Amancio Ortega Gaona es uno de los hombres más ricos del mundo, que pareciera ocultarse del mundo en un rincón de la provincia de Galicia, en el noroeste de la costa azotada por el viento de España. Amancio Ortega construyó su imperio con dos reglas básicas: Dar a los clientes lo que quieren y más rápido que nadie.
Estos principios han hecho de la compañía (y de Ortega) un icono del suministro y la producción. “Muy pocas empresas pueden desafiar a Inditex en este momento. Durante 2008, España sufrió una de las peores crisis en su historia, con un 24% de desempleo y una deuda pública agobiante, pero dentro de Inditex, gracias a su modelo de negocio eficiente, la crisis no se sintió tanto.
“Viven en un mundo distinto”, dijo Modesto Lomba, presidente de la Asociación Española de Diseñadores de Moda. La empresa produjo 835 mil prendas en 2011. Además, se calcula que, en promedio, una nueva tienda Zara abre todos los días en algún lugar del mundo. Ortega controla más del 50% de las acciones de la compañía, y en julio de 2012, destronó a Warren Buffett del puesto del tercer hombre más rico del mundo.
Amancio Ortega, fundador de Inditex.
Primeros Años y Orígenes Humildes
Siendo el más joven de cuatro hermanos, Amancio nació en Busdongo de Arbas, una aldea de 60 personas en el norte de España, en 1936. Su padre trabajaba en el ferrocarril y su madre como empleada doméstica.
El flechazo de este célebre personaje con el sector textil se remonta a finales de los años cuarenta, cuando con apenas 12 años la vida le dio una bofetada: “Una tarde al salir de la escuela fui con mi madre a una tienda a comprar comida. Yo era el pequeño de mis hermanos y a ella le gustaba venir a recogerme para llevarme a casa, y muchas veces la acompañaba dando un paseo mientras hacía sus recados.
La tienda en la que entramos era uno de aquellos ultramarinos de la época, con un mostrador alto, tan alto, que yo no veía a quien hablaba con mi madre, pero le escuché algo que, pese al tiempo transcurrido, jamás he olvidado: Señora Josefa, lo siento mucho, pero ya no le puedo fiar más dinero.
Aquello me dejó destrozado. Aquel encontronazo con la cruda realidad -“el hambre agudiza el ingenio”, decía el Lazarillo de Tormes- le puso en la senda de lo que vendría después: “Esto no le volverá a pasar a mi madre nunca más. Lo vi muy claro: a partir de ese día me iba a poner a trabajar para ganar dinero y ayudar a mi casa.
Con tan solo 14 años comenzó a trabajar como repartidor en la tienda Camisería Gala, ubicada en La Coruña. Su primer trabajo fue en Gala, una fábrica de camisas donde conoció a su amigo, y ahora propietario de la misma, José Martínez. La camisería se llamaba Gala y desde el comienzo Ortega ya destacaba: “Era el chico para todo: lo mismo limpiaba la tienda que hacía recados o atendía en el mostrador cuando había mucha urgencia.
Por lo visto alguien me recomendó al dueño, porque le llamaba la atención que, desde que había puesto un pié en el establecimiento, me tomaba el trabajo con seriedad y sentido de la responsabilidad. Luego, con 17 años, pasó a La Maja, una tienda de confección de más categoría en la que también trabajaban sus hermanos Pepita y Antonio: “Los dueños de La Maja prestaban mucha atención a las sugerencias del pequeño de los Ortega, que les propuso hacerse cargo de la confección de prendas con telas de la tienda y mano de obra aportada por Primitiva, la mujer de su hermano Antonio, que era modista.
Los resultados fueron positivos y en ese preciso momento Amancio, que no estaba dispuesto a regalar el valor añadido de sus iniciativas dejó su trabajo como dependiente para dedicarse a la fabricación del producto. En diez años de experiencia había hecho contactos con fabricantes de tejidos catalanes, que le dieron acceso a precios de mayorista, y había acumulado una interesante cartera de clientes propios”.
El Nacimiento de un Imperio Textil
En 1963 es el año en que Ortega da un golpe de timón a su vida y se pone a trabajar por cuenta propia: “Desde que empecé a trabajar tenía una idea que me obsesionaba: ¿Por qué no puedo inventar algo diferente a todo lo que hay en el mercado?
Tampoco sabría definir con claridad lo que me rondaba por la cabeza en aquellos años, pero decidí a seguir mi impulso y puse en marcha GOA, con mi hermano Antonio. Diez años después la empresa contaba con 500 trabajadores y había absorbido las operaciones de aprovisionamiento y distribución al tiempo que había contratado un equipo de diseñadores.
