En el mundo actual, el emprendimiento social se ha posicionado como una fuerza transformadora que fusiona la innovación empresarial con la responsabilidad social. Las empresas socialmente responsables son aquellas que, más allá de la rentabilidad, buscan tener un impacto positivo en el entorno social y medioambiental.
El fin del emprendimiento social va más allá de la mera rentabilidad económica. Tras la manida expresión “hacer del mundo un lugar mejor” se esconde una de las piedras angulares del emprendimiento social. Se trata de una manera de generar valor social resolviendo problemas que afectan a las personas o al medioambiente, una forma de poner la innovación y la capacidad laboral al servicio del cambio social esperado.
Colocar a las personas en el centro, reinvertir los beneficios, promover la solidaridad interna y con la sociedad de modo que se favorezca el desarrollo local son algunos de los pilares sobre lo que se asientan las entidades vinculadas a la economía social. Solo en España, existen más de 43.100 organizaciones cuya responsabilidad social empresarial encaja con esta descripción.
Las empresas sociales son, por tanto, el resultado de una visión empresarial que trasciende las ganancias y busca generar un impacto positivo en el mundo.
Qué es el emprendimiento social y por qué es el futuro | VOGUE Business by Santander | VOGUE España
¿Qué es un emprendedor social?
Una persona emprendedora social es aquella que persigue emprender con el objetivo de resolver algún problema social. Según la Comisión Europea, la empresa social es "un operador de la economía social cuyo objetivo principal es generar un impacto social, en vez de obtener beneficios para sus propietarios o accionistas; que dispone de la mayor parte de esos beneficios para conseguir sus objetivos sociales, y que se gestiona de forma responsable, transparente e innovadora, involucrando a sus trabajadores, a los clientes y a los accionistas implicados en su actividad empresarial".
Así, el emprendedor social es la persona que impulsa una de estas empresas que se caracterizan especialmente por sus objetivos no económicos, es decir, por su afán por provocar un impacto social determinado. El objetivo primordial de una empresa suele ser de índole económica, por ejemplo, alcanzar un determinado beneficio en el futuro. Sin embargo, el emprendedor social tiene como meta principal el bienestar social. En su caso, el beneficio económico es una meta secundaria que le permitirá llevar a cabo la primera. Es decir, una palanca para el cambio.
De esta forma, el emprendedor social no solo se esfuerza por obtener beneficios económicos, sino que también busca promover el progreso y la mejora de la calidad de vida en la sociedad. De hecho, con frecuencia los beneficios económicos generados por el emprendedor social a través de su proyecto acaban en manos de algún colectivo desfavorecido o proyecto. Es bastante habitual que las empresas sociales donen capital a diversas causas o formen parte de proyectos más amplios que actúan como paraguas para sectores sociales. También lo es que establezcan relaciones de ayuda mutua.
Perfil del emprendedor social
La emprendedora o el emprendedor social suelen ser personas inconformistas, rebeldes y motivadas, que sienten la responsabilidad social como suya y que necesitan hacer del mundo un lugar mejor. Es frecuente que sean activistas en diferentes ámbitos y que sientan cierta urgencia por llevar a cabo algunos proyectos que supongan mejoras para la gente.
Aunque no existen informes específicos sobre este tipo de perfiles en nuestro país, hay estudios internacionales que tratan de definir las cualidades y motivaciones de los emprendedores sociales. En cuanto a la motivación para poner en marcha una empresa social, algunas investigaciones apuntan a una serie de factores, como el desarrollo social a través del cambio, ayudar a sectores marginados de la sociedad, dar cobertura a alguna necesidad detectada en la sociedad o la sostenibilidad.
En lo referente a las características individuales de los emprendedores sociales, junto con las ya citadas, encontraríamos algunas como la proactividad y también la capacidad a la hora de afrontar riesgos. La creatividad y la responsabilidad son también rasgos que suelen compartir los emprendedores sociales. Actitudes emocionales como el altruismo, la compasión o la empatía también suelen ser habituales en estos perfiles.
Otros trabajos recogen como características de los emprendedores sociales su elevado grado de compromiso, su resiliencia para superar las adversidades o su capacidad para generar confianza en otras personas. También suelen compartir algunos rasgos de personalidad con los emprendedores clásicos, como el carisma o la autoexigencia en el trabajo.
El emprendedor social es una persona que mira hacia el futuro en busca de cambios que ayuden a la sociedad a mejorar.
Características Clave del Emprendimiento Social
El emprendimiento social se distingue por una serie de características que lo hacen único y efectivo en la búsqueda de soluciones a problemas sociales y medioambientales. A continuación, se detallan algunas de las más importantes:
- Impacto Social: Se centran en generar un impacto positivo en la sociedad y comunidades donde operan.
- Impacto Medioambiental: Las empresas sociales también se preocupan por el cuidado del medioambiente.
- Impacto Económico: Al margen de rentables también buscan ser económicamente viables. Venden productos y reinvierten en cumplir misiones sociales y medioambientales.
- Innovación: Otra característica importante de las empresas sociales es su enfoque en la innovación. Buscan encontrar soluciones creativas y disruptivas a los desafíos sociales y medioambientales a través de nuevos productos, servicios, procesos o modelos de negocio.
- Participación Comunitaria: Otra característica de las empresas socialmente responsables es que tienden a involucrar a las comunidades en las que operan, trabajando de manera colaborativa con diferentes grupos de interés, como ONG, gobiernos locales y miembros de la comunidad.
