inconvenientes, así como diferentes niveles de responsabilidad en el ejercicio de la actividad empresarial.
La elección de la forma jurídica es crucial para el emprendedor, ya que tendrá consecuencias importantes en su negocio. Además, es esencial estar al día con las obligaciones en torno a la protección de datos de carácter personal, especialmente con el Reglamento Europeo de Protección de Datos (RGPD), que ha traído novedades significativas para pymes y autónomos.
Teletrabajo en la Abogacía: Una Realidad Creciente
El teletrabajo se ha intensificado como un salvavidas en tiempos recientes, y muchos profesionales se están uniendo a esta nueva forma de trabajar. El espacio físico no es tan importante y queda reducido a las necesidades de tener un espacio dedicado a recibir las visitas ineludibles que no pueden tenerse por videollamada.
Esto supone que las oficinas que veremos de aquí a unos años de los abogados autónomos serán más pequeñas y dedicadas a ese único objetivo “las visitas”. También se fomentara que los despachos se afinquen en los distintos otros conceptos de oficina como son los “coworking” u oficinas compartidas que te ofrecen un espacio de trabajo a menor coste.
Ventajas del Teletrabajo
- Control del tiempo: La principal ventaja radica en el control total del tiempo y su distribución tanto en el plano personal como profesional.
- Reducción de costes: Otra gran ventaja es la reducción de costes fijos vinculados a la actividad.
Desventajas del Teletrabajo
- Equilibrio hogar-oficina: El primero y principal inconveniente es encontrar un equilibrio entre hogar y oficina.
- Falta de socialización: Otro gran inconveniente es la falta de socialización. El ser humano es un ser sociable por naturaleza y el abogado lo es aún más; nos encanta reunirnos, contar batallas y pedir consejo a otros compañeros.
- Sensación de trabajo constante: También uno de los inconvenientes del teletrabajo es la sensación de estar trabajando todo el día.
Para comenzar a teletrabajar, es fundamental elaborar un método o rutina tanto personal como laboral. Además, es necesario encontrar un método viable de trabajo. Se recomienda digitalizar completamente el despacho y invertir en una buena silla de trabajo.
Trabajo por Cuenta Propia vs. Cuenta Ajena
Es importante analizar las diferencias entre el trabajo por cuenta propia (autónomo) y por cuenta ajena (empleado). Cada uno tiene sus propias ventajas y desventajas.
Trabajo por Cuenta Ajena: Estabilidad y Seguridad
Partimos de dos ventajas claras cuando hablamos de trabajo por cuenta ajena que saltan a la vista: estabilidad y seguridad económica. Un trabajador por cuenta ajena tiene mensualmente un salario en su cuenta corriente, independientemente de los ingresos que la empresa haya tenido.
Las ventajas sociales, como percibir paro e indemnización en caso de despido, bajas por enfermedad, paternidad o maternidad, incluso tener días propios, son un gran atractivo del trabajo por cuenta ajena. También es importante no tener qué preocuparse de no procurarnos material de trabajo, ya que otros se encargan por nosotros. Y esto, sin duda, resulta un engorro.
Cuando dependemos de otro, la estabilidad nunca es plena. En cualquier momento pueden despedirme por diversas causas, incluso teniendo un contrato indefinido. Además, esta ventaja es un arma de doble filo que puede resultar también un inconveniente, puesto que supone una limitación a nivel económico hagas lo que hagas. Resulta muy complicado aumentar el salario a corto plazo, hecho que no ocurre cuando trabajas por cuenta propia.
Trabajo por Cuenta Propia: Autonomía y Flexibilidad
Los contras de emprender y comenzar una trayectoria por cuenta propia son evidentes, especialmente los primeros años. Los ingresos son irregulares, incluso hay meses que los gastos superan a los ingresos. Es temido para los abogados, por ejemplo, el mes de agosto, ya que prácticamente todos tenemos que coger vacaciones forzosas, y no precisamente pagadas, como ocurre en un contrato por cuenta ajena.
Cuando trabajas por cuenta propia, además de dedicar horas y horas al trabajo, te conviertes en “hombre o mujer orquesta”; el trabajo no termina a las 7 u 8 de la tarde, cuando suelen acabar las jornadas laborales.
Cuando trabajas por cuenta propia eres el dueño de tu tiempo, tú organizas tu jornada según tus necesidades, lo cual incluso te permite compaginar mucho mejor vida personal y laboral. Esto no significa que trabajes menos, muy al contrario. Eso sí, debes tener una alta capacidad de organización, para aprovechar al máximo cada minuto de tu jornada laboral.
