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Si estás pensando en emprender un negocio, seguramente te has preguntado: ¿cuándo es el mejor momento para hacerlo? Realmente, no hay un momento preciso que se pueda considerar universalmente como "el mejor", pero sí existen claves que te pueden guiar para saber si estás en el momento adecuado para ti.

Dicen los emprendedores que esto es como tener hijos: si esperas el momento perfecto, nunca los tendrías. Y es que el momento perfecto para algo, nunca llega porque si lo esperas, siempre puedes considerar que algo falta y postergas y postergas.

Factores Clave para Determinar el Momento Oportuno

1. Madurez de la Idea

Cuando se tiene una idea, un proyecto y además, se le ha dado forma. ¿Cuánta forma? La justa y necesaria. Si pasas la línea de analizar y re-analizar antes de lanzarte, es que estás enroscado y el miedo te está pudiendo.

Emprender es una mezcla en perfectas cantidades de idea - creatividad + planificación - análisis y decisiones basadas en datos + valentía. Tiene que haber de todo ello.

Si tienes un instinto emprendedor lo vas a descubrir porque esa idea que hace tiempo tuviste sobre un negocio o proyecto y que has intentado desbancar de tu mente y tu vida, no se va. Así que si tienes una idea, dale y date una oportunidad.

Esa idea irá mutando con el tiempo y también gracias a tu madurez y experiencia. Muchas veces tenemos ideas en nuestros primeros años de profesionales, las dejamos un poco de lado para hacer carrera pero sigue ahí. Cuando tienes esa idea clara, adelante. Dedícale tiempo y hazte con un plan de negocio.

Ahora en Internet tienes a tu disposición mucha información para ni siquiera, tener que dedicar esfuerzos económicos a priori para poder hacer un plan de negocio que te arroje lucidez sobre los recursos que necesitarás.

2. Planificación y Análisis

Dependiendo de la envergadura del proyecto podrás dedicarle más o menos esfuerzos económicos y energía (en esto de la energía aunque sea un plan b de negocio que puede serlo en tu vida durante un tiempo, hay que poner toda la que se pueda y más para que salga bien).

3. Valentía y Preparación Mental

Y por supuesto… ¡Valentía! Lo de emprender es una carrera de fondo para la que hay que estar preparado mentalmente. Cuando tú estés preparado para ello y tengas tú escenario controlado en un porcentaje suficiente como para poder asumir el riesgo que conlleva.

4. Recursos Económicos

Todo dependerá también de la forma de emprender porque hay quien prefiere simultanear la experiencia del nuevo proyecto mientras aún está en otro trabajo que le permite tener ingresos. Si te vas a tirar a la piscina al cien por cien, asegúrate de tener una bolsa de recursos económicos suficientes para vivir un tiempo sin ingresos.

Y de nuevo, que tu escenario y el del proyecto / negocio esté al menos planificado en un 70 - 80%. Piensa en todo y cuando las piezas encajen, adelante pero no esperes a tener el puzzle perfecto, encolado y colgado en la pared porque eso en pocas ocasiones ocurre.

Al juego del emprendedor tienes que jugar con las cartas en la mano, tienes que conocer las reglas de juego, el problema de muchas personas, es que empiezan a jugar al emprendedor sin tener claras las reglas de juego, sin conocer sus cartas, por eso, mi primera recomendación, ten claras las reglas de juego, no hagas ese salto al vacío que muchos dan e incluso recomiendan, sin tener claro hacia dónde vas, sin tener claro tu proyecto, sin tener tu modelo de negocio, sin tener clara tu visión, sin tener claro tu potencial, esta es una de las razones por las cuales el 85% de los proyectos emprendedores fracasan en los primeros 3 años de vida.

Así que créeme, confía en que necesitas un plan de transición, porque de lo contrario, te vas a quedar en la mitad del camino frustrado, con un proyecto que no vio la luz del sol, ahogado, queriendo incluso estar por lo menos en tu trabajo anterior. Piensa en esto, tu perfil de riesgo es muy importante.

