Seleccionar página

A menudo, las personas que se aventuran en el mundo del emprendimiento se preguntan cuál es la diferencia entre una cadena y una franquicia. Aunque estos conceptos pueden parecer similares, existen distinciones fundamentales que vale la pena explorar. En el caso de una cadena, se refiere a un conjunto de empresas o establecimientos que comparten una misma marca. Estas empresas son independientes en términos de propiedad, pero colaboran de manera conjunta. Por otro lado, en una franquicia el franquiciador otorga al franquiciado el derecho de utilizar su marca y productos a cambio de una cuota.

Si estás pensando en adquirir una franquicia o convertirte en un franquiciador, es importante aprender todo lo que necesitas saber para tomar la mejor decisión y llevar tu negocio al éxito. Una de las decisiones más importantes a las que puede enfrentarse un futuro emprendedor es la elección entre empezar una empresa desde cero o abrir una franquicia. Ambas opciones presentan una serie de beneficios y desafíos y comprender completamente estos aspectos puede marcar la diferencia para ayudarte a lanzar tu negocio.

¿Por qué conviene una franquicia vs un negocio propio? - Franquicias que Crecen

En la actualidad, este sistema de negocio mueve más de 13.000 millones de euros en nuestro país y supone más del 10% de la actividad del comercio minorista. La franquicia está presente además en unos 60 sectores de actividad, en algunos de los cuales, como el de tintorería, mensajería, paquetería, moda o fast food, su presencia es abrumadora. Los franquiciadores se están convirtiendo así en uno de los elementos más dinámicos en lo que respecta a generación de empresas y creación de empleo en todo el mundo.

¿Qué es una Franquicia?

La definición de franquicia según el Código Deontológico Europeo es la de un sistema de comercialización de productos y/o servicios y/o tecnología, basado en una colaboración estrecha y continuada entre empresas legal y financieramente distintas e independientes, el franquiciador y sus franquiciados individuales, por el cual el franquiciador concede a sus franquiciados individuales el derecho e impone la obligación de llevar un negocio de conformidad con el concepto del franquiciador.

Una franquicia es un modelo de negocio en el que una empresa otorga a una persona el derecho a utilizar su marca comercial, sistemas, procesos y procedimientos para operar un negocio.

El funcionamiento de la franquicia implica la firma de un acuerdo de franquicia entre franquiciador y franquiciado. El acuerdo establece los términos y condiciones para el uso de la marca comercial y el sistema de negocio del franquiciador por parte del franquiciado.

El franquiciado es la persona o empresa que adquiere los derechos para utilizar la marca comercial, sistemas, procesos y procedimientos de un franquiciador para operar un negocio bajo una franquicia. El franquiciado es responsable de establecer y operar el negocio de acuerdo con los estándares y requisitos establecidos por el franquiciador en el acuerdo de franquicia.

El franquiciador es el empresario que posee un modelo de negocio exitoso y desea expandirse mediante la venta de franquicias a personas o empresas interesadas en utilizar su marca comercial y su sistema de negocio.

Roles del Franquiciador

El franquiciador tiene el control general sobre la marca comercial y el modelo de negocio, y establece los estándares y requisitos para operar el negocio bajo su marca.

El franquiciador tiene la obligación de proporcionar al franquiciado todo lo necesario para establecer y operar un negocio exitoso bajo su marca y modelo de negocio, incluyendo la capacitación, asistencia continua, manuales de operación y herramientas de operación, protección de la marca comercial, y cumplimiento de las leyes y regulaciones aplicables.

Para que exista franquicia necesariamente debe haber un contrato entre las partes (franquiciador y franquiciado). Característica que distingue a la fórmula de la franquicia de otras fórmulas próximas.

