Es la eterna pregunta que se plantea todo emprendedor: ¿de verdad es factible lanzarme a montar mi propia empresa? Y, evidentemente, la respuesta no es sencilla. De una parte, no es suficiente tener una idea de negocio. Para que ésta se materialice en una verdadera oportunidad de negocio que posibilite la sostenibilidad en el tiempo de una empresa es necesario conocer las condiciones del mercado en el que nos movemos, cuál es nuestra competencia y quiénes nuestros clientes. Y, por su puesto, valorar si éstos están dispuestos a comprar nuestro producto o servicio.
¿Te estás planteando emprender en solitario? ¿Socios o no socios? Esa es la cuestión. Para que acabes de decidirte, vamos a hablarte de las ventajas y desventajas de ser un solopreneur y las 10 claves de supervivencia para triunfar. Prepara un café y… ¡Empezamos!
Cuando tienes una idea de negocio y quieres llevarla a cabo, te planteas cómo afrontar el proyecto: emprender solo o en equipo. El éxito de la idea dependerá de muchos factores. Entre ellos, está la decisión de iniciar nuestra actividad de forma individual o con socios, así que vamos a ver los pros y los contras de emprender solo o con socios para definir cuál de las dos opciones es la más acertada.
Una de las primeras grandes decisiones que debe tomar un emprendedor al crear una empresa es si emprender solo o hacerlo con socios. Ambas opciones tienen ventajas y desventajas, por lo que la elección dependerá de las características y necesidades del proyecto, así como de la personalidad y capacidades del emprendedor.
¿Qué es un Solopreneur?
Si nos adentramos en la fauna emprendedora encontraremos una increíble especie, nos atreveríamos a decir que en peligro de extinción, el solopreneur. Usando la intuición seguro que desvelas el significado de este término: una persona emprendedora que trabaja en solitario. Podríamos decir que un solopreneur es aquella persona que emprende en solitario, sin una intención de contratar personal, aunque sí puede que recurra a agencias o trabajadores freelance.
Se caracterizan por confiar en sus propias capacidades y por disfrutar de esa sensación de estar “solo ante el peligro”. ¿Cumples los requisitos? Entonces, sigue leyendo, esto te interesa.
¿Emprender Solo o con Socios? Lo que Debes Saber + Ejemplos Reales
Ventajas de Emprender en Solitario
A veces, en el ecosistema de las startups, el dicho “más vale solo que mal acompañado” cobra más sentido que nunca. Veamos algunas de las principales ventajas de emprender en solitario:
- Tu empresa eres tú y solo tú
Tienes un conocimiento completo de todo lo que afecta a tu proyecto, conociendo sus fortalezas y debilidades para poder tener un dominio sobre todo lo importante y así administrarlo mucho mejor. Conoces como la palma de tu mano a tus clientes, proveedores y colaboradores y eso conlleva inevitablemente unas relaciones más cercanas y personales con ellos. Toda la responsabilidad recae sobre tus hombros por lo que te corresponde a ti tomar todas las decisiones importantes (y, del mismo modo, asumir las consecuencias de las mismas). Tendrás una libertad total a la hora de llevar a cabo una idea concreta, así como elegir los días, los horarios y la forma en que trabajarás.
- Una idea de negocio a tu medida
Al emprender en solitario puedes escoger una idea de negocio que te vaya como anillo al dedo. Idear un proyecto que encaje con tus conocimientos, tus puntos fuertes, tu motivación y tus recursos.
- Mayores beneficios
Como habrás adivinado, si emprendes en solitario te ahorras el momento de repartir los beneficios, todos serán para ti, a menos que introduzcas inversores.
- Evita los riesgos derivados de conflictos
Puede que te lleves de maravilla con tus socios, pero lo cierto es que la relación no siempre se mantendrá igual que al inicio del proyecto, con la ilusión y la motivación a flor de piel. Probablemente cambie a lo largo del ciclo de vida de tu negocio y pueden surgir conflictos que afecten directamente a la empresa.
