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El emprendimiento juvenil es una realidad cada vez más presente en el mundo de los negocios. Jóvenes con talento y ganas de triunfar se lanzan a crear sus propias empresas, a menudo sin experiencia laboral previa. Sin embargo, emprender siendo joven conlleva una serie de desafíos específicos que es importante conocer y superar.

Para los jóvenes que sueñan con crear su propio proyecto, contar con una guía clara puede marcar la diferencia entre una buena idea y un negocio exitoso. Ahora que iniciaste tu camino empresarial, es hora de aprender algunos consejos empresariales que te ayudarán a crecer. No todos estos consejos serán ideales para ti, pero está bien.

Antes de nada, es importante que sepas que emprender un negocio no es algo sencillo, pero, ¡no te preocupes!, porque tampoco es algo imposible. Si eres joven y estás pensando en empezar tu propio proyecto, este artículo es para ti.

A nivel cualitativo ser joven ofrece ventajas y desventajas pares a las que se pueden observar en alguien más mayor. Frescura frente a agotamiento creativo, inexperiencia frente a veteranía, asimilación de tendencias frente a anacronismo.

Aquí te dejamos algunos consejos prácticos que te ayudarán a empezar con buen pie y mantener la motivación durante todo el proceso.

Consejos Fundamentales para Jóvenes Emprendedores

Es financiación, redes de contacto, estabilidad mental, pero por encima de todo: experiencia. Para emprender se necesita partir de un contexto socioeconómico adecuado, y además estar predispuesto a los retos inherentes.

“Mientras las grandes empresas aportan estabilidad económica a la sociedad en forma de salarios altos, atención médica y jubilación, los trabajadores con experiencia aportan un bonus intelectual y emocional en forma de experiencia en innovación”, relata la coach Witney Johnson.

Define tu propósito y tu por qué: Antes de lanzarte a emprender, debes preguntarte: ¿por qué quieres empezar este proyecto? Tener un propósito claro te ayudará a mantenerte enfocado cuando las cosas se pongan difíciles. Si entiendes tu motivación, será mucho más fácil tomar decisiones y superar los obstáculos que se presenten.

Empieza con lo que sabes: Si bien es importante aprender nuevas habilidades, lo más efectivo es empezar con lo que ya conoces. No te sientas presionado a ser un experto en todo desde el principio. Si ya tienes conocimientos en un área específica, utilízalos como base para construir tu emprendimiento.

Planifica, pero sé flexible: La planificación es crucial, pero también lo es ser flexible. El mundo de los negocios está en constante cambio, y es probable que las cosas no salgan exactamente como las planeaste. Si bien es necesario establecer metas claras y un plan de acción, también debes estar dispuesto a adaptarte según las circunstancias.

No tengas miedo a los fracasos: El miedo al fracaso es uno de los mayores bloqueos para cualquier emprendedor, pero es algo que tienes que aprender a manejar. Todos los grandes emprendedores han fracasado en algún momento, lo importante es aprender de esos fracasos y seguir adelante.

Gestiona bien tu tiempo: El tiempo es uno de los recursos más valiosos cuando emprendes en solitario. Aprender a gestionar tu tiempo de manera eficiente te permitirá ser más productivo y evitar el agotamiento. Utiliza herramientas como agendas, aplicaciones de productividad y técnicas de gestión del tiempo (como la técnica Pomodoro) para organizar tu día.

Enfrenta los miedos y la incertidumbre: Emprender implica asumir riesgos, y la incertidumbre es una compañera constante. Para superar el miedo, debes empezar por reconocerlo y afrontarlo. En lugar de evitar los momentos de duda, acepta que son parte del proceso y busca soluciones.

Crea una red de apoyo: Aunque estés emprendiendo solo, no significa que tengas que hacerlo todo sin ayuda. Una red de apoyo sólida puede hacer una gran diferencia en tu viaje emprendedor. Conecta con otros emprendedores, participa en eventos y busca mentores que te guíen.

Haz marketing desde el principio: No importa cuán pequeño sea tu negocio, el marketing es esencial desde el primer día. Aprende a comunicar tu producto o servicio de manera efectiva. Las redes sociales son una herramienta poderosa y económica que puedes utilizar para dar a conocer tu emprendimiento.