A los 16, llegó a la conclusión de que podría hacer mucho dinero dando a los clientes exactamente lo que querían de forma muy inmediata (en cuanto a ropa se refiere). Tenía el ambiente ideal: Galicia. Con pocas oportunidades de trabajo, miles de hombres se iban al mar, dejando a sus mujeres solas en casa y dispuestas a trabajar en cualquier cosa para ganar un poco de dinero.
La primera tienda Zara ubicada en La Coruña.
Con suficiente dinero en efectivo, abrió su primera tienda en La Coruña (1975), a la cual llamó “Zara”, porque su nombre preferido, “Zorba”, ya había sido tomado por otro. Amancio Ortega y Rosalía Mera comenzaron a confeccionar sus propios diseños desde casa, lo hacían por las noches y durante los fines de semana. Junto a Rosalía Mera y los hermanos de Amancio Ortega, crearon la empresa Confección GOA (por Gaona Ortega Amancio). En el año 1975 inauguraron su primera tienda con el nombre ZARA, la cual se convirtió en un éxito instantáneo. Desde entonces, le tomó diez años fundar Inditex.
👑 La Historia de ZARA, Como Amancio Ortega creo INDITEX
Expansión y Consolidación de Inditex
En 1979, reúne todas sus empresas bajo el sello Inditex (Industrias de Diseño Textil), y desde entonces el grupo no ha dejado de crecer convirtiéndose en el primer grupo mundial del sector. En 1985 se creó el Grupo Inditex (acrónimo de Industria de diseño textil), con la finalidad de controlar las actividades de Zara y sus plantas de producción. En el año 2000 Inditex hizo una inversión de más de 250 millones de euros destinados a la expansión de sus marcas en el extranjero.
Mientras Zara proliferó en toda Europa durante los noventas, gran parte de la producción se mantuvo en casa. Diseñadores crean de uno a tres artículos por día, y los patronistas los cortan y modelan al instante, de una pieza por vez. En un extremo de la pista de diseño, un pequeño equipo gestiona www.zara.com. Allí, los monitores de pantalla plana están vinculados por webcam con las oficinas en Shanghai, Tokio y Nueva York, para retroalimentarse entre sí, hacer un seguimiento de los blogs y escuchar a los clientes.
En junio de 2008 se escribía: “La escalada de Inditex ha sido espectacular. Hace sólo cuatro años GAP, la empresa americana líder en ese momento, duplicaba en ventas al grupo español, que era tercero por detrás del también sueco H&M. El buque insignia del grupo es Zara que representa el 66,4% del total de facturación.
Pero, ¿cuáles son los secretos que explican la Zaramanía? Producto muy acertado: Lo que implica ofrecer ropa a la última. Ello supone detectar e interpretar las tendencias de la moda y los gustos de los clientes: “Inditex cuenta con un departamento de muchas personas repartidas por las discotecas de Nueva York, las zonas comerciales de París, los bares y lugares de moda de España... A este rastreo de tendencias se le llama Test de mercado al público objetivo”. En Zara son expertos en olfatear y saber qué pide la gente. Las ideas pueden surgir en cualquier parte.
Amancio Ortega lo explica con un ejemplo: “Un día iba en el coche y en un semáforo se paró a mi lado un vespino conducido por un chico con una cazadora vaquera llena de chapas. Me gustó, vi que allí había algo nuevo, genuino, trendy. Desde el coche mismo llamé al jefe de diseño y le expliqué lo que estaba viendo. En dos semanas las cazadoras estaban en las tiendas y se vendieron como churros.
Renovación constante de stock: que cambia en un 40% todas las semanas y cada 3 días llegan nuevas remesas de ropa a las tiendas. Esto supone que mientras las demás firmas fabrican su colección de una vez para toda la temporada, Zara modifica continuamente sus productos conforme a lo que la gente va pidiendo. La rapidez de respuesta para satisfacer la demanda es máxima. En Zara, si le gusta algo, cómpreselo, porque cuando vuelva probablemente no lo encuentre.
Buena relación calidad-precio. Es otra de los aspectos en los que ha destacado siempre Zara. Integración vertical del proceso: “Hasta entonces, el proceso textil iba por otros derroteros: las colecciones se pensaban y diseñaban con más de un año de antelación; después, se fabricaban con tres meses de plazo; y, por último, se entregaban a los distribuidores, responsables de enviarlos a las tiendas una o dos veces por temporada.
Esto suponía tres riesgos fundamentales: una fuerte acumulación de existencias, una apuesta por colecciones que podían no tener éxito en el mercado y unos precios poco competitivos, dado los márgenes que se cargaban en cada paso de la cadena. Ortega vio desde el principio una clara distancia entre el proceso de producción, demasiado largo y poco dinámico, y el consumidor final, figura principal del entramado, al que se prestaba poca o ninguna atención.