- Emprender en solitario no siempre es estar solo
No te eches atrás a la hora de emprender en solitario por pensar que la falta de compañía te afectará. Siendo un solopreneur puedes conseguir muchísimos apoyos derivados del networking, el mentoring, las comunidades de emprendedores, los eventos… Que pueden enriquecerte de verdad.
Las principales ventajas de emprender solo pasan por poder tomar todas las decisiones de la empresa con una mayor libertad. De este modo, puedes definir el camino que quieras que tome tu negocio y obtener los beneficios de éste.
Cuando ponemos en marcha nuestra propia empresa, debemos saber desde el principio que ésta requerirá muchas horas de esfuerzo y dedicación, sobre todo al principio. Estar al frente de un negocio no significa sólo hacer caja a final de mes, sino que el control y la supervisión de todas las actividades y decisiones que se toman debe ser constante. Además, del éxito o fracaso económico del proyecto dependen los beneficios o ingresos que percibamos y, por lo tanto, nuestra forma de subsistencia.
Retos de Emprender en Solitario
Pero, como hemos dicho, emprender en solitario no es tarea fácil y también supone afrontar duros retos. Vamos a nombrar algunos:
- No tienes con quien complementar tus carencias
Puede que seas una auténtica hacha en las relaciones públicas pero todo un desastre diseñando productos innovadores… Al tener un socio puedes cubrir aquellas carencias que tengas y así ahorrar tiempo y ser más eficientes. A fin de cuentas, cada persona tiene virtudes y puntos flojos y complementar siempre suele ser una buena decisión.
- No puedes distribuir los cargos
Del mismo modo, cuando emprendes en equipo, puedes dividirte las competencias en función de las habilidades y conocimientos de cada uno. Haciendo así el trabajo mucho más productivo y efectivo.
- No tienes con quien sumar capital inicial
Seguro que no hace falta que te digamos que emprender no es barato… Y que probablemente necesites contar con un capital superior a tu patrimonio. Contar con distintas carteras puede ser fundamental para consolidar tu idea de negocio.
- Falta de diversificación de los contactos
Contar con un socio te permite, no solo contar con sus conocimientos técnicos y su capital, sino que también te permite conectar con su red de contactos y diversificar así las oportunidades.
- Unas ideas limitadas
Dos cabezas piensan mejor que una, como mínimo en la mayoría de los casos. Contar con alguien con quien emprender implica contar con nuevas ideas y complementar vuestra creatividad.
Emprender un negocio también conlleva muchos riesgos, y puede que no quieras enfrentarte a los riesgos tú solo, así que vamos a ver qué implica trabajar con un socio.
Hay quienes se lanzan a emprender únicamente con dos socias: la ilusión y las dudas y, las cosas como son, emprender en solitario no es fácil…Debes tener una fuerza mental súper potente, un montón de conocimientos técnicos, así como ciertas soft skills fundamentales. Olvídate de la compañía en las noches de trabajo o de alguien que te levante cuando caigas… Pero, ¿y esa satisfacción cuando empiezas a ver resultados positivos? Nos atreveríamos a decir que pocas cosas se pueden comparar con ese sentimiento de “auto orgullo”.
Claves para Emprender en Solitario y No Morir en el Intento
Y, sin más preámbulos, si has decidido emprender en solitario vamos a darte algunas claves de supervivencia. ¡Coge papel y boli!
- Abre una cuenta para tu negocio
Empecemos por las cuestiones logísticas. Sí, eres el único empleado de tu proyecto, pero sería un gran error tener el dinero en la misma cuenta que en tus ingresos personales. Eso solo te traerá problemas a la hora de gestionar impuestos y otros temas legales. Así que si quieres evitar problemas tributarios, abre una cuenta para tu nuevo negocio. Créenos, te ahorrarás más de un dolor de cabeza.
