La "Revolución tecnológica" que estamos viviendo actualmente, llamada "Cuarta Revolución Industrial”, se ha desencadenado con la Inteligencia Artificial, el procesamiento del lenguaje natural de las máquinas, el internet de las cosas, la realidad aumentada, la realidad virtual, el metaverso, etc. Todos estos conceptos son los que hacen que una empresa deba entender el mercado transformando su estrategia de marketing hacia esta nueva realidad.
Las técnicas empresariales de gestión, entre ellas el marketing, y la estrategia, se verán sacudidas por estos procesos y se tendrán que revisar en profundidad. El notable desarrollo de la tecnología en la cuarta revolución industrial supondrá el nacimiento de un torrente de nuevos productos y servicios que aumentarán la eficiencia y el placer de la vida personal, la satisfacción de las necesidades.
No es posible anticipar el futuro con toda seguridad, mucho menos ante los efectos disruptivos de la cuarta revolución industrial y en un ámbito tan creativo de la gestión empresarial como es el marketing.
Cuando comenzó la primera Revolución Industrial, la vida les sonreía a muchos empresarios, ya que la demanda era superior a la oferta, y poco o nada tenían que promocionar sus productos. Aquí os dejo una famosa frase de Henry Ford: «Cualquier cliente puede tener el coche del color que quiera siempre y cuando sea negro».
Pero la vida evoluciona y la producción en masa hace que la oferta supere a la demanda, por lo que las empresas se ven obligadas a pasar de centrarse en ellas y sus productos a analizar qué quiere el consumidor para poder adaptar sus productos.
Marketing 2.0: Estableciendo Relaciones
Estamos ante el marketing 2.0, donde la empresa quiere comenzar a establecer una relación con su cliente para que le escoja ante la gran cantidad de oferta que ha comenzado a proliferar.
Conforme la vida evoluciona y los clientes tienen satisfechas sus necesidades básicas, quieren que las empresas les ofrezcan algo más. Las empresas se dan cuando que el cliente ante la oferta masiva de productos necesita encontrar aquel que, además de satisfacer sus necesidades funcionales, le proporcione una satisfacción espiritual.
Marketing 3.0: Centrado en Valores y Creencias
Nace así el marketing 3.0 El marketing 3.0 se centra en las creencias, valores y propósitos de las personas. El marketing da un giro, las empresas tienen que humanizarse para que las personas se sientan representadas en sus valores.
Se adquieren los productos de aquellas empresas con las que el cliente siente que tienen los mismos propósitos. Es también el marketing de la experiencia, todo gira en torno a dar valor al proceso de compra del cliente.
Todos estos conceptos van haciendo una empresa cada vez más humanizada y preocupada por los problemas de la sociedad. Las personas son cada vez más sensibles a ello, y buscan empresas que sientan la misma necesidad de cambio. Los clientes ya no quieren comprar para tirar, sino que necesitan comprar de forma sostenible.
Marketing 4.0: Metodologías Digitalizadas
Este cambio surge mientras nace el cliente super informado, ya que las tecnologías que tiene a su alcance hacen que tenga exceso de información. Con el marketing 4.0 el mundo es digital, comienzan a desarrollarse las metodologías ágiles aplicadas a la innovación, se empiezan a desarrollar los productos y servicios conjuntamente con el cliente, y la orientación al mercado es total siendo imprescindible el uso de la tecnología.
Se integra al cliente en el desarrollo del producto. El marketing 4.0, que combina la interacción offline y online entre empresas y consumidores, mezcla estilo y sustancia en lo referente al desarrollo de marca y complementa la conectividad entre dispositivos con la conectividad entre personas para fortalecer la implicación del consumidor.
Como lo llaman Kotler et al., el marketing 4.0 ayuda a las empresas a evolucionar hacia la economía digital que ha redefinido los conceptos clave del marketing, y tiene como objetivo convertir a los consumidores en los principales defensores de la marca.
La Cuarta Revolución Industrial y sus Componentes Clave
La cuarta revolución industrial también se ha denominado hiperconectividad. Existe un amplio repertorio de fenómenos que es preciso referir: los robots autónomos, la inteligencia artificial, la realidad aumentada y la geolocalización.
En segundo término, la conectividad. El segundo apartado alude a la inteligencia artificial (IA en adelante). El objetivo de esta tecnología es crear una máquina inteligente con capacidad para aprender. Cabe mencionar que la inteligencia artificial nació en 1956, en Dartmouth, Estados Unidos. El término fue acuñado por J. McCarthy y se refería a una máquina que imitaba las capacidades cognitivas de las personas.
