La reciente DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) ha ocasionado un impacto económico sin precedentes en la Comunitat Valenciana, con pérdidas estimadas preliminarmente en más de 9.365 millones de euros. Como viajera del último vagón de un tren cuya locomotora ha chocado frontalmente contra otro convoy, la economía valenciana ya conoce la magnitud de la tragedia. Obviamente, no ha salido ilesa.
Cuando en los primeros días se buscaban desaparecidos y miles de voluntarios acudían en socorro de los afectados, nadie en su sano juicio se atrevía a poner cifras. Se sabía del destrozo enorme en casas y comercios, en carreteras, vías de tren y puentes, del colapso en decenas de polígonos industriales, de los campos anegados... en fin.
Ahora empieza a atisbarse la magnitud de los daños, pero son cifras muy preliminares, como apunta Ricardo Miralles, responsable de Estudios de la Confederación Emprearial de la Comunitat Valenciana (CEV), que, en una primera valoración que solo se refiere al tejido empresarial, habla de 9.365 millones en pérdidas. No cuenta a la construcción ni al transporte, así que los datos de la Cámara de Comercio de Valencia vienen a ser muy similares al incluir a ambos sectores: 13.314 millones.
Una enormidad, sobre todo si tenemos en cuenta que en aquella fatídica jornada se desvaneció al menos el 10 % de la riqueza de la Comunitat Valenciana, cuyo PIB está en 126.000 millones.
Entre las víctimas de esta catástrofe, se encontraron destacados empresarios valencianos, cuya pérdida ha supuesto un duro golpe para el sector empresarial y deportivo de la comunidad.
Según el informe “Balance de la situación empresarial de la zona cero, tras un año de la dana de octubre de 2024”, presentado por la Cámara de Comercio de Valencia, siete de cada diez negocios afectados sufrieron daños graves o muy graves que les obligaron a cerrar durante más de diez semanas.
Un año después el 70% de las empresas del sector servicios en la zona cero ha vuelto a levantar la persiana. Un 20%, 460 empresas, no lo logró: los daños, las deudas o el desaliento fueron demasiado. El 10% restante sigue en obras, atrapado en la burocracia de los seguros o en la falta de fondos.
La reconstrucción tras la DANA marcará el futuro económico de la Comunidad Valenciana
Impacto Sectorial
La DANA ha afectado gravemente a diversos sectores de la economía valenciana, cada uno con sus particularidades y desafíos.
Sector Primario
El impacto de la DANA sobre el sector primario ha sido especialmente grave. Las lluvias torrenciales afectaron a 33.728 hectáreas en nueve comarcas, con graves perjuicios en cultivos de cítricos, caqui, hortalizas y viveros, así como daños significativos en infraestructuras agrícolas, maquinaria y explotaciones ganaderas. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) calcula pérdidas por 1.019 millones de euros.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) estima que más del 40% de las explotaciones, empresas e infraestructuras agrarias no han recuperado su estado previo al temporal. El agua arrasó especialmente con el caqui, los cítricos, la uva de vino -las pérdidas del campo ascendieron a 1.380 millones de euros- y un año después hay numerosas zonas arroceras de las que todavía hay que sacar tierra.
En la mayoría de los casos, los agricultores han optado por solicitar la ayuda del Ministerio -peritada por la empresa pública Tragsa- para agilizar las reparaciones de sus explotaciones por sus propios medios o contratando a terceros. No obstante, la tardanza en recibir dichas compensaciones está retrasando estas obras, en caso de tenerlas concedidas, ya que muchos afectados no han sido ni siquiera incluidos en los listados de beneficiarios. En cuanto a los agricultores que han decidido esperar a que Tragsa realice las reparaciones, el plazo de espera puede prolongarse durante meses e incluso años, dado el ingente trabajo que tiene por delante.
“La rentabilidad agraria ya era complicada y ahora tras la dana, si no se actúa rápidamente, cundirá el desánimo y el abandono sobre todo en agricultores de edad muy avanzada o con parcelas pequeñas”. advierte el presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado. Asimismo, reclama la construcción de las infraestructuras hidráulicas -presas, diques, canalizaciones, etc.- que vienen reivindicando desde hace 40 años para evitar más desastres.
