Seleccionar página

El mundo laboral está en constante transformación, impulsado por el progreso técnico, la digitalización y la Industria 4.0. Este cambio ha dado lugar a nuevas formas y entornos de trabajo, adaptados a las necesidades de trabajadores autónomos, emprendedores y empleados que ya no están vinculados a un lugar fijo.

El coworking, o trabajo cooperativo, ha surgido como una solución innovadora para aquellos que buscan un espacio de trabajo flexible y colaborativo. Este modelo permite a varias personas compartir un mismo espacio, fomentando la creatividad y el intercambio de ideas entre profesionales de diferentes sectores. Pero, ¿qué es exactamente el coworking y cómo ha evolucionado en España, especialmente en ciudades como Barcelona?

¿Qué es el Coworking?

El término "coworking" se traduce como "cooperación", pero se utiliza en el sentido de "trabajar juntos en un mismo espacio". Este concepto se basa en la necesidad de muchos trabajadores autónomos, emprendedores y empleados con opción de mobile office de encontrar un lugar para trabajar que no sea su hogar, evitando así la soledad y las distracciones del trabajo en casa.

En un espacio de coworking, los escritorios individuales se alquilan generalmente por períodos cortos de tiempo, ofreciendo una alternativa flexible a la oficina tradicional. Lo que a algunos les parece una oficina de planta abierta es para otros un crisol de creatividad donde no solo se comparte el lugar de trabajo, sino que, gracias al intercambio con otras personas, que pueden provenir de sectores completamente diferentes, pueden nacer ideas nuevas.

Historia del Coworking

Este modelo laboral es relativamente joven. No fue hasta 2005 que el empresario Brad Neuburg utilizó por primera vez el término cuando creó el San Francisco Coworking Space, donde se podía ir a trabajar dos días a la semana. El trabajo en espacios de coworking ha ido ganando en popularidad especialmente entre los profesionales autónomos, que trabajan principalmente de forma digital y, dado que solo necesitan un ordenador portátil y quizás un teléfono, pueden elegir su lugar de trabajo.

Asia ocupa aquí una posición especial, puesto que, en parte, no se trata solo de un ambiente de trabajo atractivo, sino de una cuestión de necesidad. Hong Kong, China, Taiwán, India o Singapur están experimentando un enorme crecimiento entre las empresas de tecnología, mientras que, al mismo tiempo, su oferta en oficinas es muy reducida. Esto es también lo que ocurre en ciudades como Nueva York, París o Berlín. En estas ciudades es muy difícil encontrar una oficina, es decir, a un precio asequible para un pequeño empresario.

En los últimos años, el número de espacios de coworking, así como el número de coworkers, ha ido in crescendo. Cada vez más, la visión tradicional del lugar de trabajo se está difuminando. Gracias a Internet, los equipos pueden seguir trabajando juntos, aunque estén repartidos por todo el mundo. Además, cada vez más profesiones se ejercen de forma puramente digital y ya no requieren un lugar de trabajo fijo. Los espacios de coworking responden a este cambio en el mundo laboral y aumenta por ello su popularidad.

¿Cómo son los Espacios de Coworking?

Las fotos de la primera oficina de coworking muestran una atmósfera de sala de estar. Hoy en día se ha establecido una fusión (sobre todo estética) entre la cafetería y la oficina. Esto puede explicarse probablemente por el hecho de que la gente que utiliza los espacios de coworking hoy en día solía trabajar en una cafetería y mientras estas se han transformado en espacios de coworking, sus usuarios no han querido prescindir de las comodidades de tener el servicio de cafetería cerca. De ahí que el área principal suela consistir en un espacio abierto con muchos escritorios y, por lo general, un bar o una cocina con zona de asientos.

Los escritorios suelen ofrecerse como hot desks: escritorios que no se asignan permanentemente, sino a diario. Si tenías este asiento un día, puede estar ocupado por otra persona a la mañana siguiente. Por lo tanto, tampoco se pretende que se almacenen objetos allí. Con el hot desking, solo pagas un alquiler diario. Pero también se pueden alquilar dedicated desks por un período de tiempo más largo. Éstos tienen la ventaja de que te puedes instalar en ellos hasta cierto punto y adaptar el lugar de trabajo a tus necesidades.

