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En España, el modelo de franquicias, que inicialmente se presentaba como un "negocio seguro", se ha convertido en una trampa para muchos emprendedores. Comenzaron enamorados de sus marcas e incluso fueron embajadores de ellas, pero descubrieron que detrás de la publicidad que prometía rentabilidad y éxito, la realidad era mucho más cruda.

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Carne en mal estado o de distinta calidad a la ordenada, promesas de rentabilidades que no se cumplen, y cláusulas ruinosas son solo algunas de las razones que llevan a los franquiciados a la ruina.

Distribución de franquicias en España.

La Plataforma de Afectados por las Empresas Franquiciadoras (PAEF)

Los franquiciados arruinados por insignias como Vitaldent, Grannier, Lizarrán, Foster’s Hollywood, Pannus, Fisioquiros y Opencel, entre otras, se han unido en la Plataforma de Afectados por las Empresas Franquiciadoras (PAEF) para pedir la modificación del Código de Comercio.

El grupo de afectados pedirá que el Código de Comercio incluya cláusulas para proteger a los franquiciados de los contratos leoninos de las grandes marcas.

Denuncias Penales y Prácticas Abusivas

32 franquiciados han solicitado la apertura de un proceso penal a Restalia (100 Montaditos, Sureña, TGB, ... etc) a los que acusan de delitos de estafa, organización criminal, coacciones, delitos informáticos y delitos contra los consumidores.

Los representantes legales de los propietarios, los despachos Cremades Calvo-Sotelo y Rafael Franco abogados, denuncian que el grupo de restauración ha llevado a cabo prácticas como la captación indiscriminada de franquiciados bajo promesas de grandes rentabilidades y rápidos retornos de inversión que, sin embargo, en casi todos los casos «han llevado a la ruina a nuestros representados».

Además de los 32 franquiciados demandantes, a la causa se unirán otros 25 locales, mientras otros 40 están a la espera de confirmación.

Los franquiciados acusan a la compañía de presentar planes de viabilidad totalmente irreales, en los que además prometían grandes calidades de producto y al mejor precio. Algo que tampoco se cumplía. Aseguran que mientras los afectados sufrían grandes dificultades para sacar adelante el negocio, veían «como en cualquier supermercado el precio de la carne era menor».

Los abogados han explicado, que la franquicia imponía el precio de la mercancía, además del de venta al público «a unos precios muy bajos». Por lo que el margen del beneficio era «inexistente». Algo que se aseguraban al incluir en el contrato una cláusula por la exclusividad total del suministro: «desde la instalación y montaje del establecimiento hasta cualquier tipo de mercancía».

Una de las supuestas víctimas, Julián García Movellán , que regentaba un local franquiciado de The Good Burger, asegura que incluso llegó a recibir carne caducada y baja en grasas, una calidad distinta a la encargada. «El proveedor me aseguró que eran órdenes del grupo, y que no podía hacer nada al respecto a pesar de que teníamos un contrato de suministro en común».

Este mismo denunciante lamenta que en ningún momento recibió el apoyo de Restalia a pesar de tener una situación financiera «muy complicada» con abultadas pérdidas que se iban sumando cada mes. Dice haberse sentido «desemparado» por la compañía «que en ningún momento me ha ayudado a pesar de las repetidas promesas de que iban a acudir a mi local».

Asegura que pidió flexibilidad a la empresa con los proveedores para poder dar viabilidad al local, pero siempre sin respuesta. «Con esas pérdidas les comuniqué que no podía pagar los 'royalties' y llegaron a cortarme el sistema informático por una deuda de 426 euros. Tuve que pedir dinero prestado, mientras debía medio millón de euros al banco», relata.

Otro de los denunciantes asegura haber sido «un conejillo de indias». José Antonio Lombardía , fue el segundo franquiciado en toda España en abrir un local de la marca Panther. Relata que por parte del grupo era todo «una improvisación continua». «Pocos meses después de la apertura me cambiaron el 30% de la carta, incluso eliminando productos que en ese momento se estaban promocionando», explica. Además, con «promociones absolutamente ruinosas».

Lombardía dice sentirse también engañado por el plan de negocio que le presentó Restalia, «totalmente irreal». «En el primer año facturé un 50% de lo prometido y nadie se equivoca en un porcentaje así». Y añade que cuando pidió realizar un cambio de precios en la carta por el alza de costes que estaba sufriendo, nunca obtuvo una respuesta.