Sector Industrial
El sector industrial, por su parte, es el que ha sufrido un golpe más devastador. La Federación Empresarial de Agroalimentación de la Comunidad Valenciana (FEDACOVA), sitúa en más de 3.350 millones las pérdidas en su sector. Según la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (FEMEVAL), las pérdidas en el sector metal ascienden a 1.488 millones de euros, afectando a 6.150 empresas y poniendo en riesgo el empleo de 47.549 personas.
Sector Servicios
Dentro del sector servicios, CONFECOMERÇ cifra en más de 1.500 millones las pérdidas registradas en el sector comercio. En el caso de la hostelería, una primera aproximación sitúa en más de 300 millones las pérdidas. La Asociación de supermercados de la Comunidad Valenciana (ASUCOVA), por su parte, las sitúa en 95 millones. El sector de la imagen personal (peluquerías, estética y barberías) calcula pérdidas de 15 millones de euros, con más de 350 profesionales afectados. La misma cifra da el sector de la formación, representado por la Asociación Empresarial de Centros de Formación de Valencia (CECAP-CV). La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET), cifra en 47 millones de euros las pérdidas calculadas hasta el momento.
El sector hostelero es uno de los más afectados porque todos sus negocios están a pie de calle y el agua los arrasó sin excepción. De acuerdo con la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia, el 75% de los 2.000 locales dañados ha reabierto sus puertas, un 15% ha cerrado definitivamente (unas 300 empresas) y un 10% sigue en obras.
Las consecuencias económicas se extienden también al turismo, donde preocupa la recuperación de eventos y grupos programados para los próximos meses en la ciudad de Valencia.
El sector de la distribución comercial pide calma, aunque no lo tiene fácil. Las cadenas de supermercados e hipermercados que operan en la Comunidad Valenciana proponen no hacer acopios innecesarios. Así lo reclama el director de la asociación de supermercados Asucova, Pedro Reig, que cuenta entre sus asociados con MasyMas, Dialprix, Hiperber, Spar, Consum y Mercadona.
Un sector que venía marcando récords durante este 2024, el turístico, tampoco se ha librado de los efectos de la DANA. Así, dentro de una actividad que genera el 16% del PIB valenciano, el presidente de la Confederación de Empresarios Turísticos de la Comunidad Valenciana, Luis Martí, no puede dar aún una cifra de daños económicos o empresas del sector golpeadas, aunque tiene claro que ha habido "máxima afectación" en aquellos establecimientos ubicados en el área metropolitana de Valencia.
Según datos de Hosbec, la ocupación hotelera en la ciudad de Valencia estaba a principios de agosto "entre un 60% y 65%", frente al 80%-85% del año previo, y que el ticket medio de los restaurantes y bares afectados por la dana se ha reducido un 35% frente a los niveles previos, explica Manuel Espinar, presidente de Hostelería de Valencia.
Como reflejo de este “escepticismo sobre el presente y el futuro” del sector, apunta Espinar, solo un 8% de las empresas del sector de la hostelería han recurrido a financiación ajena (ICO o préstamos privados), ya que muchas siguen teniendo pendientes los préstamos ICO de la pandemia, que habían quedado paralizados por la dana pero ahora se vuelven a activar.
Consecuencias sobre el Empleo
Las consecuencias sobre el empleo amplifican los daños causados. El total de ERTES registrados asciende a los 1.870, mientras que el número de personas trabajadoras bajo la cobertura de un ERTE (ya sea en suspensión o reducción de jornada) es de 21.295.
DDecenas de millones de euros en pérdidas en el conjunto del sector y una gran empresa como Ford Almussafes optando por recurrir al ERTE por Fuerza Mayor. Ese es el contundente resumen que la DANA y sus consecuencias deja ya para un sector como el del automóvil, clave en la economía de la Comunidad Valenciana al representar un 8% de su Producto Interior Bruto (PIB) y generar casi el 6% del empleo.
Las secuelas de la dana, no obstante, no han impedido que las empresas hayan apostado por reforzar el empleo para garantizar la subsistencia de los hogares afectados por el desastre: tanto las contrataciones como los datos de afiliacion a la Seguridad Social han superado los previos a la dana en esas poblaciones.
