La trayectoria empresarial está repleta de desafíos, aprendizajes continuos y, sobre todo, de personas con visión y determinación. Es en este escenario donde los conceptos de emprendedor y empresario cobran gran relevancia, aunque a menudo se utilicen indistintamente.
¿Qué es un Emprendedor?
El emprendedor es aquella persona que identifica una oportunidad de negocio y decide asumir el riesgo de convertirla en realidad. Este perfil se caracteriza por su capacidad para innovar, su energía inagotable en la búsqueda de nuevas ideas y, fundamentalmente, su disposición para enfrentar los desafíos que implica dar vida a un proyecto. Entre las características sobresalientes de un emprendedor, encontramos su proactividad, su resiliencia frente a los fracasos y su habilidad para adaptarse a cambios.
¿Qué es un Empresario?
Por otro lado, el empresario es quien gestiona y lidera una empresa ya establecida. Este perfil se centra en el crecimiento, la estabilidad y la rentabilidad del negocio, enfocando sus esfuerzos en mejorar la eficiencia y competitividad de su organización. Las habilidades de gestión, liderazgo, planificación estratégica y toma de decisiones son cruciales para cualquier empresario que desee guiar su empresa hacia el éxito a largo plazo.
Perfil y Habilidades
Aunque algunos atributos son comunes a ambos perfiles, como la determinación y el liderazgo, existen habilidades y rasgos particulares que definen y diferencian a emprendedores y empresarios. Todos los emprendedores coinciden en presentar ciertas habilidades de liderazgo con las que ponerse al frente de equipos a los que tienen que comunicar su proyecto y su visión de manera efectiva, así como inspirar y motivar a otras personas para que crean en su proyecto.
En general, podría decirse que un emprendedor tiene la capacidad de detectar una necesidad o problema en el mercado, desarrollar una solución innovadora que le dé respuesta, convertir esa solución en un negocio viable y asumir la responsabilidad total sobre el éxito o fracaso de ese proyecto. Por principio, los emprendedores son personas que cuentan con soluciones innovadoras para problemas y oportunidades de negocio.
La diferencia básica entre empresario y emprendedor radica en su papel dentro del desarrollo empresarial. En base a ella, el empresario es la persona que dirige y gestiona una empresa ya establecida, centrándose en la administración eficiente y rentable del negocio. Por su parte, el emprendedor es el encargado de iniciar y desarrollar un nuevo proyecto, asumiendo las responsabilidad sobre los riesgos asociados y organizando los recursos necesarios para ponerlo en marcha.
Riesgos y Retos
Emprender y dirigir una empresa presentan una variedad de riesgos y retos. Ambos necesitan estar preparados para adaptarse, aprender continuamente y ser resilientes ante los reveses. Si bien ambos perfiles comparten el deseo de éxito empresarial, sus objetivos y aspiraciones suelen divergir significativamente.
Diferencia entre emprendedor y empresario
Ambos caminos, aunque diferentes, son complementarios en el tejido empresarial. La distinción entre emprendedor y empresario no representa una jerarquía de valor o importancia, sino una diferencia de enfoque, aspiraciones y etapas en el ciclo de vida de un negocio. Identificar con cuál de estos perfiles te identificas más puede ayudarte a clarificar tu dirección profesional y los pasos a seguir.
Actitudes Negativas que Conducen al Fracaso
Es muy habitual contar las claves para alcanzar el éxito en los negocios. Pero es más extraño hablar de aquello que nos conduce al fracaso. Ese es el objetivo de este post. En él vamos a desvelar cuáles son las actitudes negativas que conducen a una pyme al cierre y a su propietario a la ruina. Como es lógico se trata de que nadie siga estos criterios si su objetivo es tener una actividad longeva en el competitivo mundo de los negocios.
¿Qué es lo que nunca tiene que hacer un emprendedor?
- Ser celoso: Ver como los demás triunfan debe verse como una razón para automotivarse. Los éxitos de los demás le tienen que estimular para tratar de igualarlos. El tiempo que pase sintiendo envidia hacia los demás servirá solo para desviar su atención de lo que realmente interesa: lograr una empresa rentable.
