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A través de la evolución humana, se han exaltado las acciones realizadas por dirigentes de gobiernos, empresas, equipos deportivos o grupos de personas de cualquier índole. La evolución del liderazgo se determinó desde el quehacer de los grandes líderes que registran algunos momentos de la historia, quienes dirigieron esfuerzos de otros hombres, administraron países, planearon y organizaron exploraciones, encabezaron y controlaron guerras, entre otros.

La historia del liderazgo describe el comportamiento de aquellos principales mandatarios, o gobernantes, a lo largo de la historia. Como sabemos, podemos definir el liderazgo como la capacidad que tiene un individuo para influir, motivar, organizar y llevar a cabo acciones para lograr sus fines y objetivos, involucrando a personas y grupos. Sin embargo, esta capacidad no es la misma en la Edad Media que en la Edad Contemporánea.

El presente artículo tiene como propósito hacer una revisión de la evolución del liderazgo a través de la historia, inicia con las características de los líderes de las civilizaciones antiguas hasta la modernidad.

Primeras Manifestaciones del Liderazgo

Cuando el ser humano abandona la caza y la recolección y comienza a establecerse en sociedad, estas sociedades que se van conformando presentan una estructura jerárquica y estamental. Esto quiere decir que, entre los individuos, existen algunos que presentan esa capacidad para influir en la vida de las personas, mientras que otros deben limitarse a cumplir con lo que dicten los primeros. También ocurría lo mismo con los líderes sociales.

Las formas de liderar, han evolucionado a lo largo de la historia. Desde dictadores en la Edad Antigua hasta presidentes en la Edad Contemporánea, todos han liderado y todos lo han hecho de una forma muy distinta. Esta situación siempre observó el liderazgo a través de la historia y su estrecha relación con momentos y estados económicos.

Liderazgo en la Antigüedad

Si analizamos la historia comprobaremos que la mayor parte de los pueblos de las antiguas civilizaciones están dirigidos por verdaderos líderes, ellos los llamaron héroes e incluso algunos tuvieron la consideración de deidad. Los reyes guerreros sumerios y muchos de los faraones de Egipto mantuvieron pueblos y organizaron conquistas con una imprescindible identidad de liderazgo. Incluso en la época faraónica Moisés se muestra como líder del pueblo hebreo, que lo dirige en un peregrinaje de cuarenta años desde Egipto hasta la Tierra Prometida.

Liderazgo en la Edad Media y Moderna

Más tarde, en la Edad Media (desde el siglo VIII) y Edad Moderna (hasta final del siglo XVIII) el liderazgo lo encontramos en personas del entorno feudal, monárquico y eclesiástico.

La idea del líder ha ido cambiando en función a la evolución humana evidenciada en los interesas de cada momento histórico. Como hemos visto, en la antigüedad y hasta el siglo XVIII, los líderes fundamentalmente gobernaron países, encabezaron conquistas, organizaron guerras y dirigieron procesos de paz.

Ya en el siglo XIX, cuando comienza la Revolución Industrial, la idea del liderazgo empieza a cambiar y, además de los mandatarios políticos y religiosos, afloran personas con perfil empresarial y líderes sindicales. La nueva idea de liderazgo se fundamenta en los valores personales y su capacidad para dirigir a un grupo de personas en el marco de las empresas y otras organizaciones, donde se persigue un objetivo común.

Las formas de liderar, como todo, han evolucionado a lo largo de la historia. Desde dictadores en la Edad Antigua hasta presidentes en la Edad Contemporánea, todos han liderado y todos lo han hecho de una forma muy distinta. Esta forma de liderazgo era la ejercida por los distintos gobernantes que han ido apareciendo a lo largo de la historia. Este es un liderazgo basado, principalmente, en el premio y el castigo para lograr el compromiso de la ciudadanía. Este mismo liderazgo, conviene resaltarse, era el mismo que ejercían los líderes sociales. Aunque ellos no hicieran uso de la fuerza, exponían estos mismos castigos, pero de otra manera. Este tipo de liderazgo era muy autoritario, muy orientado a la tarea y no tanto a las personas.

