La decisión de emprender un negocio propio es un giro importante en la vida de cualquier persona. En España, esta elección se presenta con una serie de ventajas y desventajas que es crucial considerar antes de dar el paso. Este artículo explorará en detalle estos aspectos, proporcionando una visión completa para aquellos que se plantean iniciar su propio camino empresarial.
¿Emprender o Buscar un Empleo?
La situación actual ha llevado a muchas personas a plantearse dar un giro a su vida. ¿Es mejor ser autónomo o trabajar para una empresa? La respuesta no es tan evidente, porque algunas personas prefieren la aventura y otros optarían antes por la estabilidad. También podría ocurrir al revés, que una persona elija trabajar para otros al principio, con el fin de aprender un oficio y de ganar estabilidad. Emprender no es un camino fácil, y además requiere de conocimientos, riesgo, habilidades y actitud.
Diferencias entre Empresario y Emprendedor
Según el diccionario de la Real Academia Española, el empresario es el “titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa” y el emprendedor el que “emprende, con resolución, acciones o empresas innovadoras”. En teoría, el empresario posee un negocio y lo dirige, mientras que el emprendedor actúa con decisión e innovación.
El empresario suele moverse en las capas altas de la gerencia; puede ser el propietario pero también pertenecer al consejo de administración o a la junta de accionistas de la compañía. El empresario está al mando y esa es la función que desempeña, ayudado por su perfil de gestor. El resto de las tareas, las delega en sus empleados que deben cumplir con las metas de productividad de la compañía. En cuestiones de riesgo, el empresario lo calcula al milímetro, analizando hasta dónde puede llegar para no perjudicar al negocio.
El emprendedor también sabe adaptarse a las circunstancias y ser flexible, pero se centra más en la idea. El emprendedor, sobre todo al principio, suele estar solo o contar con un equipo muy reducido, por lo que debe hacer de todo. La incertidumbre forma parte de su día a día. Suelen poner en juego dinero, esfuerzo y tiempo para sacar adelante su negocio.
Ambos comparten visión, liderazgo, adaptación al cambio y orientación a resultados.
Ventajas de Ser Empresario
A la hora de emprender, son muchas las ventajas que te pueden hacer tomar esta decisión:
- Independencia laboral: Ser tu propio jefe y tener tus propios horarios. Cuando abres tu empresa tienes una autonomía que no tendrás trabajando para otra persona.
- Estabilidad: Saber que tienes una estabilidad laboral, será otro de los puntos fuertes.
- Dar vida a tu propia idea: Para muchas personas no hay mayor satisfacción que trabajar en su propio proyecto, desde el inicio hasta la ejecución.
- Grandes ingresos: Si tu proyecto funciona correctamente y tiene éxito, puede que tus ingresos sean superiores que trabajando como empleado para otra empresa.
- No tienes un techo salarial: Puedes escalar y multiplicar tus resultados; el límite de lo marcas tú.
- Puedes sentir la realización de estar luchando por algo propio, un propósito.
- Te permite diversificar ingresos, no jugarte todo a una sola carta.
- Hacer realidad un sueño o una idea personal. La motivación de un empresario que hace su trabajo por unos ideales, un sueño o unos valores. Esto le llevará a ser más creativo e implicarse directamente en el proyecto. Esto es el sentido de pertenencia. Al comenzar una aventura, con sus retos, el empresario lucha por algo que considera prácticamente suyo. Los beneficios del emprendedor irán incrementando a medida que el negocio escale.
- La vocación es uno de los factores personales que atrae al emprendedor. Éste podrá trabajar en algo relacionado con sus estudios y que le guste, no en un empleo impuesto.
- Poder elegir tu equipo de trabajo.
- Contribuir al entorno social, poder implicarse en proyectos de responsabilidad social corporativa y en mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
Independientemente del trabajo que se realiza, la libertad que otorga el tener tu propia empresa y tomar tus propias decisiones son una gran ventaja que se tiene muy en cuenta a la hora de plantearse el ser emprendedor. Por supuesto la clave del éxito está en saber valorar y hacer uso de esta libertad en nuestro favor y el de la empresa, lo cual no es innato en cada uno, sino que se va desarrollando poco a poco a medida que nos vamos desenvolviendo con más soltura en nuestra nueva actividad. Además, no olvidemos que ser tu propio jefe te permite también seleccionar a las personas que quieres que formen parte de tu equipo de trabajo.