Cuida tus finanzas personales y las del negocio: Gestionar el dinero de manera adecuada es fundamental. Haz un presupuesto tanto para tus finanzas personales como para las de tu emprendimiento. Evita gastar más de lo que ingresas y asegúrate de ahorrar un porcentaje de tus ganancias para reinvertir en el negocio.

Aprende continuamente: El aprendizaje es un proceso constante. A medida que avanzas en tu emprendimiento, encontrarás nuevas herramientas, tendencias y estrategias que pueden mejorar tu negocio. No te conformes con lo que sabes; invierte tiempo en aprender nuevas habilidades, leer libros sobre emprendimiento y seguir formándote.

El verdadero fracaso no está en fallar, sino en no intentarlo. Porque el miedo es la mayor barrera del emprendedor. Superarlo, enfrentarlo y seguir adelante es lo que realmente te define.

Emprender siendo joven es una oportunidad única para desarrollar habilidades, crear impacto y construir tu futuro.

Emprender no es tarea fácil si la comparamos con trabajar como asalariado pero es una increíble forma de lograr poner en marcha un proyecto nuevo. ¿Aún te lo estás pensando? ¡¡Emprende!

Recuerda que:

  • Los miedos existen por una razón, pero nunca son invencibles.
  • Depende de usted ampliar sus conjuntos de habilidades o llegar a nuevos clientes potenciales.
  • Convierta los reveses en oportunidades para fortalecer su modelo de negocio y a usted mismo.
  • Enmarca tus días en torno a temas y proyectos que te llenen de mayor felicidad.

¿Cómo Perder el Miedo a Emprender?

Antes de contratar a alguien, habla al menos con dos personas que hayan trabajado con esa persona en el pasado. Porque ni el currículum ni una entrevista te dicen cómo es realmente trabajar con alguien en el día a día. No te muestran cómo reacciona ante la presión, si tiene integridad, si es buen compañero o si se implica en ayudar al equipo. Y la mejor manera de anticipar comportamientos futuros es entender los comportamientos pasados.

No intentes construir la versión perfecta desde el principio. Lanza una versión mínima viable (MVP), prueba tu hipótesis, aprende y vuelve a iterar. Este es un consejo muy repetido, especialmente si vienes del mundo corporativo, porque ambos mundos son completamente distintos y necesitas recordarlo cada día. Este enfoque me ayudó mucho, sobre todo al principio, para poder avanzar sin buscar el perfeccionismo en cada paso.

Sé fuerte ante las adversidades y no dejarse llevar demasiado en los éxitos te hará estar siempre con los pies en la tierra. No hay que hundirse ni soñar demasiado.

A veces nos obsesionamos con la tecnología, con escalar, con automatizar… y se nos olvida que lo esencial es crear valor real, resolver un problema de verdad y conectar emocionalmente con quienes usan tu producto. Construye algo que la gente ame, no algo que simplemente funcione.

Construye un equipo de personas que compartan tus valores, pero que te complementen, te desafíen y te impulsen a crecer. Rodéate siempre de personas mejores que tú. Ten la humildad de saber que no lo sabes todo y aprende a escuchar con atención.

Y para quien está empezando, su consejo sería: “la perfección no es el punto de partida”. Y lo explica así: “Muchos emprendedores caen en la trampa de querer tener un producto perfecto antes de lanzar, aunque eso no es realista y no puede ser el punto de partida.

A quien está empezando le diría que no se olviden de su propio bienestar en el camino. En nuestro afán de productividad tendemos a confundir el más con mejor.

A un joven emprendedor le diría que fuera valiente, disruptivo e innovador. No escuches mucho a los demás.

Recuerdo que muy al principio, muchos emprendedores con más experiencia nos insistieron en una idea clave: mantened el foco. Cuando estás empezando -y más aún si eres joven- es fácil dejarse llevar por la energía, la ambición y las ganas de hacer mil cosas a la vez. A veces, subestimas lo complejo que es realmente construir algo que funcione bien. Con el tiempo, aprendimos que el foco es lo que marca la diferencia: enfocarte en un solo producto, en un mercado concreto, en un tipo de cliente y, también, en mantener la simplicidad dentro de la organización.

Es ahí cuando aprendes que lo importante no es no caer, sino cómo de rápido te levantas y sigues adelante. Por eso, creo profundamente en la importancia de desarrollar resiliencia, que no es solo aguantar, sino encontrar sentido, energía y creatividad en los desafíos constantes de emprender.

