Seleccionar página

En un mundo donde la innovación y el emprendimiento son motores clave del desarrollo económico, las mujeres mayores de 45 años enfrentan desafíos únicos al iniciar o expandir sus propios negocios. Afortunadamente, cada vez más iniciativas gubernamentales y privadas están reconociendo el valor que estas emprendedoras aportan, ofreciendo ayudas diseñadas específicamente para fortalecer sus proyectos e impulsar su independencia económica. Las mujeres emprendedoras mayores de 45 años juegan un papel cada vez más importante en el emprendimiento en España.

Aunque al hablar de emprendimiento se suele pensar en emprendedores jóvenes, emprender después de los 50 años también es posible. Así lo demuestran los datos del II Mapa de Talento Sénior 2022 elaborado por la Fundación MAPFRE y publicado por el Centro de Investigación Ageingnomics. Esta actividad emprendedora puede venir motivada por la detección de una oportunidad de negocio o por una necesidad, generalmente relacionada con las dificultades para encontrar un puesto de trabajo y mantenerse activo dentro del mercado laboral.

Y es que, las ayudas tienen un impacto social significativo al empoderar a las mujeres en una etapa crucial de su vida. Con frecuencia, las emprendedoras mayores de 45 años enfrentan responsabilidades familiares (el 51% de las emprendedoras son madres y el 26% de ellas poseen dos descendientes) y desafíos laborales que hacen que el acceso a recursos sea aún más crítico.

A escala europea, la edad media de los emprendedores es de 38 años, según el reciente informe 'La contribución socioeconómica de South Summit en España'. Este documento indica que un 83% de estos emprendedores son hombres, frente a un 17% constituido por mujeres. A pesar de que las estadísticas apuntan hacia un perfil concreto de emprendedor, existen mujeres emprendedoras que han podido dar forma a su proyecto y prosperar en el mercado una vez pasada la barrera de los 40 años.

Montar un negocio a partir de los 50 años es una opción nada desdeñable para miles de emprendedores.

Las mujeres mayores de 50 años también tienen espacio dentro del ecosistema emprendedor. Para ayudarlas a promover sus ideas de negocio, BBVA Spark, el aliado de las empresas de alto crecimiento, pone a su disposición un conjunto de soluciones financieras adaptadas a sus necesidades con las que podrán materializar sus proyectos.

En la Cámara de Comercio de Madrid apoyamos firmemente el emprendimiento de mujeres mayores de 45 años, ofreciendo herramientas y recursos para que puedan dar el primer paso hacia la creación de su empresa. A través del Punto de Atención al Emprendedor (PAE), proporcionamos información sobre ayudas disponibles, acceso a programas financieros y la posibilidad de realizar todos los trámites necesarios de manera gratuita. También entendemos la importancia de mejorar las oportunidades de inserción laboral de las mujeres de este colectivo. Con el Programa Talento 45+, ofrecemos itinerarios formativos diseñados para potenciar las competencias digitales y la empleabilidad, adaptados a las capacidades y necesidades del mercado laboral actual.

Ventajas de Emprender Después de los 50

Aunque en algunos casos la edad pueda ir de la mano de un desconocimiento de las tendencias y novedades tecnológicas punteras, emprender después de los 50 ofrece algunas ventajas frente al emprendimiento joven. Los emprendedores de más de 50 años también cuentan con la ventaja de tener una red de contactos que puede ayudarles a impulsar su negocio, sobre todo si deciden emprender en el sector donde habían ido desarrollando su actividad profesional.

La situación económica y personal y de aquellos que deciden emprender después de los 50 también es más ventajosa que aquellos que deciden hacerlo en la treintena. Estos emprendedores, por norma general, se benefician de tener una situación económica más estable y suelen tener un colchón financiero que les protegerá en caso de que el proyecto no sea tan exitoso como se espera.

Emprender después de los 50 es posible. Aunque los emprendedores sénior tengan que afrontar el reto de actualizarse según las tendencias e innovaciones del mercado, estos profesionales cuentan con la ventaja de tener una dilatada experiencia profesional que les ayudará a impulsar sus proyectos.

