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Enrique Shaw, un nombre que resuena con fuerza en Argentina y en la Iglesia Católica, podría convertirse en el primer beato del mundo "de americana y corbata". Su vida, marcada por el compromiso social y la fe, lo ha puesto en el camino hacia la santidad.

Vida y Legado de Enrique Shaw

Enrique Ernesto Shaw nació en París, el 26 de febrero de 1921, en el seno de una familia argentina acomodada. En 1943 se casó con Cecilia Bunge, con quien formó una familia de 9 hijos. En 1945 pidió la baja en la Armada Argentina para responder a su vocación por Dios con una especial misión.

Su corazón lo llevó a querer convertirse en obrero, pero el consejo de un sacerdote le abrió otra perspectiva y decidió llevar el Evangelio al empresariado. Su vida fue testimonio de virtudes cristianas, demostró que es posible conducir con eficacia una empresa aplicando los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.

Shaw llegó a ser director delegado en Cristalerías Rigolleau S.A., siendo un ejemplo de dirigente de empresa, preocupándose por cada empleado como si se tratara de un hermano. Desde muy joven, tuvo el propósito de avanzar en el camino de la santidad.

El escenario político estaba dominado por el Peronismo, un movimiento nacionalista inspirado en el Fascismo italiano, que pretendía apoyar la Doctrina Social de la Iglesia, pero que terminó siendo un partido político centrado en un líder autocrático y carismático.

Shaw solicitó un temprano retiro de la Marina para dedicarse a actividades industriales y económicas, con la intención de promover el bienestar de la clase trabajadora. Se empeñó en mejorar las relaciones entre empleadores y sus dependientes y superar las barreras que los separaban, mediante el reconocimiento de su igual dignidad como seres humanos, y su común interés y responsabilidad en la dirección y éxito de cualquier empresa.

Se guió por la Doctrina Social de la Iglesia pero se empeñó al mismo tiempo en la excelencia de la calidad de sus productos y en el éxito económico de su empresa. Entendía que la justicia social sólo podría alcanzarse por un cambio en las actitudes de los dirigentes de empresa, y que el trabajo cotidiano era la ocasión para ejercer la creatividad humana, atenuando las consecuencias negativas de la mecanización a través de la iniciativa y participación personal de los trabajadores en las decisiones tomadas.

Fue además extremadamente generoso en la ayuda de las dificultades y necesidades de sus obreros.

Contribuciones a la Sociedad y la Iglesia

Enrique Shaw fue uno de los impulsores de la creación de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y fue su primer presidente. Integró el Primer Consejo de Administración de la UCA, trabajó para conformar la Acción Católica Argentina (ACA) y el Movimiento Familiar Cristiano (MFC) y promovió la sanción de la Ley de Asignaciones Familiares.

El Anuncio del Papa Francisco

El Papa Francisco ha expresado su admiración por Enrique Shaw, destacando su labor como empresario y su compromiso con los más necesitados. "Estoy llevando adelante la causa de beatificación de un rico empresario argentino, Enrique Shaw, que era rico, pero era santo", declaró el Pontífice en una entrevista.

Francisco explicó que su frecuente condena al "dios dinero" no es una acusación contra los ricos en cuanto tales, sino una advertencia sobre la mala administración de los recursos. Shaw, en cambio, "administraba bien su dinero" y lo utilizaba para "hacer crecer a los que necesitaban su ayuda".

Las palabras del Papa sobre Shaw pasaron casi inadvertidas en los medios europeos, pero tuvieron mucho eco en la Argentina. “Para nosotros es una gran alegría que el Papa lo haya mencionado”, confirma a Tierras de América el postulador Juan Navarro Floria.

El cardenal Bergoglio solicitó la apertura de la causa. “Conoce perfectamente la situación; fue él quien solicitó en Roma que se abriera la causa cuando todavía era Arzobispo de Buenos Aires”, refiere Navarro Floria, abogado y profesor de Derecho Canónico. “Comenzó aquí la causa como Arzobispo y la recibió en Roma como Papa. “Es hermoso que la sienta como propia”.