Tipos de Franquicia

En base al criterio que se utilice podemos distinguir distintos tipos de franquicias:

  • FRANQUICIA INDUSTRIAL: Es una forma de colaboración empresarial entre fabricantes. El franquiciador es poseedor de un sistema de fabricación y/o patentes exclusivas que cede a otro fabricante que los sustituye en una zona concreta.
  • FRANQUICIA COMERCIAL:
    • Franquicia de servicio: El objeto del negocio es un servicio o conjunto de servicios que el franquiciado comercializa bajo una determinada metodología recibida del franquiciador.
    • Franquicia de distribución: El franquiciador cede los productos que el mismo fabrica y/o la marca a sus franquiciados a cambio de royalties o precios de compra establecidos. Sus características básicas se concentran en la comercialización del producto o servicio, más que en la explotación del negocio. Se le concede más libertad al franquiciado, pero a la vez menos aporte operacional.
    • Franquicia de productos o franquicia de distribución no exclusiva: El franquiciador otorga al franquiciado la autorización para el uso de su marca, junto con la venta de ciertos productos y/o la prestación de ciertos servicios, que generalmente son abastecidos por el mismo franquiciador. El franquiciador no otorga exclusividad territorial o del producto.
    • Franquicia de conversión: Consiste en la asociación de un grupo de empresas, agencias, almacenes ya existentes bajo un formato único. El objetivo principal consiste en unir sus esfuerzos de promoción, mostrando una imagen única, promoviendo las ventas por medio de programas conjuntos de marketing y sistematizando la calidad del servicio ofrecido al consumidor.
    • Franquicia de formato: El franquiciado recibe un sistema completo para explotar el negocio, un plan total que comprende desde la asistencia por parte del franquiciador en la búsqueda del local adecuado para la instalación del negocio, la formación y la capacitación del personal en todas las áreas del mismo. Esta formación se prolonga durante la existencia del contrato de franquicia. El franquiciador concede al franquiciado la exclusividad del territorio, y este último comercializa o distribuye los productos o servicios exclusivamente.

¿Qué pasa con la franquicia?

No obstante, si optas por un negocio de franquicia, podrás promocionar la nueva empresa explotando la fuerza de una marca ya establecida en el mercado. La limitación de la autonomía en la toma de decisiones se compensa en gran medida por la posibilidad de gestionar el negocio de manera más fácil: el emprendedor podrá concentrarse en el desarrollo del negocio incluso sin tener años de experiencia en el sector.

Además, el emprendedor que decide iniciar un negocio de franquicia podrá aprovechar los acuerdos comerciales ya iniciados por la marca con socios y proveedores, lo que dará impulso al crecimiento del negocio.

Ventajas de una franquicia

La franquicia tiene como principal ventaja, en cualquier situación, la disminución del riesgo de fracaso del franquiciado, y esto gracias a una serie de aportaciones que el franquiciador realiza tanto durante la constitución y lanzamiento del negocio asociado como de forma continua durante su vida activa. Como resulta obvio, en periodos de crisis los riesgos de fracaso son mayores como consecuencia de una disminución de la demanda y de las dificultades añadidas para realizar campañas de comunicación que la reactive.

Al convertirte en un franquiciado, tendrás acceso a un modelo de negocio ya probado y exitoso en el mercado. Al unirte a una franquicia, tendrás acceso a una marca ya establecida en el mercado. Como franquiciado, tendrás acceso a una amplia variedad de recursos y apoyo empresarial proporcionados por el franquiciador. Al elegir una franquicia, estarás reduciendo el riesgo de fracaso empresarial. Al unirte a una franquicia, tendrás una mayor capacidad de negociación con los proveedores y clientes debido al poder de compra colectiva de la franquicia.

Desventajas de una franquicia

Por otro lado, una de las desventajas de una franquicia es que el franquiciado debe cumplir con los estándares y requisitos establecidos por el franquiciador. Si bien una franquicia puede proporcionar una marca establecida, también significa que estarás compitiendo con otras microempresas de la misma franquicia. Como franquiciado, estarás dependiendo del franquiciador para proporcionar apoyo empresarial y tomar decisiones importantes que afectan a tu negocio.

