El libro negro del emprendedor es una obra escrita por el emprendedor y fundador de “Salvetti y Llombart”, Fernando Trias de Bes. Este libro, editado en 2007, se ha convertido en uno de los manuales de referencia para todas aquellas personas que quieren emprender.
Una de los factores que han convertido este libro en un referente es que ha sido escrito desde un punto de vista diferente al del resto de libros relacionados con la aventura de emprender. En este caso, Fernando Trías de Bes pretende desanimar al emprendedor enfocándose en las claves que llevan al fracaso.
Al ir leyendo sus páginas, se te hace una pregunta que debes intentar responder; “¿Cuáles son los principales motivos por el cual un emprendedor fracasa?”. Y es que lo señala el mismo autor y muchos empresarios exitosos “¿Qué mejor manera de evitar una mala decisión que siendo capaz de preverla por ti mismo gracias a los errores ajenos?”.
¿Qué puedes aprender de este libro?
Este libro nos logra dar valiosas lecciones, que se orientarán por la perspectiva que veamos cada aspecto del libro negro del emprendedor. Los riesgos muchas veces, suelen ser motivo del fracaso. El libro negro del emprendedor, es una de esas obras que aconsejan muchos para tener en mente qué es primordial en un negocio.
Como podemos observar a lo largo de esta magnífica obra, el éxito no sólo dependerá de las ideas que tengamos, dependerá de otros factores como nuestra astucia, motivación e ingenio. Este libro nos logra dar valiosas lecciones, que se orientarán por la perspectiva que veamos cada aspecto del libro negro del emprendedor.
Este libro, es ese Pepito Grillo que a veces necesitamos y que nos ayudará a someter a juicio algunas de nuestras decisiones empresariales emprendedoras más locas. Al finalizar el libro, el autor logra promover y recomendar arriesgarse, y empezar a iniciar nuevas sensaciones en tu aventura de emprender.
Sin duda alguna, el libro negro del emprendedor es un libro a considerar si no sabemos por dónde comenzar. Aunque suene un poco irónico, es necesario que sepas dónde situarte. Así como conocer el tiempo donde tendrás que iniciar tu futuro negocio, buscando financiamiento, ideas creativas e innovadoras.
Este libro escrito por Fernando Trías de Bes en el año 2007 se ha convertido en uno de los manuales de referencia para todas aquellas personas que quieren emprender.
El libro negro del emprendedor | AUDIOLIBRO COMPLETO | Fernando Trias de Bes
En el libro negro del emprendedor, Fernando Trías de Bes nos enseña cuales son los principales “Factores Clave del Fracaso”, o FCF por sus siglas, a través de 14 “asaltos” haciendo una analogía al boxeo, a partir de los cuales, si logramos “mantenernos en pie” quiere decir que estamos en condiciones de ser verdaderos emprendedores.
Al leerlo es muy fácil para cualquier emprendedor, incluso a los que consideramos “exitosos”, sentirse identificado con al menos uno de los Factores Clave del Fracaso que nos presenta este Libro Negro del Emprendedor. Pero lo importante de este libro radica en ponernos en alerta sobre los problemas más frecuentes por los que fracasan los emprendimientos y de esta forma aprender no solo de nuestros errores, si no también de los errores de quienes ya lo han intentado antes y de esta forma intentar anticiparnos.
Estructura del libro
El libro esta estructurado en 5 áreas, dentro de las cuales se agrupan los 14 Factores Clave de Fracaso o FCF. Primero veamos un listado a modo de resumen y luego comentaremos brevemente cada uno de ellos.
Las 5 áreas clave
- Naturaleza de las personas que emprenden
- Socios
- Ideas de negocio
- Situación familiar
- Gestión del crecimiento
Fernando Trías de Bes ha denominado como factores claves de fracaso (FCF) a una serie de errores comunes entre emprendedores y que son los que explican la mayor parte de los fracasos.