Enrique Cebeira , acabó con dos franquicias en la misma situación. El exsecretario de la junta directiva de la Asociación Española de Franquiciados de Restalia, dice que durante su etapa en este organismo llegó a recibir cientos de llamadas y «todas contando lo mismo». Cebeira arremete contra la política de precios del grupo.

Con todo, el Juzgado de Instrucción Número 52 de Madrid ya ha abierto diligencias previas contra 29 sociedades vinculadas con el Grupo Restalia, además de al propietario del Grupo, J osé María Fernández Capitán , en relación a estas denuncias, aunque se encuentran en una fase «absolutamente inicial».

Por su parte, desde Restalia defienden su inocencia y aseguran que casi 10 días después de la aparición de las primeras noticias acerca del procedimiento, no ha sido notificada de la existencia de ningún procedimiento ni ha sido llamada a declarar por juzgado alguno.

Para ellos calculan unas pérdidas de más de 20 millones de euros (entre 300.000 y 60.000 de media), además de la entrada en concursos de acreedores de buena parte de los locales denunciantes. Pero también daños personales. En algunos casos provocando problemas de salud e incluso divorcios, según denuncian desde ambos despachos.

A continuación, una tabla resumen de las acusaciones contra Restalia:

Acusación Descripción
Estafa Captación de franquiciados con promesas de rentabilidades irreales.
Organización Criminal Estructura para cometer fraudes de manera sistemática.
Coacciones Presiones sobre los franquiciados para mantener condiciones abusivas.
Delitos Informáticos Manipulación de sistemas informáticos para perjudicar a los franquiciados.
Delitos contra los consumidores Ofrecimiento de productos de baja calidad o caducados.

El Caso DIA: Un Ejemplo de Franquicia Problemática

Como él, decenas de personas, de familias de toda España y de otros países, que denuncian que DIA les ha “estafado” y “arruinado la vida” con su política de franquicias llevan litigando contra la compañía desde 2013. La compañía, mientras niega todas las acusaciones y dice estar “muy tranquila”.

El problema de la franquicia también suele ser una lenta agonía. No hay posibilidad de escaparse si los números van mal porque el contrato condena al pequeño emprendedor a permanecer con la marca, aunque el negocio vaya mal. El esquema perverso, permite a la red seguir vendiendo productos al afectado y, cuando quiebre, el local puede traspasado a un nuevo emprendedor y, de esta forma, generar más ingresos a la central.

José Francisco Barberán, de 49 años, fue el primero en querellarse. Le habían dejado en la calle tras echar el cierre en 2010 la empresa de azulejos en la que había trabajado literalmente toda la vida. En el paro y con el dinero de Fogasa en la mano, decidió en abril de 2011 que la mejor opción era invertir en comprar su propio puesto de trabajo. Le prometieron una rentabilidad de alrededor del 13%, aunque después hubiera que restar los gastos. Aún así, el negocio prometía. Le dijeron que vendería en torno a los 100.000 euros mensuales. Se fio del sector y de la firma.

Coinciden en acusar a DIA de que las cuentas de explotación que les muestran al principio son falsas, de que las promociones y los descuentos corren a cargo de ellos y les dejan sin margen, de que el llenado inicial del local no se corresponde con la realidad (adquiriendo así una gran deuda desde el principio) y de que les obligan a pagar el camión de género al día (si no, no les suministran).

Elías Carcedo, abogado de los demandantes de Asafras desde hace un año, critica que “hay un modus operandi claro de DIA para obtener dinero de ellos. No tiene sentido que la empresa matriz tenga ganancias cuando todos sus franquiciados están arruinados. Pero claro, su forma de obtener dinero es montar franquicias sabiendo que están abocadas al fracaso”.

La Querella contra DIA

Carcedo presentó en marzo de 2016 una querella penal por presunta estafa y otros delitos en un juzgado de Madrid que fue inadmitida y está pendiente de la resolución del recurso interpuesto. Es una más de las negativas por parte de la Justicia y distintos órganos que han recibido los afectados. La Audiencia Nacional encontró que no se cumplían los requisitos para que siguiera adelante en su juzgado. Mientras, la CNMC observó que no había lugar.

