Seleccionar página

Emprender es un camino lleno de desafíos, pero también de grandes recompensas. Para aumentar tus posibilidades de éxito, es crucial evitar un optimismo ingenuo y prepararse adecuadamente. Aquí te ofrecemos una serie de consejos prácticos para afrontar tu viaje hacia la creación de una Startup y no morir en el intento.

1. Defiende tu idea, pero después de refutarla

El punto de partida de toda persona dispuesta a emprender es una idea. Algunos se aferran a ella pensando que han descubierto la pólvora y la defienden con tal hermetismo que les lleva a no compartirla con nadie hasta que ya es demasiado tarde. Son los emprendedores Gollum.

Si es tu caso ten cuidado porque tienes muchas probabilidades de fracasar a las primeras de cambio. Cuanto más compartas tu idea y la sometas a la opinión de los demás mejor para ti. A buen seguro este necesario feedback te permitirá cuestionarte aspectos ignorados por ti hasta ese momento.

Mi experiencia me dice que las personas estamos más orientadas a la colaboración que al robo de las ideas ajenas así que pierde el miedo y aprovecha la inteligencia colectiva.

2. Haz tu propuesta de valor

A la hora de emprender, una de las primeras cosas que debes hacer es identificar qué puedes hacer tú que no hacen otros o bien si eres capaz de hacer mejor algo que ya existe.

Plantéate preguntas como ¿qué beneficios y ventajas la distinguen de las demás? ¿por qué los clientes comprarán mi “idea” y no otra?

3. Elabora un plan de negocios, y plásmalo por escrito

Se trata de una hoja de ruta en la que debes plasmar tus objetivos, las estrategias que vas a seguir para alcanzarlos, cómo te vas a financiar, etc.

Las ideas y los negocios deben evolucionar con el paso del tiempo, a menudo dando un giro radical. La capacidad de adaptación es una exigencia de nuestro tiempo y pasarás por momentos de gran incertidumbre en los que tendrás que decidir entre pivotar o persistir en tu idea.

En este sentido ten en cuenta que creer que has entendido el pasado y plasmarlo en el plan de negocios podría alimentar tu ilusión de que puedes predecir y controlar lo que sucederá en el futuro.

¿Cómo hacer un plan de negocio? [Ejemplo Práctico]

4. Pon atención a los detalles

Preocúpate por conocer el marco regulatorio de tu sector y del territorio en el que quieres moverte. Presta atención a los impuestos que debes cumplir y a los trámites que debes seguir para constituir tu empresa. La cuestión fiscal es muy importante y si no lo tienes todo bien atado puedes llevarte un buen susto.

5. Mejora tus habilidades personales y sociales

Conocerse a si mismo es un buen punto de partida. En la vida tenemos ante nosotros un reto continuo, mejorar como personas y como profesionales. Aceptemos la responsabilidad de aprovechar al máximo nuestro potencial, sobre todo en esta sociedad occidental en la que estamos perdiendo la capacidad de valorar todo lo que tenemos a nuestro alcance.

En cuanto al plano profesional, es importante cultivar y desarrollar tus competencias (capacidad de comunicación, empatía, visión de futuro, etc.) así como tus valores.

6. Invierte en nuevas tecnologías

Hoy día es posible crear una empresa con un ordenador y un smartphone. Además, Internet es una ventana al mundo de modo que utilízalo junto con las redes sociales para encontrar clientes y entrar en contacto con proveedores.

Existen un sinfín de herramientas en la Red que son gratuitas o tienen licencias que te permitirán usar algunas de sus funcionalidades. ¿Cómo aprendí a usarlas? Buscando tutoriales por la Red y probando.

7. Pide ayuda

Tendrás que llamar a muchas puertas y solo se abrirán algunas de ellas pero a poco que consigas tu aventura empresarial se hará más llevadera. Existen diferentes organismos que te pueden ayudar a desarrollar tu proyecto, solo tienes que buscar, preguntar y en algunos casos armarte de paciencia.

