En el dinámico mundo empresarial actual, las empresas necesitan más que nunca un liderazgo estratégico capaz de responder a los retos, detectar y minimizar los riesgos y encontrar nuevas oportunidades. El liderazgo estratégico es una combinación de habilidades, comportamientos, experiencias, conocimientos y perspectivas a diferentes niveles de gestión empresarial.
Aunque en el imaginario colectivo el liderazgo empresarial se proyecta como la imagen de la autoridad, va mucho más allá. Además, no existe una sola forma de dirigir a la plantilla, y es que hay varios tipos de liderazgo en las empresas, con sus respectivos pros y contras sobre la gestión de equipos. El liderazgo empresarial es un pilar clave en la gestión de equipos y el crecimiento organizacional.
Sin embargo, un estudio reciente elaborado por PwC revela que solo un 8% de los ejecutivos poseen un liderazgo estratégico. Afortunadamente, el liderazgo estratégico no es solo un rasgo innato, sino que se puede desarrollar. En todas las compañías hay profesionales que pueden llegar a ejercer un liderazgo positivo.
¿Qué es el Liderazgo Empresarial?
El liderazgo empresarial es la capacidad de dirigir, influir y motivar a las personas en su desempeño laboral, promoviendo su productividad y, con ello, el crecimiento de las empresas. Si indagamos en las definiciones que han compartido especialistas en liderazgo, vemos cómo la motivación se relaciona directamente con la habilidad de ser un/a buen/a líder. La dirección o gestión organizacional engloba la administración del trabajo y garantiza la ejecución de labores. El liderazgo va más allá que la dirección y requiere de una visión estratégica.
Según expone el estudio Tendencias Globales de Capital Humano para 2024 de Deloitte, los líderes tienen la oportunidad y también la responsabilidad de promover nuevas vías de desempeño humano que contribuyan a sus organizaciones. Como hemos visto, liderar significa guiar y movilizar a las personas empleadas hacia el cumplimiento de los objetivos establecidos, pero se pueden tomar diferentes caminos para alcanzar esta cima.
Teorías del Liderazgo Estratégico
Estas teorías ofrecen diferentes perspectivas sobre el liderazgo estratégico, enfatizando rasgos innatos, comportamientos específicos, adaptación al contexto, inspiración de los seguidores y comprensión de la organización y su entorno:
- Teoría de los Rasgos: Esta teoría sostiene que los líderes estratégicos tienen ciertos rasgos de personalidad innatos que los hacen sobresalir, como carisma, confianza en sí mismos y habilidad para comunicar ideas.
- Teoría del Comportamiento: Según esta teoría, el liderazgo estratégico se basa en comportamientos y estilos de liderazgo específicos, como la capacidad de tomar decisiones, configurar adecuadamente los equipos de trabajo y motivar constantemente a los seguidores.
- Teoría de la Contingencia: Esta teoría sostiene que el liderazgo estratégico depende del contexto y las circunstancias. Los líderes eficaces deben adaptarse a las necesidades cambiantes de la organización y su entorno.
- Teoría del Liderazgo Transformacional: Según esta teoría, los líderes estratégicos inspiran y motivan a sus seguidores a ir más allá de sus propios intereses en pos de los objetivos de la organización.
- Teoría del Liderazgo Complejo: Esta teoría más reciente define el liderazgo estratégico como la capacidad de entender las complejidades de la organización y su entorno.
Tipos de Liderazgo Empresarial
Aunque las características para ejercer un buen liderazgo empresarial deben ser similares en cualquier entorno laboral, la manera en que se emplea el liderazgo en las empresas no es siempre la misma, ya que los factores como el tipo de producción, el entorno y los objetivos, entre otros, pueden influir en la forma de liderar una organización.