También es común que los espacios de coworking ofrezcan espacios cerrados. Los usuarios pueden elegir, entonces, entre diferentes salas de reuniones: si quieres mantener conversaciones tranquilas con tu equipo, clientes o inversores, puedes elegir una habitación del tamaño adecuado y con el equipo adecuado (proyector, pizarra, etc.). Algunos espacios también tienen cabinas más pequeñas en las que puedes retirarte para hacer llamadas telefónicas y a veces también ofrecen alquiler de taquillas para guardar los efectos personales, a veces durante la noche. Algunos espacios de coworking también proporcionan una oficina completa para equipos más pequeños que también se puede alquilar de forma flexible por períodos. Aquí se desvanece la frontera entre el coworking y la oficina clásica.

El equipamiento habitual de un espacio de coworking incluye:

  • Un espacio abierto para los escritorios
  • Oficinas completas para equipos pequeños
  • Salas de reuniones
  • Cabinas para llamadas telefónicas
  • Taquillas
  • Café, bar y cocina
  • Zonas comunes
  • Opciones de impresión y escaneado
  • La recepción
  • Un servicio de correo

Además de estos espacios muy generales, que puede utilizar cualquier persona que tenga un trabajo de escritorio, también hay ofertas especializadas. Por ejemplo, se han creado oficinas de coworking con bancos de trabajo, fresadoras, sierras y taladros orientadas a los sectores más artesanales. Las impresoras 3D también son cada vez más populares en estos espacios, también conocidos como maker spaces (espacios de fabricación). La ventaja es muy clara: una empresa joven no tiene que pagar los grandes costes de adquisición si, por ejemplo, solo quiere crear primero un prototipo. Se pueden encontrar ofertas similares para otras ramas.

Las tarifas difieren de un espacio a otro. Mientras que, en algunos, pagas al día, otros ofrecen un sistema de membresía flexible. Dependiendo de las necesidades, a menudo hay diferentes suscripciones disponibles. Los servicios adicionales se reservan por separado. Dado que ahora también hay empresas que operan a nivel internacional, los miembros pueden incluso trabajar en diferentes lugares del mundo sin mayores problemas.

Los Usuarios de los Espacios de Coworking

Estos espacios se crearon principalmente para ofrecer una alternativa a los trabajadores autónomos que, de otro modo, trabajarían desde casa. Con la proliferación de los ordenadores portátiles, ya no era necesario atarse a un escritorio. Aquellos que trabajan digitalmente pueden hacerlo teóricamente desde cualquier lugar. Los espacios de coworking se dirigen en especial a los trabajadores autónomos del sector de la tecnología y los medios de comunicación. Incluso para los autónomos, que a menudo, aunque no siempre, trabajan en otras empresas, para ellos no vale la pena alquilar una oficina permanente.

El coworking también juega un papel en la vida de los nómadas digitales. Este grupo de trabajadores independientes rara vez se queda mucho tiempo en un lugar fijo, sino que está en constante movimiento. Trabajan dondequiera que haya acceso a Internet, de modo que estos espacios pueden funcionar como un hogar temporal para los nómadas digitales.

Los fundadores de startups también han descubierto el concepto del coworking, sobre todo al principio, cuando todavía no está claro cómo va a crecer la empresa. En una oficina tradicional, la planificación suele excederse o quedarse corta, pero los espacios de coworking son flexibles y escalables. Si otro empleado se une al equipo, se puede reservar otro lugar de trabajo sin problemas. Dos de las empresas más conocidas que comenzaron como startups en estos espacios son Uber e Instagram.

En los últimos años, sin embargo, las empresas más grandes también han descubierto los espacios de trabajo comunales, que se usan para alojar a equipos o departamentos. Las razones de esto varían, pero la flexibilidad, por ejemplo, tiene un papel importante. A menudo, sin embargo, también se desea beneficiarse del intercambio con otros compañeros de trabajo (a veces muy innovadores), por lo tanto, el cambio del entorno de trabajo debería garantizar una mayor creatividad. Además, las grandes empresas se aprovechan del hecho de que no tienen que invertir sus finanzas en bienes inmuebles a largo plazo. Finalmente, la administración de los locales (por ejemplo, trabajos de limpieza y reparación) es asumida por el proveedor del espacio.

