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El emprendimiento es una de las bases para que un país o sociedad avance. Por eso, la educación no puede quedar al margen de esta necesidad, es ahí donde entra en juego la figura del emprendedor educativo. El emprendedor educativo es clave para fomentar una cultura emprendedora de forma transversal desde una edad temprana, ya que es sinónimo de impulsar la creatividad, la autonomía y el trabajo colaborativo. Repercute en la formación integral de los alumnos.

¿Qué es la Educación para el Emprendimiento?

Fomentar la cultura emprendedora en las aulas va mucho más allá de formar a alumnos para que estos creen sus propios negocios; también es sinónimo de impulsar la creatividad, la autonomía o el trabajo en equipo.

La cultura emprendedora se debe incorporar a las aulas de forma transversal y desde una edad temprana. De hecho, la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en su artículo 19, establece que “sin perjuicio de su tratamiento específico en algunas de las áreas de la etapa, la comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual, la competencia digital, el fomento de la creatividad, del espíritu científico y del emprendimiento se trabajarán en todas las áreas”.

El Marco Europeo de la Competencia Emprendedora (EntreComp)

“El sentido de iniciativa y emprendimiento” es una de las ocho competencias clave para la formación continua definidas por la Unión Europea. En 2016, La Comisión Europea desarrolló el marco de referencia EntreComp, Marco europeo de la competencia emprendedora. Este marco establece una herramienta que posibilita analizar la orientación emprendedora de los planes de formación y estudios en la UE. Se define el emprendimiento como “una competencia transversal que se aplica a todos los ámbitos de la vida: desde promover el desarrollo personal hasta participar activamente en la sociedad, (re)acceder al mercado laboral como empleado o como autónomo y también crear empresas (de valor cultural, social o comercial)”.

En España, la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE) introdujo novedades en los currículos de las distintas materias, entre ellas, los contenidos relativos al emprendimiento, a la educación financiera y a la cultura económica en general. El nuevo modelo de currículo que propone la LOMLOE, que comenzará a implantarse en 2022, apuesta por trabajar ocho competencias avaladas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Importancia de la Educación para el Emprendimiento

Dentro de los currículos escolares de las diferentes etapas educativas de España, el emprendimiento continúa siendo una asignatura pendiente. Cierto es que cada vez se incorpora más contenido relacionado con esta área y desde edades más tempranas, pero su peso y forma de plantearlo continúa situándose en un segundo plano.

Fomentar el espíritu emprendedor es mucho más que enseñar a abrir un negocio propio. También implica reforzar la inteligencia emocional, la creatividad, la innovación, el trabajo en equipo y atreverse a pensar diferente.

Además, hay que tener en cuenta que el emprendimiento real puede ir ligado al área social, cultural, deportiva, etc.

Beneficios de Fomentar la Cultura Emprendedora en la Educación

Fomentar la cultura emprendedora en el aula va mucho más allá de aprender a crear un negocio propio. El emprendimiento va ligado a una serie de competencias que repercuten en los alumnos de forma global. Entre sus beneficios, señalar:

  • La creatividad.
  • La autonomía y confianza en uno mismo.
  • El trabajo en equipo y la socialización.
  • El liderazgo y la responsabilidad.
  • La empatía.
  • La capacidad para asumir riesgos y adaptarse a los cambios.
  • El espíritu crítico.
  • La responsabilidad.
  • Aprender a gestionar el fracaso y la frustración.

Es decir, impulsar el emprendimiento educativo engloba más ámbitos que el financiero; desarrollar una verdadera estrategia emprendedora en el sistema educativo repercute en la formación integral de los alumnos.

Ideas de Actividades para Trabajar el Emprendimiento en el Aula

Lógicamente, las actividades relacionadas con el emprendimiento deben adaptarse a cada edad y tipo de alumno. Es aquí donde entra en juego el rol del emprendedor educativo, el cuál lleva a cabo distintas iniciativas entre las que destacan:

  1. Trabajos en equipo. En estos casos, más importante que el resultado final es el proceso para llevarlo a cabo. Realizar trabajos en grupo implica saber colaborar con los demás, compartir ideas, aprender a dialogar y ceder, entender que cada uno tiene diferentes capacidades…
  2. Concursos de ideas. Plantear un problema al que los alumnos deben ofrecer una solución valorando la creatividad y la solución a la que se ha logrado llegar.
  3. Creación de empresas. Realizando todos los pasos necesarios como si fuese real, lo cual incluye un plan de negocio, acta de constitución, cargos, productos o servicios, imagen corporativa, solicitud de un crédito, etc. En el caso de cursos superiores como Bachillerato o ciclos de Formación Profesional (FP), se pueden poner en marcha durante un tiempo determinado.
  4. Talleres. En los que se combine la parte práctica y la experimentación con la gestión de emociones. No solo se trata de “aprender a hacer” sino también de “aprender a pensar”.
  5. Recursos digitales. En la Red existen diferentes iniciativas relacionadas con el emprendimiento en colegios e institutos, desde simuladores de empresas como formaTenred a programas de educación financiera de diferentes entidades como Money Town o KitCaixa Jóvenes Emprendedores.
  6. Encuentros con emprendedores. Para conocer casos reales, sus dificultades, proceso… Es fundamental que estos encuentros sean con profesionales de diferentes sectores y que incluyan también iniciativas que acabaron fracasando.
  7. Visitas. A escuelas de negocios, pymes, startups… para entrar en contacto directo con diferentes realidades empresariales.