Ser ambicioso no es un rasgo negativo, ni tampoco lo es el hecho de querer conseguir una estabilidad económica y aspirar a un nivel de vida superior. Retar y poner en prueba las habilidades de uno mismo, arriesgarse y ver cómo prospera una idea viene acompañado de un sentimiento de satisfacción único y nos hace sentirnos invencibles. Ser de utilidad para la sociedad a través de acciones de diversa índole se puede considerar también como un logro personal de auto realización.
Desventajas de Ser Empresario
Emprender un nuevo negocio supone muchos riesgos, entre ellos:
- Asumir una gran inversión económica: Emprender no es barato, necesitas contar con un presupuesto, recursos y una gran cantidad de tiempo, sobre todo, al comienzo de la actividad.
- Desconocer el mercado al que te expones: Antes de lanzar cualquier actividad empresarial, debes realizar un ejercicio de investigación previo para saber qué necesidades tiene la gente, y si tu producto o servicio las va a cubrir.
- No estar preparado para emprender: Sacar adelante tu propio negocio es algo para lo que no todo el mundo está preparado. Se requiere de una disponibilidad y compromiso muy altas.
- No poseer todos los medios necesarios: Para poder desarrollar una actividad empresarial debes contar con una serie de recursos, ya sean tecnológicos, logísticos, humanos o financieros, entre otros.
- Saber administrar la autonomía recién adquirida: La autonomía también trae sus inconvenientes, y es que para ser emprendedor hay que exigirse un determinado grado de organización y disciplina para no hundirse a uno mismo de forma rápida y catastrófica.
- Inevitables riesgos económicos: Otro de los aspectos negativos del emprendimiento es el inevitable riesgo económico al que nos enfrentamos: todo negocio o actividad empresarial requiere de medios económicos para iniciarse, pero no hay seguro que valga aquí, pues todo emprendedor se arriesga a fracasar al comenzar un nuevo proyecto y perder todo su dinero.
- Tu tiempo libre siempre sujeto a la carga de trabajo: Ser emprendedor conlleva sacrificar noches sin dormir para sacar el negocio adelante. La flexibilidad horaria podría convertirse en tu peor enemiga, aunque es cierto que en teoría eres el que se establece sus vacaciones y los días de trabajo.
- Trabas administrativas: Es un impedimento para el 31% de los jóvenes, y por la fiscalidad, según el 21,9%. Uno de los principales inconvenientes fiscales son las tasas de autónomos y el Impuesto de Sociedades.
- Inestabilidad: A nivel personal, dentro del emprendimiento en España destaca la inestabilidad que da el hecho de crear una empresa propia. Es la antítesis que supone mantener un puesto como asalariado tanto en la Administración pública como en una multinacional.
- Miedo al fracaso: También destaca el miedo al fracaso, y más dentro de un mercado laboral que está entrando en recuperación, pero en el que continúa habiendo las altas tasas de paro vividas en el país.
- Dedicación total: Para emprender en España hay que empezar dedicándose a todas las actividades de la empresa, aumentando las horas extras y cargando con los riesgos, según Asepyme.
Asimismo, y a diferencia de un trabajador por cuenta ajena, las responsabilidades que se concentran en tu persona son mucho más grandes tanto en número como en dimensión. Las claves para ser un emprendedor de éxito nos exigen saber un poco de todo: administración y gestión empresarial, comercio, marketing, y, por supuesto, ser un as dentro de nuestro área de trabajo. Por otro lado, si piensas que has erradicado completamente la figura del jefe de tu vida, estás equivocado, pues de ahora en adelante tus jefes serán los clientes y la Agencia Tributaria, entre otros.
Es importante estar preparados y saber evaluar las dificultades que podrían surgir, así como organizar nuestros ingresos de forma responsable hasta que el negocio florezca y alcance una estabilidad que consideremos suficiente. Tampoco está de más tener guardado un plan B en la manga, siempre listo en el caso de que las cosas vayan realmente mal y no quedarnos en la miseria.
En definitiva nadie puede garantizarte que tu empresa vaya a ser un éxito, pero en cualquier caso, con esfuerzo y trabajo estarás más cerca de lograrlo.
Ser Empresario Individual en España
Es muy probable que conozcamos a una o más personas que sean empresarios individuales aunque no sean conscientes de que reciben ese nombre. Después de todo, los autónomos o empresarios individuales son una parte muy importante e indispensable en el tejido empresarial de un país moderno.
Cuando hablamos de autónomos o empresarios individuales, estamos haciendo referencia a las personas físicas que llevan a cabo una actividad de carácter comercial o profesional en su propio nombre y con intención de lucrarse con ella. También se les llama empresas unipersonales, aunque es un término menos empleado, ya que puede confundirse con las sociedades limitadas unipersonales.
