En el ámbito educativo y profesional, los términos "tutor" y "mentor" a menudo se utilizan indistintamente, pero es crucial comprender sus diferencias para aprovechar al máximo el apoyo que cada uno puede ofrecer. Este artículo explora las distinciones entre un tutor y un mentor, destacando sus roles, responsabilidades y objetivos específicos.
Roles en el Ámbito Universitario
En el contexto universitario, tanto los tutores como los mentores desempeñan roles importantes, especialmente durante el primer año de estudios. Se ha demostrado que con estas dos acciones, coordinadas y conjuntas, se obtienen mejores resultados en la orientación al estudiante por lo que el Plan Tutor y Mentor quedan integrados en uno solo, estableciéndose el binomio Tutor-Mentor como fundamento y pieza clave para la atención, guía, orientación y apoyo del estudiante, especialmente durante el primer año en el periodo de integración en la Universidad. A partir del segundo curso, la orientación de los estudiantes de grado incluye una amplia gama de acciones.
Los tutores son profesores que voluntariamente expresan su deseo de orientar y tutorizar a estudiantes. Los estudiantes mentores se seleccionan entre aquellos que presentan su solicitud a la convocatoria realizada en el mes de junio por el Vicerrectorado de Estudiantes y Empleo. A cada alumno de primer curso se le asigna un tutor y un mentor, que realizarán un seguimiento del alumno y lo guiarán durante su primer curso en la universidad. A lo largo del curso, los alumnos de primer curso tendrán varias reuniones con el tutor y mentor, en las cuales podrán estar ambos o bien, según los temas a tratar, podrán reunirse sólo con uno de ellos. A lo largo del curso, los alumnos tendrán dos reuniones con el tutor, al inicio de cada uno de los cuatrimestres.
Al tutor se le encomienda un asesoramiento fundamentalmente centrado en aspectos académicos y personales, mientras que el mentor complementa estos ámbitos con un trabajo centrado en el desarrollo de competencias profesionales e investigadoras. Las Universidades CEU ponen a disposición de sus nuevos alumnos servicios de estudiantes mentores, como la CEU UCH, para que su aterrizaje en la vida universitaria sea lo mejor posible. En esta línea, en la Universidad CEU San Pablo arrancó el pasado febrero GPS Mentoring, un programa de orientación para alumnos de último año.
Un ejemplo de esto es el programa de la Universidad CEU Abat Oliba «De la tutoría al mentoring«. En este contexto, los estudiantes de tercer y cuarto de grado cuentan con el apoyo de un mentor además del de su tutor. El objetivo es potenciar las oportunidades de crecimiento de los alumnos, priorizando el desarrollo del talento y de la vocación profesional.
Diferencias Clave entre Tutor y Mentor
Aunque ambas figuras pueden tener aspectos en común, no son lo mismo. El tutor se centra en el asesoramiento en cuestiones académicas y personales. Para clarificar estos términos y acotar bien aquello que es y aquello que no me gustaría destacar inicialmente lo que no tienden a hacer dos de ellas (coaching y tutoría) y sí la primera (mentoría). A veces, es prudente definir aquello que no es algo para poder contrastarlo con otras prácticas y así llegar a mayor profundidad en su contenido y desarrollo posterior.
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Sugiero pues que dibujemos una gradación en la profundidad de las relaciones en una díada -y en algunos casos entre más de dos personas- con el objetivo de definir mejor los límites y posibilidades de cada intervención. En definitiva, quien tutora es difícil que pueda convertirse en un coach y quien haga de coach en mentor o mentora. Dicha situación no quiere decir que, puestos a hacer, lo mejor es fomentar mentores y mentoras urbi et orbe ya que tanto la tutoría como el coaching pueden incluirse en la primera.
Por ejemplo, una persona que quiera mejorar en un aspecto concreto de su vida o profesionalmente acudirá a un coach, formado y acreditado por alguna institución, que le ayude a afrontar sus dudas y a planificar adecuadamente un objetivo personal ya sea laboral o de vida. La duración y la interacción suelen ser más bien cortas y orientadas al alcance de dicho objetivo. Por su lado, los tutores trabajan también para un objetivo a corto plazo focalizado en algún aspecto concreto, más bien académico. Un ejemplo sería la mejora de la lectoescritura y el programa LEXCIT de la Fundació Jaume Bofill sería un icono de lo que denominamos tutoría. La persona voluntaria ejerce de tutor/a en el sentido de ayudar al desarrollo de la comprensión lectora del niño o niña.
Irby (2012) [1] destaca que, a diferencia del coaching o la tutoría, la mentoría suele ser una relación a largo plazo y compartida entre dos o más participantes. Si bien el coaching se focaliza en el alcance de una habilidad o meta individual de la persona y la tutoría en un trabajo muy focalizado y específico que tienen una duración más bien corta; la mentoría comporta una relación más profunda y global que permite trabajar varios objetivos relacionados con el desarrollo de la persona a medio y largo plazo a la vez. Es por ello que las dinámicas iniciales para crear un vínculo entre dos personas son vitales para poder trabajar, más adelante, otros objetivos específicos. Es decir, el mentor o mentora puede actuar de coach enseñando a su mentorado a navegar por el sistema educativo para que pueda llegar a la universidad o bien actuando de tutor/a dando apoyo puntual en dudas académicas o enseñando a llevar a cabo un Currículum Vitae.