Las empresas fundadas por emprendedores mayores de 50 tienen mayor tasa de supervivencia, casi dos veces más posibilidades de ser exitosas y reportan más ingresos que las impulsadas por los menores de 30.

“Desde 2010, ha habido un aumento del 25% en el número de emprendedores mayores de 50 años. Esta tendencia se ha visto acelerada por la crisis económica de 2008 y la reciente pandemia del Covid-19”, recuerda Alcaide. Lo mejor es que estos proyectos impulsados por talento sénior son más sólidos, más estables, generan más ingresos y tienen más capacidad para ser exitosos.

Y Alcaide aporta varios informes que lo corroboran. “Según un estudio de la Fundación Kauffman, la tasa de supervivencia de cinco años para las empresas creadas por emprendedores mayores de 50 años es del 70%, en comparación con el 28% de las de menores de 30 años. Según el GEM, en España, el 45% de las empresas fundadas por séniors reportan ingresos anuales superiores a 100,000 euros, frente al 20% de las empresas de jóvenes. Así las cosas, los expertos hablan de unos rasgos muy específicos para el emprendimiento sénior.

Para Alcaide, “orientación a nicho, menor propensión al riesgo, enfoque en la sostenibilidad e innovación”. Para Fernández Palacios, “visión más realista de los desafíos y oportunidades y una mayor resistencia a la adversidad”. Para Lallana, “una mayor sensibilidad de mirar al mercado con la mentalidad de legado. Y menos diferencias de género que en el emprendimiento general”. El resultado, unos proyectos más sólidos, rentables y maduros.

Los 50 y 60 AÑOS son la EDAD PERFECTA para empezar de nuevo _ Walter Riso

Emprendedoras Inspiradoras Mayores de 50

Considerada como un referente dentro del mundo de los medios digitales, a sus 72 años Ariana Huffington es un ejemplo de mujer emprendedora mayor de 50 años y un nombre que puede servir de inspiración para profesionales sénior que estén pensando en montar su propio negocio, ya que cuando fundó el periódico que la llevó a la fama tenía ya 55 años.

Detrás de este proyecto, nacido en 2014, se encuentra Elena Gómez de Pozuelo, un ejemplo de mujer emprendedora mayor de 50 años. Además, Gómez del Pozuelo también ha fundado Womenalia, una plataforma para mujeres profesionales y emprendedoras de habla hispana.

En 2013 y ya sexagenaria, Carmen Hijosa fundó Ananas Anam para comercializar su tejido: el Piñatex, una alternativa al cuero hecha a partir de las fibras de hojas de piña.

Historias de Éxito

Vallisoletana, viviendo a caballo entre Madrid y Lima y con más de 30 años de experiencia directiva, Ana Cabezas ha dedicado buena parte de su vida a la docencia y a la calidad y la innovación. Tras una larga trayectoria trabajando por cuenta ajena tanto en España como en Perú, a los 50 años decidió lanzarse a emprender creando Soy Calidad y EuropeanBTech, “Soy Calidad es una startup que ha logrado un sencillo e innovador sistema que ayuda a la digitalización integral de los sistemas de calidad basados en las normas ISO.

Salmantina de nacimiento, lleva desde los 22 años viviendo en Asturias, donde empezó a desarrollar su interés por la Economía Social a partir de 2012. En 2021 cofundó Añino Merina, “una empresa que busca poner en valor la lana de merina extremeña criada en libertad. Con la lana producimos calzado y complementos. El resto de las materias primas que utilizamos en nuestra producción es también 100% orgánico: suelas de caucho natural o caña de azúcar, cordones de cáñamo, etcétera.

Historiador de arte, con una extensa carrera profesional como trabajador autónomo, Daniel Díaz decidió fundar Hanamiarte, “con el deseo de resolver varios desafíos en el mercado del arte. Detecté las dificultades de los artistas para comercializar sus obras y las complicaciones de los coleccionistas al intentar venderlas. Percibí, por otra parte, la necesidad de los empresarios de mejorar la imagen de sus empresas de una manera sencilla, económica y de alta calidad.