5. Reconocimiento de Oportunidades de Negocio

El reconocimiento de buenas oportunidades de negocio es fundamental para decirte a emprender o no. De todas formas, puede no ser un incentivo suficiente para hacerlo si las personas no se ven a sí mismas con las habilidades, el conocimiento y la experiencia necesarios, o si temen que los negocios que inician puedan fracasar.

6. Estudio de Mercado

Realizar un estudio de mercado para conocer la competencia que puede tener nuestro negocio puede ayudarnos a decidir si es el mejor momento o no para iniciar nuestra actividad. Si hay mucha y tienen una guerra de precios significa que has llegado tarde.

7. Motivaciones Personales

Las motivaciones que tengas también puede desempeñar un papel importante a la hora de decirte a emprender un negocio. Comenzar un nuevo negocio es una decisión muy personal que refleja el impulso, la competencia y la motivación de un individuo.

Ten en cuenta cómo cambia el mundo, el mercado y sobre todo la industria en la que quieres emprender. Por ejemplo, muchas personas en todo el mundo están trabajando de manera diferente como resultado de la pandemia. El aumento de los negocios online y el trabajo desde casa pueden ser lo más importante para ti.

Los negocios nuevos que duran tienden a estar en nichos de mercado y venden productos diferenciados por los cuales los consumidores o las empresas están dispuestos a pagar.

8. Franquicias como Opción Inicial

Uno de los negocios más fáciles de abrir en poco tiempo es una franquicia, ya que la central te entregará todo lo que necesitas para arrancar y contarás con su apoyo durante todo el proceso.

La pregunta que muchos se hacen, ¿es posible emprender sin dinero? Otra opción es abrir una franquicia. Comenzar tu negocio a través de una franquicia suprimirá costes y riesgos, puesto que la mayoría del trabajo ya está hecho, por lo que tiene un coste menor que abrir un negocio por tu cuenta.

9. No Existe la Fecha Perfecta

Recuerda que nunca es el mejor momento ni existe la fecha perfecta. Iniciar un negocio es como embarcarse en un emocionante viaje hacia lo desconocido. Sin embargo, al igual que cualquier travesía, elegir cuando es un buen momento para emprender un negocio puede marcar la diferencia entre el triunfo y los desafíos insuperables.

Una pregunta común entre quienes quieren emprender es, ¿cuál debe ser el momento ideal para emprender?, ¿en qué momento debo emprender?, ¿cómo sé cuál es el momento de lanzarme al ruedo? Y mi respuesta a esta pregunta es, todo depende. Depende en qué situación estés, depende cuál sea tu perfil de riesgo, depende qué sea lo que quieras conseguir, sin embargo, podemos tener una estructura que nos enseñe cuáles son las señales que debo tener alrededor para entender cuándo arranco.

¿Cuándo es Demasiado Pronto para Emprender?

Si un emprendedor presenta una solución que aún no ha ganado visibilidad, esto podría indicar un enfoque innovador o, por el contrario, podría señalar que carece de potencial de crecimiento. Además, si el emprendedor no tiene claridad sobre los beneficios que su empresa aporta, le resultará difícil persuadir a otros para que adquieran sus productos o servicios.

La tentación de ser pionero en el lanzamiento de algo nuevo puede ser fuerte y podría posicionar rápidamente a la empresa como líder en su industria. Sin embargo, es imperativo verificar que existe una demanda real entre las personas que se beneficiarán de dicho proyecto. Además, la adopción de tecnologías novedosas implica la necesidad de integrarlas con las existentes, lo que requiere infraestructura, recursos y tiempo para garantizar una operatividad total.

¿Cuándo es Demasiado Tarde para Emprender?

Es demasiado tarde para emprender un negocio cuando la saturación del mercado es evidente y existen numerosos competidores que ya ofrecen soluciones similares. Llegar tarde a la escena empresarial no solo puede resultar desmotivador, sino que también implica una pérdida de los esfuerzos invertidos.

La importancia de la innovación se manifiesta al no necesariamente crear algo completamente nuevo, sino al incorporar una funcionalidad única o mejorar aspectos clave de un producto o servicio ya existente. Identificar una necesidad en el mercado no garantiza exclusividad, por lo que realizar un exhaustivo estudio de mercado y analizar a los competidores de manera integral se vuelve crucial.