Elige bien el mercado en el que quieres emprender

Para quien empieza, “elige muy bien el mercado en el que quieres emprender, incluso más que la idea o el producto con el que vas a competir. A lo largo del tiempo, tanto tu idea como el equipo irán evolucionando. Pero el mercado en el que decides competir es difícil de cambiar y te va a acompañar durante los próximos cinco, diez o quince años de tu vida. Por eso es clave elegir un mercado que te interese de verdad. Pero, además, debe tener tamaño y potencial de crecimiento y estar cambiando, es decir, estar en una parte inicial de una ola de innovación. En mercados como esos, incluso si cometes errores, el propio crecimiento del sector te puede ayudar a tener éxito.

La Importancia del Bienestar Personal

Para quien empieza, su consejo es claro: “Que emprenda con consciencia. Y eso no es solo tener propósito o impacto, es también cuidarse en el camino. No te olvides de ti. Tu energía, tu salud mental, tus relaciones… eso también es parte del proyecto, aunque no aparezca en el pitch. Una empresa se puede cerrar, pivotar o vender. Pero tú solo tienes una vida. No te confundas: tú no eres tu startup. Si la cosa va bien, que no se te suba. Y si va mal, que no se te hunda todo.

El mejor consejo que me han dado es duerme 8 horas al día, haz deporte y dúchate. Sin fundamentos sólidos no hay construcción posible: a veces se dan grandes consejos aplicados a la empresa, pero en el camino de emprender nos olvidamos de los básicos que harán sostenible nuestro camino. Emprender es una maratón infinita con obstáculos.

Humildad y Adaptación

Para Gonzalo Calvo, ha sido clave este consejo y añade, además: “Lo importante es tener la humildad necesaria para reconocer el error y aprender de los que saben más que nosotros.

Lo que me enseñó este consejo es que el verdadero crecimiento no solo viene de tomar riesgos, sino de estar dispuesta a aprender constantemente. La incomodidad es la señal de que estamos aprendiendo algo nuevo, de que estamos sumando habilidades, adaptándonos a cambios y enfrentando lo desconocido. Cuando te empujas a aprender algo nuevo, es cuando realmente comienzas a abrir puertas y a llegar más lejos de lo que pensabas posible”.

Visualización y Superación del Miedo

Uno de los consejos que he recibido, y recuerdo mucho, tiene que ver con el miedo al riesgo. Cuando hay algo que quieres hacer, pero no lo haces por miedo, piensa: ¿qué es lo peor que puede pasar si no sale como esperas? A menudo te darás cuenta de que la peor de las situaciones posibles no es tan mala y eso te quita el miedo. Y esa visualización siempre me ayuda mucho a no dejarme llevar por la comodidad de lo conocido.

Aprender de los Demás

José del Barrio coincide con Luis Martín Cabiedes en “la importancia de escuchar todos los consejos, pero no seguir ninguno a ciegas. Nadie tiene todas las respuestas y, por eso, es necesario alcanzar la convicción independiente en todas las decisiones importantes. Y para un emprendedor que empieza el consejo sería esencialmente el mismo: “el mundo emprendedor está lleno de recetas de éxito. Muchas tienen sustrato real y pueden ayudar, pero ninguna sustituye el criterio propio. Se puede (y se debe) aprender de los demás, es necesario para avanzar. Pero es imposible alcanzar el éxito sin desafiar el consenso en algunas de las decisiones más importantes en la vida de una compañía. La clave está en seguir, el 80% del tiempo, lo que ya funciona, y desafiarlo en el 20%.

Después de muchos años en el sector empresarial, si me paro a pensar, siempre he tenido muy en cuenta dos consejos que me transmitió mi padre en los inicios: el primero, hagas lo que hagas esfuérzate al máximo para llegar a ser el mejor. El segundo, de una negociación nunca te puedes marchar pensando que sólo has ganado tú.

Mantener el Foco

Cuando estás empezando -y más aún si eres joven- es fácil dejarse llevar por la energía, la ambición y las ganas de hacer mil cosas a la vez. A veces, subestimas lo complejo que es realmente construir algo que funcione bien. Con el tiempo, aprendimos que el foco es lo que marca la diferencia: enfocarte en un solo producto, en un mercado concreto, en un tipo de cliente y, también, en mantener la simplicidad dentro de la organización.