Un año después de las inundaciones que arrasaron con numerosos municipios de la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Andalucía y otras regiones de España, las secuelas económicas de esta tragedia humana y material siguen vivas. El tejido empresarial trata de rehacerse, aunque lo hace a medio gas: muchas empresas han vuelto a abrir, otras siguen en obras y algunas no lograron resistir.
El Refugio Imposible: La Vivienda
Mientras la economía lucha por rehacerse, el mercado inmobiliario en las zonas afectadas vive su propia paradoja. Según datos de la Asociación de Inmobiliarias de la Comunidad Valenciana (Asicval) correspondientes al pasado mes de mayo, la demanda de alquiler ha crecido un 27%, pero la oferta ha caído un 38%. Los precios, empujados por esa escasez, se han disparado un 18,1%.
En la compraventa, el patrón se repite: demanda +22%, oferta -31,3%, precios +18,8%. Según los datos de Idealista correspondientes al mes de mayo, el alquiler subió de precio un 9,9%% y la vivienda en venta un 12,8%. Estos porcentajes evidencian que la escalada de precios en las zonas golpeadas por las inundaciones ha sido muy superior a la de la media nacional.
A mes de octubre, Nora García Donet, presidenta de Asicval, apunta a LA RAZÓN que la situación sigue igual: “Lo que se pone a la venta se vende y lo poquito que hay de alquiler se alquila inmediatamente. Pasa en todas partes pero en las zonas afectadas hay más tensión porque hay menos viviendas disponibles”.
En este sentido, la secretaria general de Comisiones Obreras en la Comunidad Valenciana, Ana García, critica que aún hay familias desplazadas de sus viviendas y que las ayudas al alquiler concedidas son “insuficientes” ante la enorme dificultad de encontrar alquileres asequibles y dignos en sus municipios tras la dana.
Pérdida de Empresarios
La DANA que azotó la Comunidad Valenciana dejó una estela de devastación, y entre las víctimas se encontraron destacados empresarios. Cuatro empresarios valencianos se encontraban entre los desaparecidos tras el fenómeno meteorológico.
Los equipos de búsqueda en la Comunitat Valenciana encontraron los cuerpos sin vida de tres de ellos: José Luis Marín, Vicente Tarancón (Luanvi) y Miguel Burdeos (The SPB). Se les perdió la pista tras una comida en la localidad de Chiva. Estaban acompañados por Antonio Noblejas, economista y exdirector de EDEM, que sigue sin ser localizado.
Perfiles de los Empresarios Fallecidos
Miguel Burdeos
Miguel Burdeos era el dueño de la empresa The SPB, fabricante de productos de limpieza líder y uno de los principales suministradores de Mercadona, concretamente de la gama de Deliplus y Bosque Verde. Según la propia compañía, Burdeos, de 74 años, ha fallecido "como consecuencia de los efectos devastadores de la DANA que ha asolado la provincia de Valencia".
Vicente Tarancón
Tarancón de 72 años, era el fundador de la marca deportiva Luanvi, que en el pasado ha vestido a los principales clubes de la Comunitat, como son el Valencia C. F. y el Levante. Actualmente, la firma textil es la encargada de vestir al Valencia Basket."Su legado y compromiso con el deporte marcaron una diferencia en Valencia y en toda España", dedicaban al CEO de Luanvi, pues, por ejemplo, la marca viste actualmente al equipo de Valencia Basket, así como también lo ha hecho en el fútbol con el Valencia CF y el Levante UD.
José Luis Marín
Marín era un conocido empresario propietario de los colegios Mas Camarena. Marín fundó en 1962 junto a María Teresa Medina el Centro de Estudios Marni, que dio comienzó a lo que luego sería el Grupo de Colegios Siglo XXI, al que pertenece el Complejo Educativo Mas Camarena.
Cifras de la Tragedia
La última actualización de los datos oficiales sobre los efectos de las inundaciones por la DANA elevan el número de fallecidos a 222 y a 36.803 el número de personas que han sido rescatadas, 82 de ellas en las últimas horas.
La reciente DANA ha ocasionado un impacto económico sin precedentes en la Comunitat Valenciana, con pérdidas estimadas preliminarmente en más de 9.365 millones de euros. La hostelería es uno de los sectores más perjudicados, con pérdidas estimadas en más de 300 millones de euros. Las lluvias torrenciales y las inundaciones han afectado tanto a instalaciones como a la operatividad de negocios clave, dejando en riesgo miles de empleos.