Para mí, ser dueño de tu propio tiempo y poder organizar los días según necesidades, no tiene precio. Sí, hay jornadas maratonianas de 18 o 20 horas de trabajo, pero se puede compensar cogiendo un viernes libre. Y a nivel económico, cuando alcanzas cierto nivel, cuanto más trabajas, más ganas. Y cuando tienes un buen mes, supone una inyección económica muy, muy motivadora. Pero no olvides ser previsor y prorratear para los meses más complicados.
Por otro lado, y aunque cada vez se está implantando más el teletrabajo en las empresas, no cabe duda de que este término lo inventó un autónomo. Cuando no tenemos reuniones concertadas o juicios, no existe ningún problema en hacer nuestro trabajo desde casa; solamente necesitamos conexión wifi, un ordenador y un teléfono móvil.
Desglose del Trabajo del Abogado: Pensador y Ejecutor
Se plantea la posibilidad de dividir la figura del abogado en "el pensador y el ejecutor". Si en los espacios de coworking se han observado las ventajas de compartir gastos de oficinas, si un procurador da traslado a muchos despachos de muchos procesos, si la especialización nos permite ser más competitivos ¿no podría un tramitador procesal complementar a varios abogados? ¿No podría un tramitador procesal asociarse con otro para cubrirse en las notificaciones intempestivas para conciliar descanso?
Esta división del trabajo podría permitir a los abogados concentrarse en el diseño de la estrategia legal, mientras que un tramitador procesal se encargaría de la infraestructura del proceso.
Ya hace casi una década que se pusieron en marcha los primeros coworkings, espacios de trabajos flexibles dónde trabajadores por cuenta propia y pymes comparten oficina y gastos. Por una cuota mensual, el autónomo se olvida del coste del local, la electricidad o el wifi, y comparte espacio de trabajo con otros emprendedores.
Sin embargo, algunos estudios y encuestas parecen indicar que esta opción sigue sin calar entre la mayoría de los autónomos que siguen prefiriendo la oficina fija frente al espacio compartido. ¿Su principal razón? El 65.8% valora más la organización y la implantación de rutinas fijas de la oficina tradicional que la flexibilidad y la reducción de costes del coworking.
Concretamente, el 79% de los que trabajan por cuenta propia prefieren la opción tradicional de un local propio frente a un 19.35% que opta por realizar su actividad desde casa.
Para Carmela Alonso, autónoma y usuaria habitual de coworkings no es tanto una cuestión de las preferencias del colectivo como de las circunstancias de cada sector. “El coworking no está hecho para todos los autónomos. Se trata de espacios pensados para nuevas actividades, “constructores web, diseñadores, especialistas en marketing digital, comunity manager. En general, son trabajadores cuyo negocio está estrechamente ligado a la creatividad y las nuevas tecnologías.
Estos espacios también crean sinergias entre los autónomos. “La mayoría nos dedicamos a profesiones muy parecidas, ligadas a la web y a la creatividad. Puedes hacer muy buenos contactos y sinergias con los demás trabajadores por cuenta propia. En realidad, es una cuestión de actividad. Si sigue habiendo muchos autónomos que no se decantan por esta opción es por que su negocio no es adaptable a este tipo de espacios.
“Hay muchos sectores que nunca podrán disfrutar del coworking. La construcción, los despachos de abogados, son negocios que necesitan de una oficina fija para realizar sus tareas diarias. Otro de los inconvenientes que impide que haya más autónomos que frecuenten estas oficinas es la falta de privacidad. Las distracciones, el sonido constante de teléfonos y conversaciones, pueden ser un inconveniente para algunos autónomos cuya actividad requiere de grandes dosis de concentración.
Es la principal ventaja de las oficinas compartidas. La mayoría rondan los 225 euros para el alquiler mensual de una ‘mesa corrida’ - espacio de trabajo rotativo que se comparte con los demás usuarios- y no suele superar los 350 en el caso de las mesas fijas, en las que el autónomo puede dejar sus pertenencias sin necesidad de llevárselas cuando acabe su jornada.
La mayoría de autónomos que utilizan estas oficinas compartidas suelen compartir algo más que el espacio de trabajo. Desarrollan actividades muy similares, relacionadas con el ámbito creativo, innovador y de nuevas tecnologías.