Indicadores Comunes para Decidir Emprender

  • Disposición para asumir riesgos: Emprender implica tomar riesgos, y el momento ideal es cuando puedes hacerlo sin temor al error.
  • Identificación de una necesidad no satisfecha: Observar y detectar una necesidad en el público que aún no esté siendo atendida es clave.
  • Diferenciación y calidad: Ofrecer algo superior a la competencia, algo único y de calidad, es esencial.
  • Formar un equipo sólido: El equipo es el alma de cualquier empresa.
  • Integrar la tecnología: Incorporar la tecnología en la base del negocio es fundamental en la actualidad.

En cuanto al momento específico para emprender, depende de tu preparación, el control que tengas sobre la situación y tu disposición a asumir riesgos. Algunos optan por emprender mientras aún trabajan en otro proyecto para tener ingresos, siendo una opción más segura pero más lenta.

En resumen, determinar el momento ideal puede ser difícil, pero hay indicadores comunes, como la demanda del público objetivo y la falta de competidores que pueden ayudar. Anticipar la aparición de competidores y estar atento a las necesidades del mercado son clave. Aunque nunca hay garantías de éxito, el momento ideal maximiza las oportunidades de triunfar en el emprendimiento.

El Perfeccionismo y la Acción

Ahora, una cosa que debes evitar es el síndrome del perfeccionista, esta idea de, ¡Oye voy a empezar a trabajar en este proyecto, lo estoy puliendo, estoy en la página web, estoy en el logo, estoy haciendo abcd…!, una cantidad de conceptos e ideas que son necesarios para el proyecto, pero que no te deberían tomar tanto tiempo.

¿Por qué? Porque a los que dicen que están “perfeccionando su trabajo antes de salir”, tengo algo para decirles: un perfeccionista que no ejecuta, que no lleva nada a la acción, en realidad es una persona llena de miedo, no es perfeccionista.

Si eres de los que está todavía puliendo la idea, todavía mirando, todavía tratando de que sea perfecto, te digo: el perfeccionismo es una ilusión, no existe, es subjetivo, lo que para ti puede ser perfecto, para otra persona no. Entonces no pierdas tu tiempo teniendo una idea estancada sin ver la luz del sol.

Debemos hacer la transición y entrar en acción, hay que hacer cosas, no te quedes diciendo que eres perfeccionista, perfeccionista sin acción es una persona llena de miedo. El verdadero perfeccionista es aquel que luego de tomar acción, luego de implementar cosas, perfecciona en la marcha. Un perfeccionista es una persona que en la acción mejora lo que hace, no alguien que está lleno de miedo sin hacer nada. Así que mi pregunta para ti es, ¿qué clase de perfeccionista eres?

Entonces, ¿cuándo es el momento más indicado para emprender?, no lo sé, tú lo sentirás en tu corazón. Ten un plan de transición y sal del perfeccionismo que te paraliza a un perfeccionismo que te ayuda a mejorar.

Busca oportunidades, esa es la clave, tienes que empezar a moverte, a mirar qué cosas resuenan con tu capacidad, con tu idea, con aquello que realmente te gusta y te apasiona, creo que es la manera más sabia para tener claro cuál es el mejor momento para emprender.

Cada uno tiene una situación, en mi caso era una situación tan triste en la que simplemente nada de lo que hacía me hacía feliz y la única cosa que podía encontrar era salir de esa infelicidad profesional a buscar algo que realmente me motivara, me llenara de estímulos y me apasionara, por eso emprendí, para mí fue el momento más indicado. ¿Cuál es tu caso? Piénsalo, analízalo, si ese trabajo que tienes no te gusta, no te llena, puede ser un buen momento para empezar.

Si lo que estás haciendo no termina de cuajar como quisieras ese es el momento más indicado para emprender, si estás en una idea de negocio que no te mueve y tienes otra cosa por ahí dormida, sácala, púlela, quítale el polvo y empieza a trabajar en ella. Así que no lo olvides, tener un plan de transición y un perfeccionismo en la acción, son dos claves fundamentales que todos los emprendedores con marca deben saber.