- Aprende a administrar tu tiempo de forma eficiente
Ponte un horario y, lo más importante, ¡respétalo! Solo así serás capaz de controlar tus tiempos. Así que pon orden, prioriza tareas y organízate. Del mismo modo, debes ser capaz de separar el tiempo de trabajo de tu tiempo libre. PARA TI. Al emprender en solitario seguro que hay momentos en los que te sientes desbordado pero, si es necesario, bloquea tu agenda unas horas al día y reserva ese hueco para toda tu vida personal… Sino acabarás explotando. Por supuesto puede haber excepciones en ciertos picos de trabajo, pero éstos no se pueden convertir en la tónica general. Es más importante de lo que pudieras pensar.
- Sigue formándote
Parece que para emprender nunca sabes suficiente… Seguro que sobre la marcha vas aprendiendo más y más pero, aún así, hay algunos conocimientos que solo podrás adquirir con formación especializada. Sí, sabemos que emprender te quita muchísimo tiempo, pero si descuidas este punto te será difícil sobrevivir. Hoy en día, con el auge de Internet y del elearning puedes actualizar tus conocimientos constantemente de una forma sencilla. Desde masters a certificaciones, pasando por webinars o ebooks. A fin de cuentas, tú eres tu mayor activo. ¿Qué mejor que invertir en ti?
- Cuida tu salud mental
Estar mentalmente preparado es casi más importante que estar preparado profesionalmente. Seguro que la ilusión y las ganas te acompañan al principio del camino, pero, con todas las piedras que te puedes encontrar, puedes caer en la desmotivación fácilmente y que ésta pueda evolucionar hacia problemas de salud mental más graves que afecten a tu bienestar emocional. Así que no la descuides, recuerda quién eres y aprende a decir que no cuando lo requieras. Acudir a terapia no solo debería dejar de ser un tabú sino que plantéatelo como una herramienta preventiva.
- Apóyate en la tecnología
Las nuevas tecnologías pueden convertirse en tus mejores aliadas tanto para organizarte, gestionar tareas, colaborar con clientes y colaboradores, como para automatizar,, medir resultados y, en definitiva, mejorar tu productividad en todos los sentidos. Sí, sin duda han llegado para hacer nuestra vida más fácil.
- Escoge tu espacio de trabajo ideal
Aquí no podemos darte ningún consejo, pues no hay un espacio de trabajo que sea mejor que otro, eso dependerá de cada solopreneur. ¿Una oficina, un coworking, tu propia casa? Decide cuál es tu espacio de trabajo perfecto. Trabajar desde casa está genial si eres una persona disciplinada y tienes infraestructura para habilitar una “zona despacho”. Trabajar en una oficina sería la opción perfecta para aquellas personas a las que les cuesta desconectar del trabajo cuando termina la jornada laboral. Otra opción es ir a un coworking, donde además puedes crear interesantes sinergias con otros emprendedores y freelancers. ¿Con cuál te quedas?
- Ten precaución con tus gastos
Es tentador delegar ciertas tareas, como el papeleo y demás, a empresas externas como gestorías, pero en algunos casos eso puede ser un desembolso importante que, de buenas a primeras, te podrías ahorrar como gasto fijo mensual. Sobre todo al principio, donde puede que estas tareas sean más sencillas y ya, cuando la cosa se complique, siempre estás a tiempo de externalizar algunas de ellas.
- Trabaja tu marca personal
A fin de cuentas, tu empresa eres tú y nadie más que tú, y saber venderse será saber vender tu proyecto. Tener una marca personal potente te va a permitir diferenciarte del resto y alcanzar tus objetivos. Eso mejorará tu reputación increíblemente.
- Escoge un buen mentor
Admitir que necesitas un guía es quizás uno de los pasos más importantes a la hora de emprender en solitario. Hasta Mark Zuckerberg o Bill Gates tuvieron uno. Hay muchos emprendedores de éxito que estarían encantados de ayudar a otras personas que se encuentran en la misma situación en la que ellos han estado en algún momento de sus carreras. Define qué tipo de relación te gustaría establecer con la persona escogida, propónselo y explícale qué puede sacar de esta experiencia. Y sobre todo, ¡ten una mente abierta a las críticas!