Para el prototipo de autónomo que frecuenta estos lugares, se trata de un servicio de gran utilidad ya que le ahorra costes al no tener que contar con un asesor propio y le genera comodidad al tenerlo continuamente disponible en su misma zona de trabajo.
Para un emprendedor, la rigidez de una oficina fija puede suponer un coste inasumible para su negocio. Los coworkings pueden ser una opción para muchos emprendedores que ven en los espacios compartidos una oportunidad de contar con una oficina sin necesidad de hacer un gran desembolso. La inestabilidad del trabajo por cuenta propia muchas veces impide hacer frente a la factura del local.
No todos los autónomos pueden desarrollar su actividad en un espacio compartido. El coworking es un modelo pensado sobretodo para nuevas profesiones. Sin embargo, muchos trabajadores por cuenta propia del sector de la construcción o profesional con, por ejemplo, un despacho de abogados, no pueden adaptar sus rutinas a una oficina flexible.
Muchos autónomos se resisten a apostar por el espacio compartido por cuestiones como la falta de privacidad.
Contrato de Coworking: Una Alternativa Híbrida
En pleno 2023, el mundo ha ido evolucionando en diferentes aspectos ya no solo tecnológicos o de conocimiento, sino que también en términos sociales, prueba de ello es la forma actual que tenemos de relacionarnos con nuestro ambiente ya sea con otras personas a miles de kilómetros o con nuestro propio entorno.
A consecuencia de lo anterior, existe la figura del contrato de arrendamiento, el cual, lo define nuestro código civil en los artículos 1542 y siguientes, como la relación jurídica que se da cuando el propietario de un bien cede temporalmente su uso y disfrute a otra persona a cambio del pago de una renta. No obstante, debido al rápido avance en las formas y modos de trabajar, agudizado por la pandemia de COVID-19, este tipo de contrato en determinados aspectos ha quedado obsoleto no pudiendo cubrir todos los requerimientos que necesitan ambas partes a la hora de buscar un espacio de trabajo, por ello surgió un contrato híbrido, el denominado contrato de coworking.
COWORKING ABOGAD@S: Tu cliente no notará que está en un coworking | El Derecho claro
Grosso modo, en un contrato de arrendamiento de uso distinto de vivienda se alquila un local u oficina entera y por lo general asumiendo los gastos de luz, agua e internet el arrendatario, por el contrario el contrato de coworking ofrece una mayor adaptabilidad ya que se cede el uso y disfrute de un espacio de trabajo compuesto generalmente por una silla y mesa rodeado de otros profesionales en una misma oficina, además del disfrute de determinados servicios mencionados anteriormente que pueden variar en cada contrato.
En un contrato de arrendamiento típico, la duración del contrato suele ser a largo plazo, generalmente de uno a varios años. Este período ofrece estabilidad y seguridad a ambas partes, el arrendador y el arrendatario. El arrendatario tiene la responsabilidad total del espacio alquilado, incluyendo el mantenimiento, las reparaciones y los servicios que contrate ya sea agua, luz, internet etc. Esto significa que deben ocuparse de todos los aspectos relacionados con el lugar de trabajo.
Como su propio nombre indica el espacio de coworking es compartido con otros profesionales y empresas. Esto fomenta la colaboración, el intercambio de ideas y la creación de redes entre miembros de diferentes empresas.
Los espacios de coworking suelen ofrecer una variedad de servicios y comodidades, como internet, salas de reuniones, áreas de descanso, café y más servicios, todo incluido en un precio mensual.
En conclusión, ambas figuras tienen sus propias ventajas y desventajas que se adaptan a diferentes necesidades de los usuarios. Si bien la elección entre uno u otro dependerá de la naturaleza y forma de trabajo, así como de sus preferencias de flexibilidad y presupuesto.
Coworking: Una Solución Innovadora
El coworking se ha consolidado como una solución innovadora para profesionales, autónomos, startups y empresas que buscan un espacio de trabajo flexible, equipado y sin los costes fijos de una oficina tradicional. Según Harvard Business Review, los espacios de coworking mejoran la satisfacción y productividad de los trabajadores al ofrecer ambientes flexibles y colaborativos.
Un espacio de coworking funciona bajo un modelo de membresía flexible. Es decir, en lugar de firmar un contrato de alquiler a largo plazo, los usuarios acceden mediante planes diarios, semanales o mensuales.
