De un tiempo a esta parte, se escucha hablar de "El Turronero". De buenas a primeras, todos los fiestones de sociedad están organizados por él y además resulta que es amigo de todos los famosos del país. En Telecinco cuenta con un importante círculo: Paula Echevarría, Vicky Martin Berrocal, Paz Padilla, Toñi Moreno… ¡Y fuera de la cadena también! Miguel Ángel Silvestre, Luis Figo o Albert Rivera acuden siempre a su llamada. ¿Quién es este buen hombre? Y lo más importante, ¿por qué le llaman "El Turronero"?
Repasemos su biografía: se trata de un empresario llamado José Luis López y tiene 60 años justos (precisamente su fiesta de cumpleaños fue una cumbre inaudita de famosos). Su mote de "El Turronero" viene de un niño que trabajaba en la venta ambulante de turrones. José Luis es el menor de cuatro hermanos.
José Luis López Fernández (59) concierta sus citas de trabajo en un hotel de Madrid, aunque sus oficinas en la capital están muy cerca. Considera que el salón del hotel es algo más informal y menos burocrático. De lunes a jueves permanece en Madrid y los fines de semana regresa con la familia a Ubrique, donde residen. A muchos no les sonará por su nombre, pero sí por su apodo: El turronero, que habla con LOC para contar su historia.
A la boda de su hija asistieron mil invitados. Enel bautizo en Jerez de sus nietos Paula y Mateo reunió hace pocos meses a 1.200 personas, agasajadas a lo grande. Algunas tuvieron a su disposición aviones privados para llegar tiempo.
Orígenes Humildes y Primeros Pasos
HISPANOAMÉRICA, una película de José Luis López-Linares
Nacido en Ubrique en 1963, José Luis López Fernández, conocido popularmente como ‘El Turronero’, es un destacado empresario gaditano con numerosos negocios en distintos sectores. López Fernández nació en 1963 en Ubrique en el seno de una familia humilde que se dedicaba a la venta ambulante de turrones. Nació en una familia muy humilde en la que se dedicaba a vender turrones por las ferias de los pueblos. Sus padres, Antonio López y Rosario Fernández, tuvieron dos hijas y tres hijos, siendo el más pequeño de todos. De ahí un sobrenombre del que se siente orgulloso.
De alguna manera en su fiesta quiso evocar aquella infancia. José Luis López está orgulloso de que le conozcan como El turronero, el oficio al que se dedicaban sus padres.
Ganó sus primeras monedas con un espectáculo de títeres que ideó para los muchachos del pueblo y por el que cobraba una peseta. Salvo a una vecina, la niña que más tarde sería su esposa: “Mi madre, que era clienta del ultramarinos de su familia, le decía: ‘Algún día serás mi nuera’”. Desde muy temprana edad ya ayudaba a los más cercanos, con solo 12 años ofreciendo clases particulares a los vecinos más pequeños de su barrio, siendo el apoyo a la educación uno de sus pilares fundamentales en la vida.
Un vecino del pueblo se fijó en aquel niño, espabilado y ocurrente, y propuso a la familia pagarle un internado para que desarrollara sus cualidades. Puso como condición que al año siguiente debía ganárselo él mismo consiguiendo una beca. El chaval tenía una memoria asombrosa y memorizaba todos los libros antes de acabar el curso. Finalmente, todas sus notas fueron matrículas de honor y en la prensa local le hicieron su primera entrevista como el mejor estudiante de la zona.
Ganó sus primeros dineros dando clases a otros niños en verano y a los 12 años tuvo su primera novia, Carmen Mariscal, que trabajaba en las fábricas de piel en Ubrique. Se casaron cuando él tenía 20 años y ella 19. Y ahí siguen. Son un matrimonio unido y muy familiar. Esa estabilidad es la base para seguir adelante sin sobresaltos y en paz.