La tienda como factor estratégico. El espíritu de lo que significa el punto de venta lo expresa con estas palabras su fundador: “Somos una red de tiendas con una compañía adosada. Vivimos para que la tienda esté enfocada en vender. Todos los demás estamos a su servicio”. Por eso, Amancio Ortega tiene claro que “el dinero hay que ponerlo en la tienda”, donde va el cliente y se puede estar cerca de él y saber cara a cara que compra, que pide, que mira...
Junto a Zara, el resto de firmas que componen el grupo Inditex son: Pull & Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho, Zara Home y Kiddy´s Class / Skhuaban. A finales de 2008, el grupo Inditex estará formado por más de 4.000 tiendas con presencia en más de 70 países y 80.000 empleados.
Diversas marcas que componen el Grupo Inditex.
Legado y Filosofía de Amancio Ortega
A pesar de que entregó oficialmente las riendas de Inditex a Pablo Isla en julio de 2011, Ortega sigue siendo la musa de inspiración para la compañía. Nunca ha tenido una oficina. Maneja su empresa desde un escritorio al final del espacio de trabajo abierto de Zara Woman, en la fábrica de La Coruña. Se dice que esta forma de manejo de su consorcio deviene de la propia personalidad de Ortega, un hombre que ha venido de abajo, cuyo ego no ha crecido como su fortuna personal.
Vive en una casa de cinco pisos frente al mar, en una concurrida calle de La Coruña. Más tarde, en 2017, la Fundación se superaría a sí misma donando un total de 320 millones de euros a la sanidad pública para apoyar la lucha contra el cáncer.
Respecto al futuro de la compañía, según el Vicrepresidente y Consejero Delegado, Pablo Isla, “un aspecto básico es no perder las señas de identidad que definen esta empresa: la frescura, el espíritu emprendedor, la flexibilidad y la autocrítica. Para convertirse en referente hay que trabajar día a día como si fuera el primero.
A sus 84 años, Amancio ha demostrado que la humildad es una parte importante del éxito y que surgir desde abajo es totalmente posible. “Haz lo que quieras, porque yo no te puedo prohibir que escribas. Me fío de ti. Sólo una cosa: No cuentes sólo lo bueno ni digas que esta empresa la he hecho yo. Somos ochenta mil personas, a las que hay que sumar todas las que han trabajado en la empresa y ya no están”.
A pesar de la negativa de Ortega, su autora, Covadonga O'Shea, Presidenta delISEM Fashion Business School (Instituto Superior de Empresa y Moda), se le fue ganando poco a poco (“La constancia es el fondo de la virtud”, decía Honoré de Balzac). En distintas ocasiones, Covadonga le había dicho: “Lo del hombre más rico del mundo es una idea pobre sobre ti” (es la octava fortuna del mundo según Forbes).
Según el propio protagonista: “Yo quiero una empresa con alma, formada por personas con alma. El verdadero éxito de esta empresa, insisto en ello, es la gente que tenemos.
El dinero es un “medio” no un “fin”: “No vale la pena ser empresario sólo para ser rico. El dinero, en esas dimensiones a las que hemos llegado nosotros, no nos va a hacer falta. El dinero sólo tiene sentido, para mí, si se orienta a conseguir objetivos.
Covadonga conoció al fundador de Zara el 1 de diciembre de 1990 en una visita a Arteixo para conocer la compañía. En aquella época, Covadonga era Directora de la Revista Telva y el nombre de Zara comenzaba a sonar con cierta fuerza en el mundo de la moda.
Primera, que “hay que ser y no aparentar”. Después de casi 20 años que han pasado desde que le conocí, he encontrado al mismo Amancio Ortega. El éxito no le ha cambiado lo más mínimo. Las apariencias son absurdas. Segunda, que en la vida hay que ser tenaz. Fueron muchas veces las que me dijo “no” a escribir este libro. Cuando tienes claro un objetivo, no hay que tirar la toalla. Pienso que le he convencido de lo importante que era que se conociera su persona. Tercero, que hay que ir por la vida con el espíritu del aprendiz.
C.O.: Amancio Ortega tiene claro que el consumidor es el rey y que tiene que estar al servicio del cliente. No quiere imponer nada sino es lo que éste le demanda. Le pregunté en una ocasión: “¿Tienes miedo a la crisis?”. Y me contestó: “No porque el miedo te paraliza y lo importante es ver las oportunidades que existen”.
Amancio Ortega rechaza todas las solicitudes de entrevistas porque es muy reservado, y no existe fotografía de él publicada antes de 1999. Captar nuevas ideas para la confección. El edificio de logística es donde se organizan todas las operaciones laborales y de distribución.