Cuando se profundiza en qué es el coworking, es fundamental entender que no todos los espacios siguen un mismo modelo. De hecho, existen diversas modalidades que se adaptan a diferentes perfiles profesionales, necesidades de negocio y culturas laborales.
El coworking tradicional es, por así decirlo, la forma más pura del concepto. Los autónomos y las startups representan uno de los públicos más habituales del coworking. En estos coworkings, además de escritorios, salas y servicios comunes, se ofrecen recursos y programas especialmente diseñados para apoyar el crecimiento del negocio.
En los últimos años ha surgido una tendencia muy interesante dentro del mundo del coworking: la especialización sectorial.
Una de las principales razones por las que muchos profesionales y empresas optan por el coworking es el importante ahorro en costes fijos.
Otra de las grandes fortalezas del coworking es su enorme flexibilidad.
Una de las características del coworking es su potencial para generar relaciones profesionales. En estos espacios convergen perfiles muy diversos: diseñadores, programadores, contadores, abogados, expertos en marketing, creativos, inversores, y emprendedores.
A menudo, el simple hecho de compartir un café en la cocina o coincidir en una charla del coworking puede convertirse en una oportunidad de negocio.
Trabajar desde casa tiene sus ventajas, pero también puede volverse solitario y desmotivador. Muchos profesionales caen en la rutina del aislamiento, pierden estructura en su jornada o sufren distracciones constantes.
La presencia de otros trabajadores motivados puede influir positivamente en tu rendimiento. Los coworkings no son solo escritorios. Suelen ofrecer una gama de servicios que mejoran tu experiencia laboral sin que debas preocuparte por la gestión ni asumir costes adicionales.
Uno de los principales inconvenientes de los espacios de coworking es la limitada privacidad que ofrecen, especialmente en las zonas abiertas o “hot desks”.
La convivencia con otros profesionales, por muy interesante que sea, también puede generar distracciones. Para las organizaciones que valoran su identidad interna, trabajar en un entorno compartido puede dificultar la construcción de una cultura empresarial fuerte y cohesionada.
Aunque el coworking es más económico que una oficina tradicional en muchos casos, también puede convertirse en una opción cara si no se planifica bien su uso. Otro aspecto que puede ser limitante para ciertas empresas es la imposibilidad de personalizar el entorno.
En una oficina propia, puedes decorar según tu estilo, incorporar elementos de marca, elegir los colores, olores o música ambiente que refuercen tu identidad. Aunque algunos ofrecen oficinas privadas que puedes adaptar parcialmente, el branding o diseño de interiores sigue siendo limitado.
Esta elección puede marcar la diferencia entre un entorno productivo, inspirador y rentable… o una experiencia incómoda y poco eficiente.
La ubicación es, probablemente, uno de los primeros filtros que utilizarás para descartar opciones. Un coworking ideal debería estar estratégicamente situado para facilitarte el día a día. ¿Está cerca de tu casa? ¿Bien conectado por transporte público? ¿Hay opciones de aparcamiento?
Pero no basta con una buena dirección. Los servicios que ofrece el espacio también son esenciales. Algunos coworkings incluyen lo básico: escritorios, wifi y café.
Pregúntate: ¿qué necesito para trabajar bien cada día? Por último, y no menos importante, está la comunidad. Uno de los pilares del coworking es la posibilidad de generar conexiones profesionales. Algunos espacios son más activos y colaborativos, mientras que otros mantienen un ambiente más silencioso o corporativo.
Aunque uno de los grandes atractivos del coworking es su precio competitivo frente a una oficina tradicional, es fundamental que analices bien los costes reales. Algunos coworkings cobran aparte por el uso de salas de reuniones, el escaneo de documentos, las impresiones, los casilleros o incluso el café.
Otros tienen políticas rígidas sobre invitados, ampliación de horarios o cancelaciones de reserva. Además, analiza si el plan que estás contratando se ajusta a tu rutina.
Si formas parte de un equipo, consulta si hay descuentos por número de personas, si ofrecen oficinas privadas o salas exclusivas, y si puedes escalar el contrato a medida que el equipo crece. Este punto es especialmente importante para empresas, agencias o equipos con una identidad consolidada.
La cultura del coworking -su estilo, sus normas de convivencia, su estética, su filosofía de trabajo- debe ir en sintonía con la cultura de tu empresa o tu proyecto personal. Además, muchos coworkings organizan eventos, charlas, actividades y encuentros sociales. Pregúntate si estas dinámicas son algo que tú o tu equipo valoran.