Cuando se exponen proyectos ante un público, se manejan a la vez las cuatro habilidades lingüísticas interconectadas: escuchar, hablar, leer y escribir. En las aulas de nuestro centro se trabaja a diario para que el alumnado crezca en creatividad. De esta forma conseguimos que salgan de su zona de confort y aprendan a diseñar ideas empresariales innovadoras.

El aprendizaje basado en el emprendimiento permite a los estudiantes conocer la realidad económica y social de su entorno. A esto se le suma otro aprendizaje muy valioso: un buen manejo de la frustración. Los emprendedores son personas que perciben oportunidades donde otros no lo hacen. Asumen riesgos sin temor y no tienen miedo a equivocarse, porque confían en el aprendizaje como base del éxito.

El mundo actual, y seguro que el que viene, es cambiante y está lleno de incertidumbre. En este entorno son necesarios profesionales preparados para gestionar los nuevos desafíos. Se espera que en los próximos años el emprendimiento se convierta en el instrumento más eficaz para enfrentar los grandes problemas de la sociedad. Los expertos ponen el acento sobre la importancia de unas pymes que estén a la vanguardia y que sean innovadoras tanto en procesos como en productos y servicios. Esto solo se conseguirá a través de personas motivadas para crear nuevas empresas.

En el Colegio CEU Virgen Niña sabemos que el desarrollo del carácter emprendedor del alumnado será muy valorado por los futuros empleadores. A menudo escuchamos la palabra emprendimiento, sin entender del todo su significado e importancia.

En el CEU Montepríncipe creemos que nuestros alumnos necesitan herramientas fundamentales para la vida que vayan más allá del estudio y de los conocimientos académicos… Así logramos que sean capaces de enfrentar el mundo actual y sortear sus dificultades con éxito. El aprendizaje basado en el emprendimiento es una buena forma de hacerlo.

El emprendimiento es mucho más que manejar un trabajo propio. En el CEU, lo concebimos como una forma de participar en la generación de proyectos, validarlos y ponerlos en marcha. De esta manera, nuestros jóvenes pueden involucrarse en la toma de decisiones o aprender por sí mismos a través del método de prueba y error, contribuyendo a una adecuada organización y gestión del tiempo.

También son capaces de generar una mayor tolerancia a la frustración, ya que, tal y como decía el físico Albert Einstein, una persona que nunca cometió un error, “nunca intentó algo nuevo”. Los emprendedores son personas que tienen el don de ver oportunidades donde otros no lo hacen, toman riesgos sin miedo y no temen equivocarse, ya que confían en la capacidad de aprendizaje como base del éxito.

El mundo actual, en constante cambio, requiere profesionales que estén preparados para hacerse cargo de los nuevos desafíos que este depara de la mano de la globalización. Los expertos enfatizan en la necesidad de contar con pymes que estén a la vanguardia, que innoven en sus procesos, productos y servicios; y eso solo será posible gracias a personas que se motiven a establecer nuevas empresas, que se atrevan a dar ese importante paso.

A través del aprendizaje basado en el emprendimiento, nuestros alumnos se vuelven capaces de mejorar sus competencias lingüísticas y analíticas a través de la conceptualización y exposición de sus ideas, aportando distintos tipos de soluciones a cada una de las iniciativas que formulan. Cuando se exponen proyectos frente a más personas, se aplican al mismo tiempo las cuatro habilidades lingüísticas: escuchar, hablar, leer y escribir, gracias a que se interconectan todas ellas. El dominio de dichas habilidades ayuda a potenciar el desarrollo personal y profesional.

En el aula, trabajamos día a día con nuestros estudiantes para entrenar su creatividad, de manera que puedan salir de su zona de confort y diseñar ideas empresariales innovadoras. Se abordan distintos proyectos, muchas veces relacionados con su línea académica y otras, en base a sus propios gustos e intereses. Estamos seguros de que al adquirir nuevas herramientas de emprendimiento, los futuros empleadores valorarán sus capacidades y habilidades.

Para lograrlo, es crucial que los docentes cuenten con una formación adecuada que combine los conocimientos teóricos con los prácticos y en la que la innovación metodológica y la personalización marquen la diferencia.

Emprendimiento - Ana emprende por primera vez

Recursos Adicionales

Algunos recursos que pueden ser útiles para profundizar en el tema:

  • Educación emprendedora : iniciativas y orientaciones / Mariona Masgrau Juanola (editora) ; M. Battaglini … [et al.].
  • Educación y competencia emprendedora : retos teóricos e implicaciones socio pedagógicas / Tamara de la Torre Cruz (coord.) … [et al.]. Madrid : Dykinson, D.L.
  • Veinte años de educación emprendedora (2000-2020).
  • Cuadernos de pedagogía, nº 513 (octubre 2020), Aprender a Emprender.