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¿Has soñado alguna vez con abrir tu propio negocio, pero te has encontrado con el obstáculo de no tener un aval que respalde tu préstamo? Tranquilo, no eres el único. Muchos emprendedores se enfrentan a este desafío al principio de sus carreras empresariales. Hoy en día existen muchas formas de conseguir dinero para tu negocio sin pasar por la ventanilla de siempre.

La banca tradicional no siempre entiende las necesidades reales de una pyme o un autónomo. Procesos lentos, requisitos imposibles y poca flexibilidad hacen que muchos emprendedores busquen financiación alternativa. A continuación, te presentamos diversas opciones de financiación diseñadas específicamente para abrir un negocio sin aval, así como los requisitos y limitaciones que debes tener presentes.

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¿Qué es un Aval?

Un aval no es más que una garantía para que, en el caso de que no consigas devolver el préstamo, la entidad que te lo ha concedido se asegure su devolución.

Pongamos un ejemplo: solicitas un préstamo, pero este requiere de aval, entonces, tus padres asumen el papel de avalistas poniendo su casa como garantía en caso de impago. Como te puedes dar cuenta, este es un gran riesgo, porque si tu negocio no prospera, quizás tus padres se acaben quedando sin su propiedad.

Generalmente, el avalista tiene un buen historial crediticio y algo que ofrecer a la entidad que está prestando el dinero -como una propiedad-. Debido a los riesgos que se corren, generalmente con el avalista se suele tener una relación cercana (un familiar, amigo, pareja), es decir, una persona en la que confías.

Conseguir financiación sin un aval tradicional puede parecer una tarea desalentadora, pero hay varias maneras de abordar este trámite.

Opciones de Financiación sin Aval

A continuación, exploramos diversas alternativas para obtener financiación sin necesidad de un aval tradicional:

  1. Crowdlending: Conecta a empresas o autónomos que necesitan financiación con personas que quieren invertir su dinero. Todo ocurre a través de plataformas online, sin bancos de por medio.
  2. Equity Crowdfunding: A diferencia del crowdlending, aquí no estás pidiendo un préstamo: estás ofreciendo una parte de tu empresa a cambio de inversión. Es decir, los inversores se convierten en pequeños socios y apuestan por el crecimiento de tu negocio. Las plataformas de equity crowdfunding permiten lanzar campañas donde presentas tu proyecto, cuánto capital necesitas y qué porcentaje estás dispuesto a ceder.
  3. Business Angels: Los business angels o ángeles de negocios, son inversores particulares que no solo aportan dinero, sino también experiencia, contactos y visión estratégica. Suelen apostar por proyectos en fases tempranas, cuando aún no hay beneficios pero sí mucho potencial.
  4. Factoring: El factoring o anticipo de facturas es una solución rápida para mejorar tu liquidez sin necesidad de endeudarte. Básicamente, una empresa especializada te adelanta el dinero de tus facturas pendientes, y luego se encarga de cobrarlas directamente al cliente.
  5. Fintech y Neobancos: Las fintech y los neobancos han revolucionado la forma de acceder a financiación. Ofrecen préstamos 100 % digitales, con procesos rápidos, menos burocracia y análisis basados en datos en tiempo real.
  6. Venture Capital: El capital riesgo o venture capital es la opción para quienes piensan en grande. Se trata de fondos de inversión que apuestan fuerte por startups con alto potencial de crecimiento, invirtiendo cantidades importantes de dinero a cambio de una participación en la empresa. La financiación sin aval para emprendedores puede conseguirse, también, a través de los denominados Venture Capital.
  7. Family, Friends & Fools: Recurrir a los Family, Friends & Fools, es decir, familiares, amigos y personas cercanas que creen en ti (a veces más que tú mismo) puede parecer la opción más fácil y rápida para conseguir financiación. Aunque haya confianza, es fundamental dejar todo por escrito: cuánto te prestan, en qué condiciones, plazos de devolución y qué pasa si no puedes pagar a tiempo. Esto no solo protege a ambas partes, sino que evita malentendidos que pueden acabar en conflictos personales. En resumen: si vas a tirar de tu círculo cercano, hazlo con cabeza y con contrato.
  8. Sociedades de Garantía Recíproca (SGR): Las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) son entidades que te echan una mano cuando los bancos no lo ven claro. Para beneficiarte de sus servicios, necesitas hacerte socio de la SGR y presentar tu proyecto. Ellos analizarán tu caso y, si lo ven viable, te respaldarán ante el banco.
  9. Subvenciones y Ayudas Públicas: Las subvenciones y ayudas públicas son una fuente de financiación que no deberías pasar por alto. Aquí es donde hay que ponerse serios: infórmate bien sobre los requisitos, presenta toda la documentación correctamente y no dejes pasar los plazos. Consejo extra: suscríbete a boletines oficiales o plataformas que recopilan convocatorias, y si puedes, apóyate en asesoría especializada. En muchos países, existen programas gubernamentales destinados a apoyar a las pequeñas y medianas empresas mediante subvenciones, incentivos fiscales o préstamos con condiciones favorables.
  10. Renting: El renting, en cambio, es solo para uso temporal, sin opción de compra. Si necesitas equipos, vehículos o tecnología para tu actividad pero no quieres o no puedes comprarlos de golpe, estas opciones son ideales.
  11. Microcréditos: Se trata de pequeños préstamos que se conceden sin aval, aunque los intereses pueden ser más altos. Los microcréditos los ofrecen las entidades financieras a las empresas que no están en situación de poder presentar un aval o una garantía.
  12. Financiación basada en ingresos (Revenue-Based Finance - RBF): Este caso ofrece capital a cambio de un porcentaje de los ingresos futuros de la empresa.

