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El sector jurídico está experimentando una transformación significativa impulsada por la tecnología, los datos y el espíritu emprendedor. Esta evolución no solo impacta en la práctica legal, sino también en la gestión de despachos, la prestación de servicios y la formación de futuros profesionales.

El Impacto de la Tecnología y los Datos en el Sector Jurídico

María Jesús González-Espejo, cofundadora del Instituto de Innovación Legal, destaca que la tecnología y los datos transformarán el sector de muchas formas. Por una parte, tecnología y datos impactan en el marco legal. En efecto, las nuevas tecnologías están exigiendo nuevas regulaciones y generando también nuevas fuentes de negocio para los abogados que se especializan y son capaces de asesorar sobre ellas.

Por otra parte, la tecnología permite al jurista gestionar mejor su trabajo y sus organizaciones. Y aunque quizás más tarde de lo que lo han hecho en otros sectores, hoy los juristas saben que pueden ser mucho más eficientes si usan tecnología para determinadas tareas, sobre todo aquellas donde el dato y su manejo son relevantes: gestión de asuntos; gestión de clientes; gestión de personas; gestión del conocimiento; gestión financiera y de predicción jurídica. El impacto de estas tecnologías en los profesionales del Derecho y en sus organizaciones es enorme.

Finalmente, hay servicios jurídicos que pueden ofrecerse para a través de tecnología, mejorando su prestación. Por ejemplo, los chatbots permiten facilitar el asesoramiento de forma más eficiente, y las herramientas de automatización de contratos, generarlos de forma sencilla y sin necesidad de apoyo profesional. Este tipo de tecnologías claramente impactarán en el mercado del empleo.

El Rol del Instituto de Innovación Legal

El Instituto de Innovación Legal busca ayudar a conseguir la transformación digital del sector a través de distintos proyectos. María Jesús González-Espejo considera que el Instituto de Innovación Legal ha sido uno de los primeros operadores privados que ha reivindicado la necesidad de que haya más datos abiertos.

En el sector legal hay una serie de datos que son clave para el desarrollo de más y mejor Legal Tech: las sentencias, las resoluciones y otras informaciones que resultan de procedimientos jurídicos y que deben ser públicas. Muchos de los organismos que las custodian: el CGPJ, el CENDOJ, Registradores, Notariado, Ministerio de Justicia, Colegios de Abogados, etc. nos facilitan estupendos informes y estadísticas, pero no así los datos.

La medida más importante parece a simple vista sencilla: todas las administraciones que sean responsables de datos susceptibles de convertirse en datasets deberían abrirlos. Comenzando por el Ministerio de Justicia y siguiendo por el CENDOJ o Registradores. Todos los datasets deberían estar inventariados de forma que quien desee localizarlos no tenga que dedicar días a su localización.

Para fomentar la reutilización, quizás podría organizarse un Legal Datathon una vez al año. Por supuesto, los hackáthones y ese tipo de actividades también ayudan y sería muy bueno que alguna institución pública quisiera organizarlos. Además, la creación de incubadoras Legal Tech en los colegios profesionales apoyaría a los emprendedores que reutilizan esos datos. Finalmente, formar en materia de datos, big data, transparencia, etc.

Legal Design Thinking: Una Metodología para la Innovación

El Legal Design Thinking (LDC) es una metodología, basada en el Design Thinking. El origen del Design Thinking se ubica en los años 50 y en la Universidad de Stanford en EE.UU., pero es realmente en los años 90, de la mano de David Kelley cuando comienza a concebirse tal y como hoy lo conocemos. En los años 90 también profesores de esta misma universidad comienzan a investigar en las aplicaciones de esta metodología al ámbito legal.

Esta metodología ayuda a resolver problemas legales, entendiendo por tales, los que se refieren al funcionamiento del sistema legal o de los prestadores de servicios jurídicos. La palabra “problema” debemos entenderla no en el sentido tradicional, como algo negativo, sino en uno más amplio, como reto o situación susceptible de mejora a través de la creatividad. Esta actividad es el eje sobre el que se articula el Design Thinking. El otro eje principal de la disciplina del Design Thinking es el cliente, el usuario, el destinatario del servicio, del contrato, de la norma, de la sentencia.

Retos y Oportunidades en el Ecosistema Legal Tech en España

El Instituto de Innovación Legal también es una incubadora de proyectos Legal Tech. En base a su experiencia, ¿cómo es la situación en España en cuanto a innovación en el sector jurídico? La situación es mejor en algunos aspectos y peor en otros.

España tiene una ventaja clara: el potencial del mercado de habla hispana. Y varias desventajas: falta de espíritu emprendedor en tecnología entre el colectivo de juristas; falta de apoyo institucional; falta de formación en las habilidades y conocimientos necesarios; etc.

Sin embargo, María Jesús González-Espejo se muestra optimista y cree que en España se está tomando consciencia de que se está ante un sector con un gran potencial y en los próximos años se puede convertir en la cuna de muchas Legal Tech que transformarán a los profesionales y organizaciones jurídicas y la forma cómo hoy se prestan muchos servicios legales.

Uno de los retos para abordar la transformación digital del sector jurídico es la falta de personal con capacidades y conocimientos tecnológicos, algo que también sucede en otros sectores. Adquirir conocimientos tecnológicos no es fácil, pero es posible. Ya hay algunas obras completas que analizan en profundidad la Legal Tech, como este manual del que he tenido la suerte de ser coautora. Además, hay numerosas conferencias, congresos, etc.