Sin embargo, sí es cierto que, tomando como referencia la definición de líder y de liderazgo, muchos son los expertos que se han opuesto a calificar el liderazgo en la antigüedad como auténtico liderazgo. Dado que se sometía a la ciudadanía y las tareas se llevaban a cabo por imposición, el líder no influía en la persona, sino que dominaba su vida de forma directa. Además, el propio castigo, que en ocasiones era la muerte, condicionaba esa influencia en gran medida, pues, de no llevar a cabo la tarea, su vida estaba en peligro, junto a sus libertades.

Tipos de Liderazgo

Cada empresa tiene un estilo de liderazgo derivado de su cultura. Un líder, es cercano y se preocupa por los miembros del grupo como individuos. Se gana la confianza de su equipo.

  • Liderazgo creativo.
  • Liderazgo basado en la confianza.
  • Liderazgo basado en valores.

Liderazgo burocrático: normas claras y política de empresa. Liderazgo adaptativo: el líder se adapta al tipo de personalidad y situación de cada colaborador/a. Liderazgo transaccional: premios para los aciertos, castigos para el error. Liderazgo situacional: depende de cada perfil de persona, le aplica un estilo de liderazgo. Liderazgo participativo.

El liderazgo transformacional, para que nos hagamos una idea, es aquel en el que el líder trata de inculcar los valores, así como la misión y la visión que estos poseen a los seguidores. Lo mismo ocurre con los líderes sociales. Estos hoy cuentan con seguidores por su capacidad de influir en ellos. Este tipo de liderazgo es más democrático, participativo y enfocado en las personas.

Uno de los más utilizados en la actualidad es el liderazgo transformacional. Se sigue al líder de manera voluntaria con el objetivo de conseguir un cambio o evolución personal y profesional. «Le sigo, porque sabe lo que hace». Liderazgo autocrático. Liderazgo situacional.

Como ves, pueden darse varios tipos a la vez o pasar por varios de ellos, evolucionar dependiendo de las circunstancias.

7 estilos de liderazgo

7 Estilos de Liderazgo

Como bien es sabido, uno de los factores clave que determinan los resultados de un equipo es el estilo de liderazgo. Con la intención de refrescar, cuáles son los estilos de liderazgo más habituales y necesarios, rescatamos ¿Estilos de liderazgo?

  • El líder timonel. Este tipo de liderazgo marca el rumbo del equipo y predica con el ejemplo; el líder normalmente es alguien que conoce bien el funcionamiento de la empresa y de los procesos, y sirve de modelo para lo que se espera del equipo. Se podría resumir en la frase: “Hazlo como yo, ahora”. Es un estilo que funciona bien cuando un equipo está motivado y bien preparado, y se necesitan resultados rápidos.
  • Líder autoritario. El liderazgo autoritario trata de movilizar al equipo hacia una visión común y se centra en los resultados, dejando a elección de cada individuo la forma de conseguirlos. Estaría indicado para situaciones en las que se han producido cambios y se necesita una visión, o cuando no hace falta una guía explícita. Los líderes autoritarios suelen inspirar el espíritu emprendedor y el entusiasmo por la misión.
  • Líder afiliativo. Este tipo de líder trabaja para crear vínculos emocionales entre los miembros del equipo que conducen a un sentimiento de pertenencia. Es un estilo que funciona bien en momentos de estrés, cuando el equipo necesita recuperarse de una situación negativa, o cuando es necesario volver a construir la confianza por el motivo que sea.
  • Líder coach. Estos líderes se preocupan sobre todo por el desarrollo de las personas. Funciona bien cuando el líder quiere ayudar a sus colegas a desarrollar capacidades con valor a largo plazo que les ayuden a progresar en su carrera.
  • Líder coercitivo. Este liderazgo demanda el cumplimiento inmediato de las órdenes. Puede ser un modo de liderazgo efectivo en momentos de crisis o de verdadera emergencia, como puede ser un incendio o en días críticos durante la pandemia. También puede ayudar a encauzar a un miembro del equipo problemático si fallan el resto de métodos.
  • Líder democrático. Este tipo de líder construye el consenso por medio de la participación. Es el mejor estilo de dirección cuando se necesita convencer al equipo de una decisión, o se quiere que tomen una, o cuando el líder quiere saber lo que piensa alguno de sus miembros o necesita ideas frescas de los más cualificados.