Cursó casi todo el BUP en la localidad malagueña de Ronda, pero a los 17 años decidió abandonar los estudios tras recibir una oferta de empleo en PROA como Asistencia en Carreteras. A los 17 encontró su primer trabajo en Sevilla, de asistencia en carretera vendiendo seguros a los conductores. En los primeros meses ganó 120.000 pesetas, unos 700 euros, y en agosto llegó a las 200.000 pesetas, hace 40 años una cantidad muy importante. En aquel tiempo, todo lo que se ganaba se entregaba a los padres, pero el chico dejó los estudios.
El padre tenía ilusión porque su hijo fuera médico y no le gustó que dejara el colegio. "Es que le caigo bien a la gente", argumentó el hijo. "Fui a hacer un seguro en una heladería y el dueño no lo quiso, pero me regaló un helado". Y así iba haciendo clientes y ahorrando.
Un día tiene la posibilidad de estudiar y se va a un internado a los 10 años. En 4 ó 5 años se forma con los estudios más básicos. En verano buscaba trabajo para ahorrar y subsistir en invierno y desde ahí acabó entrando en el sector de los seguros y el mercado inmobiliario.
Ascenso al Éxito Empresarial
Tras esos orígenes humildes, él comenzó a hacer dinero primero en el sector de los seguros, y después, como constructor e inversor inmobiliario. Tenía 30 años cuando se estrenó como intermediario en temas inmobiliarios, un sector que acabó dominando con el tiempo. Al ver lo que se ganaba, dejó los seguros y se dio cuenta que debía arriesgarse él mismo, desarrollando suelo y convirtiéndose en empresario.
Se metió en el negocio inmobiliario y cumplidos los 30, como constructor e inversor, fue construyendo su imperio. Más tarde, entraría en el mundo de la moda con la marca de bolsos de lujo Hedén y en el sector de la salud, creando el centro Galiani en Sevilla. López ha multiplicado sus innumerables negocios en distintos ámbitos a lo largo de los años y ha conseguido entablar amistad con muchos de los nombres más conocidos de España.
José Luis López, conocido popularmente como ‘El turronero’, es un destacado empresario gaditano con numerosos negocios en distintos sectores. Es uno de los principales empresarios de Andalucía, y sus compañías conforman un importante entramado que toca diferentes palos.
Además de probar suerte con lo inmobiliario ha invertido en una cadena de panaderías, en el artesano que fabrica bolsos para Chanel... Y mucho más. Entre sus empresas está una marca de bolsos de lujo, Hedén, diseñados y fabricados en España, tiene una ITV y una empresa que fabrica gasóleo con plástico.
No contento con eso también invirtió en un centro de psicología en Sevilla llamado Galiani y otro de oncología en Córdoba. Y en Madrid es socio de Wow, el gran almacén de lujo y tendencias abierto en Gran Vía por el ex presidente de El Corte Inglés Dimas Gimeno que de manera inminente abrirá una nueva sede en la calle Serrano 52.
En la actualidad, sus negocios se han diversificado. Se ha asociado con un panadero de Lebrija, al que han nombrado el mejor profesional del mundo, para montar una cadena de panaderías diferentes a la lo habitual, con panes muy especiales, como el pan azul, hechos con masa madre y harina de sarraceno, que no engorda.
También se ha unido a un empresario de Ubrique que fabrica los bolsos para Chanel, y tiene su propia marca de bolsos de lujo, Hedén. Lanzarán la firma con una campaña importante, con la imagen de alguna cara conocida y las influencers del momento. El Turronero comprende que manda la modernidad y escucha a sus asesores.
"Me gusta contar con gente que sabe más que yo. El éxito es rodearte de personas que te aporten. Me dejó aconsejar en cosas que no entiendo. El éxito está en saber escuchar". Sus padres no llegaron a tiempo de ver el triunfo del hijo que iba haciéndose poco a poco un gran empresario. Pero al menos, pudo comprarle un sofá a su madre y cambiarle el suelo del piso, que ya era mucho.
