Emprender un proyecto propio es una de las salidas laborales por las que optan cada vez más profesionales en España. Las razones para emprender son variadas, desde personas que buscan impulsar sus ingresos hasta aquellas que lo hacen para perseguir una pasión propia, aprender nuevas habilidades, tener flexibilidad horaria o poder trabajar de forma remota, entre otros motivos. Pero, ¿qué es exactamente la iniciativa emprendedora? ¿De verdad es un requisito necesario para tener éxito con un proyecto propio? ¿Cómo podemos fomentar esta iniciativa emprendedora?
Aunque es cierto que no existe un consenso comúnmente aceptado sobre qué es exactamente la iniciativa emprendedora, podríamos resumirla como el efecto de emprender, “acometer o comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”, según la RAE. Por ello, una definición de emprendimiento podría ser convertir una nueva idea en una innovación exitosa mediante el uso de habilidades, creatividad y exposición al riesgo.
En este artículo, exploraremos en detalle el concepto de emprendimiento como proyecto de vida, su importancia en el desarrollo económico y social, y las claves para fomentar la iniciativa emprendedora. Además, analizaremos los diferentes tipos de emprendimiento y presentaremos ejemplos de casos de éxito en América Latina.
¿Qué es la Iniciativa Emprendedora?
La iniciativa emprendedora se define como la capacidad de una persona para transformar ideas en acciones. Sin duda, la iniciativa emprendedora es esencial para la economía y el desarrollo de cualquier país en pleno siglo XXI. Más allá de generar riqueza, el papel de los emprendedores contribuye a satisfacer cada vez mejor las necesidades del mercado y la sociedad actuales. Por lo tanto, el espíritu emprendedor contribuye al bienestar de la sociedad.
Aplicando un enfoque más global al concepto y no centrándonos solo en lo económico, muchos especialistas entienden que un emprendedor es “un constructor del entorno y un facilitador de cambios”. Este nuevo enfoque es lo que permite entender la rápida adaptación de muchas empresas tras la crisis sanitaria. ¿Y tú?
Esta extensión del concepto de emprendimiento ha afectado a la manera en la que se emprende o incluso, se ha producido a la inversa. Nuevas formas de emprender han generado que se replantee el concepto de emprendimiento. Esto se ve reflejado en los numerosos artículos y taxonomías existentes relativas a clasificar a los emprendedores o los proyectos de emprendimiento.
Etimológicamente la palabra proviene del latín vulgar (in, en, y prendĕre) cuyo significado es coger, atrapar, tomar. Así, desde su origen la palabra ya estaba asociada al concepto de “atrapar” oportunidades. No obstante, su origen moderno proviene del francés entrepreneur que finalmente se conceptualizó como pionero. Por lo tanto, parece que también implica iniciar de manera novedosa un proyecto. Desde su etimología, observamos como el concepto de emprender implica riesgo asociado a esa nueva idea de negocio además de innovar.
Esta idea de emprendimiento que acabamos de expresar tomó fuerza en el siglo XIX y hasta ahora es una de las ideas predominantes acerca del concepto cuando se pregunta ¿qué es emprender? La mayoría de la gente aún lo asocia a una visión económica relativa a generar un negocio, empresa o proyecto financiero. Es así es como se entiende en la mayoría de las universidades y escuelas de negocios.
Para entender qué es un emprendedor, hemos de remontarnos al origen más profundo de la palabra.
Importancia de la Iniciativa Emprendedora
Los emprendedores son agentes dinamizadores en la economía de una sociedad. Del mismo modo, los bienes y servicios innovadores que ofrecen los empresarios reducen la dependencia de procesos y tecnologías obsoletas, favoreciendo el cambio social. Para ello, la innovación es clave, además de ser impulsora de diferentes técnicas efectivas de productividad.
Las nuevas ideas de negocio de los emprendedores pueden impactar de forma directa en las empresas existentes, contribuyendo a su desarrollo y expansión. Por este motivo, tiene sentido cultivar, motivar y remunerar las iniciativas emprendedoras en la medida de lo posible, tanto desde las instituciones públicas como privadas.
Beneficios de la Iniciativa Emprendedora
- Estimula el crecimiento económico y el cambio social.