A finales de 2015 la magistrada Alicia Pérez Muñoz, titular del juzgado número 1 de Vic (Barcelona), fue la primera en admitir a trámite la querella, interpuesta por la asociación SOS Franquicias, que aglutina a veinticinco personas, "pudiendo ser los hechos denunciados constitutivos de un delito de estafa, delito informático, delito relativo al mercado y falsedad documental, entre otros”. Un hito en el proceso judicial. Trató de inhibirse en favor de la Audiencia Nacional pero ésta no lo aceptó y le pidió que continuara investigando.

Carcedo, que considera que “el dinero total estafado” podría llegar a los 30 millones de euros, se muestra esperanzado: “Hay multitud de pruebas que acreditan los hechos que denunciamos. Pedimos que al menos se escuche a los perjudicados. Creo que al final, de una forma u otra, conseguiremos desmontar este entramado”.

Alberto, de 37 años, decidió junto a su mujer embarcarse en una franquicia de DIA en Zamora en mayo de 2010. Según Rodríguez, tuvieron que firmar el contrato que la comercial les puso encima de la mesa sin días para consultarlo con especialistas. Asegura también que antes de hacerse cargo del local, vendía 56.000 euros al mes con cuatro empleados y uno a tiempo parcial, cifra que doblaron ya en el primer mes. “Al final, cuanto más vendes, más pierdes porque las ofertas a los clientes recaen sobre ti. Y ellos en el manual del franquiciado dejan claro que son los que se hacen cargo de ese concepto”, lamenta.

Jesús Ortiz, de sesenta años, trabajaba como enfermero cuando en 2009 pidió una excedencia para montar su franquicia de DIA en Madrid, junto con un socio. Denuncia que la compañía cotizada les cobró 60.000 euros por llenar la tienda al inicio sin que ellos estuvieran presentes. “Cuando yo dejé el local, la gente que lo heredó dicen que lo han hecho por menos dinero”.

Alberto afirma que “en una situación así, si te ofrecen un negocio como el que ellos te venden, te metes de cabeza. Pero claro, dan cifras falsas. Te están engañando desde el primer momento”, acusa. Eso fue lo que vivieron Adela y Jesús. Sin trabajo y de mediana edad, una comercial les ofreció una tienda en junio de 2014 en el madrileño barrio de Usera con una presunta rentabilidad del 13%.

En Portugal, los cerca de 70 que se sintieron perjudicados por la empresa cotizada -allí la marca es Minipreço- crearon la asociación Afeda y comenzaron a demandar hace tres años, pero sin resultados hasta el momento. En Argentina, el abogado Alejandro Sánchez Kalbermatten asegura que representa a 260 franquiciados y que ya ha presentado una demanda por la que pide imputar a la cúpula de la firma en el país. “Ninguno gana; todo son pérdidas. Y después se convierten en rehenes del sistema. Llevan a cabo una política diabólica”.

Modelos de Franquicias Asfixiantes

Los supermercados Carrefour Express, las tiendas Yves Rocher, los bares Cien Montaditos o las tiendas de ropa Mango, son solo algunas de las marcas que se encuentran bajo la polémica de un uso del sistema de franquicias que asfixia económicamente a unos franquiciados sometidos a condiciones draconianas imposibles de superar y rentabilizar.

José Zamarro sabe bien lo que es tener un litigio contra una franquicia. De 2011 a 2014 fue franquiciado de la cadena de restaurantes Foster’s Hollywood, con la que todavía mantiene pleitos pendientes. “Los problemas se suelen repetir. El contrato viene predefinido y suele contener abuso de derecho y mala fe contractual”, explica Zamarro a El Salto.

David Nieto, un franquiciado de los supermercados DÍA que se vio en la ruina tras abrir dos tiendas en la localidad madrileña de Parla, lamenta que “nos daban unas cuentas de explotación falsas. Nos prometían unos márgenes de venta del 13% que luego no pasaban nunca del 4%”.

Juan Valiñas explica que “deje de trabajar para una empresa que tuvo que hacer recortes y me pareció que una franquicia era una buena opción y menos arriesgada, ya que en teoría de dan un know how y asesoramiento. Pero la inversión se disparó al triple, y ya que había gastado los 50.000 euros iniciales tuve que seguir metiendo dinero para no perderlo, tuve que recurrir al banco y a familiares”.

Abel Martín, un exfranquiciado de Orange que forma parte de Asafortel, una organización de franquiciados de la compañía de teléfonos, explica que “nos hicieron cambios en el sistema retributivo de las ventas, haciendo cada vez más difícil ser rentables”.

