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Eduardo Costantini, cuyo nombre completo es Eduardo Elsztain, es un destacado empresario argentino y coleccionista de arte latinoamericano. Nació el 26 de enero de 1960 y es reconocido por sus inversiones en el sector inmobiliario y su profunda pasión por el arte latinoamericano.

Trayectoria Empresarial

Costantini es el presidente y mayor accionista del grupo IRSA, un conglomerado dedicado a las inversiones inmobiliarias, centros comerciales (ALTO PALERMO) y agropecuarias (CRESUD). Es una figura asociada a grandes empresarios a nivel mundial. Además, también preside el Banco Hipotecario.

En 1997, Costantini participó en la privatización del Banco Hipotecario Nacional, reorganizándolo como sociedad anónima. En 2011, Forbes Argentina estimó su riqueza en aproximadamente 5.000 millones de dólares. Según el balance presentado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), los activos de su empresa matriz, IRSA, ascendían a 9.810 millones de pesos al 30 de junio de 2014.

Reconocimientos

Eduardo Costantini recibió un Premio Konex - Diploma al Mérito en 2008. Adicionalmente, es el presidente de Fundación IRSA, Fundación Hillel Argentina, Taglit Birthright en Argentina y es miembro del Directorio de Endeavor.

El empresario argentino también recibió uno de los Premios «A» al Coleccionismo que la Fundación ARCO entrega cada año. Su labor como coleccionista, que se extiende por más de cuatro décadas, se centra en la difusión del arte latinoamericano a nivel mundial. La joya de este proyecto es el MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires).

El Legado del MALBA

El MALBA, inaugurado en 2001, alberga la colección que Costantini ha reunido a lo largo de los años. Una selección de su conjunto, compuesto por unas quinientas obras, se encuentra expuesta en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Entre estas, destaca "El baile de Tehuantepec" de Diego Rivera.

El baile de Tehuantepec, Diego Rivera

Esta pintura del autor mexicano fue adquirida por Costantini por 15,7 millones de dólares, estableciendo un récord para una obra de arte latinoamericano. Costantini relata una anécdota sobre esta pieza: «Hace 21 años ya quise adquirirla. Fue un día histórico porque aparecieron dos obras muy valiosas, ésta y Autorretrato con loro y chango, de Frida Kahlo. Por tema presupuestario no pude adquirir las dos, sólo la de Frida». Tras el fallecimiento de su propietario, finalmente pudo adquirirla.

Hablar de Costantini es hablar de colección de arte latinoamericano: «Es mi identidad», relata. Su objetivo siempre ha sido darle la importancia que se merece a este arte, el cual, durante la segunda mitad del siglo pasado, fue perdiendo relevancia. «Es un arte que cuando yo comencé a coleccionarlo no tenía la visibilidad que debía tener y que sí había tenido en décadas anteriores, como por ejemplo en los años cuarenta». Recalca que la segunda exposición individual realizada por el Museo del Arte Moderno de Nueva York fue una del anteriormente citado Diego Rivera.

Costantini cuenta que, después, «el arte latinoamericano pierde visibilidad por problemas políticos, económicos. En 2001, con la fundación del MALBA, Constantini puso de nuevo en el escaparate mundial el arte latinoamericano. Muestra de ello fue que diversas instituciones internacionales empezaron a mostrar interés por éste. «Durante estos quince años el arte latinoamericano ha ido creciendo», comenta el coleccionista argentino.

Constantini reconoce que el coleccionismo es parte de su vida. «Tengo una adherencia muy fuerte con él». Su labor como responsable de una de las instituciones más destacadas del mundo le lleva el 40% de su tiempo. El coleccionista lo gestiona tratando de conseguir más obras latinoamericanas que luego son puestas a disposición del MALBA, también a través de un programa de préstamo con algunas de las instituciones más prestigiosas de Europa y EE.UU. « Un museo tiene que tener una colección viva que se vaya actualizando, aunque ésta nunca se termine de completar. Buscamos captar también obras de nuevos artistas.

Adquisición de Obras Surrealistas: El Caso de Remedios Varo

En mayo pasado, se anunció que Eduardo Francisco Costantini, director del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, había comprado ‘Simpatía’ (1955), también llamado ‘La rabia del gato‘; óleo de la artista catalana Remedios Varo. Pero, ¿por qué resulta tan interesante el arte de una autora española para un empresario argentino y multimillonario como Eduardo Costantini?