Tras 25 años trabajando en empresas multinacionales en tecnologías de la información, Yolanda Ruiz Piquer decidió crear SPiquer, una plataforma disruptiva que facilita la grabación y edición de vídeos profesionales sin necesidad de conocimientos técnicos. Diseñada para el entorno empresarial, permite a los usuarios crear contenidos audiovisuales con teleprompter integrado, subtítulos en múltiples idiomas y herramientas de edición automática.

Con una amplia experiencia como directivo de diversas empresas de servicio y tecnológicas, en 2021, y con 51 años, Carlos Piñeyroa decidió fundar junto al informático Gustavo Vaquero, Gus&Flowers, el primer concepto de floristería innovadora y sostenible de España vertebrado en cuatro ejes de innovación: en la transformación de productos, en la hibridación con otras disciplinas, en el desarrollo de productos y en los procesos.

“Tenía entonces 53 años y cuatro hijos a mi cargo, más un padre y suegros mayores y pocas alternativas salariales competitivas en la zona”. Así que decidió emprender. Y su proyecto no fue otro que una marca de salsas, Salsas Quietud. “Surge por casualidad, al ver un documental sobre cómo se hacía la salsa tabasco y optar por mejorarla cambiando el vinagre de manzana por vinagre de jerez (y, en algunos casos, vino oloroso), El resultado es una salsa picante premium, que, a la vez que pica, aporta sabor y aroma gracias a los productos de Jerez.

Empresario, periodista, creador de formatos y fundador de diferentes compañías tanto en España como en Estados Unidos, Ramiro López cuenta con más de cinco décadas de experiencia en el sector de la comunicación, la publicidad, los medios y la salud. Fundó Publipunto, fue director ejecutivo de Bertlesmann, director de emisora en la Cadena Ser, de la Tribuna de Albacete, locutor radiofónico… Hoy es el director y fundador de Mundimed.es, un servicio de telemedicina interactivo al alcance de todos mediante videoconsultas o chats en la aplicación o la página web. “A los 65 me jubilé y me ‘desjubilé’ para fundar Mundimed.es porque me sentía bien y quería seguir aportando a la sociedad. Además, por supuesto, vi una oportunidad de negocio.”

Desafíos y Obstáculos

El principal obstáculo a la hora de dar este paso, “el entorno: no entiende por qué a estas alturas en lugar de pensar en jubilarme dedico mi vida a empezar cosas, a innovar, a asumir riesgos, a crear empleo y valor. He tenido que demostrar que una mujer mayor puede estar a la vanguardia tecnológica.

Aunque es consciente de que emprender después de los 50 “puede parecer un desafío en términos de tiempo y de energía física, la experiencia acumulada es un activo precioso y la estabilidad financiera y personal permiten abordar proyectos con una perspectiva más tranquila y estratégica y la madurez emocional y la resiliencia te ayudan a manejar el estrés y las adversidades de manera más efectiva. Emprender a esta edad es no sólo una oportunidad para reinventarse, sino también para dedicarse a proyectos que realmente apasionen, con un sentido de propósito y motivación renovados.

En el extremo opuesto, considera que “uno de los principales obstáculos es, sin duda, “la resistencia al cambio, tanto desde el punto de vista personal como del entorno. La tecnología avanza rápidamente y adaptarse a nuevas herramientas y plataformas puede ser desafiante. Además, existe bastante pre-juicio sobre la capacidad de los emprendedores mayores para innovar y competir en un mercado dominado por jóvenes. Otro desafío es la energía física.

Reconoce que emprender a esta edad es complicado “porque, en cierta manera, es ir contra el mundo: tienes que estar justificando constantemente tu decisión porque parece que lo natural es que a mi edad y después de una vida trabajando, llegue el momento de descansar. La financiación tampoco te la ponen fácil ya que ven más riesgo en el retorno.