- Únete a una comunidad de emprendedores
Como hemos dicho, emprender en solitario no tiene por qué significar estar solo. Entrar en una comunidad emprendedora es la mejor forma de evitar la soledad, ya sea en persona o virtualmente. Hacer amistad con personas en tu misma situación, compartir conocimientos y experiencias y hacer networking de calidad. Algo fundamental.
¿Cómo Crear una Empresa con Socios?
Si ya has encontrado a un socio y queréis empezar con vuestro negocio, tenéis que empezar a definir las condiciones bajo las que vais a actuar. En primer lugar, y para evitar posibles malentendidos, tenéis que redactar muy bien los estatutos para definir el punto de partida, así como las funciones de cada uno de ellos. En definitiva, tenéis que dejar claro todo aquello que en un futuro pueda generar confusiones. Por ejemplo, contar con una mayor cantidad de ideas es interesante, pero, a pesar que se discutan las cosas, es conveniente que haya alguien que tome la decisión final en caso de falta de consenso, y esto es algo que debe definirse antes de iniciar la empresa.
Tenéis que decidir qué tipo de sociedad vais a formar para emprender, en función del capital mínimo y el tipo de responsabilidad que queráis asumir, y una vez constituida y pasados todos los trámites burocráticos, tendréis que presentar los libros obligatorios de una empresa para informar al Estado de la situación de vuestro negocio.
Formas jurídicas para crear un negocio con dos socios
- Comunidad de bienes: En este tipo de sociedad, los socios deben responder con su patrimonio frente a las deudas que puedan tener. La principal ventaja de la comunidad de bienes es la facilidad de los trámites burocráticos que se requiere para su formación.
- Sociedad Limitada (SL): A diferencia que la comunidad de bienes, los socios de una SL tienen responsabilidad limitada al capital que han aportado a la empresa.
En una empresa, hay dos tipos de socios: el socio inversor y el socio trabajador. Vamos a ver en qué se diferencian.
- Socio inversor: Se trata de la persona que principalmente ofrece un apoyo económico a la sociedad. Es decir, deposita dinero en la entidad y participa tanto en los beneficios como en las pérdidas, sin contribuir al trabajo. Aunque hay ocasiones en las que el socio inversor también toma decisiones en la empresa, si así se ha acordado.
- Socio trabajador: Se trata del socio que se encarga de aportar conocimiento y habilidades para que la empresa funcione. Se encarga de tomar decisiones y tiene responsabilidad dentro de la empresa. En este caso, el socio trabajador tendrá que darse de alta en la Seguridad Social, ya sea un alta como trabajador autónomo en el RETA o un alta como trabajador asalariado.
Más allá del apoyo moral en los momentos que sean más complicados para la empresa, emprender con un socio permite contemplar más ideas y tener acceso a puntos de vista que a tí no se te hubieran ocurrido, además de disponer de una red de contactos más amplia. Por otro lado, es difícil disponer de todos los recursos cuando vas a emprender, por lo que un socio puede ser un apoyo económico importante para poder desarrollar tu negocio tal y como esperas.
Principales Errores al Montar un Negocio con Otro Socio
Vale, ya te hemos hablado de las diferentes opciones que tienes para emprender. Si, tras leer este artículo, has decidido no lanzarte a la aventura en solitario, sino con un socio, queremos darte algunos consejos para que evites los principales errores de novato y tu experiencia empresarial sea lo mejor posible. ¡Vamos a ello!
- Es mejor que compartáis ganancias en lugar de capital: Aunque confíes plenamente en tu socio en el momento de montar la empresa, las cosas (y las personas) pueden cambiar y tienes que tener muy claro que compartir capital significa dar parte de tu empresa. Así, en nuestra opinión, lo más conveniente es que firméis un acuerdo en el que quede claramente especificado que ambos compartiréis gastos.
- No te busques un socio simplemente para evitar tener que contratar personal: A la hora de crear un negocio es imprescindible que los socios compartáis la misma visión y los mismos objetivos. Si no es así, será muy difícil que la empresa tenga futuro. Por eso, sin duda, uno de los consejos más valiosos que te podemos dar, es que, si tu situación es la que acabamos de describir en el párrafo, le hagas un contrato a esa persona sea como sea. Una idea interesante si no dispones de capital es ofrecerle incentivos económicos a medida que el negocio vaya creciendo y aumentando sus beneficios.