- Promueve la innovación.
- Favorece el desarrollo industrial y mejora las empresas actuales.
6 tips para un negocio exitoso
Cómo Fomentar la Iniciativa Emprendedora: 4 Ingredientes Clave
La formación empresarial resulta vital para que una iniciativa empresarial llegue a buen puerto. De hecho, aprender los principios subyacentes para dar vida a un negocio debería ser tarea obligada de cualquier persona con iniciativa emprendedora. A través de la formación no sólo se adquieren habilidades y conocimientos para generar ideas de negocio o desarrollar y hacer realidad empresas propias, sino que se profundizan en áreas clave para el emprendimiento como las finanzas, las ventas, el marketing o la contabilidad. En conclusión, el aprendizaje continuo debe ser una máxima de cualquier emprendedor que tenga como objetivo prepararse para el éxito.
El éxito como emprendedor no solo depende de la habilidad para lidiar con los números y las finanzas. No olvidemos que la iniciativa emprendedora se identifica con la construcción de soluciones de una manera que no se ha hecho antes. Por fortuna, la mentalidad emprendedora se puede desarrollar con tiempo y esfuerzo. Enfrentarse a retos y situaciones desafiantes, asistir a eventos empresariales para crear redes de contactos o apoyarse en mentores experimentados que guíen al emprendedor por su nueva aventura empresarial y ofrezcan nuevas perspectivas al emprendedor.
La curiosidad, la inquietud y la creatividad son la base del espíritu empresarial. Se trata de identificar una idea de negocio basada en una oportunidad detectada en el mercado. Conviene diferenciar ambos conceptos. Una idea de negocio en sí misma puede no resultar fructífera.
La falta de financiación es uno de los principales muros que frenan las iniciativas emprendedoras. Contamos con escasos fondos de capital riesgo en España.
Ingredientes Clave
- Desarrollar una mentalidad emprendedora: El éxito como emprendedor no solo depende de la habilidad para lidiar con los números y las finanzas. No olvidemos que la iniciativa emprendedora se identifica con la construcción de soluciones de una manera que no se ha hecho antes. Por fortuna, la mentalidad emprendedora se puede desarrollar con tiempo y esfuerzo.
- Pensar «fuera de la caja»: La curiosidad, la inquietud y la creatividad son la base del espíritu empresarial. Se trata de identificar una idea de negocio basada en una oportunidad detectada en el mercado. Conviene diferenciar ambos conceptos. Una idea de negocio en sí misma puede no resultar fructífera.
- Acceso a financiación: La falta de financiación es uno de los principales muros que frenan las iniciativas emprendedoras. Contamos con escasos fondos de capital riesgo en España.
- La formación empresarial resulta vital: para que una iniciativa empresarial llegue a buen puerto. De hecho, aprender los principios subyacentes para dar vida a un negocio debería ser tarea obligada de cualquier persona con iniciativa emprendedora.
Tipos de Emprendimiento
Existen varios tipos de emprendimientos que se pueden clasificar según diferentes criterios. Aquí te presento algunas de las categorías más comunes:
- Emprendimiento Social
- Emprendimiento ambiental
- Emprendimiento innovador
- Emprendimiento imitador
Según el tamaño del proyecto, anteriormente, se entendía el emprendimiento como pequeño o grande. Aunque más tarde surgieron esos pequeños avances que se introducían en una empresa y que mejoraban su producción o efectividad (microemprendimiento). Pero ha surgido, además, una nueva tipología gracias a la tecnología, el emprendimiento escalable.
En cuanto al objetivo de los proyectos, años atrás, eran eminentemente empresariales, financieros o económicos. Así destaca la aplicación de lo tecnológico en proyectos sociales o sanitarios sobresaliendo la tendencia del healthtech. También destacan la e-culture o cultura digital que ha generado una nueva forma de entender el ocio, arte y cultura.
En relación al abordaje o aproximación del enfoque, ya no solo se entiende el emprendimiento como innovador o hacia afuera. Ya que existen exitosos casos de emprendimiento de imitación en otros mercados y hacia adentro, como el intraemprendimiento.