Aquello que diferencia la mentoría de las otras dos formas de acompañamiento es el acceso que tienen las dos partes a la red social del otro. Esto significa que en las relaciones de mentoría es más fácil que las personas mentoradas conozcan el entorno y la red de amistades de sus mentoras y a la inversa. En definitiva, este es un breve intento de definir aquí y ahora los límites y las interrelaciones existentes entre estas tres prácticas. Tal como hemos visto, una persona puede llegar a desarrollar diferentes roles conectados al proceso de acompañamiento y de interacción entre personas humanas. [1] Irby, B. (2012).
La siguiente tabla resume las principales diferencias entre un tutor y un mentor:
| Característica | Tutor | Mentor |
|---|---|---|
| Enfoque principal | Aspectos académicos y personales | Desarrollo de competencias profesionales e investigadoras |
| Duración | Corto plazo, específico | Largo plazo, global |
| Objetivo | Mejora del rendimiento académico, orientación personal | Desarrollo profesional, crecimiento personal |
| Relación | Más formal, centrada en el asesoramiento | Más informal, basada en la experiencia y el apoyo |
La Importancia de la Mentoría
La mentoría es un instrumento de intervención que promueve las relaciones entre personas voluntarias para proporcionar un apoyo individual a personas. En este caso, a médicos jóvenes que solicitan una guía para su futuro profesional1. En Europa, y a pesar de que figura en todas las listas de buenas prácticas de todas las administraciones, la mentoría no está tan extendida como en Estados Unidos. Probablemente Gran Bretaña sea el país donde ha encontrado un mayor reconocimiento en ámbitos muy diferentes. En Francia (le parrinage) también se abre camino. En España las cifras son insignificantes. En Cataluña, el Projecte Rossinyol de la Universitat de Girona promueve la mentoría entre los estudiantes de sus facultades. Todo un paso adelante3.
El término «mentor» aparece por vez primera en la Odisea de Homero. Este personaje ayudaba a Ulises en su ausencia para librar la guerra de Troya. Era el responsable, además, de educar a Telémaco, hijo del héroe. Orientar, informar y guiar en temas académicos, administrativos y personales. Estas son las funciones principales del mentor, que pone su experiencia a la disposición del mentee.
La palabra «mentor» proviene del griego (M¿ντωρ). Méntor era un personaje de La Odisea que se caracterizaba por aconsejar a Telémaco. Según el diccionario de la RAE, un mentor es un consejero o guía2.
Se habla mucho de los tutores y de la importancia que tienen en la formación de los residentes. No obstante, se comenta muy poco del papel y de la importancia de los mentores en la formación como médico. Un médico joven debe saber elegir durante su vida profesional. Este hecho no es nada sencillo, y es importante contar con una o varias personas que te aconsejen en la toma de decisiones de tu vida profesional. La vida profesional de un joven médico puede cambiar sustancialmente según los consejos que reciba por parte de sus mentores. Así como en la residencia se tiene un solo tutor, no es así respecto a la mentoría. Uno puede tener una o más personas que le faciliten, guíen, asesoren en la toma de decisiones vitales en la vida profesional. Otra diferencia es que los mentores los eliges tú, no así los tutores, que generalmente te son encomendados. Además, la cronología de tutor y mentor son diferentes. Es más, así como es condición sine qua non que durante la residencia el tutor sea un médico, un mentor puede no ser de tu campo profesional.
Las características de un buen mentor son sencillas: experiencia y sentido común. Cuando se toman decisiones de envergadura es muy bueno tener personas que aportan una visión diferente a la tuya, y además se añade la voz de la experiencia, sea en el campo que sea.
Tutor Académico vs. Mentor
- Enfoque y alcance:
Un tutor académico se centra principalmente en brindar apoyo en aspectos específicos y técnicos del ámbito académico. Su enfoque principal es ayudarte a comprender mejor el contenido de las asignaturas y superar dificultades puntuales en tu rendimiento académico. Por otro lado, un mentor tiene un enfoque más amplio y abarca diversas áreas de tu vida, como tu desarrollo personal, profesional y social. El mentor busca guiarte en la toma de decisiones a largo plazo y ayudarte a alcanzar tus metas de manera integral.
- Duración y continuidad:
La relación con un tutor académico tiende a ser temporal y más centrada en solucionar problemas académicos específicos. Por lo general, se establece durante un período de tiempo limitado, como un semestre académico. En cambio, un mentor es alguien con quien puedes contar durante un periodo más largo, hasta años si es necesario. Su objetivo es fomentar un crecimiento personal y profesional sostenido y constante a lo largo del tiempo.
- Experiencia y conocimientos:
Un tutor académico generalmente tiene un conocimiento profundo del contenido específico de las asignaturas en las que te brinda apoyo. Su experiencia se basa en su dominio de la materia y su capacidad para transmitir esos conocimientos de manera efectiva. Un mentor, por otro lado, aporta una experiencia única y amplia en el ámbito en el que te estás desarrollando. Puede compartir sus propias experiencias, consejos valiosos y conectar contigo a un nivel más personal.