Lanzar un producto o proyecto en el momento adecuado puede ser fundamental para su éxito. Además, cuando hablamos de ese momento adecuado, tenemos que mencionar muchos factores. Entre ellos se encuentran el sistema financiero, la economía y el estatus social. Emprender se ha puesto de moda en los últimos años, pero no es buena idea subirse al carro sin más y porque sí.

Lejos de la imagen romántica que transmiten los medios, el emprendimiento incluye una serie de desafíos que te ponen a prueba como seguramente ningún otro proyecto lo ha hecho antes. Establecer el momento perfecto es muy difícil, ya que siempre hay algún riesgo. Las condiciones óptimas variarán mucho según el tipo de proyecto o servicio que planees lanzar, pero existen algunas métricas que pueden guiarte.

El Impacto del Entorno en el Emprendimiento

Y es que únicamente escuchamos noticias sobre el mal comportamiento de la prima de riesgo, el poco halagüeño futuro que nos auguran diversos organismos internacionales o la cantidad de empresas que están cerrando ¿es esta la única realidad? En mi opinión no. De hecho, este panorama está induciendo en buena parte de la población un estado de melancolía y estupor que anula su iniciativa y hace que todo lo acontecido en sus vidas sea interpretado en clave negativa… y el emprendimiento no es una excepción.

Si, es un momento complicado que hace que el inicio de cualquier aventura empresarial sea más difícil, sobre todo desde un punto de vista del capital inicial… pero también es un momento extraordinario para iniciar un negocio, una auténtica época dorada del emprendimiento. Si lo pensamos un poco, para quien realmente es extremadamente agresiva la situación actual es para las empresas consolidadas, especialmente si son Pymes, que están viviendo su particular purgatorio, consecuencia en muchas ocasiones de haber dejado de lado aspectos clave tales como la innovación o el pensamiento a largo plazo, y haberse focalizado solo en despachar (ni siquiera vender).

Los consumidores han dejado de estar sometidos a las grandes marcas. En épocas de abundancia, los clientes a menudo han sido el primer obstáculo para los emprendedores, que veían que a pesar de ofrecer un producto/servicio mejor no conseguían la aceptación merecida en el mercado… ya que el cliente no compraba el mejor producto sino el que tenía la marca más conocida… aunque fuera más cara o peor.

Resulta mucho más barato empezar. Tu seguridad laborar no es ya una barrera. Una de los grandes obstáculos que la mayoría menciona al empezar es la reticencia a dejar de lado un trabajo bien pagado y seguro… lo que a día de hoy es cada vez más raro. Las personas que trabajan por cuenta ajena ya no consideran sus puestos "estables”, y viven envueltos en una tremenda incertidumbre. Sin duda es algo por lo que lamentarse, pero ya que es complicado gozar de una buena seguridad laboral… ¿porqué no crear tu propia empresa, aunque sea para autoempleo? No es sencillo, sin duda, es un camino duro no apto para todo el mundo… pero ¿cual no es ahora?.

No tienes una “mochila” o herencia que gestionar: Aunque a menudo da miedo competir con los grandes dinosaurios del sector, la realidad es que su situación no es envidiable: se enfrentan a estructuras de costes rígidas y pesadas, que no sólo las hacen lentas sino caras. Además a menudo vienen de una cultura corporativa reactiva y poco innovadora… lo que es una profunda desventaja en la situación actual. Cualquier empresa que nazca en la situación actual será probablemente creada con una estructura muy ligera y con personal ágil y adaptable, lo que en la práctica es una ventaja competitiva importantísima.

Por último, existe otra circunstancia a valorar: los requisitos de facturación de éste tipo de empresas son altos, y requieren un recurrente complicado de conseguir todos los meses.

Nunca ha habido tanta información: Hace más de 10 años yo estaba peleando en una startup, y no había apenas información sobre nada. No teníamos ni idea de cómo hacer las cosas, y cometimos muchos errores (muy caros) que posiblemente podríamos haber evitado. Sin embargo, ahora vivimos un auténtico renacimiento del conocimiento de la startup. Si uno se toma la molestia puede acceder a decenas de lecciones aprendidas, formas de llegar al mercado, opciones para ejecutar o diseñar un modelo de negocio que hace poco eran muy difíciles de encontrar (o simplemente imposibles).

