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El mundo del emprendimiento es complejo y tan diverso como las personas que lo conforman. La pasión, el deseo de aprender, crecer y enfrentarse con resiliencia a las dificultades son algunos aspectos comunes entre quien decide aventurarse en este sector. Pero, los emprendedores no son todos iguales.

Como hemos dicho al principio, todos los emprendedores tienen algo en común: ser capaces de detectar las oportunidades que ofrece el mercado y de aprovecharlas para iniciar una actividad, vendiendo un producto o servicio, o incluso un modelo de negocio. En este artículo, te explicamos las principales categorías de emprendedores, desde los más innovadores hasta los más pragmáticos, con ejemplos concretos para ayudarte a desarrollar mejor tu perfil de emprendedor o a identificar a otros.

Convertirse en empresario requiere la capacidad de definir estas diferencias y señalar los elementos únicos que se necesitan. Por eso, en este artículo explicaremos los distintos tipos de emprendimiento que existen y sus características.

El emprendimiento suele clasificarse en cuatro tipos: pequeñas empresas, startups escalables, grandes empresas y emprendedores sociales. Estos modelos se centran más en el negocio en sí que en las habilidades del fundador. Por eso, aunque existen similitudes en cuanto a los desafíos que enfrentan los emprendedores, también existen ciertos tipos de emprendimientos que se clasifican según sus características, habilidades y rasgos de personalidad del fundador.

A continuación, exploraremos los cuatro tipos principales de emprendimiento, proporcionando ejemplos claros y analizando sus características distintivas.

Tipos de emprendedores

1. Emprendimiento Empresarial

Entendido como la iniciativa de un individuo para desarrollar un proyecto de negocios o una idea en particular que genere ingresos, es decir, que lo conduzca a crear una microempresa. Veamos cómo lo define Jeffrey A. Es la búsqueda insistente de la oportunidad independientemente de los recursos disponibles o de la carencia de estos. Requiere una visión, la pasión y el compromiso para guiar a otros en la persecución de dicha visión.

El emprendimiento empresarial tiene importantes ventajas:

  • La posibilidad que tiene el individuo de manejar su propio tiempo.
  • Ser su propio jefe.
  • Tomar decisiones autónomas.
  • Ingresos crecientes.

Este tipo de emprendimiento se enfoca en la creación de empresas que buscan generar beneficios económicos mediante la venta de productos o servicios. Es el tipo de emprendedor más clásico. Alguien que detecta una necesidad en el mercado y monta un negocio para satisfacerla. Puede ser abrir un restaurante o una tienda de ropa, en cualquier caso, lo que lo caracteriza es que apuesta por modelos consolidados de negocio, evitando ideas demasiado radicales. Un ejemplo sería abrir una lavandería en un barrio sin este servicio.

Existen varios tipos de emprendimiento relacionados con el ámbito del trabajo y el empleo:

  • Emprendimiento Corporativo: También conocido como «intraemprendimiento», se refiere a la iniciativa de empleados dentro de una empresa establecida para desarrollar nuevos proyectos o unidades de negocio.
  • Emprendimiento Individual o Autónomo: En este caso, una persona decide emprender por su cuenta y crear su propio negocio o empresa.
  • Emprendimiento de Equipo: En lugar de un individuo, un equipo de personas se une para iniciar un negocio o proyecto.

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2. Emprendimiento Social

El emprendimiento social está orientado a resolver problemas sociales y ambientales, más allá de generar beneficios económicos. Un emprendimiento social es un proyecto que trata de generar un impacto positivo en la sociedad, primando esta cuestión por encima de la rentabilidad.

El principal objetivo de una empresa social es transformar la realidad para convertirla en una más justa. También persigue un reconocimiento social de un determinado problema. En ese sentido, es importante destacar que no todas las empresas que realizan este tipo de emprendimiento son sin ánimo de lucro. Existen empresas sociales que sí tienen fines comerciales.

En un emprendimiento social el eje central del negocio es la resolución de un problema que atañe a la sociedad. Si atajar y resolver la cuestión genera, además, beneficios económicos, permitirá perpetuar una actividad socialmente responsable a partir de sus propios recursos. Aquellas personas que se dedican a estos proyectos se involucran hasta el final. Son responsables y comprometidas.

Existen diferentes tipos de emprendimiento social, en función de su ámbito de actuación, sector u objetivo principal:

  • De promoción: En este tipo de emprendimiento social el objetivo principal es difundir y divulgar estas ideas socioeconómicas o medioambientales.
  • Especializados: En este caso, se centra en un asunto en concreto.
  • De acción local: En este caso, también se tratan problemas concretos y puntuales, pero más que difundirlos, se lucha por resolverlos actuando en las zonas donde se originan. Suelen acotarse a lugares y momentos determinados.

Por otro lado, se pueden distinguir dos tipos de emprendimiento social si nos fijamos en el origen de su financiación:

  • Dependiente: Son proyectos financiados por instituciones ajenas al emprendedor o a la empresa.
  • Independiente: En definitiva, el emprendimiento social pretende conseguir un rendimiento económico derivado de las acciones o propuestas planteadas para solucionar un problema de corte social.