Resumen de los Factores Clave del Fracaso (FCF)
A continuación, se presenta un resumen de cada uno de estos factores, agrupados en las cinco áreas principales:
Primera Parte: Naturaleza de la persona para emprender
- Emprender con un motivo, pero sin una motivación: La idea del negocio no es un motivo. No la tenga en cuenta para tomar la decisión. Además de la idea, cualquier otro motivo para emprender, entendido como detonante, es irrelevante. Lo importante es la motivación, es decir, si está suficientemente ilusionado con el hecho de emprender.
- No tener carácter emprendedor: Emprender no es una acción puntual, no es un lance de juego. Emprender es una forma de vida. El verdadero emprendedor necesita y abraza la incertidumbre. Si la incertidumbre le vence, piénselo. El auténtico emprendedor disfruta emprendiendo, el acto de emprender es un medio y un objetivo al mismo tiempo. La persona con carácter emprendedor es aquella que ama la incertidumbre y el propio acto de emprender.
- No ser un luchador: Como resalta el autor, es necesario que el emprendedor cuente con un espíritu luchador para las adversidades, porque tarde o temprano estas llegaran. Por esto, es importante tener capacidad para examinar los errores, aprender qué se está haciendo mal cuando uno se equivoca, corregirlo y cargar las energías para afrontar los nuevos desafíos.
Segunda Parte: Socios
- Contar con socios cuando en realidad puede prescindir de ellos: La mayoría de las veces la gente se asocia por miedo; otras veces, como medio de conseguir recursos que, a corto plazo, salen “gratis, pero a largo plazo son los más caros de todos. Emprender implica cierta soledad, pero esa soledad le dará velocidad y libertad para imponer sus decisiones e intuición. Asóciese sólo cuando requiera algo que no pueda conseguir de otro modo. Y, preferentemente, cuente sólo con socios capitalistas; no se asocie para compartir trabajo.
- Escoger socios sin definir criterios de elección relevantes: Los criterios más importantes para escoger socios son, por este orden: honradez y valores alineados con los suyos (esta primera condición es excluyente); en segunda instancia, complementariedad con su carácter y sus competencias; que sean personas que realmente aporten valor. Es fundamental hablar y explicar cuál es la ambición que se persigue con el proyecto y que esta ambición esté plenamente compartida sin ningún tipo de duda.
- Ir a partes iguales cuando no todo el mundo aporta lo mismo: El primer pacto que hay que hacer es cómo proceder el día en que alguno de los socios decida desvincularse del negocio. El modo más justo de separarse revela el modo más justo de asociarse. No invente cosas raras a la hora de decidir qué porcentaje tendrá cada socio. Los activos y el dinero entregados a la empresa han de valorarse por su precio justo y se convierten en acciones. El trabajo se remunera con sueldo, a poder ser, de mercado. El resto de activos que se cedan a la empresa por parte de algún socio y que no se valoren como acciones deben alquilarse o dejarse a deber.
- Falta de confianza y comunicación con los socios: Las desavenencias entre socios siempre aparecerán. Suelen guardar relación con (la percepción de) cuánto negocio, clientes o esfuerzo aporta uno respecto al otro. La peor fuente de desavenencias son las desconfianzas en cuanto a la fidelidad. Otras causas menos sangrantes (pero que acaban siendo importantes) tienen que ver con el estilo y la apariencia que se quiere dar al negocio. Finalmente, la desavenencia más común es la lógica modificación de objetivos y deseos vitales que se producen en una persona a medida que pasan los años y que, forzosamente, se trasladan al negocio. Pactarlo todo es necesario, pero aún más importante es tener confianza y libertad para plantear cualquier, repito y subrayo, cualquier, tema a sus socios.