Obligaciones del Empresario Individual
Los autónomos cuentan con una serie de obligaciones en diferentes ámbitos que aparecen detalladas a continuación.
Trámites de Alta
Para empezar su actividad económica, el empresario individual ha de realizar una serie de trámites burocráticos de alta en la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) y la Seguridad Social. Frente a otras formas jurídicas, la creación de un negocio como empresario individual es menos elaborada.
Cuota de Autónomo
Una vez se inicia la actividad, el empresario autónomo tiene que pagar mensualmente la cuota de autónomo, mediante la que cotiza a la Seguridad Social. Dicha cuantía puede variar dependiendo de la base de cotización que el autónomo escoja, siendo en 2020 la cuota mínima de 286,15 euros y la máxima de 1233, 33 euros.
Con todo, existe una medida para favorecer a quienes acaban de empezar con el desarrollo del negocio: durante el primer año de actividad, los empresarios individuales que desempeñan por primera vez una actividad por cuenta propia pueden optar por una cuota de 60 euros mensuales, la conocida como tarifa plana (durante el tercer y cuarto semestre la cuantía de la cuota crece, si bien sigue siendo inferior a la cuota mínima habitual).
Obligaciones Contables y Tributarias
En lo que hace a las obligaciones tributarias, el empresario individual ha de pagar el IRPF, realizando las declaraciones correspondientes trimestral y anualmente. Lo mismo ocurre con el IVA, impuesto en el que el empresario autónomo ejerce de sujeto pasivo.
Por otra parte, se encuentran las obligaciones contables: los empresarios individuales también deben llevar una contabilidad de forma ordenada, que se adecúe al régimen fiscal por el que cada uno tribute. De esta forma, además de cumplir con el imperativo legal, también se contribuye a una mejor administración del negocio.
Ventajas y Desventajas del Empresario Individual
Como todas las figuras jurídicas, la del empresario individual cuenta, junto con una serie de ventajas, con una serie de inconvenientes que cabe tener en cuenta.
Ventajas
- Gestión y dirección del propio negocio
- Creación relativamente sencilla
- No requiere capital inicial
- Contabilidad más sencilla que en otras formas jurídicas
- Frente al trabajo por cuenta ajena, el empresario individual cuenta con flexibilidad horaria
- No precisa proceso previo de constitución.
Desventajas
- Responsabilidad ilimitada
- Con un volumen de negocio alto, la carga tributaria es mayor que si se cotizase como privada
- Mayor riesgo en caso de pérdidas: al tener responsabilidad personal e ilimitada, un empresario individual está expuesto a perder todas sus posesiones si se endeuda en su proyecto.
- Asunción progresiva de riesgos: dado que no existen más socios, se carece de asesores y no hay más órganos de control o de decisión, el empresario individual asume toda la responsabilidad de sus actividades económicas.
Alternativas a la Figura del Empresario Individual
Si el aspecto que más te atrae del empresario individual es que sea una persona única la que se encargue de toda la gestión de la empresa, hay otras figuras interesantes en las que también cabe la citada posibilidad:
- Sociedad Limitada Unipersonal (SLU): Esta forma jurídica, que debe registrarse en el Registro Mercantil como SLU, coincide con la sociedad limitada en la mayoría de sus características, si bien se diferencia en que solo una persona física o jurídica posee todas las acciones. En las sociedades limitadas deben existir al menos dos socios para que esta se pueda constituir.
- Sociedad Anónima Unipersonal (SAU): Al igual que en el caso de la SLU, la sociedad anónima unipersonal también ha de registrarse como tal en el Registro Mercantil. En ella, las acciones también pertenecen en su conjunto a una sola persona.
- Emprendedor de Responsabilidad Limitada (ERL): Figura creada en la Ley 14/2013, se diferencia de los trabajadores autónomos y de los profesionales autónomos en que la responsabilidad no es completamente ilimitada, sino que, bajo determinadas condiciones, la vivienda personal puede quedar excluida en caso de tener que hacer frente a deudas.
Tabla Comparativa: Empresario Individual vs. SLU vs. SAU vs. ERL
| Empresario individual | SLU | SAU | ERL | |
|---|---|---|---|---|
| Impuesto sobre la renta | IRPF | IS | IS | IRPF |
| Contabilidad | Depende del régimen fiscal escogido | Presentación de cuentas anuales | Presentación de cuentas anuales | Presentación de cuentas anuales |
| Capital inicial requerido | No hay un mínimo | 3000 euros | 60 000 euros | No hay un mínimo |
| Responsabilidad | Ilimitada | Limitada | Limitada | Ilimitada con excepciones |
Cuándo Cambiar de Empresario Individual a Sociedad Mercantil
Una de las preguntas más frecuentes entre emprendedores es cuándo es conveniente cambiar de empresario individual a sociedad mercantil. En general, podría ser más ventajoso constituir una sociedad limitada cuando los beneficios anuales superen los 50.000 euros, ya que de esta manera se evita el aumento progresivo del IRPF. Además, si se planea reinvertir los beneficios en el negocio, una sociedad mercantil es una opción más atractiva. Otro motivo para optar por una sociedad mercantil es la protección del patrimonio personal.
