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La Audiencia Provincial de Zamora ha emitido una sentencia condenatoria contra P. F. R., un empresario de Villaralbo, por abusos sexuales a seis amigas de sus hijas. El fallo judicial, contra el que cabe recurso, condena a P. F. R. a cuarenta años de prisión.

Audiencia Provincial de Zamora

En concreto, se le considera autor de dos delitos continuados de abuso sexual agravado a dos de las niñas, que tenían menos de 16 años cada una cuando ocurrieron los hechos, por lo que se le imponen diez años y medio de cárcel por cada uno de ellos. En el caso de otras tres menores la pena es de cinco años de prisión por cada uno de esos casos de delito de abuso sexual continuado y en el de la sexta menor se le imponen cuatro años de prisión por un delito de abuso sexual, sin que en ese caso fuera continuado.

Además de la pena de prisión, se mantiene la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de las víctimas durante 15 años y la inhabilitación para cualquier actividad que implique contacto con menores durante 16 años.

Asimismo, se le impone al empresario procesado la pena de prohibición de acercarse a menos de 500 metros de cada una de las menores, de sus domicilios, lugares de estudio o trabajo o lugares donde estas se encuentren, así como a comunicarse con ellas por cualquier medio, incluido por terceras personas, durante un plazo de 15 años. También se le impone la inhabilitación especial para cualquier profesión, oficio o actividades, sean o no retribuidos, que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad, por un tiempo de 16 años, y diez años de libertad vigilada una vez salga de prisión, según la sentencia difundida por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

Dos de las menores, las víctimas de las penas de mayor prisión, deberán además ser indemnizadas con 30.000 euros cada una por daños morales y las otras cuatro con 20.000.

Detalles del Caso

Durante estos períodos de tiempo, desde 2016 hasta 2021, numerosas amigas de sus hijas, con edades comprendidas entre 11 y 16 años, acudían a su domicilio para estar con ellas o celebrar fiestas de pijama, de manera que pernoctaban allí ocasionalmente. En estos contextos, según la resolución, cometió repetidamente abusos sexuales, en algunos casos bajo el pretexto de ofrecer masajes. En uno de los episodios, el procesado llegó a introducir el pene en la vagina de una menor tras bajarle el bikini mientras ella estaba tumbada en una cama.

El fallo recoge que los hechos causaron graves secuelas psicológicas en las víctimas, que presentaban cuadros de "estrés postraumático, autolesiones, problemas de sueño, trauma por inadaptación familiar y escolar y cuadros depresivos".

La Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ratificó la condena impuesta por la Audiencia Provincial de Zamora a un empresario por agredir sexualmente a seis menores, amigas de sus hijas. Además, le impuso la pena de prohibición de acercarse a menos de 500 metros a cada una de las menores agredidas, sus domicilios, lugares de estudio o trabajo o cualquier otro lugar donde se encuentren, y a comunicarse con ellas por cualquier medio durante 15 años. Igualmente, queda inhabilitado durante 16 años para cualquier profesión, oficio o actividades, sean o no retribuidos, que conlleven contacto regular y directo con personas menores de edad y libertad vigilada durante años.

El TSJCyL señala que las declaraciones de las menores fueron "coherentes, persistentes y verosímiles" y estuvieron corroboradas por pruebas periciales y documentales.

La sentencia es firme; y el acusado se encuentra en prisión provisional desde febrero de 2022.

Testimonios y Reacciones

"Te dejé lo más sagrado", le reprochaba una de las madres. Poco podían sospechar los progenitores de las víctimas de P. F. R., quien, hasta que en febrero de 2022 una de ellas se atrevió a relatar a sus padres los abusos que había sufrido, tenía una reputación intachable. Empresario de éxito, su fotografía como director general de una puntera industria zamorana aparecía de tanto en tanto en la prensa, siempre ligada a algún hito en su sector o algún sonado nuevo proyecto en el extranjero.

P. F. R. se había separado en 2012 de su esposa y desde entonces sus dos hijas -de 10 y 11 años cuando en 2016 comenzaron los abusos a sus amigas- pasaban con él tres meses sí y tres meses no, es decir, un total de seis meses al año, según recoge la sentencia. P. F. R. era un padre muy solícito, siempre dispuesto a organizarles a las menores fiestas de pijamas, a cuidar de ellas, a llevarlas aquí y allá.

Fue básicamente en estas fiestas de pijamas, en las que el acusado se paseaba en calzoncillos por la casa, donde se produjeron los abusos sexuales por los que ha sido condenado. El empresario se acercaba a las menores con la excusa de darles un masaje para aliviarles un dolor de espalda.

Alto al abuso infantil

Los hechos salieron a la luz a principios de 2022, cuando una de las chicas, la única que era aún menor de edad cuando se celebró el juicio, presenció como el acusado le daba una paliza al perro de su propia hija, quien sufrió un ataque de ansiedad. La menor llamó a su madre para que acudiera a recogerla y le contó después los abusos que había estado sufriendo años atrás. La denuncia de esta madre desencadenó la de las otras cinco chicas.

Durante el juicio, celebrado a principios del pasado noviembre en la Audiencia Provincial de Zamora, la madre de una de las niñas víctimas de los abusos sexuales, pidió permiso, al ser llamada a declarar, para dirigirse al acusado. "Mírame, quiero que me mires", le dijo. "Te dejé lo más sagrado, lo que más quiero en el mundo, que es mi hija. Que caiga sobre ti todo el peso de la ley; no tienes vergüenza", recogió sus palabras La Opinión de Zamora.