- Mirar hacía atrás: Siempre habrá un reto más complicado en el futuro que requerirá toda la concentración posible. Por tanto, es un error perder demasiado tiempo recordando los obstáculos que quedaron en el camino.
- Buscar excusas: Lo que se tiene que hacer es encontrar la causa del problema y aprender la lección para el futuro del negocio. Si se centra solo en las disculpas, volverá a caer en el mismo error, ya que no ha dado con la raíz del problema.
- Dejar de aprender: Si no sigue formándose llegará un momento en el que el entorno le pase por encima y se quede anticuado. Lo mejor es fijarse en el ejemplo de los grandes empresarios. Ellos han seguido aprendiendo día a día y han sido capaces de dar mil vueltas a la base de sus compañías.
- Juntarse con personalidades negativas: Lo mejor es huir de ellas como de la peste. Este tipo de gente jamás verá algo positivo en ninguna acción y usted se acabará contagiando de ese espíritu negativo con el que es absolutamente improbable que triunfe en los negocios.
- No disponer de un plan para cada día: Cada vez que se levante debe saber los objetivos de la nueva jornada. La mejor forma de conseguirlo es acabar el día anterior redactando un documento en el que se ponga unas metas, que deberá cumplir.
- Tener miedo de hacer cambios y de adaptarse: Un emprendedor tiene que estar dispuesto y ser capaz de dar un volantazo a su hoja de ruta y a su estrategia global, porque existe una posibilidad bastante alta de que le toque adaptarse para tener y asegurar el éxito.
- Hacerse autobombo: Los empresarios de éxito no pierden el tiempo rememorando sus grandes logros. Según obtienen uno, ya están pensando en el siguiente. Esa es la única forma de prosperar y de estar siempre a la cabeza.
- Buscar solo los beneficios: Pero es mucho mejor para un emprendedor centrarse en crear productos y servicios, que aporten valor y que marquen la diferencia. De esa forma será capaz de constituir una marca reconocible. Si lo consigue, el dinero vendrá solo.
- No estar preparado para fracasar: Por tanto, usted debe estar preparado para asimilar la situación, reinventarse y embarcarse en una nueva aventura.
Teorías del Empresario
A lo largo fundamentalmente del siglo XX, aparecieron una serie de teorías que intentaban explicar la figura del empresario en ese momento y con las que podemos ver la evolución que dicha figura tuvo a lo largo de ese siglo.
- Teoría del empresario-riesgo de Knight: Según este economista norteamericano, no se puede ser empresario sin asumir riesgos. El empresario tiene que pagar los factores productivos para poder producir bienes y servicios (salarios, de materias primas, etc.). Sin embargo, el empresario no sabe con certeza si podrá vender sus productos. Por tanto, el empresario está asumiendo un riesgo ante la posibilidad de perder parte o todo su dinero aportado. Para este autor, el riesgo es lo que define al verdadero empresario. La actividad empresarial supone anticipar y asegurar el pago de los factores a cambio de unos hipotéticos ingresos futuros. Según esta teoría, el empresario adquiere o contrata los factores productivos a unos precios predeterminados y les paga la renta acordada con ellos antes de conocer los ingresos que obtendrá por la venta de sus productos, buscando, con ello, un beneficio empresarial o renta residual que es siempre incierto o desconocido, debido a la existencia de incertidumbre en el desarrollo de la actividad empresarial. Esta incertidumbre implica que el empresario no conoce con certeza las consecuencias que se van a derivar de su actuación empresarial obligándole a realizar una serie de previsiones para afrontar el futuro económico de la empresa.