“Una de las desventajas más visibles de emprender a esta edad es la discriminación en programas de apoyo al emprendimiento, que a menudo tienen límites de edad que excluyen a personas mayores de 50.

El Poder de la Experiencia y la Pasión

En su opinión, todo son ventajas a la hora de emprender a esta edad: “La experiencia y las tablas hacen que la capacidad de resolución de problemas sea mucho mayor que cuando eres más joven.

Defiende que “los 50 son años en los que se disfruta de mucha más libertad, más criterio, más empatía. La experiencia es fundamental a la hora de tomar decisiones de forma mucho más sosegada. Se sabe escuchar y tomar en cuenta opiniones e ideas que, vengan de donde vengan, pueden ser de gran utilidad. A los 50 se prima el ‘largoplacismo’. Se sabe que más vale hacer las cosas despacio y bien, para que tengan durabilidad y, además, el pegamento de todo ello sean los principios y valores. Estos deben ser los cimientos y la verdad que nunca perdemos de vista.

“Decidí emprender más allá de los 50 porque sentí que era el momento adecuado para aplicar toda la experiencia acumulada. A esta edad, se tiene una visión más clara de las necesidades del mercado y de cómo abordarlas con soluciones innovadoras”. Además, ve otros dos desafíos: “El riesgo financiero que puede ser mayor, ya que muchas veces se invierten ahorros personales.

Son de la opinión de que todo son ventajas a la hora de emprender a partir de los 50: “Somos más capaces, tenemos más experiencia, un fondo de dinero del que tirar para los primeros pasos, más relaciones tanto empresariales como institucionales y la audacia y la locura de los 50… A nuestra edad, pocas cosas nos asustan, relativizamos mucho todo y sabemos que la felicidad no es ganar más o menos, sino sentirte feliz cada mañana con lo que haces. En estos dos años y medio de vida del proyecto, el esfuerzo no sólo ha valido la pena, sino que nos ha llevado a un nivel vital que nunca antes hubiéramos imaginado.

Coincide con el resto de entrevistados en considerar que, a la hora de emprender a partir de los 50, todo son ventajas “salvo la fuerza física y la salud tuya y de los tuyos. El agotamiento y la edad hacen mella. En todo el proceso, he pasado por un cáncer de colon. Mi mujer, tres operaciones. Fallecimiento de mi suegro, mi padre en cama que requiere atenciones. A favor, “tienes una mayor claridad de ideas, conocimientos, ganas de aprender, contactos -que son probablemente tus 3F en las primeras rondas- y desvergüenza bien entendida.

Pero también considera que “la experiencia es un grado y te permite tomar decisiones más meditadas y estratégicas.

A cambio, “al tener décadas de experiencia profesional, los emprendedores séniors hemos pasado por múltiples ciclos económicos: hemos visto lo que funciona y lo que no, lo que nos permite tomar decisiones más informadas y evitar errores comunes. Podemos tener mayores habilidades de gestión y liderazgo para la gestión de equipos y resolución de conflictos. Así como una mayor capacidad para evaluar y gestionar riesgos, debido a nuestra experiencia en la toma de decisiones.

“En la actualidad, en nuestro país las empresas se están desprendiendo del talento sénior, pensando que, al sustituirlo por jóvenes, se va a generar más riqueza. Eso no es cierto. Los estudios nos indican que uno de cada tres trabajadores en situación de desempleo tiene más de 50 años y, de entre ellos, uno de cada dos es parado de larga duración. Yo me encontraba en esa situación. Por aquel entonces, se enteró por un periódico local de la puesta en marcha del Programa TaleS, en el que participaba la Universidad de Granada.

“Se debe aprovechar el potencial de las personas más adultas porque es bueno para la sociedad y la economía de cualquier país. Es una realidad que las personas séniors contamos con unas condiciones físicas e intelectuales excelentes. Se tiene un nivel de madurez fruto del equilibrio entre la vida personal y profesional que ayuda.