Al convertirte en un franquiciado, estarás sujeto a seguir ciertas pautas y directrices establecidas por el franquiciador. Aunque la franquicia puede proporcionar un modelo de negocio probado y apoyo empresarial, también puede ser costosa. La mayoría de las franquicias requieren un pago inicial, así como regalías continuas y otros costos asociados.

Empezar tu propio negocio: Pros y Contras

Desde la gestión simplificada del negocio hasta la libertad operativa, desde las limitaciones contractuales hasta los riesgos relacionados con abrir un nuevo negocio, vamos a analizar estas dos oportunidades empresariales y descubramos los pros y contras de ambas alternativas.

Ventajas de abrir tu propia empresa

Las principales ventajas de abrir tu propia empresa incluyen una mayor autonomía en la toma de decisiones: los emprendedores tienen control total de cada aspecto de su negocio, desde la visión estratégica hasta la gestión de todas las decisiones operativas.

Además, tienes la opción de crecer, es decir, poder crear una multimarca o ampliarlo a otros sectores relacionados con tu producto. La mayor ventaja que tiene crear tu propia marca es la autonomía que conlleva. A pesar que gestionarlo todo tú tiene sus complicaciones, ésto también tiene ventajas como es la elección de proveedores o la total libertad a la hora de llevar a cabo estrategias de gestión, administración o de recursos humanos; es decir, eres “tu propio jefe”.

Desventajas de abrir tu propia empresa

Sin embargo, con total independencia en la gestión de una empresa, vienen muchas responsabilidades: los emprendedores deben enfrentar cada desafío solos, ya sea financiero, operativo o estratégico. Quien elige abrir su propio negocio, por lo tanto, a diferencia del franquiciado, tendrá que soportar todas las inversiones iniciales, requeridas para su apertura. Además, la ausencia de una marca ya establecida hace necesario adoptar enormes inversiones en campañas de marketing y comunicación, que son esenciales para hacer reconocible tu identidad de marca y transmitir confianza a los clientes potenciales.

La principal desventaja de comenzar con un negocio propio es el empezar todo desde cero, lo que significa tener que invertir “mucho tiempo y pasión”, según señalan varios expertos de distintas aceleradoras de startup. A esta inversión inicial se añade a la falta de apoyo de expertos. Si es la primera vez que entras en el mercado lo más probable es que no conozcas a nadie por lo que será más complicado recibir consejos sobre tu negocio. Por último, otra de las desventajas es que nadie conoce tu producto y tendrás que invertir tanto dinero como tiempo en hacerte un hueco en el sector al que pertenezcas.

Diferencias entre una Microempresa y una Franquicia

Ahora que sabemos lo que es una microempresa y una franquicia, es hora de comparar ambos modelos de negocio y ver cuáles son las principales diferencias.

Modelo de negocio: Una microempresa es un negocio independiente, que opera bajo el control y dirección del propietario. Por otro lado, una franquicia es un modelo de negocio en el que el franquiciado opera bajo la dirección del franquiciador.

Marca y productos: En una microempresa, el propietario es responsable de crear su propia marca y ofrecer sus propios productos o servicios. En una franquicia, el franquiciado utiliza la marca, productos y servicios del franquiciador.

Inversión: En una microempresa, el propietario es responsable de financiar todo el negocio, desde el alquiler del local hasta la publicidad y la contratación de personal. En una franquicia, el franquiciado paga una tarifa inicial y una regalía en curso al franquiciador a cambio del uso de la marca y el apoyo empresarial.

Flexibilidad: Como propietario de una microempresa, tienes total libertad para tomar decisiones importantes y ajustar el negocio según tus necesidades y objetivos. En una franquicia, debes seguir los estándares y procedimientos establecidos por el franquiciador.