- Teoría del empresario innovador de Schumpeter: Schumpeter consideraba que ser empresario era un innovador y por tanto, el motor del cambio tecnológico y del crecimiento de la economía, ya que sus innovaciones, aunque posteriormente sean copiados por la competencia, produce desarrollo tecnológico. Este proceso fue bautizado por Schumpeter como “Destrucción creativa”. Esta situación de equilibrio continuará hasta que un empresario realice alguna innovación (introduciendo un bien nuevo, abriendo un mercado nuevo, introduciendo un método de producción nuevo, etc.). Con el paso del tiempo, otros empresarios (imitadores) atraídos por el alto beneficio, introducen imitaciones con las que compiten con el empresario innovador. En consecuencia, según Schumpeter, el desarrollo económico en el sistema capitalista es consecuencia del cambio tecnológico, y el empresario es el principal protagonista de este cambio. Finalmente, es necesario resaltar que el beneficio extraordinario o renta residual es, según Schumpeter, la recompensa que recibe el empresario por haber sido capaz de realizar una innovación aplicable al mercado.
- Teoría del empresario descubridor de oportunidades de Kirzner: Según esta teoria, el empresario es una persona que descubre nuevas oportunidades en el mercado (lo que se llama 'nicho de mercado').
Clasificación de Empresas
Existen ciertas leyes o principios económicos que son aplicables a todas las empresas, sean del tipo que sean. La variedad de empresas existente es enorme. Así mismo, se pueden utilizar una gran cantidad de criterios para clasificarlas.
Según su Tamaño
Este criterio distingue empresas de tres categorías: pequeñas, medianas y grandes. No existe un acuerdo generalizado sobre los criterios para medir el tamaño de las empresas, ni sobre las dimensiones que han de tener para pertenecer a una u otra clase, debido a que depende de varias circunstancias. Un criterio muy utilizado por su sencillez es el del número de trabajadores. En general, el estudio de la gestión empresarial se ha centrado en las grandes empresas aunque en la realidad, la mayoría de nuestras empresas son pequeñas y medianas (PYMES); En España, las PYMES representan el 99% de las empresas, generan más de 2/3 del PIB y concentran el 80% del empleo. Lo mismo ocurre en la mayoría de países europeos.
| Tamaño | Número de Empleados | Volumen de negocio (mill. €) | Activo (mill. €) |
|---|---|---|---|
| Mediana | < 250 | ≤ 50 | ≤ 43 |
| Pequeña | < 50 | ≤ 10 | ≤ 10 |
| Microempresa | < 10 | ≤ 2 | ≤ 2 |
Flexibilidad y capacidad de superación ante situaciones de cambio coyuntural. Posibilidad de cambiar de actividad en poco espacio de tiempo, pues las estructuras productivas y laborales son flexibles.
Según su Actividad
Atendiendo a este criterio, surgen tres clases de empresas: primarias, secundarias y terciarias.
- Empresas primarias: Son aquellas empresas cuya materia prima principal es una parte de la naturaleza, y cuyo proceso de producción consiste en fomentar el desarrollo natural de ese elemento para comercializarlo.
- Empresas secundarias o industriales: Son aquellas empresas que aplican procesos técnicos de transformación a las materias primas para obtener productos.
- Empresas terciarias o de servicios: Conjunto de empresa cuya función fundamental es la prestación de un servicio. Se caracterizan porque no realizan labores técnicas de transformación.
Según la Propiedad del Capital
- Empresas privadas: Empresas cuyo capital es propiedad de particulares.
- Empresas públicas: Aquellas cuyo capital es propiedad del Estado o de cualquier otro Organismo Público. Se caracteriza por la existencia de fines u objetivos por encima de los normales de mercado (la búsqueda del beneficio).
- Empresas mixtas: Aquellas empresas cuyo capital pertenece, en parte, a Entidades Públicas, y en parte a los particulares. Dependiendo de cuál de ambas fracciones tenga el control de la empresa, se le podría incluir en uno u otro de los apartados anteriores.
Según su Forma Jurídica
Toda empresa debe adoptar alguna de las formas jurídicas previstas en la normativa española. Puede tratarse de un empresario individual, es decir, una sola persona física; o de un empresario social, esto es, una persona jurídica o sociedad mercantil.
Formas Jurídicas de las Empresas
Uno de los criterios de clasificación más utilizado para diferenciar unas empresas de otras es el que atiende a la forma jurídica que utilizan para poder funcionar legalmente. Es más, uno de los aspectos que debe analizarse, una vez tomada la decisión de crear una empresa, es el de la forma jurídica que más convenga y mejor se adapte a las características del proyecto que se pretende desarrollar. La normativa española permite adoptar una gran variedad de modalidades, permitiéndoles tomar la forma que más se ajuste a sus intereses.
