A pesar de que el paradigma del sector inmobiliario ha cambiado y el consumidor está ahora más informado y tiene más acceso a la información sobre los términos y procesos de una transacción inmobiliaria, el proceso sigue siendo complejo y requiere del conocimiento de un experto. Es aquí donde entra en juego el gestor inmobiliario, un profesional esencial que te guía y asesora a lo largo de este camino, ¡y mucho más!
Un gestor inmobiliario, también conocido como agente inmobiliario, es un experto en el mercado de bienes raíces que facilita todas las fases de una transacción inmobiliaria. Desde la búsqueda de la propiedad ideal hasta la firma del contrato, pasando por la negociación del precio y la gestión de toda la documentación necesaria, este profesional se convierte en un aliado indispensable para que el proceso se realice de manera eficiente y sin contratiempos.
En este artículo, exploraremos en detalle qué es un gestor inmobiliario y cuáles son sus funciones principales. ¡Empecemos!
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¿Qué es un Gestor Inmobiliario?
Un gestor inmobiliario es un profesional que actúa como intermediario entre compradores y vendedores, así como entre propietarios e inquilinos, para garantizar que todos los requisitos legales y administrativos vinculados a las transacciones inmobiliarias se entienden y se cumplen dentro de las fechas establecidas.
En otras palabras, proporciona servicios de mediación, asesoramiento y gestión entre los intervinientes en las transacciones relacionadas con una compra, una venta, un alquiler y la administración de propiedades. Su objetivo principal es buscar las mejores oportunidades para sus clientes y acompañarlos en todo el proceso.
A menudo, estos profesionales son conocidos también como agentes inmobiliarios, brókeres inmobiliarios o asesores inmobiliarios, términos que reflejan la misma profesión desde diferentes perspectivas.
Funciones Clave de un Gestor Inmobiliario
Como hemos visto, un gestor inmobiliario es una figura muy importante en cualquier operación en la que intervenga un comprador y un vendedor, un arrendatario y un arrendador, entidades bancarias, fondos públicos, empresas y demás. Además de servir como intermediario entre varias partes, te guía durante todo el proceso de compraventa o alquiler. Un gestor inmobiliario en su día a día hace numerosas tareas para favorecer la relación entre clientes.
Entre sus funciones destaca preparar el inmueble para las visitas. También da de alta los inmuebles y los actualiza en la web de la inmobiliaria, revisa la documentación de la propiedad, soluciona dudas e incidencias, recibe solicitudes de posibles interesados en el inmueble y los gestiona, programa visitas con los clientes y negocia el precio, entre muchas otras.
Veamos en detalle qué hace un gestor inmobiliario en su día a día:
Tareas Administrativas
Entre las tareas que hace un gestor inmobiliario destaca el papeleo relacionado con la venta o el alquiler de propiedades. Esta parte se lleva la mayor parte de su tiempo. Entre estas tareas, se incluye la redacción de contratos de compraventa, la coordinación con bancos, notarías y representantes legales, y la comprensión de los derechos y obligaciones de los propietarios.
Además, deben estar al tanto de las leyes y normativas locales que afectan al mercado inmobiliario, así como ayudar a los clientes con la obtención de la memoria de calidades, la nota simple de la vivienda, los certificados energéticos, la cédula de habitabilidad y otros documentos necesarios.
Tareas Comerciales
Esta es la parte más dinámica y visible de lo que hace un gestor inmobiliario, donde interactúan directamente con los clientes. Es el primer paso del camino hacia cualquier transacción inmobiliaria.
En base a las necesidades del cliente, buscan las mejores opciones de promociones de inmuebles. Esto incluye un largo y divertido proceso que va desde hacer las fotos de la vivienda, elaborar los anuncios con las características de la vivienda para portales inmobiliarios, hacer visitas, informar al cliente de todas las dudas, hasta utilizar técnicas de home staging para mejorar la presentación de las propiedades.
Funciones de Negociación
La negociación es una de las habilidades principales del gestor inmobiliario. Una vez el cliente muestra interés por la vivienda empieza el juego. En esta etapa es donde se determina el éxito de una transacción. El gestor debe emplear sus conocimientos y habilidades para negociar precios y condiciones que se ajusten a las necesidades de todas las partes involucradas.
Este proceso incluye múltiples llamadas, visitas y un entendimiento profundo de las necesidades de los clientes para lograr un acuerdo favorable. Además, acompañan a los clientes en la firma de contratos para asegurar que todo se realice correctamente.