Tercera Parte: La Idea de Negocio
- Pensar que de la idea depende el éxito: Nunca ponga todas sus esperanzas en la idea. Lo importante no es la idea, sino la forma de la idea. Sólo podrá averiguarla hablando y mostrando su idea al mayor número de personas posible. No se centre en qué va a vender, sino en por qué los clientes le van a comprar. A toda idea le corresponde no sólo una forma que la hace ganadora, sino también un modelo de negocio que la hace viable. Es fundamental diseñar ambas cosas. Normalmente, la idea es inmutable y la forma de la idea varía a lo largo del tiempo. Hay que tener flexibilidad y humildad para modificar la idea tanto al inicio de las actividades como durante las mismas, cuando los indicios lo recomiendan.
- Adentrarse en sectores que no gustan o que desconoce: La elección del sector de actividad en el cual emprenda ha de ser el resultado de una decisión consciente, nunca la consecuencia aleatoria de una idea de negocio. Emprenda en sectores que le atraigan mucho o en productos que le encanten. Emprenda en sectores que conozca. Si no los conoce, dedique tiempo a conocerlos o rodéese de personas de ese sector. Por lo general, para no fracasar hay que aportar algo nuevo al sector de actividad en el que uno se introduce, y eso sólo puede hacerse sabiendo qué reglas se están rompiendo y no desde el desconocimiento o la ingenuidad.
- Escoger sectores de la actividad poco atractivos: Un sector de actividad atractivo es un generador de liquidez mayor que el de un socio capitalista o una entidad financiera. El buen emprendedor se rodea de circunstancias favorables. El sector de actividad es la circunstancia más importante que rodea al emprendedor. Por tanto, ha de ser atractivo. Incluso el mejor emprendedor, en un sector en crisis, lo hace mal. Es tan importante la elección de dónde y cuándo invertir, como la de cuándo desinvertir. Busque sectores que crezcan, o en los que haya poca competencia, o que sean rentables, o que requieran poca inversión inicial. Emprenda en ciclos económicos expansivos o en países o áreas geográficas en auge.
Cuarta Parte: La situación familiar del emprendedor
- Hacer depender al negocio de las necesidades familiares y ambiciones materiales: Las necesidades personales del emprendedor pueden arruinar un negocio. Diversifique sus ingresos para aguantar el máximo tiempo posible sin depender de su negocio. Si es necesario, viva de alquiler, y ahorre cuanto pueda antes de dejar su trabajo actual, si es el caso. Incorpore su sueldo en el plan de negocio y elabore éste imaginando el peor de los escenarios posibles. Cuente con inversores si al incluir su sueldo en el plan de negocio ve que precisa de más capital. No viva como un rico a las primeras de cambio. Dele margen de maniobra a su empresa. No emprenda sin el apoyo incondicional de sus familiares, que deben ser conscientes de las posibles carencias a las que ellos también se enfrentan si las cosas tardan en ir bien.
- Emprender sin asumir el impacto que tendrá sobre nuestro equilibrio vital: Muchas personas emprenden para poder conciliar su vida personal y profesional, pero emprender es todo lo contrario. Supone inundar tu vida personal de los problemas de tu vida profesional. Emprender proporciona muchas satisfacciones, pero éstas son distintas a las de la obtención de tiempo personal.
Quinta Parte: La gestión del crecimiento
- Crear modelos de negocio que no dan beneficios rápidamente y de modo sostenible: Hacer planes sirve principalmente para detectar momentos en los que habrá que modificar el modelo de negocio con el cual se arranca. El modelo de negocio es el marco empresarial que acoge la idea. A cada idea le corresponden modelos inviables y modelos que la hacen sostenible. El modelo de negocio más adecuado a la forma de su idea es el que da beneficios más rápidamente y es sostenible a medio y largo plazo. La sostenibilidad es más importante que el crecimiento.
- Ser emprendedor y no empresario, y no retirarse a tiempo: Hay que distinguir entre emprendedores y empresarios. Al primero le gusta crear. El segundo sabe gestionar y hacer crecer el negocio y disfruta con ello. No tenemos que guiarnos de nuestras ilusiones, siempre debemos mantener un margen entre nuestros sueños y la realidad.