- Reinversión de Beneficios: La responsabilidad social empresarial también suele llevar a este tipo de organizaciones a reinvertir parte de sus beneficios en el logro de sus objetivos sociales.
- Transparencia: Las empresas sociales -como el resto de las que conforman el tejido empresarial- cumplen con todas las normativas de transparencia en sus operaciones y comunicaciones.
Tipos de emprendimiento social
A grandes rasgos, pueden clasificarse los emprendimientos sociales en cuatro categorías, de acuerdo a su objetivo fundamental:
- Emprendimientos sociales de promoción. Aquellos cuyo objetivo es difundir un tipo de ideas, conductas o comportamientos, en pro de una causa social o ecológica.
- Emprendimientos sociales de especialistas. Aquellos constituidos por profesionales con alto grado de especialización en un asunto de interés social, que cumplen el rol de difundir conocimiento especializado, educar o informar al grueso de la población.
- Emprendimientos sociales de acción local. Aquellos que asumen como meta la solución de problemas concretos, puntuales, que aquejan a la sociedad en la que se desenvuelven. Suelen acotarse a lugares y momentos determinados.
- Emprendimientos sociales de largo alcance. Aquellos que se proponen abordar problemáticas de amplio rango, tenidas como de importancia internacional o universal.
Tipos de Emprendimiento Social por su financiamiento
También se los podría clasificar conforme al origen de sus financiamientos en:
- Dependientes. Aquellos que reciben dinero de alguna otra institución, ya sea privada (comercial) o pública (estatal).
- Independientes.
El Emprendedor Social en España
Uno de los informes más recientes sobre el emprendimiento social en España es European Social Enterprise Monitor 2021-2022, de ESADE, Euclid Network y la Comisión Europea. Algunos de los datos más interesantes son:
- Casi todo el tejido empresarial social son pymes (84,9 %).
- No hay una fórmula jurídica única, sino un amplio abanico, aunque destacan la SL (30 %), la asociación (30 %), la fundación (22,5 %) y la cooperativa (12,5 %).
- Las mujeres representan el 42 % del equipo fundador, el 50,5 % de los consejos o patronatos, el 52,1 % de los equipos de dirección y el 63,1 % de la plantilla.
- En el sector se respira optimismo y, aunque nadie sabe qué ocurrirá en el futuro, más del 60 % de las empresas sociales piensan que crecerán.
En nuestro país también existen otros ejemplos inspiradores como Adopta un Abuelo, Maximiliana, Ayúdame3D, L´Olivera… Empresas sociales con sello nacional que buscan ese impacto positivo en la sociedad desde diferentes ámbitos.
| Empresa | Descripción | Impacto Social |
|---|---|---|
| Hispaled | Empresa de inserción especializada en soluciones de eficiencia energética en el campo de la iluminación LED. | Promueve la inclusión social de jóvenes en riesgo de exclusión. |
| Adopta un Abuelo | Programa que conecta jóvenes con personas mayores para combatir la soledad. | Mejora la calidad de vida de los ancianos y fomenta el intercambio intergeneracional. |
| L'Olivera | Cooperativa agrícola que integra a personas con discapacidad en la producción de vino y aceite. | Fomenta la inclusión laboral y la producción sostenible. |
Ejemplos de Emprendimiento Social a Nivel Global
- AUARA: una empresa española y la primera de agua mineral embotellada sostenible. Es pionera en fabricar botellas de agua de material reciclado y reciclable al 100% en toda Europa.
- Leather Heart: es un emprendimiento venezolano cuyo objetivo es aprovechar las telas que son desperdiciadas por fabricantes, para crear peluches.
- Inclúyeme: La principal misión de Inclúyeme es poder ayudar a personas con discapacidad, a incluirse en el mercado laboral.
- TOMS Shoes: En 2006 comenzaron con la donación de zapatillas por cada par que fuera comprado.
- 4Ocean: Su propósito de tener un océano limpio, los inspiró a recoger desechos de las aguas y crear pulseras de material reciclado.
- Fábrica Social: Su propósito es dar herramientas y conocimiento de diseño a mujeres en zonas rurales. Esto permite que puedan tener un emprendimiento propio y mejorar su calidad de vida.
- Koiki: incentiva la movilidad sostenible gracias a su sistema de reparto mediante bicicletas y triciclos eléctricos en áreas urbanas. Pero además emplea a personas vulnerables, bien sea discapacidad o que han sufrido exclusión social.
- Too Good To Go: Se trata de una aplicación móvil que ayuda a evitar el desperdicio de alimentos.
- Ecoalf: esta empresa social española se dedica a promover la economía circular a través de la creación de productos de moda sostenible utilizando materiales reciclados.
- Huertos de Soria: esta empresa social promueve prácticas agrícolas y sostenibles en zonas rurales de España, ayudando a personas en riesgo de exclusión del mercado laboral.
- Bioo: este ejemplo de empresa social española destaca por convertir la fotosíntesis de las plantas en electricidad. Su objetivo es proporcionar soluciones energéticas sostenibles y al mismo tiempo promover la sostenibilidad ambiental.
- Fundación Social Nest: es una organización que apoya a emprendedores sociales y startups con un impacto social y medioambiental positivo.
- Ecooo: este es un ejemplo de emprendimiento social que promueve las energías renovables y la eficiencia energética gracias a que ofrecen soluciones energéticas sostenibles para hogares, empresas y comunidades.
