Las mujeres rurales emprendedoras se enfrentan a desafíos únicos cada día. Sin embargo, también poseen habilidades y conocimientos especializados en agricultura, ganadería, artesanías y otros oficios tradicionales.
El éxodo rural y el envejecimiento han vaciado amplias zonas de España en las últimas décadas. Frente a este desafío demográfico, las mujeres del medio rural se están convirtiendo en agentes de cambio. Impulsar el emprendimiento femenino en las zonas rurales es clave para evitar la despoblación, ya que este tipo de iniciativas generan “un ciclo económico de generación de empleo y riqueza” que fija población y aumenta la natalidad en áreas despobladas. Estas emprendedoras no solo crean negocios, también sostienen la vida cotidiana de los pueblos, aseguran el abastecimiento de alimentos y cuidan del entorno natural, demostrando que “sin mujeres, no hay pueblo”.
Desafíos y Oportunidades para la Mujer Rural Emprendedora
A menudo, las mujeres en las zonas rurales tienen habilidades y conocimientos especializados en agricultura, ganadería, artesanías y otros oficios tradicionales. Sin embargo, también enfrentan desafíos, como el acceso limitado a recursos financieros y de capacitación, la falta de infraestructura y la discriminación de género.
Para ayudar a las mujeres en el emprendimiento rural, existen programas y recursos disponibles, como préstamos y subvenciones, capacitación en habilidades empresariales y acceso a asesoramiento y mentoría. Identifica una necesidad u oportunidad de negocio en el mercado rural. Investiga el mercado para identificar una necesidad no satisfecha o una oportunidad de negocio.
Ejemplos de Emprendimiento Rural Femenino
Muchas mujeres rurales están levantando pequeños negocios que actúan como motor económico local. Sus negocios -pequeñas bodegas, queserías, casas rurales, talleres artesanales, etc.- inyectan actividad económica en comarcas deprimidas, generan ingresos para sus familias y atraen movimiento a los pueblos. Aunque a menudo empiezan como autoempleo, con el tiempo pueden crecer y contratar personal. De hecho, cerca de una de cada cuatro empresarias rurales ha logrado generar empleo más allá de sí misma, incorporando trabajadores en su negocio.
- Emprendimiento Agrícola: Cultivar frutas, verduras y granos orgánicos para la venta en mercados regionales a través de tiendas en línea y locales. La meta de esta tendencia es maximizar los recursos para obtener una producción de alta calidad y cantidad, mientras se respeta el medio ambiente.
- Ganadería: El INE, en el Censo Agrario 2020, confirma que la ganadería es una actividad en la que las mujeres rurales están ganando presencia. Así, la tendencia es criar animales como vacas, cerdos, aves de corral, conejos y ovejas para la venta de carne y productos lácteos.
- Turismo Rural: Siendo el turismo en España un sector líder según el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, esta sería una tendencia a seguir por las mujeres rurales. Creación de alojamientos rurales, como cabañas y casas rurales, para turistas interesados en actividades al aire libre, culturales, en la naturaleza o cerca del mar.
- Ecoturismo: Creación de recorridos y actividades educativas, de entretenimiento en áreas naturales cercanas al mar, como reservas marinas y manglares, crianza de peces y mariscos en estanques o jaulas flotantes en aguas costeras o en espacios como granjas. Observando en un recorrido su quehacer diario.
- Recuperación de Oficios: Crear y vender productos hechos a mano como ropa, joyería, cerámica y mobiliario.
Historias Inspiradoras
Maribel: Vive en Mazarulleque (Cuenca) y convirtió la tradición familiar de elaborar vino en una empresa viable: una bodega ecológica llamada Vinos Artesanos Altomira. Tras 16 años haciendo vino para autoconsumo, en 2019 decidió comercializar sus caldos. A pesar de las dificultades de operar en un municipio aislado, Maribel ha aprovechado internet para dar a conocer su producto.
Cristina: Heredó de su bisabuela unas tierras en Los Bayos, una aldea asturiana de solo 8 habitantes. Decidida a “recuperar la tierra que había quedado abandonada” y producir alimentos saludables, inició en 2016 un huerto ecológico de “kiwines” (mini kiwis). Su marca, “Kiwines con corazón”, resume el propósito: cultivar con cariño y respeto al medio ambiente.
Aurora, mujer rural ejemplo de emprendimiento
El Papel de la Mujer en la Comunidad Rural
El papel de la mujer rural trasciende lo económico; históricamente ha sido columna vertebral de la vida comunitaria. Hoy en día, muchas emprendedoras están canalizando esa labor de cuidados hacia proyectos organizados que mejoran la calidad de vida local y generan empleo. Un ejemplo lo encontramos en iniciativas apoyadas por la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR), como la cooperativa Lovepamur en Saldaña (Palencia), que ofrece comida a domicilio y asistencia a personas mayores.