Conocer y profundizar en estos estilos de liderazgo, sabiendo que en unos nos moveremos con más soltura que en otros incidirán en un mayor repertorio de habilidades directivas y riqueza ante las situaciones que la vida profesional nos presente, hoy más críticas que nunca.

El Liderazgo Moderno

Los múltiples avances en los terrenos políticos, empresariales, sindicales, etc, han propiciado dar un mayor valor a las capacidades personales que interactúan con la finalidad de conseguir los objetivos de cualquier organización. Y aquí es donde aflora la figura del nuevo líder, elemento absolutamente imprescindible en empresas, organizaciones políticas y sindicales. A lo largo de la vida de cualquier empresa de poco sirve el trabajo de un líder si entre sus objetivos no está interactuar para que el poso de su trabajo quede en el ADN de la propia empresa.

Al referirse a los tipos de liderazgo se ha observado que el liderazgo transformacional tiene un rol importante en las empresas, como refiere Peter Drucker en su libro seminal La Gerencia en la Sociedad Futura, la clave es la ventaja competitiva que significa que la única manera de que sobresalga una compañía en una economía y una sociedad basadas en el conocimiento es obtener más de la misma clase de personas, es decir, manejar sus trabajadores del conocimiento para obtener mayor productividad.

Uno de los términos que más se utiliza a nivel empresarial es el de liderazgo. Sin embargo, dar una definición exacta del concepto puede ser difícil, dado que existen tantas versiones como personas han tratado de describirlo. Y es que existe una clara evolución del liderazgo, como veremos a lo largo del artículo.

Hacia una primera definición de liderazgo

Una definición clásica dada al término liderazgo es la acuñada por James C. George, de Par Training Corporation, al señalar de forma muy sencilla que es la capacidad de conseguir seguidores. No obstante, para muchos, el mejor concepto de liderazgo es el dado por el filósofo Hugo Landolfi, de la Escuela de Estudios Superiores en Liderazgo Organizacional, que lo define así: “El ejercicio manifiesto de las actualizaciones y perfeccionamiento de un ser humano, denominado líder, quien por su acción se coloca al servicio del logro, a través de una misión, de uno o varios objetivos propuestos por una visión. Dicha visión debe alinearse y subordinarse necesariamente al bien último del hombre”.

De esta manera podemos entender que el liderazgo que se debe ejercer en las empresas va más allá de la capacidad de influenciar a otros, pues es un conjunto de actitudes, conocimientos y capacidades que posee una persona. Esto le permite distinguirse del resto, inspirando a quienes están a su alrededor a seguirlo tanto a él como a su discurso, puesto que en estas palabras se manifiesta una misión y visión clara de lo que se espera de él.

¿Cómo ha sido la evolución del liderazgo?

Se debe entender que el liderazgo no ha sido siempre igual puesto que los requerimientos del hombre también han evolucionado a lo largo de la historia, ya sea por los avances tecnológicos o por la necesidad de organizar esfuerzos ante las adversidades que se presentaban en el entorno. Según esto podemos distinguir tres etapas bien diferenciadas en la evolución del liderazgo:

  1. El liderazgo clásico. Se dio desde tiempos inmemoriales hasta el siglo XIX. Durante todo este periodo el líder se escogía por su valentía, fortaleza, riqueza o astucia; asimismo, ofrecía seguridad a cambio de lealtad.
  2. El liderazgo durante el siglo XX. En esta etapa los estándares de vida eran más fáciles de alcanzar, pues la innovación se encontraba en todos los ámbitos de la sociedad y el manejo de la información era transcendental. Gracias a estos avances los procesos eran rápidos y cambiantes, también el líder debía ser capaz de adaptarse a estos cambios y entenderlos.
  3. Liderazgo en el siglo XXI. En la actualidad las empresas requieren líderes que tengan la capacidad de enfrentarse a la incertidumbre, los cambios constantes, la flexibilidad organizacional y la responsabilidad social. Todo ello afecta al individuo como centro de los procesos en una organización, comunidad o sociedad. Estas exigencias del entorno no solo aplican al ámbito organizacional, sino a todo el entorno social.