Consejos para Emprender con Éxito Después de los 50

Emprender a los 50 o incluso a los 60 no difiere demasiado de hacerlo con 30 o 40. Independientemente de la edad con la que se afronte este reto, todo emprendimiento comienza con una idea de negocio e incluye una serie de procesos que todo emprendedor debe cumplir para poder darle forma. En la carrera del emprendimiento, la constancia y la pasión por el proyecto resultan fundamentales, pero para emprender después de los 50 también es imprescindible adaptarse a las nuevas tecnologías y novedades del mercado. Además, también es aconsejable que estén al día con las nuevas tendencias tecnológicas.

Muchas mujeres en sus 50 años piensan en empezar un negocio. Para muchas, cumplir 50 años no se trata solo de mirar atrás a los logros y experiencias; es sobre mirar hacia adelante a lo que es posible. Nuestra quinta década se ha convertido en un tiempo para nosotras. Los niños ya son adultos, y tenemos más tiempo para nosotras.

  1. Para cuando llegas a tus 50 años, has acumulado una gran experiencia, sabiduría y resiliencia. Estas cualidades son increíblemente valiosas en los negocios y a menudo más significativas que cualquier formación formal. Has aprendido a manejar desafíos, construir relaciones y tomar decisiones acertadas; habilidades esenciales para dirigir un negocio exitoso.
  2. Muchas mujeres en sus 50 años se sienten listas para un nuevo capítulo lleno de propósito y pasión. Empezar un negocio te da la libertad para diseñar una vida y carrera alrededor de tus intereses y metas.
  3. Empezar un negocio no se trata solo de generar ingresos; es una forma de crear riqueza e independencia financiera para tu futuro. Muchas mujeres de la Generación X son cada vez más conscientes de que los ahorros tradicionales para la jubilación pueden no ser suficientes, y están tomando medidas proactivas para asegurar su futuro financiero.
  4. El atractivo del emprendimiento para muchas mujeres es la flexibilidad que ofrece. Tienes el poder de establecer tus propios horarios, diseñar tu ambiente de trabajo e incluso decidir cuánto quieres trabajar.
  5. Las mujeres en sus 50 años están reescribiendo la narrativa sobre el envejecimiento y la vida profesional. Empezar un negocio es una manera empoderadora de contrarrestar la idea antigua de que el crecimiento profesional tiene una fecha de caducidad.
  6. En esta etapa de la vida, probablemente tienes una red de contactos profesionales, amigos y miembros de la comunidad que pueden apoyar tu viaje empresarial. Esta red puede ser un recurso increíble, ya sea para consejos, mentoría, referencias o colaboraciones.

Casos Icónicos de Éxito Tardío

Si hay un caso icónico que demuestra que nunca es tarde para emprender, ese es el de Harland David Sanders, más conocido como “el Coronel Sanders”. Con una vida llena de trabajos y no pocos fracasos, a los 60 años encontró su boleto a la fama en un producto humilde: el pollo frito. Hasta entonces había operado un pequeño restaurante de carretera, pero la construcción de una nueva autopista dejó su negocio al borde del cierre. Al fallecer en 1980, el “Coronel” vio su cara convertida en logo de un imperio con aproximadamente 6.000 locales en 48 países y 2.000 millones de dólares en ventas anuales. Hoy KFC es una de las cadenas de comida rápida más grandes del mundo. Su famosa frase “no renuncies a tus sueños ni a los 65 años” sigue inspirando a millones de personas.

Conclusión

La conclusión es que empezar un negocio a cualquier edad es un viaje emocionante, desafiante y gratificante. Para las mujeres en sus 50 años, es una oportunidad para combinar tus experiencias, habilidades y pasión en algo verdaderamente tuyo. Es una oportunidad para crear seguridad financiera, redefinir tu carrera y tener un impacto en tus propios términos. Si has estado considerando empezar un negocio, no dejes que la edad te detenga. El momento para reinvéntarte es ahora.