Más complejo resulta sin embargo adquirir las habilidades necesarias como la gestión de proyectos; liderazgo; gestión del cambio; gestión del tiempo; etc. Las razones son que, por una parte, nuestro sector tiene su propia idiosincrasia y requiere formación hecha a medida; pero a la vez los juristas suelen estar escasos de tiempo y, en consecuencia, muchos cursos no logran el aforo suficiente.

También organizan hackatones, como #HackTheJustice (2017) y JustiApps (2014), donde, entre otras cuestiones, se busca desarrollar aplicaciones que ayuden a mejorar la eficiencia y la transparencia del sector. La acogida de estos eventos ha sido muy buena. De hecho, han contado con apoyos de muchas instituciones relevantes como el Ministerio de Justicia, el Consejo General del Notariado y de empresas como Amazon, Banco de Santander, Ilunión, Everis, Thomson Reuters, WKE, etc.

En las dos ediciones contamos con un número suficiente de participantes que además tenían perfiles muy distintos: entre los juristas había abogados, jueces, letrados de la administración de Justicia, estudiantes de Derecho, etc. Para todos ellos, trabajar durante un fin de semana con diseñadores y desarrolladores de apps, ha sido una experiencia única que a muchos les ha cambiado la vida.

Varios de nuestros participantes han decidido dar un giro a sus vidas profesionales en parte tras su participación en nuestros hackáthones. Cuando hicimos el primer hackathon, nos dimos cuenta de que no había casi datasets de nuestro campo e hicimos una ronda de llamadas para intentar conseguirlos. Las respuestas no fueron muy positivas. Desde nuestro primer hackathon no se han producido grandes cambios. Así que aún hay margen de trabajo para seguir pidiendo a las instituciones que tienen esos datos, que por favor, los abran.

Startup Valencia y el Impulso al Ecosistema Emprendedor

Desde que comenzara su andadura en el año 2017, Startup Valencia ha demostrado ser una excelente representante de las startups valencianas, impulsando el ecosistema innovador y tecnológico valenciano para convertir a la región en un hub de referencia a nivel internacional.

Ángela Castelló, CRO de Startup Valencia y de Valencia Digital Summit (VDS), destaca el papel crucial de un Chief Revenue Officer (CRO) en tiempos de mercado difíciles. Este rol es el responsable de generar ingresos en todos los procesos que hay dentro de una organización. Es decir, buscar nuevas líneas de negocio. De ahí, surge la importancia, por ejemplo, de generar alianzas estratégicas con los stakeholders.

Uno de los principales retos del ecosistema emprendedor valenciano es la falta de casos de éxito y unicornios. Desde el Observatorio de Startups, descubrimos que más de la mitad de estas empresas no están internacionalizadas. La culpa de esto no la tienen las startups, es un tema de recursos. ¿Cómo voy a pensar en internacionalizarme si ni siquiera llego a cubrir el mercado local?

La colaboración público-privada es clave para captar inversión y potenciar el ecosistema empresarial. Además de la colaboración de todo el ecosistema empresarial. Parece que cuando hablamos de ecosistema lo hacemos solo del ecosistema de emprendimiento, y no es así, engloba a todo el tejido empresarial.

Es importante también que se establezcan aquí cada vez más empresas de distintas partes de Europa y de España. Que pongan su sede aquí, que vengan a Valencia. ¿Por qué? La realidad es que las corporates se han ‘puesto las pilas’ en los últimos años. Todos los programas de incubación y aceleración prácticamente los están llevando ellos. Y eso está funcionando bien.

Pero, si analizamos cuál es el crecimiento, cuál es el ecosistema de startups en España frente a otros países europeos, la realidad es que en fase pre-seed estamos muy bien porque hay mucho talento y generamos muchas cosas. La realidad es que no hay capital en España para poder seguir creciendo. Eso provoca que las que llegan ahí tengan que salir fuera para conseguir ese capital, con lo cual dejan de considerarse como startups españolas porque tienen que cambiar su sede social a Estados Unidos o Israel. Por otro lado, las que tenemos se quedan en un ámbito local porque es donde se pueden mover.

Es fundamental una apuesta por parte de las Administraciones, tanto locales como a nivel nacional, de apostar por una industria del conocimiento y no tanto una industria de servicios como se ha venido haciendo tradicionalmente en España.

Un ejemplo de cómo podemos potenciar el ecosistema precisamente es mediante el VDS. Desde VDS, siempre hemos tenido claro que si realmente queríamos que València fuera una ciudad internacional, una ciudad en la que no solo retuviéramos talento, sino que también lo atrajéramos, necesitábamos tener un gran evento. Un evento de València hacia el mundo y del mundo hacia València.

Sin embargo, hemos llegado a un punto donde la clave no está en la cantidad, sino en la calidad. Que realmente el perfil de gente que venga sea para cerrar negocios, como fondos de inversión u otros unicornios del norte de Europa. Precisamente, estamos trabajando mucho ese polo de conexión con el norte de Europa para integrar realmente ese ecosistema europeo.

El mercado español tradicionalmente crecemos hacia Latinoamérica por una cuestión de idioma y de cultura.

El asiático es un mercado en sí mismo. Y ya, si entramos en detalle, China o India son mercados únicos. Las reglas son completamente distintas a las nuestras. Eso sí, hay que ir cuando la empresa ya está madura. No son mercados para ir en fases tempranas porque es difícil, muy ‘peleón’.

En resumen, el emprendimiento y el liderazgo son fundamentales para impulsar la transformación digital en el sector jurídico. A pesar de los retos existentes, España tiene el potencial de convertirse en un centro de innovación Legal Tech, aprovechando el talento local y el mercado de habla hispana.

Transformación Digital y el Sector Legal ¿Cuáles son los retos en innovación?