Otros tipos de emprendimiento social:

  • Emprendimiento Social: Como se mencionó anteriormente, el emprendimiento social se centra en la creación de empresas o proyectos con un propósito principal de abordar problemas sociales o ambientales.
  • Emprendimiento de Impacto: Similar al emprendimiento social, pero con un enfoque más amplio que abarca no solo los aspectos sociales, sino también cuestiones medioambientales y éticas.

3. Emprendimiento de Base Tecnológica (Startups)

Este tipo de emprendimiento se enfoca en la creación de nuevas tecnologías o la innovación de productos y servicios mediante el uso de avances tecnológicos. Estas son empresas que se centran en el desarrollo de tecnología y la innovación. Estos perfiles se caracterizan por solucionar problemas inventando nuevos productos o servicios.

Podemos definir una startup como aquellas empresas emprendedoras que cuentan con un alto componente de innovación, empresas escalables en mercados grandes, con un alto potencial y un componente tecnológico. Debido a la locura colectiva que comentábamos anteriormente, parece que solo exista esta forma de emprender, ¡pero existen otras!

Obviamente no todas las startups son iguales y encontramos muchas diferencias dependiendo del tipo de modelo de negocio que escojas. Pero podemos decir que las características comunes son las siguientes:

  • Tienen un alto riesgo: la probabilidad de fracaso es muy alta.
  • Son compañías escalables: deberás invertir mucho dinero pero, si te va bien, puedes crecer muchísimo.
  • Modelos complejos: suelen requerir construir un producto, necesitan mucha gente…
  • Tienen un potencial alto: cuando consigues que crezca mucho puedes llegar a venderla por millones y llega a cambiarte la vida.

Dentro del universo de las startups encontramos distintos modelos de negocio:

  • Marketplace: Los marketplace funcionan por la existencia de oferta y demanda (es decir, vendedores y compradores). Sería el caso de Wallapop, Airbnb, Glovo…
  • Software as a Service (SaaS): Sería el caso de productos de software, como Typeform por ejemplo, en el que captas usuarios con una cuota de adquisición concreta y los vas rentabilizando con cuotas recurrentes en el largo plazo.
  • Modelos sin monitorización directa: Son aquellos que se monetizan con publicidad, esa especie de “comodín” de financiación. Sería el caso de un periódico digital.
  • Modelos con monetización directa: Son aquellos modelos en los que compras de forma sistemática a los clientes y eso te permite financiar tu crecimiento. Sería el caso de ThePowerMBA.

4. Emprendimiento de Bajos Costos

Este tipo de emprendimiento está orientado a crear negocios con bajos costos de inversión y que generalmente se enfocan en un nicho de mercado local. El ecommerce es un tipo de emprendimiento muy habitual. Consiste en “crear una marca y vender online”. Son esas marcas de productos físicos como podrían ser relojes, cosméticos, gafas, ropa, accesorios…

Son modelos relativamente sencillos a nivel de operaciones y requieren de poca inversión inicial. Puedes empezar creando una cuenta de Instagram, una web… Pero ¿cuáles son los retos y las dificultades de este tipo de emprendimiento?

  • No basta con saber del producto: en el ecommerce el producto es solo un commodity. Lo importante es que seas capaz de crear una marca que enamore y elaborar una estrategia de marketing potente. Piensa que hay muchos competidores y tienes que destacar.
  • Es difícil escalar de verdad: puede que llegues a tener una comunidad orgánica súper potente y vender te resulte especialmente sencillo. El reto aquí está en escalar, y eso sí que requiere una inversión importante. Por lo que muchos emprendedores se quedan en esta primera fase.

Si no tienes conocimientos demasiado extensos acerca de las redes sociales, pero tienes habilidades comerciales y/o sociales, puedes crear tu propia empresa de marketing digital. Con SocialPubli puedes hacer campañas publicitarias utilizando tus redes sociales ya que ellos trabajan con una gran variedad de campañas.

Si ninguna de las alternativas anteriores te termina de convencer, no te preocupes, échale un vistazo a este listado de ideas para generar ingresos:

  • Haz publicidad en Instagram: esta es otra opción muy utilizada.

Otros tipos de emprendimiento:

  • Emprendimiento Rural: Se enfoca en la creación de negocios y oportunidades en áreas rurales.
  • Emprendimiento Verde o Ecológico: Se centra en la creación de empresas y productos que son respetuosos con el medio ambiente.
  • El emprendimiento rural tiene un enfoque en las zonas rurales o agrícolas, donde los emprendedores buscan soluciones que mejoren las condiciones económicas, sociales o medioambientales de las áreas fuera de los grandes centros urbanos.
  • El emprendimiento cultural se enfoca en la creación de negocios relacionados con la cultura, el arte y el patrimonio.
  • El emprendimiento verde busca ofrecer soluciones para resolver problemas relacionados con el medio ambiente.
  • Este tipo de emprendimiento implica adquirir los derechos para operar una franquicia.
  • El emprendimiento turístico se enfoca en la creación de negocios que proporcionen servicios y experiencias relacionadas con el turismo.
  • El emprendimiento de comercio electrónico o e-commerce se refiere a la creación de negocios que venden productos o servicios a través de plataformas digitales.

Lo importante es que el proyecto que emprendas esté en sintonía con tus valores, tus capacidades reales y el estilo de vida que deseas construir. Aunque los principios básicos del emprendedor son los mismos, las habilidades que necesitan variarán dependiendo del tipo de negocio que queramos iniciar.