Cómo Ser un Buen Líder • 5 Estrategias de Liderazgo
Aquí te presentamos algunos de los estilos de liderazgo más comunes:
- Liderazgo Autocrático: Es el liderazgo empresarial donde una sola figura ostenta el poder sobre la toma de decisiones y la distribución de funciones. Este estilo de liderar puede ser efectivo ante la necesidad de tomar decisiones ágiles, pero como solo la figura del líder decide qué y cómo desarrollar el trabajo, el modelo autoritario hace estragos en la motivación, la creatividad y el trabajo en equipo.
- Liderazgo de Coaching: En este caso, el líder actúa como un coach que busca potenciar las fortalezas y mejorar las debilidades en los/as profesionales.
- Liderazgo Burocrático: Esta forma de liderar pone el foco en la rigurosa aplicación de normas y procedimientos establecidos, garantizando la disciplina y la seguridad. El liderazgo burocrático funciona bien si se usa en cierta medida, sobre todo en decisiones económicas o cuando, por ejemplo, se usan materiales peligrosos y es necesario tener un control máximo de lo que se hace.
- Liderazgo Estratégico: Es un estilo de liderazgo flexible, ya que se ajusta a las circunstancias y capacidades de la empresa y de las personas que la integran. Es decir, en función de las necesidades y los objetivos que primen en cada situación, se aplica un estilo de liderar u otro. El liderazgo estratégico se basa en la planificación de acciones y procesos para materializar las metas deseadas.
- Liderazgo Estructural: En este modelo, el/la líder marca unos objetivos claros y una cadena de competencias y jerarquía igual de cristalinas. Busca construir una base estructural y, por ello, se aplica especialmente en equipos con poca experiencia.
- Liderazgo Democrático: Este tipo de liderazgo también es conocido como liderazgo participativo y destaca por fomentar la colaboración y la comunicación interna. Si el equipo se siente escuchado, aumenta su motivación y compromiso laboral y, en consecuencia, su implicación en los proyectos. Para aplicar de forma efectiva el modelo democrático, los/as líderes pueden apoyarse en soluciones tecnológicas para potenciar el feedback en la plantilla mediante soluciones como un portal de la persona empleada, por ejemplo, poniendo la tecnología al servicio del conocimiento.
- Liderazgo Afiliativo: Aquí el/la líder del equipo actúa como una figura conciliadora, ya que entre sus cualidades principales destacan la voluntad de diálogo y de construir puentes entre los diferentes miembros del equipo y áreas de la empresa. Cabe apuntar que uno de los puntos débiles del liderazgo afiliativo es perder el foco y no centrarse en los objetivos que el equipo debe cumplir. Con el liderazgo afiliativo se impulsan buenas relaciones entre los diferentes trabajadores, generando así un clima positivo y colaborativo. Este líder destaca por su carisma y es ideal para el comienzo de un nuevo equipo o en momentos de crisis para apaciguar el ambiente. No obstante, este tipo de liderazgo puede ser perjudicial; ya que en ocasiones el líder antepone esas buenas relaciones, olvidándose de los objetivos y de la productividad de la empresa.
- Liderazgo Laissez Faire: Este, junto con el democrático y el autocrático, es uno de los tipos de liderazgo más conocido de Kurt Lewin, uno de los psicólogos referentes en liderazgo del s. XX. Concretamente, el laissez faire es un tipo de liderazgo que potencia la autonomía del personal empleado. Por su parte, en 1939, Lewin también presentó su propia teoría sobre el estilo del liderazgo empresarial. En otras palabras, se trata de este estilo de liderazgo en el que el líder confía plenamente en los trabajadores, dejando que estos trabajen motu proprio.
- Liderazgo Transformacional: El/la líder transformacional inspira y confía, a la vez, en sus personas empleadas para conseguir los éxitos de la organización. Un/a buen/a líder motiva a su equipo mediante metas ambiciosas pero alcanzables. También promueve el compromiso laboral y traslada su entusiasmo al equipo. Y por encima de todo, potencia y valora el talento de su equipo. El líder es capaz de transformar y/o cambiar a sus empleados de forma positiva y valiosa. Este tipo de liderazgo trabaja mucho más sobre los sentimientos y sensaciones positivas dentro del grupo. Este tiene que tener una fuerte personalidad, pero no imperativa sino más bien constructiva. Este tipo de liderazgo destaca por propiciar la colaboración, el trabajo en equipo, la comunicación interna y el desarrollo de nuevas habilidades.