¿Qué Puede Motivar a Tomar la Decisión de Emprender?
Si todavía no has echado números ni iniciado ningún proceso de planificación o estudio, lo más seguro es que veas el emprendimiento como un filón para la felicidad y la conciliación. Emprender en España (y en cualquier otra parte del mundo) es sinónimo de ser tu propio jefe: Al iniciar un negocio nuevo se tiene la libertad y autonomía laboral para tomar decisiones. Otro de los puntos favorables es que permite consolidar una idea o un sueño. Generalmente, aquellos que toman la decisión de emprender es porque quieren hacer realidad una meta personal. Trabajar en lo que se ama supone un motor de motivación intrínseca casi inagotable. Todo esto por no mencionar que podrás seleccionar el personal de trabajo. Es decir, formar al equipo humano de acuerdo con los gustos y preferencias. ¿Hemos hablado ya de la satisfacción personal? Efectivamente. A ello hay que sumarle el prestigio social a la hora de emprender en España. Los emprendedores son vistos en sociedad como personas capaces.
Cerramos este apartado no sin mencionar el buen clima y la variedad de costumbres españolas. En buena parte del territorio predomina un clima templado. Estas características han permitido que ciudades como Valencia, Málaga y Barcelona posicionarse como escenarios propicios para el emprendimiento.
Factores que Frenan a los Jóvenes Españoles a Ser Empresarios
Ser empresario no está entre las preferencias de los jóvenes españoles. Es decir, solo uno de cada cinco universitarios españoles quiere ser empresario. De ellos, los que se dedican a la ingeniería y arquitectura son los que más dispuestos están a emprender, un 32,7% afirma que quiere llevar a cabo un proyecto empresarial.
- Una situación que también se produce por las trabas administrativas, un freno para el 31% de los jóvenes, y por la fiscalidad, según el 21,9%.
- A nivel personal, destaca la inestabilidad que da el emprendimiento, mientras que mantener un puesto como asalariado tanto en la Administración pública como en una multinacional aporta estabilidad laboral.
- También destaca el miedo al fracaso, y más dentro de un mercado laboral que está entrando en recuperación pero en el que continúa habiendo las altas tasas de paro vividas en el país. El temor crea incertidumbre en el proyecto desde el comienzo y a lo largo de todo el proceso.
- Los emprendedores tienen que empezar dedicándose a todas las actividades de la empresa, aumentando las horas extras y cargando con los riesgos, según Asepyme.
En el trabajo, generalmente siempre hay un jefe o alguien por encima que es en última instancia responsable de tu desempeño y productividad. Cuando comienzas tu propio negocio, no hay un manual. Nadie puede decirte si estás haciendo las cosas bien o no. Tienes que resolverlo todo por ti mismo todos los días.
Siendo emprendedor puede que tengas que lidiar con una falta de estabilidad financiera. Los ingresos pueden ser impredecibles y fluctuar según el éxito de tu negocio, lo que puede hacer que sea difícil pagar las facturas y tener una vida personal equilibrada. Emprender un negocio también puede ser muy estresante y desafiante emocionalmente.
Si quieres crear tu propio negocio para trabajar menos, ya te puedes ir olvidando de hacerlo. Los emprendedores suelen trabajar largas horas para hacer que su negocio funcione.
Es posible que muchos empresarios no reciban un salario durante varios años. Si el negocio no funciona podrías perderlo todo. Esto puede tener graves consecuencias y ser un punto de discordia en tus relaciones personales, vida privada, relación de pareja, etc. aparte de toda la presión que pone sobre tus hombros.
Como emprendedor en España nunca tendrás la certeza de si estás haciendo las cosas bien. Cada paso dado será un riesgo asumido; algo que consideras la mejor opción posible, pero de lo que no tienes total certeza.
Estos riesgos y desventajas se minimizan al optar por opciones de negocio como las franquicias, ya que inicias un negocio propio con un modelo sólido y comprobado y además obtienes el apoyo de profesionales expertos que te impulsarán a la rentabilidad en un menor tiempo.