¿QUÉ PERFIL tienen los ABUSADORES? 😳 ¿CÓMO es el PERFIL de un ABUSADOR de NIÑOS/AS?

La madre de la amiga íntima de la hija mayor de Pedro desde los 12 años contó que cuando recibió la llamada de la Comisaría "no noté nada", contó antes de echarse a llorar desonsoladamente. Desde aquel día, su dedicación a su hija ha sido completa, no la puede dejar sola porque "la dan ataques de ansiedad y se desmaya, perdí mi trabajo, mi hija está destrozada".

La niña, como el resto, "tiene miedo constante, piensa que la persiguen a ella y a mí", y es que, según señaló fuera de la sala de vistas, el industrial amenazaría a las niñas con hacer daño a los padres y las madres si contaban los abusos y agresiones sexuales, "hay muchos accidentes de tráfico, les decía, y que era abogado y tenía mucho poder".

El magistrado que preside el juicio, el salmantino José Antonio Vega Bravo, dejó que la madre descargara su ira contra procesado tras escuchar el relato de las madres sobre cómo había destrozado las vidas de las menores que afirman haber sido violentada sexualmente por Pedro F.R. durante cinco años, ocho delitos contra la indemnidad sexual de seis menores por los que la Fiscalía exige una condena a 54 años de cárcel.

La Defensa y el Fallo del Tribunal

En su defensa, P. F. R. alegó que las acusaciones era una fabulación de las denunciantes. "Se ha querido debilitar la declaración de tales jóvenes (...) por razón de que las denunciantes-víctimas tenían un especial odio hacia el aquí acusado por la gran paliza que dio a un perrito propiedad de su hija", recoge el fallo del tribunal, que no considera probado que los golpes al animal motivaran una falsa denuncia.

"Esta sala, a través de la declaración de las víctimas en el juicio oral, llegó más bien a la conclusión de que tal hecho fue simplemente la gota que colmó el vaso para que las denunciantes, que habían cumplido ya más años y alcanzado la madurez, decidieran contar los hechos que hasta entonces no se habían atrevido a contar", dice la sentencia, que pone también en duda que las jóvenes pudieran "aparentar" los "síntomas psíquicos" que, según declararon en el juicio las psicólogas que las han tratado, presentan.

Desmonta también el tribunal en su fallo el reproche de la defensa de P. F. R. sobre la tardanza de las víctimas en denunciar. "Decidieron no contárselo a nadie porque el adulto que había realizado esos hechos extraños para ellas, que en un muchos casos ni siquiera comprendían, era el padre de sus amigas y no querían que sus amigas se quedasen sin padre porque se enfadase con ellas, así como también porque si denunciaban los hechos él les amenazaba con contar que se habían portado mal; y porque tenían miedo de que los adultos a los que los contasen, sus padres o madres, no les creyesen", argumenta el tribunal.

Reacciones a la Sentencia

"Estamos contentos con los hechos probados que recoge la sentencia y con la pena privativa de libertad impuesta, no así tanto con las indemnizaciones, que ha sido reducidas o limitadas dada la gravedad de los hechos", valora el fallo Javier Iván Prada, el abogado que ha representado en el proceso a la menor que originó la denuncia, quien solicitaba una indemnización de 100.000 euros para su representada, cantidad que la sentencia ha fijado en 20.000 euros.

Otros Casos de Condenas a Empresarios en España

El Juzgado de lo Penal de Zamora ha condenado al empresario de Puebla J.M. H a la pena de dos años de cárcel por un delito de violencia de género por acoso sexual a una trabajadora.

Los hechos probados recogidos en la sentencia señalan que la joven comenzó a trabajar en 2019 en el establecimiento de panadería pastelería del que era el titular el acusado, ambas familias se conocían y tenían relación de amistad. Durante tres años, la joven trabajó temporalmente en el establecimiento, la última solo cinco días de abril de 2021.

Desde el comienzo de la relación laboral, el acusado tuvo un comportamiento demasiado cercano a la joven y con insinuaciones sexuales, tanto verbales como por mensajes. La sentencia refleja la agresividad verbal hacia la joven con frases como "te invito a un rabo de pulpo ya que el mío no te gusta". El conocido empresario mandaba infinidad de mensajes de manera insistentemente, aprovechando cuestiones de trabajo como el pretexto de hacerle un seguro médico, y que tenía que quedar con él para firmarlo, a lo que se negó. No cesaba de escribirle y en todo momento la controlaba y quería saber dónde estaba.

En otro orden de cosas, la Audiencia Nacional condena a cinco años y seis meses de cárcel a Gerardo Díaz Ferrán, una pena que el expresidente de la CEOE había aceptado tras un acuerdo con la Fiscalía en el primer día del juicio celebrado el pasado 2 de julio.

Tabla Resumen de la Condena

Delito Pena Indemnización
Dos delitos continuados de abuso sexual agravado 10 años y medio por cada delito 30.000 euros a cada víctima
Tres delitos continuados de abuso sexual 5 años por cada delito 20.000 euros a cada víctima
Un delito de abuso sexual 4 años 20.000 euros a la víctima
Prohibición de acercamiento A menos de 500 metros durante 15 años -
Inhabilitación 16 años para actividades con menores -