En el sector primario, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) calcula pérdidas por 1.019 millones de euros debido a los daños en 33.728 hectáreas de cultivos, infraestructuras agrícolas y explotaciones ganaderas. En el comercio, CONFECOMERÇ cifra las pérdidas en más de 1.500 millones de euros, mientras que la Asociación de supermercados de la Comunidad Valenciana (ASUCOVA) las sitúa en 95 millones.
El impacto en el empleo es igualmente alarmante, con 1.870 ERTES registrados que afectan a 21.295 trabajadores y 23 ERES que han dejado a 125 personas sin empleo.
Ayudas y Recuperación
Empresarios y representantes sectoriales han solicitado una respuesta coordinada y ágil para enfrentar los devastadores efectos de la DANA. La reconstrucción, recalcan, requiere apoyo económico inmediato para mitigar el impacto en la economía y el empleo.
Teniendo en cuenta que esta cifra de pérdidas podría incrementarse significativamente, cuando pueda hacerse una valoración más ajustada a la realidad; las consecuencias que esto tendría sobre el empleo, y que las pérdidas calculadas no incluyen el lucro cesante pendiente de cuantificar, empresarios y representantes sectoriales han subrayado la necesidad de un esfuerzo mayor por la reconstrucción, solicitando un apoyo más potente y ágil que ayuden a mitigar los devastadores efectos de la DANA.
Morata incide en la necesidad de las ayudas públicas «por el tamaño pequeño de muchas empresas y la edad de los empresarios, que les imposibilita a endeudarse. Muchos, sin dinero, no van a poder seguir». Y reclama extremar la celeridad en su adjudicación.
Maudos va en la misma línea: «Si caen empresas es porque la ayuda o llega tarde o es insuficiente y eso no nos lo podemos permitir. Por eso es tan importante que la liquidez llegue de forma urgente a empresas, autónomos y familias. Si la inactividad se prolonga en el tiempo, las empresas pueden perder sus clientes y «morir» a medio plazo. No creo que cambie el tejido productivo, pero hay que restaurar el que había el día 28 de octubre».
Ricardo Miralles (CEV) asegura que la reconstrucción «abre una ventana de oportunidad.
Lograr estos objetivos exigirá adaptar las medidas e instrumentos de apoyo a las distintas fases del proceso de recuperación, dada su complejidad y duración. Además, el informe insiste en reforzar la cultura del riesgo, mejorar el acceso a seguros adecuados, impulsar la digitalización de los negocios tradicionales y garantizar un flujo ágil de indemnizaciones y ayudas públicas.
Según el estudio, 6 de cada 10 negocios está pendiente de recibir alguna de las ayudas solicitadas y tres de cada diez negocios ha cobrado todas las ayudas solicitadas.
En este sentido, el informe revela que, en el caso de las empresas del sector servicios, solo una de cada 10 pudo cubrir las reparaciones sin pedir ayudas ya que los daños oscilan entre 30.000 y 100.000 euros, con un promedio de 61.000 euros por negocio. Además, seis de cada 10 negocios aún están pendientes de cobrar algunas de las ayudas solicitadas que son clave para que puedan culminar su recuperación, En el caso de la industria, cuatro de cada 10 empresas aún esperan ayudas.
Tabla: Resumen de Pérdidas por Sector (Estimaciones Preliminares)
| Sector | Pérdidas Estimadas |
|---|---|
| Sector Primario (Agricultura y Ganadería) | 1.019 millones de euros |
| Sector Industrial (Agroalimentación) | Más de 3.350 millones de euros |
| Sector Industrial (Metalúrgico) | 1.488 millones de euros |
| Comercio | Más de 1.500 millones de euros |
| Hostelería | Más de 300 millones de euros |
| Supermercados | 95 millones de euros |
| Transporte y Logística | 47 millones de euros |
Es crucial que las ayudas lleguen a las empresas para evitar una mayor destrucción en el tejido productivo. La percepción de los dirigentes empresariales es, sin embargo, pesimista. Lo dice el presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, José Vicente Morata, que coincide con el directivo de la patronal Ricardo Miralles: «Cada día que pasa lo veo peor. Va a ser una recuperación muy lenta en vista de cómo está la situación» de tantos y tantos empresarios y autónomos que han sufrido la devastación.