Ventajas y Desventajas del Coworking

Dependiendo de cómo y para qué se utiliza un espacio de coworking, el concepto tiene algunas ventajas, pero también desventajas significativas. Dado que los estilos de trabajo de las diferentes personas pueden ser muy diferentes, tienes que decidir por ti mismo qué lado prefieres.

Para muchos, las ventajas son bastante tangibles en la cuestión de los costes. Para comprometerse de forma permanente en una o más oficinas, debes tener seguridad financiera. Sobre todo, los trabajadores autónomos que todavía no facturan demasiado no pueden correr el riesgo de ser propietarios de sus propios locales. Es por eso que a menudo trabajan desde casa. Pero este no es un buen ambiente de trabajo para todos. Algunos quieren separar más claramente el trabajo y la vida privada y, por lo tanto, prefieren un espacio fuera. Otros, por otra parte, no pueden tolerar tal ambiente; una oficina tan abierta con muchas personas, parcial o totalmente desconocidas, es visto por algunos como una desventaja.

Por lo tanto, el coworking es también una cuestión de personalidad. Entre los partidarios del concepto, se consideran como ventajas el trabajo en red y su carácter comunitario. En un espacio de coworking, especialmente las personas extrovertidas pueden conocer rápidamente a otras personas que pueden ayudarles tanto a nivel privado como profesional. Otros necesitan la reclusión para concentrarse y tienen dificultades para socializar con extraños desde el principio. Para este segundo grupo de personas, el coworking será, en el mejor de los casos, una forma temporal de trabajo, hasta que pueda permitirse su propia oficina.

A continuación, se presenta una tabla que resume las ventajas y desventajas del coworking:

Ventajas Desventajas
Lugar de trabajo flexible No hay lugar de trabajo fijo
Escalable en cualquier momento Atmósfera a menudo ruidosa
Fortalecimiento de la comunidad
Networking
Prestación de servicios de oficina

El Coworking en España y Barcelona

Al igual que Madrid, Barcelona también cuenta con este conglomerado que es uno de los grandes fenómenos de los espacios de oficinas flexibles. Los espacios de trabajo de coworking apoyan a una comunidad vibrante de profesionales. Las obras de arte personalizadas y la vegetación del interior están estratégicamente colocados para generar un ambiente de inspiración para los equipos. Los espacios de trabajo altamente funcionales fomentan una cultura de colaboración.

Algunos ejemplos de espacios de coworking en Barcelona incluyen:

  • Kubik: Uno de los fundadores de este sistema en la Ciudad Condal. Es el coworking más antiguo de la ciudad y cuenta con una zona amplia y espaciosa, puesto que disfruta de 900 metros cuadrados repartidos en tres plantas en pleno barrio de Gracia. Es el coworking pionero en la economía de escala y ofrece diferentes tarifas para freelances y equipos de trabajo.
  • Canvas: Se define como un espacio en blanco para crear, con la opción de organizar increíbles eventos, talleres, reuniones corporativas, salas de exhibición y más. Ubicado cerca de Plaza Cataluña, en pleno centro de la ciudad, cuenta con espacios totalmente equipados con todo lo que pueda necesitar el usuario: proyectores HD, televisores, tableros, sistema de sonido y más. Cuenta con más de 500 metros cuadrados de posibilidades. Es un lugar ideal para trabajar, programar reuniones con clientes o celebrar eventos corporativos.
  • Betahaus: Un espacio ideal para freelances y emprendedores creativos en lo que es un lugar en constante movimiento como definen en su propia página web. El servicio que ofrece es amplio ya que está abierto todos los días de la semana, 24 horas al día y puedes contar con recepcionista de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 horas.
  • Aticco: Otro de los emblemas del coworking barcelonés. Fundado por tres amigos hace tan solo dos años, tiene ya tres localizaciones en la ciudad, siendo la principal la que se ubica en Plaza Urquinaona en pleno centro.
  • La Vaca Coworking: Es uno de los espacios más originales con los que cuenta la Ciudad Condal, si bien la lista de lugares para compartir espacio de trabajo es innumerable. Ubicado en el Poble Sec, recibe este nombre porque hasta los 70 el local fue una lechería de la época donde la gente compraba nata y leche. Es un lugar en el cada día fluyen nuevas ideas productivas y que se adapta a cualquier tipo de necesidad. Cuenta con servicio de impresora, proyector, taquillas, buzón de correo, café, cocina, parking para bicis o una especie de biblioteca con libros y revistas.