- Liderazgo Transaccional: Este tipo de liderazgo se basa en el intercambio entre el líder y los empleados.
- Liderazgo Participativo: Como su propio nombre indica, este estilo de liderazgo se centra en la participación de todos. En este tipo de liderazgo, los líderes involucran a los empleados, reconocen que los métodos, pasos y procesos se obtienen con y a través de las personas. Para ello, intentan que sus trabajadores entiendan por qué se hacen ciertas cosas y cuál es el objetivo que se persigue.
- Liderazgo Natural: Este tipo de liderazgo nace por sí solo en un grupo de trabajo. El líder no es reconocido como tal con un título, sino que representa ese “rol” a la perfección. Este tipo de líder no suele ser cuestionado; se toman sus recomendaciones y guías como algo que hay que cumplir. Decimos que este estilo de liderazgo se crea de manera natural, porque nace gracias a la actitud diaria de la persona y su manera de trabajar. Esta forma de liderar tiene mucha relación con tomar la iniciativa.
- Liderazgo Servicial: Este tipo de orientación es de carácter unidireccional; solo manda uno, aunque de una forma amable y servicial. Tiene su base en la construcción de un vínculo de confianza con los empleados. El denominado “patriarca” es el líder y se preocupa por el bienestar de todos los trabajadores.
- Liderazgo de Coaching: Aunque muchas personas no consideran el coaching como un tipo de liderazgo, este es uno de los más importantes. Básicamente, este método se basa en ayudar a los empleados a mejorar sus habilidades. Para llevar a cabo un estilo de liderazgo de coaching o entrenador, es fundamental contar con un líder-coach. Este tipo de líder debe ser creativo, colaborativo y también debe saber delegar, incentivando la autonomía al trabajador.
- Liderazgo Situacional: Este estilo de liderazgo se puede considerar el más flexible. El líder conoce la madurez, el carácter y la manera de trabajar de su equipo de trabajo, así como las necesidades de su empresa.
Características de un Líder Estratégico Exitoso
¿Qué significa ser un buen líder? En el entorno laboral actual, el liderazgo va mucho más allá de dirigir equipos o tomar decisiones estratégicas. Un buen líder es una persona honesta, íntegra, empática, capaz de inspirar, comunicar con claridad, generar confianza y compromiso y adaptarse a los desafíos con determinación. Hoy más que nunca, buscamos referentes que no solo destaquen por su éxito profesional, sino por su capacidad de movilizar a las personas, impulsar el cambio y dejar huella.
Se dice pronto, pero ¿cómo ejercer un liderazgo efectivo?
- Entusiasmo: transmitir pasión a la par que confianza a las personas empleadas genera un clima laboral favorable y, en consecuencia, más productivo.
- Disciplina: la constancia es la fuerza que el/la líder debe transmitir a su equipo para alcanzar la consecución de las metas.
- Honestidad: la claridad y la transparencia son cualidades esenciales para ejercer un buen liderazgo.
- Potenciar el talento del equipo: poner a las personas que integran las organizaciones en el centro es clave para garantizar su evolución y proyección en el mercado.
- Mantener una actitud positiva: orientada a potenciar las fortalezas a nivel individual y colectivo de las personas que forman el equipo.
- Practicar el autoconocimiento: un/a buen/a líder debe conocer su potencial y también sus limitaciones.
- No dejar de aprender: capacitarse continuamente teniendo en cuenta las constantes nuevas tendencias, la evolución de la tecnología y las continuas adaptaciones de cada sector.