Por último, en lo relativo a la financiación para iniciar el proyecto hoy en día se conocen nuevas formas de obtener fondos. Como la mezcla de financiación pública y privada que se obtiene de desconocidos que quieren apoyar tu causa a través de internet el crowdfounding. Esto ha supuesto una revolución. Además, hay formas de que un emprendedor genere ingresos para su proyecto por si mimo, como el bootstrapping.
Emprender a raíz de la generación de ingresos de un recurso ya existente o el ahorro. O, por otro lado, el bartering, algo parecido al antiguo trueque.
Emprendimiento Femenino
El emprendimiento femenino tiene como principal motivación cambiar el mundo; un 30 % de mujeres españolas tiene esa intención, seguido de un 28 % para crear altos ingresos y un 18 % por tradición familiar.
Emprendimiento en América Latina
São Paulo, Ciudad de México, Buenos Aires, Santiago de Chile, Bogotá, Montevideo y Lima son las mejores ciudades América Latina para el emprendimiento. El estudio «Soft Landing in Latin America» reveló que México es el país más atractivo de Latinoamérica para los emprendimientos, pues tiene mayor vocación por crecer internacionalmente.
Según la Asociación Mexicana de Capital Privado, solo el 35 % de los emprendimientos sobreviven los primeros 5 años. Esto puede deberse a errores en su gestión, la falta de una estrategia fuerte para incursionar en el mercado, una mala administración en la inversión y métricas mal calculadas.
Casos de Éxito en América Latina
Cuando inicies tu emprendimiento, te darás cuenta de que existen más obstáculos que respuestas. Pero no debes desanimarte, ya que seguramente encontrarás muchos ejemplos de personas y equipos que forjaron su propio camino. A continuación, presentamos algunos casos de éxito en América Latina:
- Synapbox: En 2015, la mexicana Cristina de la Peña junto con otros socios crearon la aplicación Synapbox. Cristina, consciente del poder del video en las masas, decidió aprovechar este formato para ayudar a las marcas a sumarse a dicha tendencia de manera eficaz. Este es un gran ejemplo de emprendimiento, pues Cristina de la Peña brindó una idea novedosa al mercado con la intención de resolver una problemática actual de las marcas.
- Sinba: Sinba o «Sin basura» surgió con el objetivo de encontrar solución al problema de los millones de toneladas de alimento que se tiran año con año. Esta idea nació en 2015 mientras los creadores Bitia Chávez, Andrea Rivera y Philip Reiser comían en un restaurante en Lima, Perú. Para el año 2021 este emprendimiento logró reciclar más de 2000 toneladas de residuos orgánicos y ha abierto una red de recolección en hogares también.
- Crehana: Crehana es una plataforma de aprendizaje en línea desarrollada en Perú en 2015 por los emprendedores Diego Olcese Díaz y Rodolfo Dañino. Además, cuenta con certificaciones de 4 meses avaladas por universidades. En 2021 la plataforma educativa alcanzó un récord en la región tras obtener de forma exitosa 70.000.000 USD en una ronda de inversión serie B, en alianza con General Atlantic. Entre los últimos planes de expansión para este emprendimiento, los creadores se proponen potenciar su unidad de negocio con la creación de «Crehana for business», cuyo objeto es impulsar la capacitación de startups. Se dirige a empresas de América Latina para brindar paquetes de producto especializados, a fin de cubrir necesidades específicas en sus líneas de negocio.
- Mamotest: Mamotest es una organización de telerradiología especializada en la detección de cáncer de mama, que brinda servicios asequibles y de alta calidad en lugares vulnerables en Latinoamérica. En 2022 Mamotest ganó el Premio de Sostenibilidad Zayed en la categoría «Salud» en Abu Dhabi. Este emprendimiento es la primera pyme de América Latina en ganar este reconocimiento; planea escalar sus operaciones y atender a más de 1.000.000 de personas en un periodo de 5 años.
Conclusión
La vida real nos demostró que la vida de un emprendedor no es, ni por asomo, las vacaciones que muchos imaginaron. Al contrario, consta de superar el miedo al fracaso, trabajo duro, muchas horas de desvelo y una gran fortaleza para continuar. Un emprendimiento es el esfuerzo que hace una persona o grupo de personas para impulsar un proyecto, crear una empresa o una solución innovadora.