Conócete bien, qué es lo que realmente quieres y, desde ahí, todas las decisiones serán mucho más fáciles. Sin embargo, requiere un ejercicio de autoanálisis muy profundo”. Hernández da varios consejos para lograrlo: “Dedica tiempo a explorar tus valores y pasiones. Observa qué actividades te hacen perder la noción del tiempo. Escribe con detalle la vida que querrías dentro de cinco o diez años. Pregúntate ¿por qué quiero esto? y no pares hasta llegar al motivo esencial. Contrasta esa visión con personas que te conozcan de verdad. Reconoce tus limitaciones y diseña tus metas alrededor de tus puntos fuertes. Cuando dudes entre varias opciones, revisa tu lista de valores: la opción correcta suele ser la que te acerca a tu propósito personal. Esa claridad reduce el estrés y evita decisiones guiadas por miedo o presión externa.

La Importancia de las Personas

Si quieres abrir una tienda de barrio y servir a un público cercano, tal vez sea suficiente con dar un buen servicio. Si quieres cambiar el mundo y crear una marca global, debes enamorar a tus clientes. Y para quien empieza, ofrece varios consejos: “Contrata sólo buenas personas y cuida de ellas. Ellas deben cuidar de tus clientes y son la imagen de tu marca. Nunca pierdas la humildad y/o la curiosidad: aquel que lo sabe todo, nunca podrá aprender nada, dejará de in...

Recomendaciones Adicionales

Rodéate de gente más lista, trabajadora y hábil que tú. Busca mentores que ya hayan recorrido el camino y escúchalos con humildad. Contrata a personas que cuestionen tus ideas en lugar de asentir a todo. Crea un entorno donde el mérito y la curiosidad sean la norma diaria. Delega tareas clave y permite que la gente falle y aprenda rápido. Observa cómo los mejores priorizan, comunican y gestionan la presión. Absorbe sus métodos y adapta lo que funcione a tu estilo. Reconoce y celebra su talento: un equipo brillante se queda donde se siente valorado. Tu rol pasará de hacerlo todo a orquestar que todo suceda.

Yo tenía poco más de 21 años, trabajaba como técnico informático en una gran empresa. Buen sueldo, estabilidad… pero no era feliz. Le dije que quería dejarlo todo para montar una tienda de informática. Mi madre, con estudios justos, pero una sabiduría enorme -de esa que solo da la vida- me miró y me soltó cuatro palabras que han marcado mi camino desde entonces: “¡Tira, Alejandro, tira!”.

Mi padre intentó enseñarme cuando era muy pequeño a disfrutar de cada momento. Yo estaba bastante nervioso por algo que iba a ocurrir después y me explicó que el momento actual era único, tenía características que luego iba a echar en falta. Y no se iba a repetir. Y al que está pensando en empezar a emprender, “lo que siempre digo en estos casos, trabaja en algo que te apasione.

Casos de éxito de jóvenes emprendedores exitosos para inspirarte

Probablemente el nombre de este emprendedor no sea familiar para ti, pero seguramente conozcas la red social Instagram. Kevin Systrom es un joven apasionado por las redes sociales y la fotografía que creó la popular aplicación Instagram luego de graduarse en gestión de ciencia e ingeniería en la Universidad de Standford en el año 2006 y trabajar dos años en Google.

Influenciado por su necesidad de saber inglés para comunicarse y encontrar empleo decidió fundar Open English, una plataforma para aprender este idioma.Al principio, no logró encontrar inversionistas que se interesaran por su proyecto. Desesperado por encontrar capital y mudarse del sofá prestado en el que dormía, Andrés salía todos los días a conseguir inversores y terminó consiguiendo capital suficiente para empezar.

Hoy día, Open English está valorada en más de 350 millones de dólares y cuenta con más de 500.000 estudiantes en muchísimos países.

Angi y Javi son dos esposos diseñadores creadores de la marca y una de las tiendas online más conocidas de España, Mr. Wonderful.La idea de negocio comenzó cuando ambos empezaron a planificar los detalles de su boda y se dieron cuenta que el nicho de mercado de los regalos de boda y en general estaba poco explotado.Comenzaron a trabajar y crear productos para ganar un dinero extra, pero, un mes después, se vieron desbordados de clientes y pedidos, por lo cual decidieron dejar sus trabajos para dedicarse por completo a Mr. Wonderful.