- Aprender a gestionar el estrés: saber gestionar las emociones y manejarse en situaciones estresantes es fundamental para evitar el burnout laboral tanto en los propios líderes como en el resto del equipo.
- Enseñar más con acciones que con palabras: dar ejemplo siendo líderes que inspiren a trabajar con entusiasmo, confianza, visión y determinación.
Ejemplos de Líderes Estratégicos
Podríamos seguir citando referentes sin terminar nunca. Cada líder inspira de forma diferente, con sus propios valores, personalidad y estilo de liderazgo. Pero todos tienen algo en común: la capacidad de guiar, motivar y transformar su entorno. Para nosotros, un buen líder combina muchas cualidades: es íntegro, empático, honesto, inspira confianza, sabe trabajar en equipo y no teme asumir riesgos para alcanzar sus objetivos.
- Nelson Mandela: liderazgo basado en valores. Mandela es un símbolo universal de integridad, perseverancia y justicia. Su liderazgo transformador, basado en la empatía, la resiliencia y la defensa incansable de los derechos humanos, lo convirtió en una figura respetada en todo el mundo. Sus frases siguen inspirando hoy: “Las apariencias importan, recuerda sonreír”. Mandela nos recuerda que un líder auténtico es aquel que defiende sus principios incluso en las circunstancias más difíciles, conectando con las personas desde el respeto y la humanidad.
- Indra Nooyi: liderazgo empático y con propósito. Nooyi fue presidenta y CEO de PepsiCo y revolucionó el liderazgo empresarial al apostar por un modelo más humano, sostenible e inclusivo. Fue una de las primeras mujeres inmigrantes en liderar una multinacional de esta magnitud, y durante su mandato las ventas crecieron un 80%. Para Nooyi, el liderazgo no se basa en la autoridad, sino en la capacidad de conectar y cuidar del equipo: “El líder que intimida, perderá a su equipo”. Su estilo demuestra que la empatía y la visión a largo plazo pueden ser grandes motores de cambio.
- Steve Jobs: liderazgo creativo y exigente. Jobs es un referente en el mundo de la tecnología y la innovación. Su estilo de liderazgo audaz, exigente y orientado a la excelencia impulsó la transformación de Apple y marcó una era. Jobs confiaba en el potencial de su equipo para superarse continuamente. Una de sus frases más conocidas, “Chicos, podéis hacerlo mejor”, no era una crítica, sino una invitación al desafío y al crecimiento constante. Su legado nos muestra que el liderazgo también implica pasión, visión y la capacidad de desafiar lo establecido.
- Amancio Ortega: liderazgo discreto y estratégico. Ortega, fundador de Inditex, es conocido por su estilo de liderazgo discreto, basado en el trabajo constante, la capacidad de delegar y la inteligencia para rodearse del mejor talento. Su apuesta por el trabajo en equipo y la toma de decisiones compartidas fue clave para convertir a Zara en una marca global. Un dato curioso: la primera tienda iba a llamarse Zorba, pero al estar registrado ese nombre, finalmente optaron por Zara, hoy sinónimo de éxito en el mundo textil.
¿Cómo Desarrollar el Liderazgo Estratégico en tu Organización?
Lo cierto es que antes de ajustar la estrategia de liderazgo empresarial es indispensable conocer el equipo y evaluar sus necesidades, así como sus contribuciones. Nuestros especialistas en Consultoría estratégica de RRHH, desde Talent Services, pueden ayudarte a fomentar el liderazgo y la gestión de equipos. Analizamos la evolución del personal empleado para desarrollar las competencias y habilidades que tu empresa necesita potenciar.
Recordamos que lo ideal es que los líderes no utilicen un único tipo de liderazgo, sino que hagan un mix y vayan implementando características de cada uno en función de las circunstancias. Por lo tanto, te recomendamos ser el mejor ejemplo para tus empleados, además de ser innovador y visionario, detectar oportunidades de mejora, crear un ambiente que estimule la creatividad de los trabajadores y su productividad.