Recursos y apoyo: En una microempresa, el propietario es responsable de encontrar y gestionar sus propios recursos y apoyo. En una franquicia, el franquiciador proporciona recursos y apoyo a los franquiciados, que incluyen desde la capacitación hasta la publicidad y la investigación de mercado.

Para resumir estas diferencias, veamos la siguiente tabla:

Característica Microempresa Franquicia
Modelo de negocio Independiente Dirigido por el franquiciador
Marca y productos Creación propia Usa la marca del franquiciador
Inversión Financiación total del propietario Tarifa inicial y regalías
Flexibilidad Total libertad Limitada por estándares
Recursos y apoyo Gestión propia Proporcionado por el franquiciador

¿Cómo Elegir la Franquicia Adecuada?

Si has decidido que una franquicia es la opción adecuada para tu microempresa, el siguiente paso es elegir la franquicia adecuada para ti. Antes de tomar una decisión, investiga cuidadosamente las opciones de franquicias disponibles. No todas las franquicias son adecuadas para todas las personas. Evalúa tu compatibilidad con la franquicia en términos de tus habilidades, intereses y valores. Investiga el historial de la franquicia en términos de éxito empresarial, satisfacción del franquiciado y problemas legales. Habla con otros franquiciados de la misma franquicia para obtener información de primera mano sobre su experiencia y perspectiva. Un abogado especializado en franquicias puede ayudarte a revisar el contrato de franquicia y a asegurarte de que estás tomando una decisión informada y acertada.

Pasos para Iniciar una Franquicia

Una vez que hayas elegido una franquicia, contáctalos y hazles saber que estás interesado en unirte a su red de franquicias. Revisa detenidamente el contrato de franquicia antes de firmarlo. Asegúrate de comprender todas las cláusulas y los términos del contrato. Completa la solicitud de franquicia y proporciona toda la información requerida. La debida diligencia es un proceso en el que la franquicia y el franquiciado se evalúan mutuamente para asegurarse de que son una buena combinación. Una vez que hayas pasado el proceso de debida diligencia, estarás listo para firmar el contrato de franquicia. Después de firmar el contrato de franquicia, recibirás capacitación y soporte de la franquicia. Una vez que hayas completado todos estos pasos, estarás listo para iniciar tu microempresa como franquiciado de la marca.

Factores de riesgo en la franquicia

Se consideran sectores de actividad de "alto riesgo" aquellos en los que el éxito no resulta imposible, pero sí mucho más difícil, debido a su difícil penetración en el mercado y, por tanto, a la consecuente expansión en unidades franquiciadas de la cadena.

La falta de experiencia o un saber hacer no experimentado, así como la incapacidad empresarial del franquiciador son dos de las causas principales del fracaso en franquicia. Por otra parte, en la franquicia se da el intrusismo. Hay firmas oportunistas que lo único que ven en la franquicia es una oportunidad de negocio a corto plazo. Pretenden rentabilizar muy rápidamente el negocio mediante los ingresos derivados del canon de entrada.

Recomendaciones Finales

Antes de poner en marcha un proyecto de franquicia es conveniente cerciorarse de que se reúnen los requisitos mínimos imprescindibles que permitan afrontar el futuro desarrollo desde una posición sólida. Una de las claves fundamentales consiste en franquiciar sólo aquellos negocios que hayan demostrado su éxito previo.

La Asociación Internacional de la Franquicia recomienda que el futuro franquiciado, con la ayuda de su consultor, evalúe cuidadosamente la información y el material obtenido. El franquiciado debe también estar absolutamente seguro de haber contactado con un buen número de personas que ya han comprado franquicias de la enseña que se está considerando, con las que podrá cotejar cualquier información que no le parezca lo suficientemente clara.

Es fundamental informarse respecto a la estructura real y posibilidades de servicio de la empresa consultora: si disponen de metodología demostrable de trabajo, de cuántas personas están dedicadas a funciones directas de consultoría y de los trabajos en los que hubiesen intervenido.