Aunque la mayor parte de estas oficinas flexibles se concentran en Madrid y Barcelona; también han proliferado en otras ciudades como Valencia, Alicante, Sevilla, Bilbao, Zaragoza o Málaga.

Con la llegada del teletrabajo forzoso, la digitalización de las empresas y la posibilidad de que se implanten formas de trabajo híbridas o semi-presenciales, cobran importancia los coworkings como el llamado «tercer espacio«. Es decir, lugares que no son ni la oficina tradicional ni el hogar. Este tercer espacio lo están ocupando los coworkings, hoteles, cafeterías o aeropuertos.

Según los datos de CBRE, un 60% de las nuevas empresas en los espacios de trabajo flexible no tienen el perfil tradicional de estos espacios, que eran empresas tecnológicas o startups.

Coworking y la Reducción de la Brecha de Género

En primer lugar, las políticas de precios asequibles hacen que estos espacios sean viables para las mujeres que cuentan con pocos recursos de entrada. De esta manera, las emprendedoras tienen la oportunidad de empezar sus proyectos empresariales, sin depender de terceros y en un entorno que apoya y facilita el espíritu emprendedor.

Además, las oficinas compartidas abordan este problema ofreciendo descuentos en las cuotas de afiliación, con eventos para sus miembros y servicios de valor añadido. El coworking ofrece a las mujeres un ecosistema activo con sesiones formativas, intercambio de conocimientos y colaboración entre profesionales. Las emprendedoras tienen más posibilidades de encontrar sinergias en una oficina compartida que en un espacio de trabajo tradicional, reduciendo así la brecha de género.

El coworking de barrio se convierte en una alternativa de valor, poniendo el acento en la conciliación laboral-familiar. Las madres trabajadoras necesitan desarrollar su actividad profesional en espacios inclusivos que ofrezcan flexibilidad y apoyo. Las oficinas compartidas son espacios que tienen en cuenta estas necesidades, y en muchos casos ofrecen servicios como guarderías o zonas de juego.

En conclusión, las profesionales quieren trabajar en un entorno en el que se sientan valoradas y tratadas con igualdad. Fomentar la diversidad, la equidad y la inclusión para reducir la brecha de género es clave a la hora de atraer y retener a los mejores talentos.

El Futuro del Coworking

Como consecuencia de la pandemia se está imponiendo una tendencia que ya venía gestándose desde años atrás: los modelos de trabajo híbridos. Combinar las jornadas de trabajo desde casa y desde la oficina es ya una realidad para muchas empresas, que encuentran en los espacios de trabajo flexible el lugar ideal para rotar equipos o adecuar el número de puestos a las necesidades puntuales.

De hecho este cambio en las formas de trabajar está provocando que muchas empresas que no habían pisado jamás un coworking lo estén haciendo ahora por primera vez.

Los equipos fuertes y unidos son importantes en cualquier tipo de empresa. Sin embargo, muchas corporaciones ponen el foco exclusivamente en sus clientes, descuidando las necesidades de sus propios empleados. Ante esta situación, el Team Building se revela como un recurso vital para articular una verdadera cultura corporativa.

Hay que reflexionar sobre las fortalezas y debilidades del equipo. Esto ayudará a determinar lo que se desea lograr durante el Team Building. Se recomienda establecer objetivos claros, realistas y alcanzables en el tiempo. Estos objetivos serán diferentes para cada equipo, pero algunos ejemplos incluyen ayudar a los participantes a:

  • Desarrollar mejores habilidades de comunicación.
  • Mejorar la resolución de conflictos.
  • Elegir o diseñar una actividad de trabajo en equipo que satisfaga estos objetivos.
  • Incluir personas en su equipo para ayudar con la planificación, la configuración, etc.

El Futuro del Trabajo Remoto | Max Faingezicht | TEDxPuraVidaJoven

La rápida evolución tecnológica y la pandemia están transformando nuestra forma de hacer y trabajar. Los trabajadores estaban pidiendo a gritos una alternativa a la oficina asfixiante por entornos que permitan la flexibilidad, el intercambio de conocimiento y nuevas maneras de crear comunidad. El modelo del coworking da respuesta a este nuevo paradigma.