La IA tiene un mayor alcance en las industrias y en las actividades económicas, incluyendo, entre otras, los asistentes de voz de los smartphones. Son sistemas capaces de aprender de manera autónoma y de suministrar información a un costo reducido. Esto permite ajustar las acciones a los intereses o las verdaderas necesidades de los usuarios. Salesforce, por ejemplo, recurre a desarrolladores para crear un asistente inteligente personalizado, como los chatbots.
El Impacto de la Robótica
El tercer apartado se refiere a la robótica. Los robots de atención al cliente resultan familiares para muchas personas. Algunos son capaces de reconocer idiomas e interpretar la expresión de los consumidores. En Japón, por ejemplo, existe un robot que vende los productos de la marca Nestlé a clientes potenciales.
La robótica permite delegar tareas repetitivas y aburridas para el ser humano. En el sector del retail, Amazon dispone de robots para escanear artículos en las tiendas. Incluso, existen sistemas capaces de redactar ingeniosos mensajes comerciales de manera autónoma y automática, como los utilizados por Washington Post, u otros medios de comunicación.
El Internet de las Cosas (IoT)
El IoT es objeto de estudio en el cuarto apartado de la obra. El IoT permite a las empresas conocer las necesidades de los clientes (antes, incluso, de que sean conscientes de que tienen una necesidad). También facilita el control de los productos para conocer el estado de los mismos.
El espectro de oportunidades que es capaz de generar el IoT es apasionante. Aporta extensos volúmenes de información sobre el usuario, lo cual puede optimizar los resultados del negocio y la comercialización de las compañías. Se busca que los dispositivos sean más conectables para el usuario, aportando una personalidad artificial casi humana a los dispositivos inteligentes.
Por ejemplo, las aseguradoras que ofrecen descuentos a clientes que realizan un determinado de ejercicio físico podrían obtener rebajas. Sin embargo, es necesario determinar quién es el responsable de un volumen tan inmenso de datos y cómo proteger al consumidor potencial.
Vehículos Autónomos e Impresión 3D
Los vehículos autónomos son examinados en el quinto apartado de la obra. Google comenzó las pruebas con vehículos autónomos antes que Uber. Un accidente fatal obligó a Uber a suspender todas sus pruebas, y fue obligado a pagar alrededor de 245 millones de dólares a Google. A pesar de estos incidentes, muchos fabricantes siguen tratando de sumarse a esta tecnología y realizando avances significativos en el área.
En el sexto apartado se analizan a detalle las impresoras 3D. Estas permiten efectuar réplicas de determinados diseños y se utilizan en numerosos sectores como la arquitectura o el diseño industrial. También se recurre a esta tecnología para crear prótesis médicas de extraordinaria precisión e incluso viviendas.
La impresión 3D permite el desarrollo comercial sin fronteras, ya que los consumidores de las empresas podrían descargarlos e imprimirlos, incluso a nivel nanométrico. La participación pública y privada en esta materia es esencial, especialmente en sistemas para acabar con la contaminación.
Ciencia de los Materiales y Almacenamiento de Energía
En el noveno apartado se analiza la ciencia de los materiales, una nueva disciplina científica y académica en 1958. Esta ciencia estudia la relación entre la estructura y las propiedades de los materiales en el ámbito de la energía, el transporte y las comunicaciones, buscando crear nuevos materiales.
En el décimo apartado se estudia el almacenamiento de la energía, clave para equilibrar la demanda e integrar las energías renovables. Esto permite evitar el desperdicio de la energía y optimizar las fuentes de suministro en tiempos de escasez.
Informática Cuántica
En el apartado siguiente se analiza todo lo relativo a la informática cuántica. Los ordenadores cuánticos podrían realizar operaciones aritméticas de forma exponencialmente más rápida que la informática digital. También podrían aplicarse en las criptomonedas.
Aunque aún faltan aproximadamente una década para su pleno desarrollo, la informática cuántica es capaz de superar los sistemas de seguridad de la popular criptomoneda.
La cuarta revolución industrial plantea desafíos importantes en el mundo físico, digital y biológico. Sin embargo, también ofrece prerrogativas que se derivan de la revolución 4.0, como nuevos productos y servicios que mejorarán la eficiencia y la vida personal en múltiples ámbitos.