Alberto Baena, otro franquiciado de DIA, explica que cuando se quiso deshacer de la tienda que poseía porque las cuentas no daban los resultados prometidos, la cadena de supermercados le ofreció adquirir otra tienda cercana para poder aprovechar ventajas en costes por el tamaño. “Me dijeron que podría aprovechar los repartos de los camiones y bajar mucho los costes al tener dos tiendas. Pero una vez firmado el contrato de la segunda tienda, nada de eso se cumplió. Negaron haberme prometido nada de lo que me dijeron de manera oral pero que no aparecía en el contrato”, lamenta Baena.

La Exclusividad y las Ofertas Engañosas

Los afectados por los supermercados DÍA denuncian que la empresa les obligaba incluso a contratar los suministros a través de la empresa a unos precios desorbitados, “me cobraban por internet 70 euros al mes y no nos dejaban ver las facturas”, explica Nieto. “Su negocio es suministrar el género aunque tú no lo necesites. Te llenan la tienda hasta arriba. Nosotros no controlamos los pedidos. Tenemos una caja registradora que supuestamente calcula el stock y realiza los pedidos de manera automática. Cuando nos llega el camión de reparto vemos cómo el pedido tiene productos que ya tenemos o que no vendemos. Tiramos fruta y carne todos los días”, lamenta el franquiciado.

Zamarro explica que “el franquiciado impone que se le compre a ellos en exclusiva. Se lucra contigo y te imposibilita competir. Hay una claro desalineamiento de intereses”, explica Zamarro en la misma línea que denuncia el exfranquiciado de Orange al contar que solo podían comprar los teléfonos a ellos. “Nos salía más caro que ir al mercado, pero nos obligaban. Ahí reducían nuestros márgenes”.

Valiñas explica que el Lizarran que montó “nunca dio beneficios, solo pérdidas, que iba sufragando a través de deuda, con la esperanza, incitado por los supervisores de Lizarran, de que con la experiencia íbamos a empezar a ver los beneficios, hasta que ya resultó evidente que era imposible, porque además de cobrarnos un royalty mensual del 5% de las ventas, también se llevaban un porcentaje de rápel (descuento) de los proveedores, a los que estábamos obligados a comprar, bajo pena de incrementar el royalty y dejar de recibir una bonificación por los litros de cerveza”.

Zamarro explica que “en Foster’s Hollywood el coste de la oferta la aguanta el franquiciado. El franquiciador lo que quiere es que vaya gente y le da igual si no hay beneficio. Se vende a pérdidas, lo que va contra la Ley de Competencia, pero ellos cobran un porcentaje del bruto de ventas, por lo que les da igual”.

Evaluar la rentabilidad es clave antes de invertir en una franquicia.

Marco Legal y la Necesidad de Regulación

Los franquiciados denuncian que se encuentran en una situación difícil. Muchos jueces rechazan como pruebas los informes y planes de viabilidad que los franquiciadores muestran a los futuros franquiciados para convencerles de la rentabilidad de la inversión, incluso cuando son docenas de casos los que no han conseguido acercarse a los beneficios prometidos.

“No hay una regulación específica, salvo el Real Decreto 201/2010 que regula la actividad comercial en régimen de franquiciados y que recoge solo dos o tres cosas, por lo que la mayoría de litigios se rigen por el Código Civil.

El Caso Baby Deli: Ilusiones Truncadas

Baby Deli, la marca de productos ecológicos infantiles de la que es socia e imagen Carolina Adriana Herrera, hija de la diseñadora Carolina Herrera y esposa del torero Miguel Báez ‘El Litri’, salió en el mes de febrero del concurso de acreedores. Solo uno de los franquiciados, cuya tienda tiene sede en Barcelona, sigue adelante con su negocio; los otros cuatro tuvieron que cerrar (Bilbao, Valencia, Zaragoza y Santander). Detrás de estas clausuras hay historias de emprendimiento truncadas y ahorros de toda una vida esfumados.