Gracias a emprendimientos así, se mantienen abiertos servicios básicos en los pueblos: escuelas con niños, centros de salud con pacientes, comercios con clientes. Son proyectos que cuidan de la gente -ya sean niños, mayores o colectivos vulnerables- y, al hacerlo, cuidan también del pueblo mismo. No es casualidad que se las llame “fijadoras de población”.
Abastecimiento Alimentario Local y Sostenibilidad Medioambiental
En la España rural, asegurar alimentos para la población ha sido siempre crucial, y las mujeres juegan un rol fundamental en la producción y distribución alimentaria. De hecho, casi siete de cada diez empresarias rurales se concentran en actividades vinculadas al campo, la alimentación y los servicios esenciales. La agricultura, la ganadería, la transformación de alimentos y el comercio minorista son sectores donde abundan los proyectos liderados por ellas.
El compromiso de las emprendedoras rurales con sus pueblos incluye también proteger el entorno natural. Sus proyectos suelen nacer de un profundo respeto por la tierra y buscan equilibrar la rentabilidad con la sostenibilidad. En muchos casos, consideran el impacto medioambiental desde la fase de planificación del negocio, apostando por prácticas ecológicas, energías renovables o la economía circular.
Emprendedoras Destacadas y sus Proyectos
Casos de Éxito
- Itziar Martín Aresti - Añino Merina: Convierte la lana de oveja merina en tejidos y calzado sostenible de alta calidad.
- Yolanda Palomo Arrabal - Almas 120 Brujas: Rescata la tradición oral y las leyendas de las brujas de Aragón para convertirlas en experiencias culturales.
- Amaia Prieto - Baku Barrikupel: Da una segunda vida a materiales vinícolas, diseñando y fabricando lámparas de madera reutilizando barricas de vino.
- Laura Martínez - La Caperuza: Fusiona la ganadería de pastoreo regenerativa con la elaboración artesanal de quesos y yogures.
Análisis: Cifras y Tendencias del Emprendimiento Rural Femenino
Detrás de estas historias inspiradoras hay tendencias cuantitativas que confirman el protagonismo creciente de la mujer en la España despoblada.
- Auge de la iniciativa emprendedora: El 20% de las mujeres de 18 a 64 años que viven en entornos rurales se encuentra actualmente inmerso en alguna fase del proceso emprendedor.
- Perfil de los negocios: La mayoría de los emprendimientos femeninos rurales son microempresas de carácter familiar. Alrededor del 90-91% de estos negocios son iniciativas familiares.
Programas y Formaciones para Mujeres Emprendedoras Rurales
En España, la promoción del emprendimiento femenino en áreas rurales ha sido una prioridad en la agenda de desarrollo económico y social. A través de una variedad de programas y formaciones, se han establecido iniciativas dirigidas específicamente a brindar apoyo y recursos a las mujeres rurales que desean iniciar o hacer crecer sus propios negocios.
- Programa de mujer, emprendimiento y ruralidad (MER): Fomenta el emprendimiento femenino en el ámbito rural a través de acciones formativas, asesoramiento personalizado y acceso a financiamiento.
- Red rural de mujeres emprendedoras (RRME): Reúne a mujeres emprendedoras de todo el país para compartir experiencias, conocimientos y recursos.
- Programa de desarrollo rural (PDR): A nivel regional, muchas comunidades autónomas han implementado programas de desarrollo rural que incluyen medidas específicas para apoyar el emprendimiento femenino.
- Centros de desarrollo de empresas (CDE): Brindan servicios de asesoramiento, formación y apoyo a emprendedores y empresarios locales.
- Proyecto Mentoras Rurales ‘Crecemos Juntas’: Conecta a mujeres emprendedoras con mentoras experimentadas.
Desafíos Específicos para la Mujer Rural Emprendedora
Las mujeres rurales, a pesar de su valioso papel en el desarrollo económico y social de las comunidades rurales, se enfrentan a una serie de desafíos únicos en cuanto al emprendimiento se refiere. Estos desafíos pueden variar desde limitaciones estructurales hasta barreras culturales.
Consejos para Emprender en el Ámbito Rural
- Costes más bajos: Emprender en zonas rurales suele ser más económico, con menores precios para terrenos, locales y vivienda.
- Buscar inspiración en modelos exitosos: Observar los logros de otras mujeres que han emprendido en entornos rurales puede ser una gran fuente de motivación.
- Encontrar redes de apoyo: Conectar con otras mujeres rurales que están emprendiendo o que hayan recorrido este camino puede ser muy valioso.
- Evalúa la viabilidad de tu idea y define tu modelo de negocio: Antes de lanzarte, realiza un análisis exhaustivo para asegurarte de que tu proyecto es técnicamente, económicamente y financieramente viable.
- Fórmate continuamente: Accede a cursos y programas de formación, muchos de ellos gratuitos, para adquirir habilidades esenciales.
- Infórmate de subvenciones disponibles: Iniciativas como el programa Desafío Mujer Rural ofrecen tanto formación como recursos financieros exclusivos para mujeres que deciden emprender en el medio rural.