Todo esto hace que, aunque efectivamente es muy complicado asegurar una financiación mínima para empezar (que en mi experiencia realmente es mucho más pequeña de lo que crees, sobre todo si adoptas una filosofía “lean”), lo cierto es que es un buen momento para lanzar una nueva aventura empresarial. De hecho, compañías tan emblemáticas como Apple o Microsoft nacieron con una filosofía absolutamente ligera y en una coyuntura de crisis económica importante, y a pesar de ello consiguieron desafiar al status quo de la época y convertirse en los referentes que son ahora… y todo ello sin contratar unas caras oficinas al principio o personal de apoyo.

Consideraciones Adicionales

Aunque, en realidad, no existe una receta mágica para saber cuándo ha podido llegar el momento de emprender, sí que existen algunos elementos a tener en cuenta antes de tomar la decisión definitiva.

  • Idea de negocio: Antes de poner en práctica una idea de negocio, hay que evaluar con realismo si se encuentra en el punto de maduración adecuado. Quizá una de las maneras para saber es si existe una propuesta de valor clara.
  • Situación personal: Emprender exige una motivación importante para saber el esfuerzo y tiempo que exigirá si se desea tener éxito.
  • Estado financiero: Otro de los factores determinantes es el estado de las finanzas personales y del capital disponible para arrancar. Lo recomendable es contar con un colchón financiero que permita cubrir gastos personales durante, al menos, seis meses. También es fundamental realizar un plan de negocio que contemple ingresos, gastos fijos, costes de operación y punto de equilibrio.
  • Situación del mercado.
  • Experiencia.
  • El factor emocional. También es clave encontrar un equilibrio entre preparación y acción.

Antes de emprender un negocio, puede ser también recomendable llevar a cabo una serie de pruebas para intentar calibrar las posibilidades reales de éxito.

  • Encuestas y entrevistas.
  • Prueba piloto.
  • Creación de una landing page.
  • Publicidad.
  • Pre-ventas o reservas: Implica cobrar por adelantado o llevar a cabo una campaña de preventa.

Septiembre: ¿Un Mes Ideal para Emprender?

Septiembre no es exclusivamente el mes de la “vuelta al cole”, al trabajo, de la apertura de las matriculaciones en las escuelas de idiomas y las ofertas para apuntarse al gimnasio después de los excesos del verano. Septiembre es también el mes ideal para emprender un negocio porque volvemos de vacaciones y las empresas tienen las pilas muy cargadas, las plantillas están al 100% de sus trabajadores, es una etapa para iniciar nuevos proyectos después del parón del verano, entran en vigor muchas medidas económicas, en los últimos meses del año se hacen más solicitudes de ayudas y subvenciones y también se acerca la Navidad, una época en la que el consumo se dispara.

  • Vuelta de vacaciones: Septiembre es el mes en el que más trabajadores vuelven de sus vacaciones de verano. Así que las plantillas vuelven a estar al 100% de sus activos y todos llegan descansados y con las pilas muy cargadas después de unas semanas de descanso y ocio.
  • Se instauran nuevas medidas económicas.
  • Se acerca la Navidad: Esto significa que el consumo se dispara en las semanas previas.
  • Subvenciones.
  • Facilidad para conseguir clientes: Después del verano, a pesar de que algunas familias tienen que hacer frente a los gastos del inicio del curso escolar, los clientes están más predispuestos a consumir que en verano.

Si sólo quieres una frase motivacional quédate con esta: “El mejor momento para abrir un negocio fue ayer y el siguiente mejor momento es ahora”.

El Calendario Fiscal del Autónomo

El calendario fiscal del autónomo tiene unas fechas claves y modelos, como las trimestrales, tanto de liquidación del IVA como de pagos fraccionados del IRPF, o los modelos anuales que hay que presentar del ejercicio fiscal, como es la propia declaración de la renta.

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6 tips para un negocio exitoso