Participa también en negocios como una clínica de oncología y homeopatía en Córdoba y en un gran centro de psicología en Sevilla. Es dueño de una ITV y de una fábrica que convierte el plástico en gasóleo, porque entiende la importancia de la ecología y la economía circular. En Madrid es socio de Dimas Gimeno, ex presidente de El Corte Inglés, en Wow, la novedosa tienda de Gran Vía, tienen planes de extender el modelo fuera de España. Y continúa siempre en lo suyo, el mundo inmobiliario.
La compañía cerró ese ejercicio 2022 con un activo valorado en 190 millones de euros, y fondos propios por importe de 67,5 millones.
| Sector | Ejemplos de Negocios |
|---|---|
| Inmobiliario | Desarrollo de suelo, construcción, inversión |
| Moda | Marca de bolsos de lujo Hedén |
| Salud | Centro de psicología Galiani (Sevilla), clínica de oncología (Córdoba) |
| Alimentación | Cadena de panaderías |
| Medio Ambiente | Fábrica de gasóleo a partir de plástico |
| Retail | Socio en Wow (Madrid) |
Eventos Memorables y Amistades Influyentes
HISPANOAMÉRICA, una película de José Luis López-Linares
Todo el mundo se pregunta estos días quién es El Turronero y por qué este fin de semana 3.500 invitados y decenas de famosos han acudido a su fiesta de cumpleaños. Este empresario hecho a sí mismo ha celebrado uno de los cumpleaños más sonados del año en Sevilla rodeado de 3.000 invitados de sectores como el cine, la música, la política, el deporte o los medios de comunicación. Este sábado, 29 de junio, López ha reunido a multitud de famosos para la celebración de la comunión de su nieta Carlota. Rostros de la televisión, la música, la política, el periodismo o la farándula no se han querido perder la fiesta que ha organizado el empresario en Jerez de la Frontera (Cádiz), convertida en una auténtica feria de atracciones.
Algunos quizás recuerden que ya el año pasado reunió a centenares de personas, entre ellos muchos rostros conocidos, en el bautizo de uno de sus nietos. Los eventos de José Luis López, como realmente se llama este empresario de Ubrique, son siempre memorables, y casi como si se tratara de un festival para famosos.
José Luis ha montado un cumpleaños emulando una feria. "A lo largo de la vida han entrado en mi vida muchas personas de muchos sectores y se ha eso se ha conseguido por la constancia, el esfuerzo y la humildad. Se ha hecho con mucho cariño y mucho amor. Con dinero es imposible que salga, se puede parecer pero nunca igualar", relata. Reconoce que a su fiesta fueron famosos que él no conocía invitados por otros famosos que él había invitado. Algo que celebra ya que a los amigos de su amigos los considera como los suyos. Para montar esta fiesta ha estado 14 meses de preparativos y ha pedido bloquear las agendas a sus invitados con más de un año de antelación. Quienes le quieren le definen con una palabra común: generosidad.
A la boda de su hija asistieron mil invitados. En el bautizo en Jerez de sus nietos Paula y Mateo reunió hace pocos meses a 1.200 personas, agasajadas a lo grande. Algunas tuvieron a su disposición aviones privados para llegar tiempo.
“No creo que esté lo suficientemente capacitado como para eso, porque de política entiendo lo justo aunque intento siempre crear armonía entre las personas y mucha gente que empatiza poco con los demás, conmigo han empatizado pronto y rápido. Hoy tengo buenos amigos que la gente piensa que son raros. Es un don que me dio mi madre, poder llegar a cualquier persona. David Bisbal le hizo llorar al ensalzar en el escenario todo lo que hace por sus vecinos.
Líos con la Justicia
La carrera empresarial de ‘el Turronero’ ha tenido algunas sombras, por no decir que ha eludido la cárcel en varias ocasiones. Estos años de éxitos no han estado exentos de polémicas. El Turronero saltó a la fama por el caso de María José Campanario.