- Asegúrate de contar con un contrato firmado por ambas partes: Cuando hablamos de montar una empresa, es de vital importancia que todas las condiciones queden reflejadas de manera clara y por escrito en un contrato y que todos los socios muestren su conformidad firmando el documento.
- Opta por crear una sociedad limitada: Aunque te hemos explicado que existen diferentes formas jurídicas entre las que podrás elegir a la hora de montar tu negocio, la que menos riesgo conlleva (aunque también es la que más papeleo y gasto implica) es la sociedad limitada, ya que así evitáis que uno de los dos socios sea responsable de las acciones y obligaciones del otro.
- Cuenta con una estrategia de salida definida y clara: Cuando os decidáis a lanzaros al mundo del emprendimiento, cread un acuerdo en el que se definan los términos de salida de la empresa de uno de los dos socios. Además, también conviene dejar claras cuáles son las opciones de adquisición preferente para la otra parte de comprar el resto del negocio.
- No dividáis el negocio al 50%: Muchas personas piensan que lo mejor es dividir el capital de la empresa al 50%. No obstante, esto no es lo más recomendable, puesto que todo negocio necesita un jefe que tome las decisiones en caso de que ambos tengáis opiniones diferentes. Por eso, lo mejor es que optéis por dividir la empresa al 60/40.
- No esperes que vuestra amistad sobreviva si la empresa acaba mal: Por eso, antes de montar un negocio con un amigo, mentalízate de que es posible que lo pierdas si las cosas salen mal.
En relación con lo anterior, la incertidumbre con respecto al crecimiento y consolidación de nuestro proyecto empresarial es constante para el emprendedor. Como emprendedores, somos nosotros los que marcamos el ritmo, las horas de trabajo e imponemos las normas que regirán nuestra actividad. Sobra decir que este tipo de decisiones han de moverse siempre dentro de los principios de responsabilidad, perseverancia y búsqueda de la excelencia y de la calidad si deseamos el éxito de nuestro negocio. Si optamos por emprender junto con otros socios sacrificaremos parte de nuestra autonomía por una mayor capacidad.
Control Total: Cuando decides emprender solo, tienes el control total de las decisiones.
Responsabilidad Total: Toda la carga del negocio recae sobre ti.
Limitaciones de Conocimiento: Aunque tengas muchas habilidades, no podrás abarcar todo.
Distribución de Tareas: Tener socios permite repartir las responsabilidades y áreas de especialización.
Mayor Capital: Con socios, es más fácil reunir capital inicial.
Apoyo Mutuo: Tener socios significa que no estarás solo ante los desafíos del negocio.
Conflictos: La toma de decisiones puede ser más lenta y complicada cuando hay desacuerdos entre socios.
Pérdida de Autonomía: Al tener socios, deberás comprometerte y negociar en muchas decisiones.
Habilidades y Conocimientos: Si tienes experiencia y habilidades en todas las áreas clave del negocio, podrías emprender solo.
Personalidad y Estilo de Trabajo: Si te gusta tener el control total y prefieres trabajar a tu ritmo, emprender solo puede ser ideal.
Riesgo Financiero: Emprender solo implica asumir todo el riesgo financiero, mientras que con socios puedes repartir esa carga.
Visión de Futuro: Si tienes una visión clara del negocio y te resulta difícil compartirla, quizá prefieras emprender solo.
No hay una respuesta única a la pregunta de si es mejor emprender solo o con socios. La mejor opción dependerá de tus habilidades, personalidad, recursos y de la naturaleza de tu proyecto.
¿Has considerado alguna vez montar un negocio entre socios? Emprender con un socio puede ser una opción atractiva para iniciar un negocio, ya que ofrece una serie de ventajas y beneficios. Sin embargo, también puede presentar desafíos y desventajas que debes tener en cuenta antes de tomar esta decisión.