Otras Funciones y Tareas
Dentro del abanico de servicios de un asesor inmobiliario, se tienen en cuenta multitud de tareas que han de realizarse durante el ejercicio de cualquier proceso inmobiliario, ya bien sea durante la compra de un inmueble o simplemente para culminar un arrendamiento. Entre las funciones de un asesor inmobiliario, además cabe resaltar diversas tareas burocráticas que tendrán que realizar durante el ejercicio de sus funciones, tales como trámites ante el Registro de la propiedad como puede ser la solicitud de notas simples o la inscripción de fincas, solicitud de certificado de últimas voluntades para el caso de la tramitación de adjudicaciones de herencias, solicitud de Cirbe para el caso de necesitar información crediticia sobre una persona para la obtención de un préstamo hipotecario, comunicaciones entre la agencia inmobiliaria y la notaría donde se vaya a celebrar la escritura de compraventa, solicitud ante el Ministerio de Vivienda del pertinente certificado de precio máximo legal de venta o alquiler para el caso de propiedades sujetas a subvenciones (V.P.O.
El Rol del Abogado Inmobiliario
Para ejercer su rol, el abogado inmobiliario conoce en profundidad las distintas ramas del Derecho que afectan a los bienes inmuebles y los negocios jurídicos que pueden realizarse, entre las que se encuentran el Derecho Civil y el Mercantil, así como normas específicas como la Ley Hipotecaria, las leyes tributarias que definen impuestos como el de Transmisiones Patrimoniales o el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
Este conocimiento transversal del marco jurídico que afecta al sector inmobiliario hace que el abogado inmobiliario sea el profesional con mejor visión para asesorar ante cualquier situación que afecte a bienes inmuebles, ya sean residenciales o comerciales, y ante operaciones de compraventa, arriendo, copropiedad, o la explotación de terrenos para diversos usos.
Las funciones concretas del abogado inmobiliario van a depender del tipo de empresa del sector donde trabaje, pero como expertos en derecho inmobiliario, están formados y capacitados para realizar funciones como:
- Asesorar y preparar la documentación y contratos necesarios para cualquier acto jurídico que afecte a un bien raíz.
- Proporcionar asesoría legal para la compra de un inmueble en plano, en construcción o ya en propiedad de otra persona física o jurídica.
- Realizar trámites para regularizar la propiedad de un bien raíz.
- Asesorar a los propietarios en régimen de propiedad horizontal o vertical.
- En caso de ser abogados colegiados, podrán realizar la defensa judicial ante situaciones de embargo, reclamaciones, conflictos en la comunidad de vecinos, ocupación y demás conflictos con la propiedad que puedan surgir.
Para trabajar como asesor legal inmobiliario el primer paso es cursar el Grado en Derecho. El programa que ofrece UNIR permite a sus alumnos comprender la complejidad y el carácter dinámico del mundo jurídico en todas sus dimensiones. Además, gracias a la formación teórico-práctica, estarán preparados para abordar los desafíos que presentarán sus primeros casos reales.
Requisitos para ser Agente Inmobiliario en España, Italia y Portugal
En el dinámico mundo del sector inmobiliario, los agentes inmobiliarios juegan un papel fundamental en la intermediación de transacciones de compra, venta y alquiler de propiedades. En España, Italia y Portugal para ser agente inmobiliario se exige ser mayor de edad (más de 18 años).
| País | Requisitos | Comentarios |
|---|---|---|
| España |
| Algunas CCAA exigen inscribirse en el Registro de Agentes Inmobiliarios, como es el caso de Cataluña, Baleares o Comunidad Valenciana, pero no es obligatorio tener una formación específica. |
| Portugal |
| Es necesario disponer de una licencia concedida por el IMPIC (Instituto dos Mercados Públicos do Imobiliário e da Construção). |
| Italia |
| Se requiere la licencia correspondiente y la inscripción en un registro de la Cámara de Comercio. Además, en este país esta figura está regulada en el artículo 1754 del Código Civil, relativo a la mediación empresarial. |
Por regla general, las propias agencias inmobiliarias imparten formación de calidad a los agentes para que tengan el mayor éxito posible. Sin duda, es recomendable tener una formación adecuada en áreas como la gestión inmobiliaria, el marketing y las ventas, entre otros cursos relevantes para la actividad de intermediación inmobiliaria.