Cuando un líder establece una estrategia, está dirigiendo la atención de sus subordinados.

Evolución del liderazgo: cómo es el líder actual

Hoy en día se necesitan líderes con capacidad para cumplir los objetivos empresariales. Sin embargo, también se requiere que sean lo suficientemente hábiles para hacer partícipes a sus equipos y seguidores de estos éxitos, de forma que se sientan igualmente inspirados a hacer lo mismo con las personas bajo su cargo o supervisión.

Estas figuras debe ser lo suficientemente creativas para lograr que sus organizaciones destaquen sobre las demás, ya sea por sus logros, su innovación o su tecnología; al mismo tiempo deben ser líderes suficientemente justos para lograr que cada persona obtenga de su trabajo lo que adecuadamente necesite.

Para ello es imprescindible que este nuevo líder sea multifocal. Esto quiere decir que debe tener la capacidad de saber dar confianza a los miembros de su organización, comunidad o equipo. Y de esta forma poder obtener mejores resultados que contribuyan al éxito del conjunto.

No podemos olvidar que estos líderes deben buscar siempre una visión compartida, que debe ser diseñada, transmitida y entendida tanto por el cómo por sus seguidores.

Características que poseen los líderes en la actualidad

Los líderes en empresas de éxito deben poseer los hábitos, las creencias, la pasión, la flexibilidad y la actitud necesarias para comprender, entender y abordar los procesos y retos a los que se enfrentan sus compañías; además, es importante que tengan estos atributos:

  • Tener coraje. Gran parte del éxito depende de ser capaz de aventurarse a lo desconocido, asumiendo la posibilidad de que no se logren los objetivos. Los grandes líderes no siempre han tenido éxito en sus primeras experiencias. De hecho, lo que realmente marca la diferencia es la capacidad de aprender de los fracasos y crecer como individuo.
  • Tener una actitud positiva, pues con ello se aumenta la capacidad de lograr los objetivos. El éxito no suele suceder de repente y hay que trabajar duro para llegar a las metas fijadas.
  • Elegir buenos equipos. Quienes rodean al líder son tan importantes como la estrategia para alcanzar un objetivo, pues basta una sola persona para destruir la moral de un equipo de trabajo.
  • Adoptar metas propias. Un buen líder debe alinear sus propios objetivos con los de la empresa ya que de esta manera se encontrará más motivado para lograrlo, pudiendo así establecer y transmitir mejor la visión y el propósito de la organización.
  • Ser agradecido. La gratitud es uno de los pilares de los líderes, pues implica el reconocimiento del esfuerzo realizado por su equipo y las personas implicadas en la tarea.
  • Ser decidido. Los nuevos líderes deben tener la firmeza de aceptar lo que ocurra. Las personas que destacan del resto suelen ser atacadas y criticadas. Por este motivo deben tener la fortaleza para saber llevar la situación y no dejar que les afecte.

Por todo esto, los directivos que son líderes o que quieren serlo en sus organizaciones, deben poseer y desarrollar la mayor parte de estos atributos para ayudarles a lograr sus objetivos.

Has de aportar siempre algo nuevo y valioso, motivar y ser un ejemplo, saber escuchar y dar protagonismo a los demás. Necesitarás prepararte para seguir mejorando y creciendo. Prepárate para las críticas si no cumples tus promesas o no consigues el éxito esperado!

Podemos analizar el liderazgo desde el plano, individual o grupal.