Enrique Shaw. Liderazgo, compromiso y Bien común

Defensa de los Derechos de los Obreros

Enrique Shaw podría resultar el primer empresario del mundo en ser declarado beato. La biografía de este argentino lo muestra profundamente comprometido en la defensa de los derechos de los obreros y en el difícil intento de conjugar empresa y valores cristianos. Es una figura muy moderna, comenta Navarro Floria. “Un laico, padre de familia numerosa, dirigente de la sociedad civil comprometido en la Iglesia de su tiempo. En fin, un contemporáneo nuestro, cuando por lo general los santos pertenecen a otras épocas, incluso desde el punto de vista iconográfico”.

Shaw pertenecía a una familia adinerada de Buenos Aires; tras un breve paréntesis en la Marina, decidió dedicarse a los negocios, al terminar la Segunda Guerra Mundial. En 1952 fundó, junto con otros empresarios, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), que todavía está plenamente activa y forma parte de UNIAPAC, la Unión Mundial de Empresarios Católicos, cuyo actual presidente es otro argentino.

También fue uno de los fundadores de la Universidad Católica Argentina, Presidente de la Acción Católica de su país y fundador del Movimiento Familiar Cristiano.

Encarcelamiento y Altruismo

En 1955, durante la etapa final del primer gobierno de Perón, Shaw fue una de las personas encarceladas tras la ola de violencia que se desencadenó en Argentina contra personalidades católicas. Pero aún en esas circunstancias Shaw dio muestras de altruismo. “Recogiendo el material para la causa de canonización encontramos testimonios muy hermosos. Por ejemplo, la gente contaba que Shaw regalaba a sus compañeros de celda los colchones que su familia le llevaba para que estuviera más cómodo. Lo mismo hacía con la comida; se ocupaba de sus compañeros de cárcel”.

Innovaciones en Cristalería Rigolleau

Shaw fue un trabajador incansable que “en la Cristalería Rigolleau, de la que era administrador delegado, creó -toda una innovación para su época- un fondo de pensión y una mutual para garantizar servicios médicos, subsidios por enfermedad y préstamos para urgencias en casos de casamiento, nacimiento o muerte, al servicio de sus 3.400 obreros.

Oposición a Despidos Masivos

En 1961, cuando la empresa que Shaw dirigía fue vendida a capitales estadounidenses y debido a la crisis los socios extranjeros decidieron despedir 1.200 personas, Shaw se opuso, aunque sabía que era la decisión económicamente más racional. Él dijo que si despedían, aunque sea uno solo, él renunciaba. “Luego ideó un plan para conservar todo el personal, destinando algunos obreros a otras tareas hasta que se hubiera superado la crisis. En esa oportunidad viajó incluso a los Estados Unidos para encarar a los accionistas y convencerlos de que no despidieran a los empleados. Siempre privilegió ese aspecto”, afirma el postulador argentino.

Legado y Reconocimiento

La vida de Enrique Shaw ha sido objeto de estudio y reconocimiento. Dos historiadores españoles lo compararon con figuras como Konrad Adenauer, Robert Kennedy y Aldo Moro por su compromiso social y político. Sus ideas, plasmadas en congresos, conferencias y escritos, lo convierten en un precursor del espíritu del Concilio.

Para la causa de canonización, se reunieron todos los escritos de Shaw, que fueron enviados a Roma en 2013 y aprobados en 2015.

Cronología de la Causa de Beatificación

A continuación, se presenta una tabla con los hitos más importantes en el proceso de beatificación de Enrique Shaw:

Fecha Evento
2005 El cardenal Bergoglio (futuro Papa Francisco) solicita la apertura de la causa en Roma.
2013 Los escritos de Shaw son enviados a Roma.
Enero de 2015 La Congregación para la Causa de los Santos aprueba los escritos de Shaw.
Abril de 2021 El Papa Francisco declara a Enrique Shaw como Venerable.
Junio de 2024 La Comisión de Teólogos aprueba el milagro atribuido a Shaw, avanzando en el proceso de beatificación.