El Surrealismo de Remedios Varo

El arte de Remedios Varo se encuadra en el movimiento surrealista: vanguardia de la primera mitad del siglo XX que fue ideada por el teórico y escritor francés André Breton. El surrealismo cree que el auténtico arte está realizado por medio del inconsciente. Por tanto, no cabe que una obra artística esté planeada antes de ser ejecutada porque el buen arte es irracional, repentino y azaroso. De esta suerte, las obras surrealistas nos remiten muchas veces a hechos fantásticos, ya que el azar está presente en todo momento.

Cadáver exquisito de Remedios Varo (1935) en colaboración con Óscar Domínguez y Esteban Francés.

Así, el arte surrealista de Varo se puede llamar también arte variano o estilo variano porque modifica sustancialmente los principios del surrealismo y solo toma de este movimiento el gusto por los temas irreales. Sin embargo, se conservan collages y dibujos de la pintora catalana que cultivan el surrealismo puro, caracterizado por el automatismo psíquico; el uso del inconsciente. Uno de ellos es un collage denominado ‘Cadáver exquisito’ (1935) porque esta técnica surrealista consiste en tomar aleatoriamente recortes de imágenes para unirlos de manera fortuita. Los cadáveres exquisitos tienen varios participantes para garantizar el sinsentido de la obra.

Trabajo Publicitario y Temas de Enfermedades Tropicales

Durante su viaje a Venezuela, Varo trabajó como publicista para la Casa Bayer y la Abastecedora de Impresos de México. Para Bayer, creó varias aguadas o acuarelas de colores opacos con temas vinculados a las enfermedades tropicales.

Amibiasis, Remedios Varo (1947).

‘Amibiasis’ (1947) es un bodegón con hojas de lechuga y tomates que está contaminado por unos pequeños gamusinos provistos de guadañas en señal de que provocan la muerte si son ingeridos a través de los alimentos.

La Pasión por los Gatos

Lo llamativo de ‘Simpatía’ o ‘La rabia del gato’ es que aparece una de las mayores pasiones de la catalana: los gatos. La artista apreciaba sobremanera a estos animales por su autonomía y simbolismo mágico, así que le gustaba rodearse de ellos. En el citado cuadro, el gato mantiene una conexión muy especial con la mujer que está acariciándolo, hasta tal punto que de su pelaje se liberan un sinfín de sistemas de transmisión de poleas y correas.

Una Vida de Viajes y Aventuras

Hija de un ama de casa y un padre ingeniero, la vida de Varo parecía solucionada de antemano. El trabajo de su progenitor estaba muy bien pagado en esta época, así que las riquezas no faltaron en el hogar. Sin embargo, conllevaron traslados constantes de la pequeña Remedios por la geografía española hasta asentarse en Madrid. Varo estaba acostumbrada a viajar desde que era una niña. Por eso no le costó tomar la decisión de marcharse a Barcelona para comenzar una nueva vida como publicista y artista en 1932. También visitó Francia como aprendiz y después en calidad de exiliada por culpa de la Guerra Civil.

La obra ‘Exploración de las fuentes del río Orinoco’ (1959) tiene que ver con la expedición científica a la que se unió Varo durante su estancia en Venezuela, la cual estaba patrocinada por el Instituto Francés de México. Se trata de un óleo que representa perfectamente la vida cargada de travesías y aventuras que tuvo la artista. En concreto, la imagen representa un explorador o exploradora que investiga el río Orinoco de la misma manera que lo hizo Varo, pero en este caso acaba de encontrar el Elixir de la larga vida y no la fauna y flora hallada en la verdadera expedición.

Vida Sentimental

Remedios Varo fue una mujer con una vida sentimental bastante intensa. Si bien parece que huyó de la promiscuidad, la artista ha conseguido forjar su fama como infiel debido a las constantes deslealtades hacia sus parejas. Sin embargo, con la mayoría de sus parejas y amantes logró tener una relación cordial e incluso de amistad dada la dulzura y condescendencia de la artista.

Remedios Varo con Walter Gruen.

El óleo titulado ‘Los amantes’ (1963) fue realizado en el mismo año de su fallecimiento y significa el abandono de sus amoríos dispersos por una pareja estable con el músico austriaco Walter Gruen. El cuadro está inspirado en el soneto ‘La muerte de los amantes‘ del poeta Charles Baudelaire, tal y como si Varo hubiera preludiado su fallecimiento durante la mejor relación de noviazgo que tuvo.

Eduardo Costantini, Forbes Money Talk, powered by Consultatio