En muchos casos para ser líder lo único que se necesita es dar un paso adelante, o que las circunstancias nos lleven a ello.

«La innovación es lo que distingue a un líder de los demás! Esto no quita para decir lo que se piensa o ser realista, simplemente que debemos pensar muy bien nuestros argumentos antes de exponerlos, sobre todo si son negativos. Ser generosos y no permitirse el lujo de fallar a los demás en lo que se espera de nosotros. Como es seguro que fallaremos de vez en cuando, no nos quedará más remedio que saber rectificar, pedir disculpas y llegado el caso delegar y/o retirarse. Agotador ¿no?

Además, los líderes deben reflexionar sobre sus experiencias para entender mejor cómo funciona el liderazgo y cómo pueden mejorar.

Estés donde estés en tu profesión o en tu vida, siempre debes dar el máximo.

Liderazgo 1.0, 2.0 y 3.0

En el dinámico mundo empresarial actual, la capacidad de liderar eficazmente es más crítica que nunca. El «Liderazgo 1.0» se refiere al estilo tradicional de gestión, donde el enfoque está en la supervisión directa, la toma de decisiones autocrática y el control estricto de las operaciones. Este modelo puede ser útil en entornos que requieren una gran regulación y precisión, pero a menudo limita la creatividad y la iniciativa individual.

Avanzando hacia el «Liderazgo 2.0», observamos un cambio hacia la colaboración y el empoderamiento de los equipos. Este enfoque fomenta una mayor autonomía en la toma de decisiones y promueve la innovación al permitir que los miembros del equipo aporten ideas y soluciones. Aunque las decisiones finales pertenecen a directivos y responsables de quipos. Los líderes de este estilo valoran mucho las aportaciones del equipo para mejoras.

El «Liderazgo 3.0» eleva la barra aún más, integrando la visión compartida y la contribución personal a la estrategia de liderazgo. Este enfoque no solo busca alcanzar metas empresariales, sino también contribuir positivamente a la vida de los empleados, ayudándoles a encontrar significado y propósito en su trabajo. El líder 3.0 se enfoca en proporcionar un sistema de trabajo que favorezca la autonomía y el desarrollo del equipo. Los líderes 3.0 son visionarios que inspiran a sus equipos a trascender sus propios límites y contribuir al bien mayor. El propósito es crucial en el liderazgo 3.0. Un líder efectivo debe ser capaz de presentar una imagen clara del futuro que motive y unifique al equipo.

Contribuir al crecimiento personal y profesional de los colaboradores es fundamental. Un líder debe enfocarse no solo en los objetivos de la empresa, sino también en cómo estos objetivos ayudan a los empleados a alcanzar sus propias metas. Finalmente, la capacidad de liderarse a sí mismo es vital.

El liderazgo ha evolucionado significativamente a lo largo de los años, y los líderes que adoptan los principios del Liderazgo 3.0 pueden esperar no solo alcanzar objetivos empresariales, sino también hacer una diferencia real en la vida de sus equipos.

Tabla Comparativa de Estilos de Liderazgo

Estilo de Liderazgo Enfoque Principal Características Ventajas Desventajas
Liderazgo 1.0 Supervisión Directa Control estricto, decisiones autocráticas Útil en entornos regulados Limita la creatividad
Liderazgo 2.0 Colaboración y Empoderamiento Autonomía en la toma de decisiones, fomenta la innovación Promueve la innovación Decisiones finales centralizadas
Liderazgo 3.0 Visión Compartida y Propósito Contribución personal, desarrollo del equipo Motiva y unifica al equipo Requiere visión clara y liderazgo inspirador

El liderazgo empresarial ha evolucionado desde modelos autoritarios hacia enfoques más humanos, adaptativos y tecnológicos. En la actualidad, el liderazgo efectivo requiere una combinación de inteligencia emocional, humildad, ética, visión estratégica y competencia digital. El futuro pertenece a aquellos líderes capaces de integrar humanidad y tecnología, propósito y resultados, datos y empatía.