Requisitos y Limitaciones

Ahora que ya sabes cuáles son las opciones para pedir un préstamo sin necesidad de aval, recuerda tener en cuenta la cantidad de dinero que vas a solicitar -es mejor que sea la justa para que los intereses no sean desorbitados-, el período de tiempo en el que deberás devolver el préstamo y los pagos periódicos que realizarás -pueden ser mensuales, trimestrales, etc.-.

A pesar de saber cómo abrir un negocio sin aval, hay ciertas limitaciones y la situación se complica si te encuentras en la ASNEF. Esta es la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito donde se recogen los datos de todas aquellas personas que tienen alguna deuda pendiente.

Preparación y Asesoramiento

  • Prepara tu historial financiero: aunque los préstamos a los que nos estamos haciendo referencia no requieren de un aval, la entidad que te preste el dinero puede requerir información como los estados de las cuentas bancarias y declaraciones de impuestos.
  • Ten todos los permisos al día: esto quiere decir que las licencias del negocio que vas a abrir y los registros indispensables para operar legalmente estén en orden. Pues, este quizás sea un requisito para poder acceder a los préstamos para abrir un negocio sin aval.
  • Asesórate con expertos: no busques un préstamo sin aval y lo solicites de inmediato.
  • Proyección financiera: Tener diseñado un plan de financiación detallado es imprescindible. Este plan debe estimar los ingresos y gastos que obtendrás con tu negocio para mostrar una probable rentabilidad futura de tu empresa. Si esta es buena, las posibilidades de conseguir un préstamo sin aval son mayores. Por tanto, el modelo de negocio y la dedicación de la empresa a captar financiación debe ser muy pulcra, clara y directa.

Limitaciones y ASNEF

  • Financiación limitada: tanto estar sin aval como figurar en ASNEF puede restringir el acceso a la cantidad de dinero que necesitas para poner en marcha tu negocio.
  • Condiciones desfavorables: hablamos de las tasas de interés del préstamo que, aunque no sea mucho dinero, serán bastante altas.

Ante esta situación, existen varias alternativas. La primera es resolver la situación con ASNEF, lo que quiere decir que debes saldar todas tus deudas pendientes para que ya no figure tu nombre entre la lista de morosos.

Asimismo, para abordar todas estas limitaciones con las que puede que te encuentres, ten un plan de negocio robusto.

Financiación sin Aval: Factores Clave

En este tipo de financiación, la evaluación se centra en la solvencia, confianza y viabilidad del negocio y no en sus bienes tangibles. Quién acepte el préstamo, previamente habrá analizado aspectos como el historial crediticio, la estabilidad financiera, el flujo de caja, la calidad del plan de negocios y el potencial de crecimiento de la empresa.

Acceder a esta financiación para empresas sin aval no siempre es fácil. La financiación sin aval es una modalidad de obtención de recursos económicos que se refiere a obtener recursos financieros sin la necesidad de contar con una garantía o avalista. Tradicionalmente, con el objetivo de asegurar un préstamo, una empresa o particular debe ofrecer algún tipo de seguridad para garantizar la devolución del préstamo, como propiedades, inventario o avales personales.

Sin embargo, el modelo sin aval elimina esta necesidad, abriendo nuevas oportunidades de financiación, especialmente para pequeñas empresas, startups y emprendedores que no cuentan con los activos o garantías requeridas por los métodos tradicionales de financiación. Este tipo de financiación se basa en la solvencia, confianza y viabilidad de la empresa, en lugar de sus activos tangibles.

Los prestamistas evalúan factores como el historial crediticio, la salud financiera, el flujo de caja, la calidad del plan de negocios y el potencial de crecimiento de la empresa. Al considerar estos elementos, los prestamistas pueden ofrecer préstamos basados en la confianza en la capacidad de la empresa para generar ingresos futuros. Esto hace que la financiación sin aval sea especialmente valiosa para empresas innovadoras con modelos de negocio sólidos pero sin el respaldo de activos significativos.

Tabla Comparativa de Opciones de Financiación sin Aval

Opción de Financiación Ventajas Desventajas
Crowdlending Acceso a inversores diversos, sin intermediarios bancarios. Requiere una campaña de marketing efectiva.
Equity Crowdfunding Inversores se convierten en socios, aportando capital y conocimiento. Cedes parte de tu empresa.
Business Angels Aportan experiencia y contactos, además de capital. Involucramiento en la gestión de la empresa.
Factoring Mejora la liquidez rápidamente. Costos asociados al servicio.
Fintech y Neobancos Procesos rápidos y digitales. Tasas de interés pueden ser más altas.
Venture Capital Grandes inversiones para alto crecimiento. Pérdida de control sobre la empresa.
Subvenciones y Ayudas Públicas No requieren devolución. Procesos burocráticos y requisitos estrictos.
Microcréditos Accesibles para empresas sin aval. Intereses más altos.
RBF Pagos ajustados a los ingresos. Requiere un flujo de caja predecible.

Abrir un negocio sin aval es desafiante, pero no imposible. Si bien te encontrarás con algunas dificultades, con la planificación adecuada, una idea de negocio sólida y la utilización de recursos adecuados para la financiación, puedes poner en marcha tu proyecto empresarial como emprendedor. Recuerda, muchos casos reales de éxito empezaron con este tipo de problemas.