Por ejemplo, recientemente se ha creado una nueva web que pretende conectar a emprendedores con otros profesionales dispuestos a asesorar e incluso invertir en estos proyectos.

8. Mantén una visión comercial desde el nacimiento de la idea

Todos los proyectos empresariales tienen un común denominador, necesitan vender un producto o un servicio. Lo contrario sería una ONG.

Por otro lado, los clientes raramente irán a buscarte así que tendrás que ser tú quien salga a la calle o a la Red a batirte el cobre. La visión comercial debes aplicarla en todo momento porque las personas no solo compramos productos o servicios sino también ideas. Cuanto antes lo asumas y te lo creas, antes empezarás a vender.

9. Apóyate en otros profesionales

Tejer una sólida red de alianzas te hará más fuerte y te permitirá acometer proyectos de mayor envergadura. Para tejer tu propia red de contactos el networking resulta imprescindible.

Acudir a eventos, congresos, cursos de formación, etc. te permitirán ampliar tu red y descubrir nuevos talentos.

10. Evita el optimismo ingenuo

Lo peor que le puede pasar a una persona que quiera emprender es padecer de un optimismo ingenuo que le lleve a ignorar los riesgos de su actividad.

Otros consejos valiosos

  • Haz lo que te haga feliz: Crea lo que te guste. Si eso significa levantar un negocio de cero, hazlo.
  • Persigue tus sueños: Lucha por ellos, no dejes que nadie ni nada te impida intentarlo.
  • Sal de tu zona de confort: Asume riesgos controlados y aprende de los fracasos.
  • No tengas miedo: Canaliza esa incertidumbre en necesidad de triunfar.
  • Idea un negocio que sea barato y fácil de hacer: Si sale mal, habrás perdido poco; pero si sale bien, tu margen de beneficio será más alto.
  • Piensa disruptivamente: No tengas miedo de pensar auténticas locuras o proyectos que parecen irrealizables o inviables.
  • Rodéate de buenos profesionales, pero mejores personas: Asegúrate que las personas que se incorporen al proyecto sean buenos profesionales y mejores personas aún.
  • Ofrece una solución real a un problema o necesidad real: Intenta marcar la diferencia, solucionar un problema que hayas visto o sufrido o que afecte a una colectividad.

Metodologías ágiles para emprender sin desperdicio

Existen diversas metodologías ágiles o Agile, las más usadas son: Scrum, XP, Kanban y Lean. Se recomienda leer el libro El método Lean Startup, de Eric Ries.

Cada una de las metodologías ágiles que existen tiene sus propias particularidades, pero todas ellas coinciden en querer mejorar.

Decálogo para emprender sin desperdicio

  1. Tener un buen método te ayudará a identificar y eliminar las fuentes de derroche que limitan y ponen en peligro tu actividad.
  2. Llévate bien con la incertidumbre porque te puedo asegurar que en los negocios es la única compañera que siempre estará a tu lado. No la mires como algo negativo.
  3. Cuando dejes de mostrar interés por el aprendizaje tu negocio entrará en coma. No hablamos solo de adquirir nuevos conocimientos para crecer como persona sino de lo que Eric Ries denomina “aprendizaje validado”.
  4. No pierdas el tiempo en ser un “Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como”, porque no eres bueno en todo y lo sabes. Elige a tu Equipo A, esas personas que harán crecer rápido el negocio.
  5. Recuerda el dicho “mejor hecho que perfecto”. Comprueba cuanto antes el valor que proporciona tu producto o servicio a los clientes cuando lo usan. Crea para ello un prototipo o PMV para testear.
  6. Lanzar tu producto o servicio al mundo entero puede resultar complicado por cuestiones de tiempo, dinero y esfuerzo. Puede que sea suficiente con un pequeño grupo, una zona geográfica determinada o solo un país.
  7. Si algo no gusta o tu producto o servicio ha sido un auténtico desastre en una prueba inicial, no te empeñes en seguir intentándolo a toda costa. Párate, analiza y rectifica. Incluso puede que tengas que abandonar gran parte o la totalidad de tu idea inicial y empezar casi de cero.
  8. A pesar de que el tiempo es más valioso que el dinero, la mayoría de las personas odian perder dinero, pero no tanto perder el tiempo (piénsalo detenidamente en tu día a día). Te aconsejo no dejar en manos de terceros el control de tus finanzas.
  9. Si ya tienes clientes, una forma de no desperdiciar tiempo y dinero en su gestión es segmentar. La segmentación más básica se rige por la Ley de Pareto, la regla del 80/20. Esta regla afirma que en muchos casos el 80% de las ventas provienen del 20% de los clientes.
  10. Emprender, o trabajar en general sin desperdicio, necesita de altas dosis de creatividad e innovación. No servirá con hacer las cosas como las haces siempre o copiar a aquellos que les va mejor que a ti. Para destacar, crecer y mantenerte debes generar nuevas soluciones, nuevas ideas y ponerlas en marcha.