Almacenamiento para Coworking: Soluciones Prácticas
Compartir espacio de trabajo es una costumbre que muchas empresas y trabajadores implementan cada vez más en su vida laboral. Formar parte de un lugar de coworking aporta grandes ventajas y beneficios al trabajo y a los resultados.
Aunque, a veces, la falta de espacio puede ser un inconveniente para pasarse al coworking. Son espacios pensados para poner en práctica la filosofía de compartir oficina con otras empresas y profesionales autónomos.
Normalmente, es más económico compartir la oficina que tener una propia. Además, es el lugar perfecto para crear sinergias, nuevos partners o emprender un negocio desde cero.
Por otro lado, se considera un espacio para reuniones de trabajo con un ambiente agradable y tranquilo. Sin embargo, una de las posibles desventajas puede ser la falta de espacio.
Tanto si tienes una empresa como si eres autónomo, tener todo el material de trabajo organizado, localizado y en un lugar seguro es una necesidad. Sobre todo, si trabajas en un lugar de coworking, ya que no tienes oficina fija ni un acceso las 24 horas del día a tus imprescindibles del trabajo.
Un almacén exclusivo y único para tu empresa o para ti te da muchas comodidades y tranquilidad.
Una ventaja de alquilar un almacén es la ubicación. La mayoría de los espacios de coworking se encuentran en el centro de Madrid, por lo que un trastero te será de mucha utilidad.
Otro aspecto que puede interesarte es la amplía disponibilidad horaria. Puedes acceder a tu almacén de lunes a viernes y fines de semana con una clave automatizada de uso personal.
Nuestros almacenes se adaptan a todo tipo de necesidades y perfiles profesionales para que todos encuentren el espacio ideal para su trabajo. Una vez encontrado, lo importante es aprovechar al máximo el espacio que necesitas.
Hacer un inventario previo. Haz una lista de todas los objetos, documentos y herramientas que utilizas en tu trabajo. Deshazte de lo que no usas. Una vez hecho el inventario, te habrás dado cuenta de que se acumulan muchos materiales que, realmente, ya no cumplen ninguna función ni son importantes en tu trabajo.
Clasifica y ordena todo el material. Es muy importante que tengas claro el orden con el que vas a organizar todas tus cosas. Ten en cuenta el tamaño, el peso y la fragilidad de tus materiales.
Utiliza diferentes accesorios de almacenaje. Esta es una de las mejores ideas para guardar tu material de trabajo en un trastero y tenerlo organizado.
Un almacén puede solucionar todos los problemas de espacio que puedas tener en tu trabajo.
Tipos de Almacenamiento
- Lockers: Útiles para guardar documentos, archivadores, accesorios y material de escritorio (ideal para bufetes de abogados).
- Trasteros Pequeños: Con altura para objetos más grandes como bicicletas o estanterías pequeñas.
- Trasteros Medianos: Para stock de tiendas online o material médico.
- Trasteros Grandes: Adecuados para fisioterapeutas o artistas que necesitan guardar camillas, máquinas de rehabilitación o obras de arte.
- Trasteros XL: Para productoras audiovisuales, centros de distribución o restauradores de muebles y antigüedades.
Factores Clave en la Elección del Coworking
La forma en la que trabajamos ha evolucionado drásticamente en la última década. El auge del trabajo remoto, el crecimiento del emprendimiento y la digitalización de los procesos laborales han creado la necesidad de espacios más flexibles, económicos y colaborativos.
Ubicación Estratégica: Cercanía a tu hogar, transporte público y opciones de aparcamiento.
Servicios Esenciales: Escritorios, wifi, café y otros servicios que mejoren tu experiencia laboral.
Comunidad Profesional: Un entorno que fomente conexiones y oportunidades de negocio.
Costes Transparentes: Analiza los costes reales y asegúrate de que el plan se ajusta a tu rutina.
Cultura del Coworking: Asegúrate de que la cultura del espacio se alinea con tus valores y objetivos.
| Característica | Coworking | Oficina Tradicional |
|---|---|---|
| Coste | Menor (cuota mensual) | Mayor (alquiler, servicios) |
| Flexibilidad | Alta (planes variables) | Baja (contratos a largo plazo) |
| Comunidad | Fomenta la colaboración | Limitada a la empresa |
| Personalización | Limitada | Alta |
| Servicios | Incluidos en la cuota | Gestionados por el inquilino |