El número de socios: Tradicionalmente se ha distinguido entre las formas jurídicas unipersonales y las societarias. Además, en algunos casos el prestigio profesional de los socios es un requisito fundamental y hace que el acceso a la propiedad de la empresa esté restringido y precise de la autorización de todos los socios, que tratan de evitar la entrada de personas que no cumplan los requisitos que consideran necesarios para asociarse con ellos. Por otro lado existen las llamadas empresas de economía social. En ellas, sus propietarios deben ser al mismo tiempo trabajadores de la empresa. Esta circunstancia hace que su prioridad no sea tanto los beneficios societarios como la conservación de su propio empleo.
La responsabilidad frente a terceros: En algunas formas jurídicas, los propietarios responden ante las deudas en las que pueda incurrir la empresa con todo su patrimonio individual, a pesar de que éste no esté siendo utilizado directamente en la actividad económica. Por ejemplo, si una empresa contrae deudas que debe pagar y aun vendiendo todo lo que posee no tiene suficiente para saldarlas, el propietario o los propietarios deben pagar el resto recurriendo a su patrimonio sin límite alguno. Por ello, en estas empresas se dice que la responsabilidad de sus propietarios es ilimitada. Por el contrario, en otras formas jurídicas, los propietarios solamente responden de las deudas de la sociedad con la cuantía de su aportación. Su responsabilidad es, en este caso, limitada. Esto significa que, a pesar de que la empresa no pueda pagar la totalidad de las deudas que ha contraído con algún acreedor, éste no podrá reclamar más dinero a los propietarios, salvo que éstos, no hubiesen desembolsado el total de su aportación comprometida.
El gobierno de una empresa lo ejerce la persona u organismo que realiza las actividades relacionadas con su dirección y administración.
Empresario Individual
Al no existir separación entre el patrimonio personal y el patrimonio de la empresa, el empresario, que es el único dueño de la empresa, tiene responsabilidad ilimitada, es decir, responde de las deudas de la empresa con todos sus bienes presentes y futuros. La principal ventaja de estas empresas es que el empresario puede tomar todas las decisiones sin tener que depender de nadie. Los inconvenientes son que el empresario asume grandes riesgos, ya que responde con todos sus bienes ante cualquier problema, y que el desarrollo de la empresa depende completamente de él, de su intuición, su salud, su trabajo, etc. La forma de empresario individual es la opción que toman muchos emprendedores cuando su negocio es pequeño, con poco riesgo y no hay que realizar una gran inversión inicial (pequeñas tiendas, bares…). La inscripción en el Registro Mercantil es potestativa, por tanto, no requiere proceso previo de constitución, ni existe límite de capital.
EJEMPLO: Una persona lleva veinte años trabajando en una gran empresa, en un puesto de mediana responsabilidad, con un horario de jornada intensiva que le permite salir a las tres de la tarde. Con el salario obtenido por su trabajo ha conseguido comprarse un piso en el que vive con su mujer, que no trabaja, y ahorrar en una cuenta del banco 60 mil euros. Aprovechando que tiene tiempo por las tardes decide montar un negocio con los 60 mil euros ahorrados. Comienza su actividad como persona física y, aunque en un principio las cosas parecen irle bien, poco a poco va teniendo dificultades para cumplir sus compromisos de pago con sus proveedores por no alcanzarle los ingresos. En un determinado momento tiene que anunciarles que no puede hacer frente al resto de los pagos, por lo que se procede a liquidar el patrimonio del negocio y todavía faltan algunos proveedores por cobrar.
Sociedad Colectiva
Se distinguen dos tipos de socios: socios capitalistas o colectivos y socios industriales. El número mínimo de socios es dos y no existe número máximo. Su principal ventaja es que se unen personas que tienen un determinado prestigio en las actividades que desarrollan. Suelen ser las elegidas por los profesionales (abogados, médicos, arquitectos, asesores de empresas, etc.).
Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.R.L.)
Este tipo de sociedad es el más utilizado por las empresas de tamaño pequeño y mediano y es muy frecuente en negocios de tipo familiar, porque resulta muy flexible y se ajusta mejor a sus necesidades. La denominación o razón social no puede coincidir con ninguna otra y deberá ir acompañada de las iniciales S. L. o S. R. L. El número mínimo de socios es de uno en el caso de S.R.L. El capital social mínimo es 3.005,06 € (500.000 pesetas).
EJEMPLO: El señor López, que trabajaba en una empresa de mecánico ha sido prejubilado anticipadamente. Con la indemnización recibida, decide montar un pequeño negocio de reparación de automóviles utilizando un local de su propiedad. Como se va a ocupar él exclusivamente de todos los aspectos del negocio piensa que lo más lógico es darse de alta como autónomo y ejercer corno persona física. Las participaciones, que representan cada fracción del capital social, son iguales, indivisibles y acumulables y llevan incorporados para el socio, prácticamente, los mismos derechos que las acciones en la sociedad anónima. Los Administradores se encargan de la administración de la sociedad y responden ante la Junta General. La sociedad nueva empresa. Sólo podrán ser socios las personas físicas.
Sociedad Anónima (S.A.)
En las sociedades anteriores el número de socios es reducido y es muy importante la relación de confianza entre ellos. Las empresas precisan financiación cuando desean acometer nuevas inversiones, por ejemplo, captar millones de euros para realizar inversiones en su proceso productivo y comprar máquinas nuevas. Si las empresas son pequeñas, la captación de nuevos socios la suelen realizar entre trabajadores, familiares y amigos. Si son entidades importantes que desean conseguir millones de euros, precisan de un mercado organizado de captación, de tal forma que cumpliendo una serie de requisitos que establece la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), las empresas pueden salir a Bolsa en busca de inversores que se conviertan en accionistas de las mismas. Ésta es una de las formas más baratas de obtener financiación y de las que más prestigio y notoriedad suele otorgar.
La denominación no puede ser idéntica a la de otra sociedad y debe figurar la expresión «Sociedad Anónima» o «S.A.». Se puede constituir con uno, tres o más socios, personas físicas o jurídicas que no responden de forma personal de las deudas contraídas por la sociedad y que aportan un capital dividido en partes alícuotas llamadas acciones.
EJEMPLO. El capital social de una S.A. de 10.000.000 de euros se puede dividir en 100.000 acciones de 100 euros cada una. El capital social mínimo es 60.101,21 € (10.000.000 de pesetas). Ha de estar suscrito totalmente y desembolsado en una cuarta parte en el momento de la constitución, mientras que el resto de las cantidades, que reciben el nombre de dividendos pasivos, se deben desembolsar en el tiempo y forma que determinen los Estatutos.
- Derecho de voto en la Junta General de accionistas.
- Derecho al dividendo activo.
- Derecho a participar en la cuota de liquidación.
La Junta General de Accionistas es la reunión de los accionistas para deliberar y decidir sobre los asuntos de la Sociedad. Para que esté válidamente constituida se requiere que haya sido debidamente convocada y que se alcance el quórum de asistencia exigido. Los Administradores son las personas que desempeñan las funciones de gobierno y representación de la Sociedad. Son elegidos por la Junta General de Accionistas. Consejo de Administración.
Sociedades Laborales
Las sociedades laborales surgieron como consecuencia de la crisis económica generalizada de los años 1970 y que tuvo su mayor incidencia en el sector industrial. En cuanto a sus ventajas, esta sociedad tiene las mismas que las sociedades anónimas o las limitadas.
Sociedad Cooperativa
Se rigen por los principios de libre adhesión y puerta abierta. Los Estatutos fijarán el capital social mínimo con el que puede constituirse la cooperativa. Deberá estar totalmente desembolsado desde su constitución. La denominación de la sociedad incluirá necesariamente las palabras «Sociedad Cooperativa» o «S. Su principal ventaja es que surge de la unión de personas que se asocian para realizar una actividad económica que sea beneficiosa para todas ellas.