¿Qué hacer si tu negocio fracasa?

  1. Evalúa todas tus fortalezas y recursos para el proyecto.
  2. Valida tu modelo de negocio.
  3. Haz tu plan de negocio, pero no cómo un documento estático sino como una “hoja de ruta” que vaya cambiando a medida que tu negocio cambia, crece o evoluciona.
  4. Desarrolla tu producto o servicio, no dejes nada a la suerte.
  5. Relaciona perfectamente producto, servicio y cliente, de manera que pienses sobre todo en el cliente y en el problema que le estás resolviendo.
  6. Comprende los números de tu negocio, desde la inversión inicial, a la tesorería.
  7. Elige la forma jurídica más adecuada.
  8. Planifica tus necesidades de equipo y selecciona el más adecuado.
  9. Digitalizate. Invierte en tecnología, software de gestión, marketing digital, redes sociales y todo lo que pueda optimizar tu producción.
  10. No te olvides de las ventas.

Consejos adicionales

  • Encuentra tu pasión: Emprender implica enfrentar desafíos y trabajar arduamente.
  • Investiga el mercado y valida tu idea: Antes de lanzarte a emprender, es importante investigar el mercado y evaluar la viabilidad de tu idea de negocio.
  • Elabora un plan de negocios sólido: Un plan de negocios te ayudará a definir tus objetivos, estrategias y acciones para alcanzar el éxito.
  • Construye un equipo sólido: Rodearte de personas talentosas y comprometidas es esencial para el éxito de tu emprendimiento.
  • Establece relaciones sólidas con clientes y proveedores: Construir relaciones de confianza con tus clientes y proveedores es clave para el éxito a largo plazo.
  • Sé flexible y aprende de los errores: Emprender implica enfrentar incertidumbre y tomar decisiones constantemente. Aprende a adaptarte a los cambios del mercado y a aprender de los errores.
  • Mantén un enfoque constante en la calidad: Brindar un producto o servicio de calidad es fundamental para ganarte la confianza y lealtad de tus clientes.
  • Gestiona adecuadamente tus finanzas: La gestión financiera sólida es esencial para el éxito empresarial. Mantén un registro preciso de tus ingresos y gastos, establece presupuestos y lleva un control estricto de tus finanzas.
  • Aprovecha la tecnología y las herramientas disponibles: Las herramientas tecnológicas pueden ayudarte a mejorar la eficiencia, automatizar procesos y llegar a un público más amplio.
  • No te rindas: Emprender puede ser un camino desafiante y con altibajos. No te desanimes ante los obstáculos y fracasos. Recuerda que el éxito empresarial lleva tiempo y esfuerzo. Mantén una mentalidad positiva, mantente enfocado en tus objetivos y busca constantemente oportunidades de crecimiento y mejora.