Lucía Castanedo, quien regentó la franquicia de Baby Deli en Santander, cuenta que “nunca tuve ningún problema con Carolina Adriana Herrera; sí con Tatiana Arelle, otra de las socias, que era con la que tratábamos directamente. La que nos dejó de coger el teléfono y nos dejó tiradas cuando no funcionaba ni la plataforma interna. Se fue de vacaciones un mes y me dejó colgada sin stock. No demandamos por miedo a no poder salir de la franquicia y tener que poner más dinero, así de claro. Son gente muy mediática con buenos abogados. Arruinaron a muchas familias. Por suerte, nosotros somos tres socios y uno de ellos tiene una amplia formación fiscal y contable, así fue cómo nos dimos cuenta a los seis meses de abrir de que algo no iba bien, aparte de que los pedidos llegaban casi caducados, no servían lo que pedíamos y no teníamos el apoyo que nos dijeron; la contabilidad era un desastre. Por eso nos plantamos y decidimos salirnos de la franquicia.

Luisa Alonso, quien montó la franquicia de Zaragoza, relata que las socias de Carolina Adriana Herrera siempre la vieron como “una franquicia de segunda”. “Se ve que Zaragoza no tenía suficiente nivel o que ya sabían cómo estaban y no se preparó conjuntamente ni la inauguración de la tienda. Nosotros no recibimos ese tipo de apoyo que prometían al principio en las aperturas de las tiendas. Nunca traté con ninguna de las socias mediáticas, solo con el director de operaciones y la gerente. A Carolina Adriana Herrera ni la vi, siento que ella se lleve la peor parte”.

McDonald's y sus Franquiciados: Una Batalla Judicial

Decenas de franquiciados de McDonald's están 'en guerra' judicial contra la compañía por una supuesta cláusula oculta e irregular que les está amenazando con la ruina. De hecho, al menos cuatro de los franquiciados que se encuentran en proceso judicial ya han sido condenados a pagar a la compañía cantidades millonarias (hasta 10 millones de euros en total si se suman todos los intereses, según calculan fuentes conocedoras de la situación) tras haber puesto en duda el pago de unas cantidades a la multinacional estadounidense por algo que, aseguran, no está expr...

El Juzgado Mercantil número 11 de Madrid ha perdonado una deuda de 168.885,17 euros a un vecino de la capital en situación de insolvencia después de que la franquicia de un conocido supermercado que había abierto no funcionara y no pudiera hacer frente a los préstamos solicitados para poner en marcha el negocio. En 2010 llegó a España procedente de Colombia y, tras una década trabajando en diferentes establecimientos, en 2021 tomó la decisión de emprender su propio negocio. Constituyó una sociedad para gestionar una franquicia de un supermercado, con el objetivo de consolidar su estabilidad económica y garantizar el sustento de su familia.

Tras dos años de funcionamiento, en 2023, la falta de rentabilidad y las dificultades económicas insostenibles obligaron al hombre a cesar la actividad y cerrar el establecimiento. Como consecuencia del cierre, la sociedad devino insolvente y se ejecutaron los avales. Así, se generó un grave deterioro de su situación financiera que le impidió hacer frente a los pagos comprometidos y acumuló deudas que resultaron imposible de satisfacer con sus recursos disponibles. El hombre estaba sumido en una “situación muy compleja” al que hubo que sumarle las constantes llamadas de las empresas de recobro de deudas y de las entidades bancarias. “No podía más. Tuve que tomar la determinación de cambiar de número de teléfono y tan sólo responder a las personas conocidas”, indica.

Todo empezó a cambiar en diciembre de 2024, cuando un día habló con un conocido que es abogado y éste le recomendó que se pusiera en contacto con Bergadà Abogados, ya que Marta Bergadà y su equipo eran especialistas en la Ley de la Segunda Oportunidad.

La buena noticia se produjo recientemente, cuando el titular del Juzgado Mercantil número 11 de Madrid perdonaba al cliente de Bergadà Abogados una deuda que ascendía a 168.885,17 euros gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad. “Cuando me llamaron para comunicarme la resolución, sentí una alegría absoluta. Era una llamada que esperaba y me puse a llorar”.

Marta Bergadà remarca que “esta resolución supone una segunda oportunidad real para nuestro cliente, que podrá empezar de nuevo sin el peso de una deuda elevada. Este tipo de decisiones judiciales devuelven la esperanza a quienes lo han perdido todo por causas ajenas a su voluntad”. Además, matiza que “en Bergadà Abogados creemos firmemente en acompañar a nuestros clientes en todo el proceso, desde el primer momento hasta la resolución judicial. Asimismo, la abogada indica que “es fundamental que los medios de comunicación den visibilidad a estos casos. Muchos autónomos, empresarios y familias desconocen que existe la Ley de la Segunda Oportunidad y que puede ser la solución para salir de una situación límite.