La obra de Mariana Mazzucato, "El Estado Emprendedor", se ha convertido en una piedra angular en el debate económico contemporáneo, desafiando la visión tradicional del papel del Estado en la innovación y el crecimiento económico. Este libro, considerado uno de los más importantes en economía de las últimas décadas, invita a transformar nuestra percepción del Estado.
Tradicionalmente, se ha creído que la innovación debe dejarse en manos de los empresarios dinámicos del sector privado, mientras que el Estado debe mantenerse al margen, limitándose a corregir fallos del mercado. Sin embargo, Mariana Mazzucato desmonta este mito, argumentando que el Estado es, en realidad, la organización más audaz del mercado, capaz de asumir las inversiones de mayor riesgo y de impulsar las innovaciones tecnológicas que fomentan el crecimiento económico.
El Papel Crucial del Estado en la Innovación
Mazzucato ofrece numerosos ejemplos para ilustrar cómo, sin la participación crucial de los fondos públicos, muchos de los avances tecnológicos más importantes no habrían sido posibles. Por ejemplo, el iPhone no sería tan inteligente, ni habrían tenido lugar muchos de los avances farmacéuticos o en las energías renovables.
El sector privado, según Mazzucato, solo se atreve a invertir después de que un Estado emprendedor haya realizado las inversiones de alto riesgo. Los "genios de la innovación", a menudo críticos con las trabas administrativas y fiscales, son en realidad beneficiarios privilegiados de las inversiones públicas en el desarrollo de nuevas tecnologías.
Un Sistema de Innovación Disfuncional
Al no reconocer el verdadero papel del Estado, hemos creado un sistema de innovación en el que el sector público socializa los riesgos, mientras que las recompensas se privatizan. Mazzucato propone reformular el debate tradicional entre Estado y sector privado, buscando un modelo en el que ambas partes se beneficien.
Mazzucato propone una economía mundial impulsada por un Estado emprendedor que no se limite a corregir los fallos del mercado, sino que asuma un papel innovador y arriesgado, participando de los beneficios generados en las diferentes actividades que impulsa.
La autora considera importante la redistribución de la riqueza, incluso la predistribución, una propuesta que genera controversia debido a la asignación de recursos a la sociedad que aún no se han generado. Esto podría implicar más impuestos o un mayor endeudamiento, afectando a las generaciones futuras.
Mazzucato también destaca el papel del Estado en la financiación de institutos de investigación y en el respaldo de proyectos a largo plazo, como la estrategia de energía verde. Además, considera que el cambio climático y un nuevo Pacto Verde son grandes desafíos de la presente generación.
El Estado Emprendedor en la Práctica
En 'El Estado emprendedor' Mazzucato intenta desmontar el «falso mito ampliamente extendido» de que el sector privado es el que realmente innova, el dinámico y competitivo, en contraposición a un Estado que desempeña un rol «más estático», interviniendo en el mercado sólo para subsanar posibles fallos en el desarrollo de sus actividades.
Como ejemplo ilustrativo de su teoría, Mazzucato suele contar la historia de uno de los productos más paradigmáticos de la economía global. «Todas la tecnología que hace del iPhone un teléfono inteligente es deudora de la visión y el apoyo del Estado: internet, el GPS, la pantalla táctil e incluso la voz del asistente Siri del 'smartphone' recibieron dinero del Estado», explica en el libro.
El estado ha sido indispensable para la creación y éxito de productos y empresas como Apple o Tesla. Por ejemplo, (1) el iPhone se financió con fondos públicos. Depende de internet, cuyo progenitor es ARPANET financiada por el Departamento de Defensa (1960 DARPA). El GPS con un programa militar de EEUU (1970 NAVSTAR). La tecnología de pantalla táctil por la empresa FingerWorks fundada por un profesor de la Universidad de Delaware con financiación pública. Incluso Siri puede tener ascendencia en DARPA (2) Las empresas de Elon Musk como Tesla Motors, SolarCity o SpaceX han sido beneficiadas por ayuda y tecnologías públicas. Tesla tuvo préstamo de 465 millones de dólares por EEUU (papel en demanda) y en Noruega gracias a las políticas verdes, se venden más ahí que en EEUU (papel en oferta). Con esto intenta romper la idea del “emprendedor solitario”. (3) Fundación nacional para la Ciencia financió el algoritmo de Google (Battelle, 2005)...