En 2008 estuvo involucrado, como intermediario, en la llamada 'Operación Karlos', una trama por fraude a la Seguridad Social que condenó a María José Campanario. López fue condenado a dos años de prisión, pero no los llegó a cumplir al no tener antecedentes. También estuvo investigado y fue condenado junto a Pedro Pacheco por el caso de ‘la estación de autobuses'. La Audiencia de Cádiz le impuso entonces un año y medio de prisión, sin embargo, también se le suspendió la condena. Además, llegó a confesar haber emitido facturas falsas en 2017 ante el tribunal de la Sala Octava de la Audiencia Provincial de Cádiz por la denominada 'operación Lobo’.
Había sido él quien le había presentado a la esposa de Jesulín de Ubrique al hombre que organizó la estafa a la Seguridad Social por la que fue condenada Campanario y su madre. Como José Luis López es de Ubrique, al igual que los Janeiro, no es ninguna sorpresa que la familia fuera amiga del empresario. Al parecer se conocieron en un AVE a Andalucía y su amistad se hizo tan cercana que la primera persona a la que el malogrado banquero llamó desde la cárcel fue a José Luis. Otro amigo es Pedro Pacheco. El exalcalde de Jerez recibió la visita del empresario durante los tres años que permaneció en prisión.
“Nadie me engañó. Yo me equivoqué. Cuando te ocurre algo así, creo que Dios te lo manda para que aprendas y no te equivoques en algo mayor. Me equivoqué en algo muy simple, pero que tuvo mucha repercusión. Pero yo reconozco que fallé.
Acción Social a Través de la Fundación López Mariscal
Pero sobre todo está orgulloso de la Fundación López Mariscal, que lleva su apellido y el de su esposa. En 2015, el empresario ubriqueño creó la Fundación López Fernández, por la que canaliza sus acciones filantrópicas, de las que presume sin ambages. El empresario también utiliza su fortuna para financiar causas sociales: lo hace a través de la Fundación López Mariscal, creada junto a su mujer, Carmen Mariscal, en 2015. D. José Luis López Fernández es el presidente de la Fundación López Mariscal, institución creada en 2015 para canalizar su carácter filantrópico y el de su familia.
La Fundación señala que está centrada en ayudar a asociaciones de su pueblo, así como de la comarca, organiza comidas benéficas y ofrece ayuda a las personas que lo necesiten. Según cuenta la página web de su fundación, ‘El Turronero’ y su mujer se casaron bien jóvenes: con 20 y 19 años, respectivamente. En 1983 se casó con Carmen Mariscal, cuando tan solo tenía 20 años y ella 19. En 1985 nace su primera hija, María López Mariscal y poco después en 1987 nace su hijo Pepe. Dos años después de su boda nació su primera hija, María, y en 1987 llegó al mundo su hijo Pepe.
Una de las premisas de El Turronero de Ubrique es ayudar a sus vecinos de Ubrique y la Sierra de Cádiz. En el año 2000 decide contribuir económicamente, al igual que el resto del pueblo de Ubrique, en la construcción de la Residencia de Mayores Nuestra Sra. de los Remedios. Siempre ha pensado que la Navidad es la mejor época del año para agradecer el cariño de sus vecinos e intentar generar alegría y felicidad entre los más pequeños. Por ello desde hace más de 12 años, durante el periodo vacacional, instala un Parque de Atracciones totalmente gratuito para que todos los niños se diviertan y disfruten de la Navidad.
Otra de sus prioridades filantrópicas es la ayuda económica a Asociaciones de Ubrique y de la comarca para contribuir a la mejora del día a día de los más necesitados y vulnerables de la sociedad. Es por ello que también organiza comidas benéficas para estas organizaciones que durante un día son los protagonistas.
Se siente totalmente satisfecho con toda la ayuda que presta y le colma de felicidad el recibir todos los años una maceta de espárragos de un vecino de Ubrique al que mandó a un hospital privado y, según los médicos, le salvó la vida. El mayor deseo de José Luís Fernández El Turronero y su esposa es que los dos hijos continúen con la labor filantrópica que tantos momentos de felicidad le han propiciado a sus progenitores, para lo cual han creado la Fundación López Mariscal. Su propósito en definitiva es devolver a la sociedad, mediante una labor de mecenazgo, una parte del éxito empresarial de la familia.