El Estado es lo MEJOR | El Estado Emprendedor - Mariana Mazzucato
Mitos Desmontados y Beneficios Compartidos
En la primera parte del libro, la autora se centra en desmontar los mitos en torno al papel de las empresas frente al sector público en el ámbito de la innovación. Dice que el carácter dinámico y emprendedor del sector privado, frente a la apatía e ineficiencia del sector público no tiene porqué ser cierto.
Defiende la inversión del estado en los primeros estadios de la innovación, y la generación de beneficios compartidos al final del proceso, que lleguen a financiar las inversiones previas con el paso de los años. Para reforzar el papel del estado en el desarrollo de los ecosistemas de innovación, considera que el desarrollo tecnológico no responde a una distribución de probabilidad normal, sino que está caracterizada por un principio de incertidumbre que hace que el proceso no sea lineal, si no sistémico, y necesita de un análisis multivariable cuantitativo.
En resumen, el libro El Estado Emprendedor de Mazzucato es un alegato a la redefinición del papel del Estado en el desarrollo económico en el ámbito de la innovación. En el debate económico contemporáneo, suele pensarse que es mejor dejar la innovación en manos de los empresarios dinámicos del sector privado, y que el Estado debería mantenerse al margen. Sin embargo, Mariana Mazzucato, en su libro "El Estado Emprendedor", desafía esta percepción convencional.
La Desmitificación del Sector Privado como Único Innovador
En "El Estado Emprendedor", Mariana Mazzucato desmonta este falso mito para demostrar que el Estado, lejos de limitarse a intervenir en el mercado para subsanar posibles errores o abusos, es en realidad la organización más audaz del mercado, capaz de asumir las inversiones de mayor riesgo, y un facilitador clave de las innovaciones tecnológicas que impulsan el crecimiento económico.
Con numerosos ejemplos, Mazzucato explica cómo, sin el papel crucial de los fondos públicos, el iPhone no sería tan inteligente, ni habrían tenido lugar muchos de los más importantes avances farmacéuticos o en las energías renovables.
El sector privado solo encuentra el coraje para invertir después de que un Estado emprendedor haya realizado las inversiones de alto riesgo, y los «genios de la innovación», tan dados a las quejas por las trabas administrativas y fiscales, son en realidad beneficiarios privilegiados de las inversiones públicas en el desarrollo de nuevas tecnologías.
El Estado como Principal Motor de la Innovación
El libro ayuda a reflexionar sobre estas cuestiones ya que además de los ejemplos que la autora nos relata cono bastante precisión, se hace una sistematización de las características más importantes que debe tener un estado emprendedor exitoso.
Para reforzar su enfoque, utiliza múltiples ejemplos de empresas e intervenciones de los estados, comentarios de otros autores y estadísticas. El Estado, según Mazzucatu, es el que debe crear estrategias de crecimiento a largo plazo, moldeando o incluso creando mercados; que debe por tanto recibir retorno con los casos de éxito que genera como cualquier capitalista de riesgo para no “socializar los gastos y privatizar los beneficios”; y crear sistemas de innovación o “ecosistemas” entre lo público y privado para relaciones simbióticas y no parásitas.
Algunas hipótesis del libro:
- El estado ha sido indispensable para la creación y éxito de productos y empresas como Apple o Tesla. Posiblemente el argumento más controvertido y criticado.
- El estado tiene papel en demanda pero también oferta, fomentando desarrollo y difusión de nuevas tecnologías.
- El estado debe de ser un visionario. No debe obstinarse en proyectos en funcionamiento, sino a pensar estratégicamente en cómo las inversiones pueden contribuir a conformar las perspectivas a largo plazo de los ciudadanos.
- Se le acusa al estado de crowding out (desplazar) a ciertos sectores por tener presencia. Sin embargo argumenta que las inversiones gubernamentales tienen efecto de crowding in (incentivar), haciendo que el output nacional se expanda. Esto es gracias al papel estratégico “visionario” del gobierno como en los casos de Internet o nanotecnología.
- El estado como capitalista de riesgo. Si el Estado debe actuar como un capitalista de riesgo necesariamente cometerá muchos errores pero también éxitos superlativos. Sin embargo, como cualquier capitalista de riesgo debe recibir compensación en caso de acertar y no realizar el intento de socializar los gastos y privatizar los beneficios.
El Problema de la Socialización de los Riesgos y la Privatización de las Recompensas
Al no admitir el verdadero papel del Estado, hemos terminado creando un «sistema de innovación» en el que el sector público socializa los riesgos mientras las recompensas se privatizan.
Mazzucato propone ideas para cambiar esta dinámica disfuncional, reformulando los parámetros del tradicional debate Estado versus sector privado de manera que ambas partes resulten beneficiadas.
Ejemplos Concretos del Papel del Estado
Para reforzar el papel del estado en el desarrollo de los ecosistemas de innovación, considera que el desarrollo tecnológico no responde a una distribución de probabilidad normal, sino que está caracterizada por un principio de incertidumbre que hace que el proceso no sea lineal, si no sistémico, y necesita de un análisis multivariable cuantitativo.
El estado ha sido indispensable para la creación y éxito de productos y empresas como Apple o Tesla. Por ejemplo, (1) el iPhone se financió con fondos públicos. Depende de internet, cuyo progenitor es ARPANET financiada por el Departamento de Defensa (1960 DARPA). El GPS con un programa militar de EEUU (1970 NAVSTAR). La tecnología de pantalla táctil por la empresa FingerWorks fundada por un profesor de la Universidad de Delaware con financiación pública. Incluso Siri puede tener ascendencia en DARPA (2) Las empresas de Elon Musk como Tesla Motors, SolarCity o SpaceX han sido beneficiadas por ayuda y tecnologías públicas. Tesla tuvo préstamo de 465 millones de dólares por EEUU (papel en demanda) y en Noruega gracias a las políticas verdes, se venden más ahí que en EEUU (papel en oferta). Con esto intenta romper la idea del “emprendedor solitario”. (3) Fundación nacional para la Ciencia financió el algoritmo de Google (Battelle, 2005)...
Críticas y Contrapuntos
Pero ciertos ejemplos y argumentos parten de datos incompletos, dudosos o erróneos. Una crítica que se le puede hacer en determinados ejemplos es el uso de 2 falacias básicas: confundir condiciones superfluas o redundantes con condiciones necesarias (es decir, imprescindible para que se produzca); y confundir condiciones necesarias con condiciones suficientes.
Sin el desarrollo de motores de combustión y automoción, Enzo Ferrari no podría haber fundado su marca de deportivos; sin la tecnología de grabación de películas, Francis Ford Coppola no habría podido dirigir el Padrino; o sin el desarrollo de los vinilos, The Beatles no se habrían convertido en uno de los mayores grupos de la historia de la música.
Podemos afirmar que el desarrollo de las tecnologías e industrias, muchas de ellas con base o ayuda importante en el sector público, es necesario para que grandes genios y empresas a lo largo de la historia hayan realizado sus innovaciones, pero por supuesto no suficiente.
Existen además otros casos en los que las tecnologías que fueron desarrolladas por el gobierno, como cuando pone de ejemplo el GPS para el iPhone, no iban para fomentar la industrialización y que toda la sociedad se beneficiara, sino que fue concebido exclusivamente con la motivación de usarlo en la guerra. Justificar el beneficio de la sociedad a través de este ejemplo concreto, es como justificar un estado militar porque "tiene sus beneficios".
Finalmente hay que comentar que otro de los aspectos que no desarrolla la autora es la posibilidad de que la inversión estatal expulse a la privada del mercado, debido en parte a su clara oposición al pensamiento económico tradicional y en cierta medida al liberalismo en sus ramas más puras, que considero que le puede cegar, siendo argumentos liberales válidos y probados.
